“Los rostros de Dios en la Biblia” evoca el corazón teológico de la Biblia. Con la palabra “rostro” se quiere expresar las experiencias religiosas personales y comunitarias, así como las imágenes literarias de la realidad divina, que es la referencia decisiva de los escritos bíblicos. El título indica también que en la Biblia se encuentra una diversidad de imágenes o de formas de referirse y relacionarse con Dios. La dimensión religiosa tiene su propia sustantividad y no se diluye simplemente en una serie de factores sociales. Pero la Biblia no solo utiliza el lenguaje humano, sino que la misma experiencia de Dios, que late en sus páginas, está condicionada y es respuesta a influencias y factores sociales diversos.