El nuevo secretario general y portavoz de la CEE promete «honestidad». Y de repente, cambió todo. Y no hacía falta mucho más que una sonrisa, un reconocimiento, y un compromiso. «Creo en la transparencia, que es la mejor forma de luchar contra el rumor, la desinformación y la pereza de los tópicos». José María Gil Tamayo se presentó este mediodía como lo que es, un sacerdote y un periodista. Que entiende y valora la relevancia de la comunicación en el orden social y, también, en la vida de la Iglesia. «La Iglesia necesita salir de páginas de sucesos, y ocupar el lugar que le corresponde, porque los católicos tenemos algo que ofrecer. No podemos ser profetas de desventuras«.