Mientras en nuestra piel de toro parece la jerarquía católica únicamente obsesionada en los matrimonios homosexuales, un cardenal alemán, Reinhard Marx, arzobispo de Munich, se fija en otras cosas. Denuncia la codicia de los capitalistas.
Mientras en nuestra piel de toro parece la jerarquía católica únicamente obsesionada en los matrimonios homosexuales, un cardenal alemán, Reinhard Marx, arzobispo de Munich, se fija en otras cosas. Denuncia la codicia de los capitalistas.