«Si la Reforma de la Iglesia no se lleva a cabo, ella misma se estará haciendo el harakiri, y no podrá responsabilizar a otros de su crisis y gradual pérdida de credibilidad. Si se hace de espaldas a los marginados, estará siendo infiel a sus orígenes y a los pobres. Si no es paritaria, inclusiva, intercultural e interreligiosa se alejará del movimiento de Jesús». Estas son las claves del cambio en la Iglesia, según la Asociación de Teólogos y Teólogas «Juan XXIII», que este fin de semana celebró en Madrid su XXXIV congreso, centrado en la reforma de la Iglesia sobre la opción por los pobres. Condena el terrorismo del EI, la masacre de Israel en Gaza, y la violencia contra los cristiano.