* DOMINGO XXIII, T.O.–B-(Septiembre 9)
* “HACE OÍR A LOS SORDOS Y HABLAR A LOS MUDOS”.
Sucede en tierra de paganos: Tiro, Sidón. Hay un comportamiento extraño de la forma que actuaba Jesús: se retira buscando el contacto personal con el enfermo; rompe su costumbre de curar con la palabra, y emplea el contacto físico, la saliva y la oración.
La oración se expresa así: mirando al cielo, suspiró. Y le dijo: “EFFETÁ”, esto es, ÁBRETE. Es sinónimo de «CÚRATE”. La Palabra de Jesús, como la de Dios en el Antiguo Testamento, tiene eficacia creadora, y provoca estupor en los/as presentes. “TODO LO HA HECHO BIEN”. Recuerda lo de (Gn. 1,31) “Y ERA TODO MUY BUENO”. En Jesús vemos a nuestro Dios que viene en “persona”. El episodio es una muestra del proyecto de Dios que quiere que la gente sea liberada de todo mal. Ante una persona bloqueada en su comunicación, Jesús se acerca, contacta personalmente y le abre a la comunidad.
* Éste es el Jesús de Nazaret que necesitamos descubrir que se muestra entrañablemente cercano a los/as necesitados y les ayuda a asumir una vida nueva, proyectada hacia un presente y futuro mejores.
* O R A C I Ó N
* Jesús de Nazaret, así necesitamos descubrirte hoy los/as creyentes, tan desvalidos/as como estamos. Cura nuestras debilidades, concede vida abundante a nuestro decaimiento y ábrenos perspectivas nuevas.
* Confiamos en Ti, Jesús de Nazaret como mediador entre Dios y nosotros/as. Perdona nuestras sorderas que a veces tenemos ante lo que Dios nos dice en el quehacer cotidiano.
Necesitamos de ti, Jesús de Nazaret para que se abran nuestros oídos a la escucha de tu Palabra y para que se suelte nuestra lengua a la alabanza agradecida y comunicando a los/as demás LA BUENA NOTICIA.
* El sentirse liberado/a, nos capacita para trabajar por la liberación de los/as demás, en colaboración con otros/as buscadores/as de humanización, evangelización.
* El “EFFETÁ” de Jesús, nos dará fuerza y energía. Ayúdanos a despertar los recursos personales que tenemos a veces dormidos, llénanos Jesús de Nazaret de ánimo y espíritu de alegría, de calma y confianza.
Te contemplamos hoy, Jesús de la Escucha y la Palabra, perdiéndote como uno de tantos, conectando con la gente, abriendo tu corazón.
* Jesús de la escucha y del habla sincera: Que tu Espíritu nos inspire las palabras y los gestos adecuados, en esta nueva etapa de curso que comenzamos:
Para escuchar y hablar contigo y con el Padre.
Para acercarnos sobre todo a los que están más solos/as y necesitados/as.
Para aclararnos y animarnos a nosotros/as mismos/as en tu seguimiento.
* Pronuncia sobre nosotros/as: “EFFETÁ”, “ÁBRETE”. AMÉN.
* Z U R I Ñ E