- JUEVES Y VIERNES SANTO – 2014)
* El evangelio de hoy nos ayuda a entrar en la vivencia del triduo Pascual, haciendo memoria de la muerte y Resurrección de Jesús, su paso de este mundo al Padre.
La Eucaristía cuya institución recordamos es el sacramento de la vida de Jesús, hecha de entrega generosa y preocupación por el bien de los demás.
* Desde tiempos antiguos se ha puesto el lavatorio de los pies en estrecha conexión con la Eucaristía, así nos lo manifiesta Juan hoy en su Evangelio. Con semejante gesto, realizado en momento tan transcendente, se quiere expresar que la Eucaristía significa unión de Cristo con los suyos en el misterio pascual y, a la vez, entrega y servicio en grado sumo.
En el lavatorio Jesús concentra toda su vida, como lo hace también en la institución de la Eucaristía. Es una llamada tanto a la contemplación como a la acción. Toda la existencia de Jesús fue en realidad una vida desgastada por los demás. Para los cristianos de verdad el camino del amor pasa siempre por el servicio humilde sobre todo a los pequeños. Realizado con la misma naturalidad con que Jesús lavó los pies a sus discípulos.
* Toda la vida de Jesús es un camino hacia Dios, pero sin desprenderse del mundo. Por ello a nosotros como comunidad cristiana se nos pide que desde el mundo lleguemos a Dios. Y Jesús añade que al mundo se va “desnudándose” (Jesús se quitó el manto: se despojó de su rango), se ciñó la toalla y como un siervo, lavó los pies…
Este Jueves Santo, llegamos nosotros cubiertos de polvo… y Jesús se inclina a lavarnos los pies… ¿Qué sentimos?… Dejemos que nos hable el corazón… Luego nos sentamos con El en la mesa sencilla a la que todos estamos invitados, pero no podemos prepararla de cualquier manera. Preguntémosle al Señor en este Jueves Santo:
Señor; ¿Cómo se prepara esta mesa?…
*ORACIÓN
“Y habiendo amado los suyos los amó hasta el fin”
Jesús De Nazaret: en esta tarde del “Jueves 17 “nos has convocado…, para celebrar y hacer memoria de aquella misma Cena…, en la que, antes de entregarte a la muerte, confiaste a la Iglesia a tus seguidores el banquete de tu Amor, la Eucaristía”. Con este Sacramento nos alimentas para vivir como Tú la entrega que nos enseñas con el lavatorio de los pies y nos dices:
“Lo que yo he hecho con vosotros hacerlo vosotros también”
(Pero quizá no tengamos tiempo para ir… es mala hora…)
Ayúdanos a reunirnos contigo alrededor de la mesa como aquel Jueves Santo. Te damos gracias por habernos invitado y por considerarnos tus amigos.
A nosotros como a Pedro y a sus compañeros, nos ocurre que no siempre te entendemos; o quizá te entendemos muy bien pero nos falta la valentía de vivir tus propuestas.
Ayúdanos a ser pan partido y repartido como tú y a que aprendamos a perder el miedo de entregarnos y ser generosos a fin de convertirnos en signo de tu presencia en el mundo. AMÉN-
*SEGUIMOS REFLEXIONANDO, CON PEDRO DESPUÉS DE LA CENA
* Estaba Agradecido, a tu mesa me habías invitado y buscaba sorprenderte:
Mentalmente preparaba yo un banquete para Ti.
Y de pronto tres gestos
(La túnica recogida, la toalla en tu cintura, tu cuerpo arqueado de rodillas ante mí…)
Deshicieron mis planes, rebelaron mi incrédula sorpresa
(Nunca acabo de entenderte amigo Jesús)
Y quedé derrotado en todos los terrenos.
Después oí tus palabras:
“Me llamáis Señor, Maestro; escoged mi gesto de amor y haced vosotros lo mismo con los que os rodean)
Aquí me tienes, Señor deseando cumplir tu imperativo que me deja torpemente perplejo y, a la vez, lleno de amor para la urgente tarea. Quiero decir de verdad. AMÉN
*VIERNES SANTO
Es día para contemplar, orar, y guardar silencio. Dejar que nos hable la CRUZ.
Pero me atrevo a deciros algo, amigos y amigas:
Aquel hombre, Jesús, nacido en Nazaret hoy va a morir.
Aquel hombre que predicaba el Amor, la esperanza para todos los que sufren,
Hoy va a morir.
Aquel hombre que nos enseñó con el ejemplo que el arma de la revolución es el amor,
Hoy va a morir.
Aquel que predicaba la igualdad, que sentía y actuaba como Dios Padre.
Aquel que se acercaba al desgraciado que convivía con la prostituta, con el pobre el explotado…
Hoy va a morir.
Perdonad, digo mal, no va a morir,
LO VAN A MATAR
Lo van a detener, humillar, torturar.
*Y hoy Jesús de Nazaret sigue muriendo entre nosotros,
sigue muriendo en el preso, en el torturado, en el amigo incomprendido, en el enfermo, en los olvidados, en la escoria de este mundo.
Jesús lucha y fracasa, lo matan pero no le quitan la vida
EL LA ENTREGA
Y porque El entregó su vida a raudales, hoy disfrutamos y tenemos vida a raudales.
¡Qué paradoja! Vidas que generan muerte y muertes que dan vida,
como la de Jesús.
Hoy muere Jesús pero es también una gran noticia:
Jesús da hasta la última gota de sangre, sangre que fertiliza y abona el mundo.
Y sigue dando VIDA
Y una mujer, MARÍA nos enseña el modo de adorar y venerar la cruz como signo de Salvación y de Vida: con su perseverancia, con su presencia, con su silencio, con su aprender los designios de Dios y aceptarlos en el interior de su corazón, con su esperanza firme en el triunfo del Amor sobre la muerte.
Contemplando la Cruz y con la esperanza puesta en el Resucitado, es ahora el momento de mirar nuestro interior acerca de nuestra fidelidad al Dios de la Vida, a Jesús de Nazaret.
Abrámonos, pues, a la VERDAD, que es JESÚS y reconozcamos cómo es nuestra fidelidad a su Persona y a su Mensaje, a la vez que le adoramos y le veneramos en la CRUZ, que representa el AMOR, siempre nuevo y fiel de Dios por todos nosotros.
“NO ADOREIS A NADIE, A NADIE MAS QUE A EL”
ZURIÑE