• DOMINGO DE RAMOS
EN LA PASIÓN DEL SEÑOR
* Todo el Evangelio es el mejor camino para acercarnos a la persona de Jesús y conocer sus sentimientos, actitudes y motivaciones de fondo.
Este Jesús, a quien queremos acercarnos personal y comunitariamente esta Semana Santa, es el que nos ofrece salvación y vida.
* Jesús hace su entrada en Jerusalén como mesías en un humilde burrito (Lc. 19,8-40), como había sido profetizado muchos siglos antes (Zacarías 9,9)
Jesús admite el homenaje. Su triunfo es sencillo, sobre un pobre animal por trono. Jesús quiere también entrar hoy triunfante en la vida de las personas; quiere que demos testimonio de Él, en la sencillez de nuestro trabajo bien hecho, con nuestra alegría, con nuestra serenidad, con nuestra sincera preocupación por los demás, pobres, marginad@s… Pocos días más tarde, en esa misma ciudad, será clavado en la Cruz.
* Desde la cima del monte de los Olivos, Jesús contempla la ciudad de Jerusalén, y llora por ella. Mira como la ciudad se hunde en el pecado, en su ignorancia y en su ceguera… Lleno de misericordia se compadece de esta ciudad que le rechaza. Todo lo intentó Jesús, con los milagros, las palabras…
* Pero nosotr@s como Jerusalén, podemos aclamarlo y rechazarlo.
Sabemos que aquella entrada triunfal de Jesús fue muy efímera. Los ramos verdes se marchitaron pronto y cinco días más tarde el jubiloso ¡Hosanna! Se transformó en un grito enfurecido: ¡Crucifícale!
* La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén pide de nosotr@s coherencia y perseverancia, ahondar en nuestra fidelidad. Somos capaces de lo mejor y de lo peor. Si queremos triunfar con Cristo, hemos de ser constantes y rechazar lo que nos aparta de Dios y nos impide acompañar a Jesús hasta la Cruz.
* Es bueno que recordemos… “El que persevere hasta el fin, ése se salvará” (Mt.10, 22) Y no nos separemos de la Virgen. Ella nos enseñará a ser constantes…
* ORACION – PROCLAMACIÓN
* ¡Hosanna!, ¡Hosanna!
¡Bendito el que viene en nombre de Dios!
Que se abran las puertas de los templos, de las casas, de las escuelas, de los trabajos, de nuestras mismas vidas que está llegando ¡el Rey poderoso!, ¡nuestro Rey poderoso y humilde!
¿Quién es este Rey?
¡Es Jesús, nuestro Salvador, Hermano y amigo!
Que ha escuchado nuestras hosannas y viene a salvarnos y a darnos vida.
Es Jesús, que ha abrazado y bendecido a las niñas y niños, es Jesús que ha conversado en público y que se ha dejado tocar, ungir por la mujer, Magdalena.
Es Jesús que se ha detenido a dar de comer a la multitud, que ha dado vida a las hijas e hijos y a l@s amig@s.
Es Jesús, que ha hecho el bien en el “día de descanso”, es Jesús, que sigue entrando cada día para que le abramos nuestra vida y pueda vivir en ti y en mí, y en todo ser que lo acepte como: JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS VIVIENTE. AMÉN
* ZURIÑE