No entiendo al político que considerándose cristiano basa su razonamiento en un discurso racista y xenófobo. En la Biblia queda muy claro que “Al forastero que reside junto a vosotros, lo miraréis como a uno de vuestro pueblo; y lo amarás como a ti mismo; pues forasteros fuisteis vosotros…” “Venid, benditos de mi Padre, porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis…” Me da miedo el político que se dice creyente pero que desprecia y manipula al pobre y olvida que los inmigrantes son hijos de Dios. Leer más (Alejandro Córdoba)