*ORAR CON EL EVANGELIO.(Lc.16,1-13)

•DOMINGO XXV.T.O.C SEPTIEMBRE 22.
* “NO SE PUEDE SERVIR A DIOS Y AL DINERO”
* Ya en domingos anteriores Jesús nos había dicho:
“Que donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.
* La parábola del administrador infiel, produce sorpresa. A primera vista, Jesús parece que alaba el comportamiento del mal administrador. No es así, Tenemos que entender las parábolas no como tratados de teología, son ejemplos que, de forma breve y sencilla, pretenden transmitir una enseñanza, valedera para la vida cotidiana, como expresión de la buena noticia del Reino.
Unos creen que la dicha esta en el dinero y en las comodidades materiales. Los que siguen a Jesús han de apostar sin ninguna duda por los valores del Reino. Desde la parábola del Evangelio de hoy Jesús nos indica un camino para que el dinero tenga su justificación en el mundo: hacer que llegue a tod@s proporcionándoles la posibilidad de vivir como personas.
* Jesús no condena el dinero y la riqueza en si mismas, sino su mal uso. El dinero y los bienes que con él se adquieren tienen sentido solamente en la medida en que están al servicio de las personas, la familia, y de la sociedad, que es lo que Dios quiere, que tod@s vivan dignamente. El cristiano no puede permanecer impasible ante la realidad social de injusticia y falta de honradez que tantas veces nos rodea.
Podemos sacar como tres principios o lecciones a poner en práctica:
1º El discípulo de Jesús tienen como bien supremo de su vida a Dios, nunca a las riquezas.
2º Quien posee riquezas está obligado a hacer buen uso de ellas.
3º Se usa bien de las riquezas, cuando se pone al servicio de l@s necesitad@s, ayudando al prójimo con ellas de modo eficaz.
Los cimientos de la vida están hechos de solidaridad y de generosidad y más, en estos tiempos actuales que estamos viviendo, sobre todo algun@s en grave necesidad.
La generosidad y la gratuidad prueban la verdadera fe. Una comunidad creyente que no ha aprendido el camino de la generosidad desdibuja el rostro del Jesús del Evangelio
ORACIÓN
* Jesús de Nazaret: Hoy, tu Buena noticia se dirige a la actividad económica. Nadie puede desentenderse. El trabajo, el consumo de bienes, el ahorro, la inversión, los impuestos… En todo esto ponemos gran fuerza.
Hoy Jesús alaba la habilidad de un administrador infiel, lo hace en el sentido de decirnos:
“Los hijos de este mundo (los tramposos) son más astutos que los hijos de la luz”
Los hijos de la luz, nosotros como cristianos, debemos tener una meta más alta, construir un Reino, un mundo más fraternal. Lo importante es “el amor a ti y al prójimo”.
* “NO SE PUEDE SERVIR A DIOS Y AL DINERO”.
Por eso te pedimos que nos ayudes a orientar bien nuestra vida hacía el servicio a los hermanos, como medio de servirte a Ti y de enriquecernos nosotros como personas.
• Que tu Evangelio, Jesús de Nazaret nos despierte, y nos haga sentir hambre y sed de fraternidad y justicia y nos ayuden a abrir nuevos caminos para vivir como hijos de la luz. AMÉN
• SEGUIMOS ORANDO
*Sabemos que hay una forma de romper la injusticia y el egoísmo, la generosidad.
así nos dice K. Gibran en parte de su poema:
Das poco cuando donas tu riqueza;
pero lo das todo cuando te donas tú mism@.
Algunos dan alegría, y la alegría es su recompensa.
en sus manos Dios habla y en sus ojos sonríe a la tierra.
Bueno es dar cuando nos piden; pero es mejor entender cuando no nos piden nada.
y saber descubrir la necesidad.
La persona generosa goza más buscando al pobre que regalando cosas.
Todo esto y más, es un camino a recorrer, los que nos llamamos cristianos, seguidores de Jesús. Que así lo vivamos. AMÉN
ZURIÑE