«La verdadera misión no es jamás proselitismo sino atracción a Cristo», recuerda el Papa

Francisco llama a «anunciar el Evangelio sin gritar, con humildad, amabilidad y firmeza, sin arrogancia o imposición». Y, como Jesús, estamos llamados a «hacer de nuestra vida un testimonio alegre que ilumina el camino y lleva esperanza y amor», siguiendo el «estilo de Jesús», que pasa «por el camino de la obediencia y de la solidaridad con el hombre frágil y pecador, el camino de la humildad y de la plena cercanía de Dios a sus hijos». Anunciar el Evangelio sin gritar, con humildad, amabilidad y firmeza, sin arrogancia o imposición»