En muchas de las Comunidades Cristianas Populares, hay personas que no han oído hablar de esta corriente o que sólo saben su nombre, y otros miembros que están interesados en conocer los orígenes, la historia y la situación actual de esta corriente nacida en el interior de la Iglesia recientemente. Con el intento de responder a estas situaciones se ha realizado este informe y de cara a dar a entender mejor la situación creada con la excomunión de la responsable del movimiento Somos Iglesia. Adjuntamos también un articulo de apoyo del Movimiento al Papa Francisco por el proceso de reformas.
1.- ORÍGENES: 1995.- La Corriente “Somos Iglesia” nace en Austria-Alemania en 1995 con el Manifiesto de los cinco puntos, al que se adhieren en poco tiempo dos millones de firmas. Este manifiesto, titulado “La Reforma que anhelamos”, reivindica cinco puntos principales:
– Construcción de una Iglesia fraterna, con igual dignidad de todos los creyentes, y con la coparticipación y codecisión de las iglesias locales en las designaciones de obispos.
– Plena igualdad de derechos de la mujer. Acceso de las mujeres al diaconado y al ministerio sacerdotal.
– Libre elección entre formas de vida celibataria y no celibataria. La vinculación del ministerio sacerdotal al celibato no es obligatoria desde el punto de vista bíblico y dogmático.
– Valoración positiva de la sexualidad como parte importante del ser humano creado y aceptado por Dios. Reconocimiento de la decisión responsable de conciencia en cuestiones de moral sexual.
– Mensaje de alegría en vez de mensaje de amenaza. Más acompañamiento y solidaridad. Más comprensión y disposición conciliadora.
2.- CONSTITUCION DE LA CORRIENTE: 1996. Reunidos de diez países en Roma en Noviembre de 1996 se funda el IMWAC (International Movement We are Church), que en nuestro país adopta el nombre de corriente “Somos Iglesia” con el objeto de difundir el documento de los cinco puntos dentro del Pueblo.
3.- LA CORRIENTE EN NUESTRO PAÍS: 1997. Es presentada en nuestro país en el XV Congreso de Teología de Madrid en 1995 por el teólogo alemán Hans Küng. Pero es en Enero de 1997 cuando se reúnen en Madrid cincuenta representantes de diversos colectivos con el objeto de lanzar una campaña de difusión de la corriente hasta Octubre de 1997 y recogiendo firmas de adhesión al documento de los cinco puntos.
4.- IGLESIA Y DERECHOS HUMANOS: 1998. En Enero de 1998 se elabora un nuevo manifiesto por las personas y colectivos del Estado español a partir del manifiesto de los cinco. Esta vez el manifiesto consta de diez puntos con el afán de ir construyendo una Iglesia consecuente con la defensa de los derechos humanos:
– Una Iglesia solidaria y testimonialmente pobre. Comprometida con la liberación de los empobrecidos y excluidos del mundo
– Una Iglesia de hermanos y hermanas, con igualdad de derechos mujeres y hombres.
– Una Iglesia participativa y democrática, con posibilidad de elegir todos y todas a nuestros ministros y ministras.
– Una Iglesia en la que el celibato sea fruto de una libre elección, y no una norma de obligado cumplimiento.
– Una Iglesia en la que la sexualidad se valore de forma positiva, sean heterosexuales u homosexuales, y cuya base de decisión sea la conciencia personal.
– Una Iglesia acogedora y comprensiva, que no amenaza ni excluye a nadie.
– Una Iglesia comprometida con la defensa de la Naturaleza, Creación de Dios y en respeto al medio ambiente
– Una Iglesia multicultural, e inculturada en la diversidad de imágenes, lenguajes y expresiones de fe.
– Una Iglesia comprometida con el ecumenismo, en encuentro con otras religiones.
– Una Iglesia abierta a todas las personas y grupos sociales que luchan por la justicia social, la paz, la libertad y la felicidad para todos los seres humanos
Se trata de una reflexión más rica que la manifestada en el manifiesto de los cinco puntos, fruto de una vivencia en sintonía con la teología de la liberación y abierta a las inquietudes y necesidades del tercer y cuarto mundos, superando la mentalidad e intereses centroeuropeos.
En Noviembre de ese mismo año de 1998 se realiza el primer encuentro estatal.
5.- ENCUENTROS 1999: Este año tienen lugar dos encuentros, uno internacional en Santa Severa (Italia) y el segundo encuentro estatal en Torrox (Málaga).
6.- TERCER MANIFIESTO: VINO NUEVO EN ODRES NUEVOS: 2000. Fruto de la reflexión sobre el segundo manifiesto se confecciona un tercero para el trienio 2000-2002. Este tercer manifiesto refleja las aspiraciones de miles de cristianos que anhelan cambios profundos en la Iglesia católica. La corriente Somos Iglesia viene recogiendo los siguientes deseos:
– Necesitamos una Iglesia abierta al cambio. La Iglesia no debería ser un fin, sino un medio para anunciar y construir el Reino de Dios. Anhelamos una Iglesia que actúe como levadura en la masa, al servicio de la justicia y dignidad humana. Nuestra Iglesia debería actualizarse y acercarse a las visiones del mundo, de los lenguajes y preocupaciones de los hombres y mujeres de su tiempo.
– Necesitamos una Iglesia al servicio del Reino de Dios. Debería renovar constantemente su opción por los pobres y oprimidos. La paz debería ser un valor esencial en nuestra vida, fruto de un cambio social en que las estructuras estén al servicio de las personas y no del dinero y de unos pocos.
– Necesitamos una Iglesia que respeta la diversidad. En nuestra Iglesia debería caber mucha gente y hacer de la diversidad uno de sus principales valores. Buscamos un estilo de Iglesia abierta y acogedora más que una estructura de poder.
– Necesitamos una Iglesia de iguales. Que no discrimine a nadie por ninguna razón. Nadie en principio debe quedar excluido de ejercer cualquiera de los ministerios. El Papa debería ser un hermano. Entre nosotros sólo cabría sentirnos hermanos. Los ministerios deberían servir a las necesidades de las comunidades.
7.- POR UNA IGLESIA RENOVADA TRAS EL AÑO JUBILAR. FINAL DEL JUBILEO 2000.
Con esta ocasión se emite un comunicado que recoge los deseos de renovación de la Iglesia, manifestando nuevamente las características que debe tener la Iglesia: universal, pobre, igualitaria, participativa, en la que el celibato sea fruto de la libre elección personal, en la que la sexualidad se valore positivamente, acogedora y comprensiva, comprometida con la Creación de Dios, dialogante y en encuentro con otras religiones, otras perspectivas científicas y filosóficas, y abierta a trabajar con personas y grupos sociales diversos.
8.- LLAMAMIENTO EN FAVOR DE UN PROCESO CONCILIAR: ABRIL 2001.
Para aportar en positivo a la renovación de la Iglesia, proclamamos nuestra voluntad de impulsar un PROCESO CONCILIAR libre y participativo para expresar libremente qué Iglesia queremos, debatiendo entre otros temas los siguientes:
– El papel de la Iglesia en la defensa de la Creación de Dios.
– La relación de la Iglesia con los empobrecidos y excluidos por el neoliberalismo.
– La defensa de la Paz y la resolución no-violenta de los conflictos.
– Los derechos de las mujeres.
– La moral sexual.
– El celibato.
– El ecumenismo.
– La inculturación de la fe cristiana en la realidad de los diferentes pueblos.
– La estructura eclesial
Este llamamiento ha sido ya avalado por la firma de obispos, sobre todo de América Latina, de teólogos, sacerdotes y laicos de todo el mundo así como por diversos colectivos cristianos hasta un total de 7.983 firmas, entre ellas 35 de obispos (datos de Septiembre de 2002).
9.- ENCUENTRO INTERNACIONAL EN MADRID: SEPTIEMBRE 2002.
Se convoca con el objetivo de contribuir al desarrollo de un PROCESO CONCILIAR que tienda puentes de diálogo entre sectores de la Iglesia Católica y entre éstos y la sociedad. Asisten quinientas personas pertenecientes a doscientos colectivos y comunidades cristianas, venidos de todas las partes de España y de más de 30 países del mundo (Europa, Asia y América).
En este Encuentro se tratan los siguientes temas:
– Hacia una Iglesia servidora en el mundo. Papel de la Iglesia en un mundo secular y oportunidad de replantear las relaciones entre la Iglesia y las sociedades democráticas.
– Hacia una Iglesia comprometida con los pobres y los Derechos Humanos .La opción por los pobres desde el evangelio a la luz de la realidad actual. El papel de la Iglesia a favor de la justicia social, la democracia participativa y el diálogo y participación con otros sectores religiosos y sociales.
– Hacia una Iglesia participativa y corresponsable. La ministerialidad, la opcionalidad del celibato, la ordenación de la mujer y la elección de presbíteros y obispos.
– Hacia una Iglesia acogedora y de iguales. Los derechos de la mujer, la aceptación de gais y lesbianas y el papel de la Iglesia respecto a los nuevos tipos de familia y convivencia en pareja.
– Hacia un nuevo Concilio. Importancia de solicitar un nuevo Concilio para la Iglesia Católica y características que debe tener el proceso conciliar.
Al final del Encuentro se leyó un comunicado que recogió los resultados del Encuentro y las inquietudes de los asistentes al mismo.
10.- LA COMISION DE COORDINADORES GENERALES – PORTAVOCES. DICIEMBRE 2002.
El 14 de Diciembre pasado se reúnen en Madrid enlaces que representan a grupos de Andalucía, Aragón, Castilla y León, Galicia, Madrid, País Vasco y Valencia y se constituye la Comisión de Coordinadores y Portavoces de la corriente Somos Iglesia, decidiendo el nuevo organigrama:
– Asamblea de enlaces. Se reunirá dos veces al año y asistirán representantes de los diversos grupos.
– Comisión de Coordinadores. Que coordinará y representará a la corriente, elegidos por la Asamblea y por un periodo de dos años.
– Secretaría Técnica. Punto de referencia permanente para la comunicación de la corriente.
– Encuentro bianual de la Corriente Somos Iglesia. Encuentro de militantes y simpatizantes de la corriente a celebrar cada dos años.
La corriente posee una página web que podemos abrir para obtener una información más amplia y actual de Somos Iglesia. Es la siguiente: www.eurosur.org/SOMOS-IGLESIA
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Jesús Gil García: Comunidad de Balsas (Zaragoza)
«La Iglesia muestra un potencial real para la auto-reforma»
Somos Iglesia agradece a Francisco «haber dado esperanza de un nuevo rumbo para la Iglesia»
«El Papa ha puesto el Evangelio y la alegría de vivir en el centro»
Somos Iglesia, en Religión Digital
- Somos Iglesia reclama «un renacimiento completo» del Vaticano
- SOMOS LA IGLESIA.wmv
- También somos Iglesia.wmv
La Iglesia debe dar testimonio de los valores alternativos de justicia que hacen hincapié en la paz, la libertad y el respeto a los derechos de cada hombre y mujer
(Somos Iglesia Chile).- Hace un año, la Iglesia católica mostró un potencial real para la auto-reforma. Reforma para la que habíamos esperado y esperó durante mucho tiempo. La renuncia de Benedicto XVI jugó un papel decisivo en la elección de Francisco, que ha dado esperanza a los cristianos de que un nuevo rumbo en la historia de la Iglesia ha comenzado. La crisis en la parte superior había llegado a un punto tan bajo que es imposible creer que el Espíritu Santo no respiraba en estos eventos.
Papa Francisco ha puesto el Evangelio y la alegría de vivir en el momento presente en el centro de su ministerio. Aquellos que se sienten sanado y salvado por la Palabra de Jesús son capaces, por lo tanto, amar mucho, a perdonar, a sufrir con todo.
Este es el mensaje básico de Francisco, un mensaje simple para todas las personas comunes y corrientes, todos los que son pobres en espíritu, de los cuales es el reino de los cielos. Este mensaje ha sido oscurecida por mucho tiempo. A menudo, en muchas situaciones, no era visible, sepultada por la situación agobiante en la Iglesia. Ahora todo es más fácil. Hubo gran expectativa para que esto suceda. Los movimientos en las bases deseadas para que el mensaje de Jesús más visible y comprensible, incluso para aquellos que no son creyentes o están en busca de la verdad.
Papa Francisco nos parece, con algunas contradicciones, un intérprete de estas esperanzas y expectativas:
La Iglesia, si es pobre y de los pobres, no puede apoyar los valores negativos del mundo, que amenazan la paz mundial a principios de este milenio. La Iglesia debe dar testimonio de los valores alternativos de justicia que hacen hincapié en la paz, la libertad y el respeto a los derechos de cada hombre y mujer.
En nuestro mundo globalizado, la economía sigue siendo para ser juzgado por las duras palabras de Jesús a los mercaderes del Templo (Mk11, 15). Estas palabras han sido pronunciadas una vez más, en las palabras de hoy, en los párrafos 53 a 56 de la Evangelii Gaudium, la Exhortación Apostólica emitida por el Papa Francisco en noviembre. De este modo, la Iglesia se aleja de su posición predominantemente europea y occidental, para convertirse en creíble a los ojos de las personas en el Sur.
Los que tratan de vivir de acuerdo al Evangelio, y para llevar el Evangelio al mundo, escuchar, entender, practicar la misericordia y participar en los márgenes de la existencia. Ellos saben que hay una jerarquía de verdades y mandamientos. El «día de reposo» y Doctrina nunca deben prevalecer sobre la solidaridad y la buena voluntad. Ministerios tienen sentido si expresan una pastoral que va más allá de la aplicación estricta de la Ley Canónica. El sufrimiento del pueblo de Dios con respecto a las cuestiones sexuales y familiares tiene que ser escuchado, y esto está comenzando a suceder ‘
Toda la estructura de la Iglesia, en particular de su organización central en el Vaticano, debe ser descentralizada. Esto se aplica no sólo en la relación del Vaticano con los obispos, sino también a la función del Pueblo de Dios (cf. Evangelii Gaudium, 102), si el Evangelio ha de ser reducida a todas las culturas del mundo, y la unidad en la diversidad es para ser practicado. La estructura tiene que fomentar las muchas energías presentes por todas partes en la Iglesia para que la gente realmente se convierten en los protagonistas de la nueva evangelización. Se requiere una reducción en el peso y el tamaño de la Curia Romana para esta reforma radical, que es esencial para un nuevo ecumenismo en el que todas las iglesias cristianas son iguales.
La corrupción tiene que ser erradicada y estructuras financieras organizadas de acuerdo con las ideas del Evangelio de la pobreza, la austeridad y la ayuda a los pobres. También esperamos con interés un debate real sobre los símbolos, los poderes y la diplomacia utilizados por el Vaticano como un Estado en el escenario mundial.
Estos puntos, propuesto por el nuevo Obispo de Roma, son muy apreciados por el pueblo de Dios para ser un claro cambio del régimen anterior.
No sabemos si habrá éxito. Puede ser lento o sólo parcial. Nuestra esperanza es que estos cambios se verán cada vez más en la esencia y la acción de cada creyente y en la comunidad cristiana. Confiamos en el Espíritu Santo.
Nos preocupa que estas expectativas de reforma pueden ser defraudadas. Apreciamos la fuerte resistencia que las estructuras administrativas ya han tratado de organizar. Por esta razón, el We Are movimiento de la Iglesia mantendrá su independencia del control jerárquico y continuar expresando su opinión sobre el Papa Francisco y su Curia con absoluta libertad.
Esperamos que Francisco pronto reconocerá explícitamente el papel de los que, inspirado en el Concilio Vaticano II, que han expresado opiniones críticas. Algunos han hablado como individuos y otros en grupos organizados. Ellos han ayudado a la aparición y difusión de los dictámenes que sólo fortalecerán en el futuro. Muchos teólogos críticos, sacerdotes ministeriales, laicos y mujeres han sido injustamente excluidos en los últimos años. Esperamos que sean completamente readmitidos en contribuir plenamente a sus comunidades eclesiales.
La Iglesia en el seguimiento de su nuevo curso debe acoger a todos, y hacer participar a todos en una nueva evangelización genuina. Ponemos nuestra esperanza y confianza en Francisco. ¡Que el Espíritu Santo le ilumine!
QUIÉNES SOMOS DECLARACIÓN DE ROMA
Trabajadoras y delegados de diez países, Austria, Brasil, Francia, Alemania, Italia, Tirol del Sur (Italia), Portugal, España, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos de América, reunidos en Roma 22-25 de noviembre de 1996 más la obra de reforma en la Iglesia Católica Romana.
En la tumba de San Pedro se acordaron de las palabras: «Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, una nación consagrada, un pueblo apartado para cantar las alabanzas de Aquél que os ha llamado de las tinieblas a la luz maravillosa.» (1 Pedro 2:9-10)
Ellos fundaron el Movimiento Internacional Somos Iglesia a la red y crear una comunicación dentro de la Iglesia y para difundir la petición de la gente. Esta petición que se inició en Alemania, Austria y el Tirol del Sur se centra en la necesidad de una Iglesia:
que valora la participación
con todos los ministerios abiertos a las mujeres y los hombres,
con el celibato opcional,
que valora la sexualidad y la primacía de la conciencia,
que está comprometido con la justicia social y los derechos humanos,
que no margina a su propio pueblo.
Esto vino como una respuesta al sufrimiento de muchos en la Iglesia debido a la falta de libertad, la justicia y la compasión. En el espíritu del Concilio Vaticano II, exigimos el diálogo para lograr una auténtica renovación y una reforma sustancial. Estamos tomando medidas para lograr estos objetivos inmediatamente.
Los delegados están en solidaridad con los cristianos y de las organizaciones en el «segundo» y «tercer» mundo que luchan por una Iglesia dedicada a la liberación de las mujeres y los hombres.
Los delegados acordaron organizar una peregrinación, «INCONTRO DEL POPOLO DI DIO», desde sus países a Roma el 11 de octubre de 1997, el 35 º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, que hizo que prometió al pueblo de Dios que todavía no se han mantenido.
(La Declaración de Roma fue firmada por los delegados el 25 de noviembre de 1996)
MOVIMIENTO TAMBIÉN SOMOS IGLESIA – CHILE
Cree que el Papa debe ser «un primero entre iguales»
Somos Iglesia reclama «un renacimiento completo» del Vaticano
«Los problemas que dejó Juan Pablo II siguen sobre la mesa y con Benedicto XVI han empeorado»
Redacción Religión Digital
- La madre del cardenal Schönborn no quiere que su hijo sea papa
- El obispo de Ávila espera que el nuevo Papa sea «santo» y esté «cerca de los hombres»
- Pío XII fue el único papa reciente elegido en el primer día de cónclave
«Pedimos que el Papa defienda los derechos humanos dentro de la Iglesia, de la misma manera que los defiende en el mundo».
«Los problemas que dejó Juan Pablo II siguen sobre la mesa y con Benedicto XVI han empeorado«. El movimiento Somos Iglesia, que en casi todo el mundo propugna una reforma a fondo de la institución, presentó ayer en Roma su carta a los cardenales poco antes de que estos se reunieran en el cónclave.
Piden que el Gobierno del Papa sea acompañado con «un sínodo de obispos no solo consultivo sino deliberante», que se ponga fin «al eurocentrismo de la Iglesia» y que se redefina al mismo Pontífice como un «primero entre iguales» respecto a los demás obispos y no como un «primero sobre los demás». Añaden que debe ser una «persona que facilite el diálogo entre las religiones, una especie de punto de referencia o de conciencia del mundo».
Sobre las cuestiones afines a la sexualidad, solicitan que cambie la moral de la iglesia, dejando las decisiones a «la responsabilidad personal de la pareja» y que los sacerdotes futuros sean «indicados por las comunidades católicas», sin importar que «sean célibes o casados o se trate de mujeres«. También piden la readmisión de los sacerdotes que han tenido que dejar el cargo para casarse.
«La Iglesia necesita un renacimiento completo«, dijo en una rueda de prensa el portavoz italiano Vittorio Bellavite. «Pedimos que el Papa defienda los derechos humanos dentro de la Iglesia, de la misma manera que los defiende en el mundo», añadió Marta Heizer, presidenta internacional de la organización católica. R. D. (RD/Agencias)