* ORAR CON EL EVANGELIO.(Jn.20,19-23 ó Jn.14,15-16.3b-26)

* LA GRAN FIESTA DE PENTECOSTÉS

* Los judíos llamaban “pentecostés” a todo el tiempo festivo de la pascua y en especial a la fiesta solemne que lo cerraba a los cincuenta días.
Hoy celebramos esta gran fiesta, la cual nos recuerda el inicio de la Iglesia, ya que, por la fuerza del Espíritu, los primeros cristian@s se lanzaron con fuerza y valentía a la proclamación de Cristo Resucitado. La Resurrección de Jesús y la decisión de anunciarlo –bajo el impulso del Espíritu – es lo que hace nacer la Iglesia, y no otra cosa.
* Pentecostés era una fiesta judía que se celebraba cincuenta días después de la Pascua, que en el Antiguo Testamento también recibe el nombre de las 7 semanas (Nm.28,26 y Dt.1,9 ss.). Tiempo de la recolección, de las cosechas.
* El Espíritu es para la nueva comunidad fuerza para poder transparentar a Jesús y para poder ser fiel al compromiso adquirido por el Resucitado. El Espíritu que llega, trae la apertura a todos los hombres y mujeres aunque ellos hablen diferentes idiomas: el Espíritu hace hablar el idioma del amor, de la tolerancia y del respeto entre las diferentes culturas. El Espíritu crea unión, comunicación, comunión. Por eso, todo lo que divida de cualquier manera que sea, será contrarioal Espíritu de Jesús.
* El proyecto de Dios es hacer de tod@s un pueblo unido. De toda la creación dispersa por el egoísmo, un mundo reordenado según la idea que tenía de su creación. Quiere que el Reino de Dios sea una realidad entre nosotr@s, sus hij@s.
* El Espíritu que descendió sobre los discípulos en Pentecostés es el Espíritu que acaba con la división y el egoísmo que los seres humanos habían creado…
* El Espíritu del Resucitado los animó y los sacó del encierro en el que se habían metido los discípul@s, ya que sentían temor a los judíos y a los funcionarios del imperio. Ante el miedo, Jesús los anima a enfrentar los problemas históricos y a dar testimonio de su Resurrección con valentía y con altura.
* La vida que los cristian@s hemos recibido por medio del Espíritu de Dios no podemos desperdiciarla, ya que esa vida es la vida del mismo Dios dada a cada un@ para hacer que su Reino sea una realidad en medio de nuestro pueblo que sufre a causa del odio entre los seres humanos…
* Nuestra Iglesia debe dejarse renovar por el poder del Espíritu Santo, y en medio de un mundo deshumanizado como el nuestro debe comprometerse a testimoniar a Jesús muerto y resucitado, para que así los hombres y mujeres crean en el Señor resucitado, que es capaz de sacar nuestra vida de la muerte y darnos vida verdadera.

* ORACIÓN: DANOS TU ESPÍRITU,
JESÚS DE NAZARET.
* Jesús, queremos seguir tus pasos. Danos tu Espíritu, para aprender a vivir en la misericordia…
Ayúdanos a descubrir la gratuidad de tu Amor, entrega generosa, don de vida que se regala.
* Queremos compartir tu sueño de construir un mundo justo, donde exista igualdad y una fraternidad real, donde haya pan para tod@s y la libertad sea una luz que ilumine a todas las personas.
*Danos tu Espíritu, Jesús de Nazaret, para perseverar en nuestra búsqueda, para seguir en camino, para animarnos en la esperanza activa de hacer un Reino de paz y de bondad para tod@s.
*Jesús de Nazaret. Que pasaste haciendo el bien, viviendo la misericordia en la atención a l@s enfermos, en la búsqueda de l@s marginad@s, en la denuncia de las injusticias, en la apertura al Dios de la vida, en la enseñanza paciente de los discípulos, en el anuncio del Reino para tod@s.
*Danos tu Espíritu, Jesús de Nazaret, para seguirte, para imitar tu entrega, para hacer el bien en nuestros días, en el camino de cada un@, para vivir en la bondad, caminando hacia tu Reino. AMÉN.
*SEGUIMOS ORANDO.
*Danos tu Espíritu, ¡oh Padre nuestro!, para construir una vida y un mundo definitivamente nuevo, donde tod@s podamos vivir en armonía como herman@s, donde la confusión deje paso a la comprensión.
*Que el Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos, nos resucite a nosotr@s del desánimo, el miedo y la tristeza. Queremos contar a otr@s “las maravillas que has obrado Tú en nosotr@s”. Ayúdanos a vivir el gozo y la tarea de la fe.
*Te damos gracias, Dios nuestro, porque Cristo Resucitado, ha querido recrearnos, renovarnos, con su Espíritu vivificante. Ayúdanos a tomar conciencia de que formamos un solo cuerpo, tu Iglesia. Danos una mirada nueva para que podamos amarte y contemplarte en l@s que sufren.
Que en nuestro mundo. Todos los hombres y mujeres se llenen de la nueva vida y de la esperanza que brota de la fe en ti Jesús de Nazaret.
Que este Espíritu inspire en nosotr@s el testimonio, el diálogo y el compromiso de la Caridad. AMÉN. ZURIÑE