Denuncia el fundamentalismo de «grandes partes» del mundo musulmán, el hinduismo ultraconservador en la India, y los intentos de imponer la idea de un «Occidente cristiano». «Cuando las religiones se dejan llevar por las fuerzas de homogeneización y demarcación, se convierten en ideologías estatales o culturales. Se dañan a sí mismos, y aún más: incluso permiten la injusticia y la discordia», recuerda. El cardenal Reinhard Marx ha pedido no convertir a la religión en «ideología estatal o cultural», sino preservarla como fuerza «para la apertura y la solidaridad, para el diálogo y la cooperación, para así servir a la paz»... Leer más (Cameron Doody)