¡Necesitamos diaconisas!

Desde el comienzo de nuestra Iglesia existieron junto a los primeros diáconos (Hch. 6, 1ss), las diaconizas. Fueron roles muy importante que jugaron las mujeres dentro del Plan de Salvación dentro del Pueblo de Dios. En éstos momentos URGE disponer dentro de nuestra Iglesia mujeres dignas que perfectamente pueden asumir el ministerio del DIACONADO y que de hecho lo ejercen “extraoficialmente”. Las VICARIAS son de hecho PÁRROCAS dentro de su territorio y ejercen la función diaconal a diario. Dirigen la CATEQUESIS, atienden a los enfermos y hasta se confiesan con ellas, y les llevan la comunión. Ellas celebran la PALABRA y reparten la comunión a los fieles. También podrían BAUTIZAR y presenciar MATRIMONIOS Y SANTIFICACIONES DE hogar. Ayudan a los necesitados, a las viudas y acogen a los huérfanos; en fin, hacen todo lo que les toca hacer a los “diáconos”. Entonces yo me pregunto: ¿Por qué no pueden ser ellas diaconizas de forma oficial? ¿Será el machismo clerical? Otro obstáculo que se les pone es que al ser “diaconizas” pasan al “estado clerical”.