*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.26, 14-27)

  • DOMINGO DE RAMOS -A -(ABRIL 13 de 2014)

Celebrar la Semana Santa es una oportunidad para entrar en la vivencia de los sentimientos y actitudes de Jesús en la última etapa de su vida.
En esta fiesta, se juntan, los cánticos de júbilo, la alegría y el gozo, la vida, con la pena, el dolor,
La tortura, la muerte.
Tenemos que reflexionar en este día, que no celebramos la muerte como final, sino la vida. Esa VIDA que nos da Cristo que muere crucificado pero vive.
Jesús, se sabe en las manos del Padre que le ama, pase lo que pase. Por eso, siguiendo la voluntad de ese padre “organiza” su entrada triunfal en Jerusalén, montado en un borriquillo y aclamado como Rey.
Es la primera ocasión de su vida en que acepta ser aclamado como rey, como Mesías. Ya no importa que se lo digan unos a otros ya no está la prohibición de “no se lo digáis a nadie”. Es más, el mismo acepta que lo aclamen como mesías, pero no por el poder y la gloria humana, sino en la humildad y sencillez de quien entra triunfante sobre un borriqillo. Jesús no camina tras el éxito ni busca el aplauso de los hombres. Jesús busca en todo hacer la voluntad del Padre. Y sabe lo que estas alabanzas entrañan, a El no le engaña nada, ni nadie.
Nuestro mundo necesita experimentar el amor de Dios y creer en El. La vivencia y el compromiso que implican la celebración del Misterio pascual de Jesús nos llaman a ser testigos gozosos, auténticos y creíbles de Jesús, el crucificado el resucitado. En la cruz Él nos ha comunicado que ha muerto por amor a nosotros.
Vivamos la Semana Santa haciendo nuestro el paso de la muerte a la vida, comunicando nosotros a todos el Amor apasionado de dios Padre a todos los seres humanos de nuestro tiempo, y de todos los tiempos.
El, nos dijo: “Nadie tiene Amor más grande que el que da la vida por sus amigos” El, Jesús dio toda su Vida, por nosotr@s.

* ORACIÓN
* Jesús de Nazaret, Misericordioso. Comenzamos hoy la Semana Santa junto a Ti.
Hoy en tu Entrada Triunfal en Jerusalén, y también durante toda esta Semana Santa, queremos acompañarte, contemplarte y aprender a aceptar la Cruz como tú lo haces, seguir tus pasos cargando con nuestras cruces y buscando en Ti la alegría que nos da la certeza de confiar y esperar en tu Resurrección.
Tú, Señor, Dios nuestro, nos invitas hoy a subir contigo a Jerusalén, siguiendo tus huellas.
Hoy nos invitas a ser cristianos coherentes en medio de nuestra sociedad y en la vida cotidiana, capaces de caminar con valentía junto a ti, y llenando el mundo, nuestra realidad cercana, nuestro día a día, de ilusión y esperanza.
¡Tú, Dios nuestro, eres nuestra salvación!
Te pedimos que nos ayudes a no dejar el camino de tu seguimiento a pesar de las dificultades, limitaciones y sufrimientos.
Ayúdanos también a estar siempre cercanos al que sufre o tiene alguna necesidad.
Ten misericordia de nosotros, Jesús de Nazaret, y enséñanos a merecer tu Amor que nos das cada día y especialmente en la entrega durante esta Semana Santa. AMÉN.

ZURIÑE