Carta del cura de la PAH al cardenal Ricardo Blázquez

No es comprensible que las víctimas de la pederastia queden relegadas y nos limitemos a escucharlas cuando se considere oportuno. Lo que ha pasado en la Basílica de Zaragoza, donde se ha puesto un manto de la Falange a la imagen del Pilar, no ha sido un error. Me imagino que conoces lo que se suele decir: “¡Ojalá se vaya el argentino y volvamos al modelo de Juan Pablo II!” Con motivo de tus declaraciones acerca de la pederastia en la Iglesia en las que dabas gracias a las víctimas por sus denuncias y apelabas a la intención de erradicar esta lacra, quiero decirte que comparto contigo esta reflexión. También siento vergüenza.  Leer más (Joaquín Sánchez)