*MIERCOLES DE CENIZA

ORAR CON LA PALABRA DE DIOS: (2.Co. 5.20- 6,2) (Jl.2,12-18)

*    Un año más, llegamos a este tiempo Litúrgico de la Cuaresma. Con el peligro quizá, de hacerlo ya un poco rutinario. Pero la vida es un “proceso”, un “camino” que hay que seguir con ilusión nueva y esperanza.

*    Con el MIÉRCOLES DE CENIZA iniciamos este tiempo de la CUARESMA. Un tiempo que comienza con la invitación “conviértete y cree en el evangelio”. Una frase que repetimos año tras año pero que encierra una llamada a lo más profundo de cada uno de nosotros: conviértete, cambia tu vida. Busca hacer de tu vida Evangelio, Buena Noticia para otros. Nos tenemos que mirar en el espejo de Jesús y moldear nuestra vida con su estilo y su forma de vivir, de hacer. Este tiempo es para interiorizar, reflexionar sobre el rumbo de nuestra vida. Y sobre todo para acoger y entender la mayor prueba de Amor de Jesús: su Pasión y Resurrección. Es lo que puede cambiar nuestro vivir de forma radical.

*          El Miércoles de ceniza, nos introduce muy bien en todo lo que es esencial en la cuaresma: Liberación, conversión, plenitud. Y para eso hay que renunciar a vivir desde la superficialidad y la incoherencia.
No es tiempo de tristeza, es tiempo de alegría.
Es tiempo de CAMINAR EN COMPAÑÍA. El sentido comunitario debe crecer, ya que es toda la Iglesia la que está llamada a CAMINAR  hacia la Liberación, la PASCUA…

*          Debemos descubrir nuestro nomadismo. Somos un pueblo nacido en un creyente ABRAHAM, que se puso en marcha a la búsqueda del Dios vivo. . No somos un pueblo de “sentados”, somos  un pueblo de CAMINANTES, como Jesús de Nazaret. Y El, nos dice” SED PERFECTOS COMO LO ES EL PADRE”… Es hora de CAMINAR.

*          La cuaresma no es privación, es ENRIQUECIMIENTO; no es negatividad, es CREATIVIDAD, un esfuerzo por renovar, cambiar, construir, conquistar, pero claro todo esto requiere esfuerzo con alegría.
*          Es el tiempo oportuno de poner el corazón pecador junto al corazón misericordioso de Jesús y experimentar su calor y su ternura.
La ternura de Dios está en que no nos condena. La ternura de dios está en que nos está esperando siempre. La ternura de Dios está en que tiene paciencia con nosotros. La ternura de Dios está en que nos quiere por encima de nuestro cariño o frialdad. La ternura de Dios está, en la Palabra que quiere decirnos en el secreto del corazón, cuando nos parece que no podemos escuchar nada que nos cambie.

*          ¡La ternura de Dios…!…
*          La cuaresma sabemos bien que es tiempo de preparación para LA PASCUA, un tiempo favorable, para la conversión y el crecimiento.
Es un tiempo de gracia, que vamos a pedir, porque sin ella no hay crecimiento posible de nuestra “estatura” espiritual.

  • En esta Cuaresma, en estos tiempos no fáciles, ¿por qué no nos proponemos crecer en el encuentro hacia el otro, el hermano, el que me necesita? El pobre, el solo, el…
  • Vamos a ponernos en CAMINO. Vamos a celebrar una cuaresma “PEREGRINA”, con todo lo que lleva de desistalación, de búsqueda, de sorpresa, de crecimiento, de confianza y esperanza.
  • ¡ÁNIMO! Y ¡EN MARCHA!
    A esto nos introduce el miércoles de ceniza: a la CONVERSIÓN, al CAMBIO, a DAR UN GIRO A NUESTRA VIDA. A ver si con la ayuda de Jesús de Nazaret, nuestro Dios, somos capaces de darlo de 360º. Empezaremos a lo mejor por 30º, luego 60º… el camino es largo pero apasionante. Que no nos falte GENEROSIDAD y ALEGRÍA.

¿NOS PONEMOS EN CAMINO?

ORACIÓN PARA EL MIÉRCOLES DE CENIZA.

La tierra y el polvo me recuerdan lo que soy y lo que seré
La tierra y el polvo me recuerdan  que Tú Jesús de Nazaret eres mi alfarero, pero no me he dejado modelar, soy arcilla rebelde, ni cocer al fuego de tu Espíritu.

Miércoles de ceniza:

Hora de hacer una hoguera con todo mi egoísmo. Hora de quitar estorbos de mis oídos, y hacer silencio para volver a escucharte y a escucharme.

Miércoles de ceniza:

Como ella,  debo entrar en el horno de tu Espíritu y dejarme transformar en el cántaro que Tú quieras.
Sé que puedo renovarlo y quiero hacerlo con tu ayuda.

Miércoles de ceniza:

Cuarenta días para dejarme encontrar por Ti, para darme cuenta de que me esperas a la puerta de casa.
Cuarenta días para pedirte perdón y ayunar de tantas cosas que me sobran y otros necesitan.
Cuarenta días para escuchar  más atento tu Palabra y dejar que sea tu Pan quien me sacie y tu perdón quien me restaure.
Un poco de ceniza en el rostro me puede poner en camino de verdad:

NO HAY CAMINO FUERA DE DIOS.

Y hoy mismo comienzo el camino de retorno a Tu casa que es mi casa: JESUS DE NAZARET,
MI DIOS. MI AMIGO

ZURIÑE