Los rigoristas están que trinan y predican el catecismo de la “guerra civil eclesiástica”


Acusan a los partidarios de la ‘nueva Iglesia’ de Francisco de «vandalismo y persecución». De la mano de Juan Pablo II, los perdedores del Concilio Vaticano II iniciaron una etapa de reconquista, de involución y de congelación de los grandes temas conciliares. Fueron condenados o expulsados de sus cátedras cientos de pensadores católicos: más de 500 teólogos en todo el mundo.  Como los miembros de esta ‘nueva Iglesia’ no son “creyentes, ni siquiera religiosos, porque no creen en Dios”, hay que detener su toma del poder y seguir luchando a brazo partido contra ellos.  Leer más (José Manuel Vidal)