Rouco Varela formó parte del grupo de presión para elegir a Ratzinger en el Cónclave de 2005

El «Partido de la Sal de la Tierra» frente al «Grupo de San Galo». Estas fueron las luchas de poder que se vivieron en el Cónclave que, en 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, auparon a Joseph Ratzinger al pontificado, según ha revelado su secretario, Georg Ganswein, durante la presentación del libro «Más allá de la crisis. El pontificado de Benedicto XVI». En la misma, según revela Adelante la Fe, Ganswein pone nombre y apellidos a los partidarios de una y otra facción. El cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, formaba parte del grupo que, en ese momento, salió vencedor.

Y es que el «Partido de la Sal de la Tierra» lo conformaban, entre otros, Rouco Varela, y los cardenales López Trujillo, Medina, Herranz, Ruini o Medina, todos ellos pertenecientes al sector más ultraconservador del Colegio de Cardenales. Frente a ellos, entonces en minoría -no había llegado aún el tiempo de Francisco-, el «Grupo de San Galo», del que formaban parte el fallecido cardenal Martini y los purpurados Daneels, Kasper, Lehmann o Silvestrini, mucho más cercanos a la Iglesia del Vaticano II y el «aggiornamento».