Jesús Sanz expulsa a 35 voluntarios de la pastoral penitenciaria de Asturias

«Una decisión sin sentido y sin explicación». Así resumen los cuatro miembros de pastoral penitenciaria de Asturias la expulsión de sus labores pastorales realizada por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz. Son 35 personas. Desde médicos a enfermeras, curas, frailes y monjas. Un equipo de voluntarios preparado y entregado en la difícil tarea pastoral de acompañar a los presos de la cárcel de Villabona. Y, de la noche a la mañana, el arzobispo se carga de un plumazo todo esta labor desinteresada y les echa a la calle. Sin explicaciones y sin derecho a réplica. Los curas no se atreven a mojarse por nosotros, porque tienen miedo a hablar delante del arzobispo.