* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 4.1-11)

  • DOMINGO 1º DE CUARESMA –A- 2014-MARZO- 9

*    Después del Bautismo de Jesús,  lleno del Espíritu Santo,  el evangelio de Mt. Nos sitúa a Jesús camino del desierto.
Lleno del Espíritu, llegó para Jesús la hora de la Misión, la hora de anunciar y hacer presente el Reino de Dios. A él dedicó toda su persona y todas sus capacidades. La novedad de su Mensaje, de su estilo de sus gestos no sólo suscitan expectación  sino también rechazo.

Jesús, necesita como toda persona, discernir, para saber cómo hacer y busca el Espíritu de Dios, en el silencio del “desierto”.  Y allí, Jesús fue tentado como nosotros; el diablo quiso apartarlo de su Misión. Pero Jesús supo mantenerse firme en su condición de Hijo, Siervo y cumplir con plena fidelidad su vocación y Misión en este mundo,  la salvación de la humanidad caída. Pero el mal no pudo con Jesús; por eso es el hombre perfecto, el Maestro a quien se puede seguir  como modelo.

Jesús tuvo que ir al desierto, (Mc.1,12) lugar de prueba y encuentro con Dios.
* El desierto es  lugar de “PASO”. Nadie construye una casa en la arena. Es lugar de paso.
Los hebreos anduvieron 40 años por el desierto. Elías también.
Para nosotros, no es imprescindible desplazarse a un lugar geográfico, desde nuestra propia casa,
trabajo de cada día podemos captar la provisionalidad. Somos “peregrinos”, hacia la Patria.

* El desierto es lugar de “DIFICULTADES”. Vivimos  en una sociedad secularizada, donde hasta la palabra “Dios” anda ausente. Como si no se le necesitara. Así brotan las injusticias.

* El desierto es lugar privilegiado para un “ENCUENTRO CON DIOS”. Jesús, se retiraba a lugares solitarios, (Lc. 5,15) al silencio y nosotros aprendemos de El y necesitamos buscar silencio para ESCUCHARLE A EL  que nos impulsa a vencer la tentación y a seguir con El, el camino de conversión.

* CUARESMA, es un buen tiempo para reflexionar, con paz, sobre  el rumbo de nuestra vida y para prepararnos para acoger y entender la mayor prueba de amor de Jesús de Nazaret: su PASION Y RESURRECCIÓN. La que puede cambiar y convertir una vida de forma radical.
* Son muchas las ocasiones en que vemos que Jesús se retira solo para orar. De día, de noche… Un silencio lleno por una búsqueda: descubrir la voluntad del Padre.
* Que esta Cuaresma sepamos buscar ese silencio para el encuentro con Dios, para entender y conocer mejor el Evangelio, para descubrir las llamadas que surgen en mi vida, en nuestra vida. Y todo ello para, como Jesús, volver a los caminos a la vida del día a día a anunciar con palabras, con hechos, con la vida la BUENA NOTICIA, a todos y siempre más cerca de los pobres. Siempre a la Luz de ese Jesús de Nazaret que nos dice:
“VOSOTROS SOIS MIS AMIGOS SI HACÉIS LO QUE YO OS DIGO”… “A VOSOTROS OS HE LLAMADO AMIGOS PORQUE OS COMUNIQUÉ CUANTO ESCUCHÉ A MI PADRE.” (Jn. 15,9-15).

* Iniciamos este camino hacia la PASCUA. Camino En que se nos invita a renovarnos en el Espíritu de Jesús. Porque la meta de nuestro camino es Jesús de Nazaret. Celebrar la PASCUA es transformarse asumiendo algo de Jesús en nuestra vida: Una palabra, sentimiento, estilo, actitud, entrega. Es una peregrinación en la que El mismo nos acompaña a través del desierto de nuestra pobreza, sosteniéndonos en el camino hacia LA  ALEGRÍA DE LA PASCUA.

  • PREGÓN DE CUARESMA

Los que hemos escuchado la voz del Espíritu, en este tiempo. Los que hemos descubierto que  somos hijos de Dios. ¡Adentrémonos en el desierto al estilo de Jesús de Nazaret,! sin miedo
CUARESMA,
es un tiempo para vivirlo en CAMINO, con la esperanza siempre abierta, y la mirada siempre fija, en LA PASCUA, que es definitiva.

  • En esta cuaresma, tenemos que dejarnos llenar de La brisa del Espíritu, poniendo nuestro corazón en sintonía con los latidos de Dios y el grito de los afligidos.
  • Vivamos la Cuaresma, bien despiertos, caminando en comunidad, con fe, esperanza y amor. Fijos los ojos en Jesús. Tenemos una nueva oportunidad de CONVERSIÓN.
    Una nueva oportunidad, para vivir la PASCUA en plenitud. Dando gracias con gozo porque somos salvados.
  • Vivamos la cuaresma, así, en CAMINO que nos lleva a la plenitud de
    CRISTO, MUERTO Y RESUCITADO. Que es CAMINO, VERDAD, VIDA Y PAZ.
    TODO ESTO QUE PARA EL MUNDO DESEAMOS.

    ORACIÓN
    (Hacemos silencio… elijo un lugar, puede ser el aire libre… me pongo en contacto con Aquel que es el creador de todo y le doy gracias por  cuanto me ha dado… Intento escuchar la VIDA que late dentro de mí… Y luego digo lentamente la siguiente oración.)

    Vengo a ti, Jesús de Nazaret, para que me des la mano antes de comenzar el camino en este tiempo.
    Que tus ojos se posen un momento sobre los míos.

Que me encuentre a mí mismo con la certeza de que Tú me acompañas, Amigo mío.
Mete dentro de mí tu Palabra. ¡Mientras atravieso el desierto del ruido!
Que la fuerza de tu Palabra entre en mis pensamientos, en mis miedos, en mis debilidades, y que se detenga allí donde se necesite renovar la vida.
Habla, Señor, y yo te escucharé. AMÉN

ZURIÑE