Los obispos, convencidos de que la de los abusos del clero es una tormenta de verano, que hay que esperar a que pase. Se están preparando bufetes especializados y las diócesis van a empezar a recibir una cascada de querellas y reclamaciones. La explosión de denuncias se producirá los próximos años, en toda España y, especialmente, en Andalucía. Muchas diócesis se verán obligadas a vender sus palacios episcopales o sus curias diocesanas para hacer frente a las demandas por abusos. Leer más (José Manuel Vidal)