Un apoteósico recibimiento al papa Francisco se registró en Quito, con decenas de miles de fieles invadiendo las calles para gritar vivas al pontífice. En contraste, también se escucharon pitos al presidente del país, Rafael Correa.
Un apoteósico recibimiento al papa Francisco se registró en Quito, con decenas de miles de fieles invadiendo las calles para gritar vivas al pontífice. En contraste, también se escucharon pitos al presidente del país, Rafael Correa.