La institución eclesiástica no se reforma

La crisis detrás de la crisis. La crisis provocada por los abusos sexuales de algunos clérigos en la Iglesia Católica es la expresión sórdida de otra profunda crisis, a saber, la del divorcio entre la institución eclesiástica y el Pueblo de Dios (todos los bautizados y bautizadas). ¿Qué queda a los católicos por delante? Resistir, rebelarse si es el caso y recrear la novedad del Evangelio.  Leer más (Jorge Costadoat)