Lo tenían enfilado y alguien con mala fe hizo con su móvil las fotos que se enviaron para su difusión en un portal digital, junto a los tarjetones del acto que han abierto la polémica. El pueblo castellonense de Onda se puso ayer del lado del párroco José García que a finales de julio bendijo a una pareja de lesbianas. Muchos de los vecinos aprovecharon la celebración del día de San Bartolomé para ovacionar al sacerdote, que podría ser sancionado por dicha bendición, según se desprende del comunicado del Obispado de Segorbe-Castellón. «El verdadero problema es la pobreza y contra ella seguiré trabajando», afirma el cura: «Esta parroquia seguirá acogiendo a todas las personas, independientemente de su credo, color, raza o condición sexual».