La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de San Salvador es un legado histórico de Monseñor Oscar Romero, quien creó el Socorro Jurídico y, posteriormente, su sucesor Monseñor Arturo Rivera y Damas, constituyó Tutela Legal para investigar las violaciones a los derechos humanos en El Salvador y ayudar a las víctimas de la violencia represiva ejercida por el Estado, en aquella época en que el pueblo salvadoreño sufría desapariciones forzadas, torturas, asesinatos y horribles masacres. Tutela Legal, como Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de San Salvador, se ha distinguido durante más de tres décadas por un incansable trabajo en defensa de la justicia, el respeto y promoción de los Derechos Humanos y la dignificación de las víctimas del conflicto armado.