*DOMINGO 2º DE PASCUA –A– ABRIL 27
* “Paz a vosotros… Recibid el Espíritu Santo. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.”
* “Con las puertas cerradas por miedo a los judíos”. Así estaban los discípulos tras la muerte de Jesús. Se sentían amenazados por haber sido discípulos del Nazareno.
Jesús lo cambia todo. Apareció en medio de ellos con el saludo que tenía por costumbre:
* “¡PAZ A VOSOTROS!”.
Nos dice el evangelio que los discípulos se llenaron de alegría y… no es de extrañar, porque si no hay Resurrección nuestra fe es hueca e inútil.
* Jesús vino de Misionero a la tierra y nos trajo la Buena Noticia de que Dios es Padre, es Amor, quiere que todas las personas se salven… Es entonces cuando Jesús dice a aquellos hombres atemorizados que “Como el Padre lo envió”, así los envía, como testigos de paz, y de perdón, y de alegría para todos los pueblos. Esta misión pasó de ellos a nosotros y tenemos que continuarla.
* Ser testigos de la Paz pide oponerse a toda guerra aunque otros la defiendan. Ser testigos de perdón nos lleva a perdonarnos entre nosotros y a decirles a los demás que Dios perdona y ama siempre.
Somos comunidad cristiana; nos une y reúne la fe en Jesús Resucitado. Por eso los signos de paz, alegría y perdón tienen que marcar nuestras celebraciones y nuestras actividades cotidianas.
* Los que nos consideramos creyentes vivimos a menudo, como los discípulos del evangelio,
“Con las puertas bien cerradas”, llenos de “miedo”, parece que no hemos experimentado al Resucitado.
Nuestras comunidades, grupos están a veces replegadas, ocultas sin dar testimonio; es como si no tuvieran alegría, perdón y vida que transmitir.
* Podemos decir que para los primeros discípulos la Resurrección fue una experiencia que los llenó de paz. En todas las apariciones del resucitado así se presenta:
*”PAZ A VOSOTROS”, “NO TENGÁIS MIEDO”
Es el encuentro con el Resucitado lo que transforma a estas personas y nos transforma a nosotros, El es el que nos llena de paz y alegría y nos llenará de su Espíritu para, allí donde estemos, vivir y dar testimonio del Mensaje de Cristo muerto y Resucitado.
- ORACIÓN
- “Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, y se puso en medio…” *
Sí Jesús resucitado, queremos orar, porque la oración es encuentro y necesitamos la experiencia de tu presencia que te adelantas y vienes a encontrarnos con tu «PAZ, ALEGRÍA, ESPERANZA».
Lo vemos hoy en tu Evangelio que estando cerrados y con miedo, llegas y los llenas de la Fuerza de tu Espíritu y se sienten amados, perdonados y llamados a la misión. Todo eso lo realizas en nosotros para que abramos las puertas de nuestros corazones y sin miedo vayamos a proclamar tu Mensaje de vida.
Te damos gracias porque estás presente entre nosotros, aunque a veces nos domine el miedo, la duda.
Tu presencia siempre anima a vivir con aquella generosidad y entusiasmo de las primeras comunidades cristianas. Ayúdanos a sentir, aquella alegría profunda de los discípulos cuando decían.
“¡HEMOS VISTO AL SEÑOR!”
Haznos Vivir la felicidad que Tú aseguras a cuantos se arriesgan a creer sin haberte visto.
Ayúdanos a reconocerte como Tomás y decirte cada día:
“¡SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO!”
*ZURIÑE”