•DOMINGO XXVII. T.O-C-6 de OCTUBRE
“SI TUVIERÁIS FE COMO UN GRANITO DE MOSTAZA”…
* El evangelio de Lucas nos menciona muchas veces el “camino”. Jesús sigue recorriendo su camino hacia la meta.
El evangelio de hoy destacan dos actitudes: “fe y sencillez”
La fe, es palabra clave para el camino. Actitud fundamental para la vida. La fe, porque es relación de confianza con Alguien, se cultiva como la amistad, como el amor, como la esperanza. Y se cultiva y hace fuerte en las esperanzas de la vida, en las dificultades, en nuestra pequeñez y así dará fruto como el grano de mostaza.
* La fe es también “camino,” porque también la fe, como la vida, es un camino que hemos de recorrer sin detenernos. Quien se detiene en su proceso la descuida y la convierte en experiencia de un momento, es actitud propia de adolescentes. Quien la cuida, la mima termina descubriendo su profundidad, su energía, su importancia, la enorme confianza que genera. No es la cantidad moral lo que distingue al creyente sino su experiencia de Dios y la confianza en su Palabra la que le permite vivir con otro estilo, con otro aire, con otra esperanza y así pensar y vivir para otros horizontes más plenos para la humanidad.
* Vivir la fe conduce a asumir las mismas actitudes vitales de Jesús, dejándose guiar por su Espíritu. Jesús va delante en el camino de la fe, nos acompaña y nos llevará a la plenitud. El, que no vivió para ser servido, sino para servir y para entregarse por el bien de tod@s, nos invita a hacer lo mismo. Al confiar en Él, vamos aprendiendo a vivir con sencillez haciéndonos servidores de l@s demás especialmente del que más lo necesite. Pero tenemos que “abrir los ojos” con fe, para ver…
No creemos para acumular méritos y esperar recompensa, sino por el convencimiento de que este estilo de vida es el que más nos humaniza y más nos acerca al Padre. Tener fe, no es cuestión de “cantidad,” para Jesús, tener fe, es cuestión de “calidad de vida”.
• ORACIÓN
* Señor, como los discípulos te decimos: “auméntanos la fe”
• El evangelio nos dice que los apóstoles te lo pidieron en grupo, todos juntos, porque todos se sentían frágiles y sabían, Jesús se lo había ido enseñando, que la fe no se vive individualmente sino que es la razón de ser del grupo, de la comunidad en la que aprendemos a vivir como hermanos, que nos ayudamos unos a otros y como discípulos que queremos seguirte.
• Así descubrimos que la fe consiste en vivir unidos ayudando a los demás.
• Vivir como pequeños granos de mostaza que se convertirá en árbol frondoso si nuestra vida está al servicio de los demás, con sencillez.
• Pero para que la semilla de nuestra fe crezca y de frutos, necesita tierra buena y agua generosa. Y tu vida Jesús de Nazaret nos muestra que la mejor tierra es la realidad de todos los días y las necesidades de los otros. Nos llamas a plantar nuestra semilla en la vida que compartimos, en la tierra de hoy, aquí y ahora.
• Queremos ser semilla de cambio y Reino en el mundo en que vivimos con tanta desigualdad e injusticia.
• ¡Ayúdanos, Señor! ¡Aumenta nuestra fe! que es esperanza también. AMÉN.
• ZURIÑE