Domingo 5º Tiempo ordinario – Fray Marcos

Liberarte y liberar, claves de la vida espiritual

(Job 7,1-7) Mis días corren más que la lanzadera y se consumen sin esperanza.

(1 Cor 9,16-23) ¡Ay de mí si no anuncio el evangelio!

(Mc 1,29-39) De madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar.

Liberarte y liberar, claves de la vida espiritual. Es lo que hizo  Jesús; liberarse por la oración y ayudar a los demás a liberarse.

Recuerda que los evangelios no son crónicas de sucesos. Son teología narrativa. No tiene ninguna importancia que las palabras de Jesús sean exactamente las que él pronunció; ni que los hechos narrados hayan acontecido así. Lo importante es el mensaje que quieren trasmitirnos y que seamos capaces de traducirlo a nuestro lenguaje, siempre relativo, de manera que lo podamos entender hoy. Para ello es imprescindible que nos coloquemos en el ambiente de aquella época y conozcamos las características de aquella cultura.

Seguimos en el primer día de la actuación de Jesús. Mc intenta perfilar a grandes rasgos y con firmes trazos la figura de Jesús. Se trata de un montaje programático para dejar muy clara la manera habitual que tenía Jesús de desarrollar su ministerio. No podemos desligar la perícopa que hemos leído hoy de la del domingo pasado. Ambas forman un todo teológico progresivo, que empieza en la sinagoga y termina orando solo en descampado. Allí consigue reavivar la experiencia de Dios, que le permite hablar y actuar con autoridad.

El paso de la sinagoga a la casa, y después a la calle, nos dice que Jesús lleva la salvación a todos los lugares en donde se desarrolla la vida y a todas las personas que tienen necesidad de liberación. Con toda naturalidad se nos habla de la suegra de Pedro, aunque nunca se hable de la esposa. En aquella sociedad era impensable el estado de soltero, y Jesús nunca cuestionó las normas existentes con relación a la sexualidad, al matrimonio o a la familia. Los cambios que después se produjeron no se pueden vender como mensaje evangélico.

La cogió de la mano y la levantó. La palabra  para decir “estaba postrada”, puede significar enfermedad o muerta; en cualquier caso, falta de vida. También para decir que la levantó, Mc emplea una palabra que puede significar levantar o resucitar. Está claro que Mc quiere dar un doble sentido a las dos palabras, más allá del sentido material.

Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Jesús cura para que la mujer pueda servir. En el mundo griego, el servicio (diakonía) se consideraba una deshumanización. En las primeras comunidades cristianas, era el signo de seguimiento de Jesús. El verbo que se utiliza en griego es “servía a la mesa”. Los cristianos eligieron precisamente la palabra “diakonía” para expresar el nuevo fundamento de las relaciones humanas en la comunidad. El mismo Jesús dirá que no ha venido a ser servido sino a servir.

Al anochecer… Nos está indicando que los que se admiraban de las palabras y obras de Jesús eran judíos y no habían superado la dependencia de la Ley, que era la causa de la opresión. Al ponerse el sol terminaba el sábado y la obligación de descanso. Por lo tanto, ya podían ellos llevar a los enfermos y Jesús curarlos sin faltar al primer precepto de la Ley.

Curó a muchos y expulsó muchos demonios. Todos buscan a Jesús para ser curados. Aquí debemos hacer una profunda reflexión. En todos los evangelios se comienza con un éxito espectacular de la predicación de Jesús. Más tarde se verá que no les interesa nada más que ese beneficio material de ser atendidos en sus necesidades.

Se marcha a descampado y allí se puso a orar. En muchos lugares de los cuatro evangelios se dice lo mismo: «Se levantó de madrugada, se fue a un descampado y allí se puso a orar». «Pasó la noche en oración». «Por la mañana estaba allí sólo».  Es la clave de la vida de Jesús. Realmente necesitaba orar como verdadero ser humano que era. Descubrir lo que era su Abba para él fue la clave de su espiritualidad. Esto solo se puede hacer apartándose del bullicio de la gente y en silencio.

El domingo pasado decía el evangelio que hablaba con autoridad, no como los letrados. La clave está en este descubrimiento continuado de la presencia de Dios en él. A pesar de la absorben­te actividad, encontraba tiempo para estar a solas consigo mismo y cargar las pilas. Los evangelios nos dicen que también iba a la sinagoga y al templo, pero el verdadero encuentro con Dios lo realizaba a solas y en medio de la naturaleza.

¡Todo el mundo te busca! En el relato encontramos tres exageraciones intencionadas: todo el mundo te busca; la población entera; todos los enfermos y poseídos. Los discípulos están en la misma dinámica que la gente. No quieren que su Maestro pierda la ocasión de afianzar su prestigio (poder). Jesús sabía muy bien lo que tenía que hacer: “Vámonos a otra parte”. En el principio del relato se habló por dos veces de su enseñanza. Ahora dice  predicar (de donde viene kerigma, concepto clave de la primera comunidad).

Todos los evangelios empiezan constatando la euforia con que la gente sigue a Jesús. Pero pronto se va apoderando de ellos primero la decepción, después el abandono y finalmente la oposición total. En Jn este proceso se escenifica de manera genial en el capítulo 6, después de la multiplicación de los panes, cuando quieren hacerle rey y terminan abandonándole todos diciendo: “¿quién puede hacerle caso?” El por qué de esta actitud es claro: buscan ser curados, liberados, queridos; no están interesados en curar, servir y amar.

Si tomásemos conciencia de este cambio en la gente comprenderemos dónde falla nuestro cristianismo. La respuesta está en el relato de la curación de la suegra de Pedro. Jesús cura para que seamos capaces de servir. Esto es precisamente lo que no nos gusta. Cuando Jesús va dejando claro que Dios no es un tapagujeros, que su predicación lo que persigue es cambiar las actitudes fundamentales del ser humano y convertirle en libre servidor en vez de opresor, la gente empieza a sentirse incómoda y le abandona sin contemplaciones.

El evangelio no habla de resignación ante cualquier clase de dolor, sea físico, sea psíquico, sea moral. Pero no identifica la salvación con la supresión del dolor. Todo lo contrario, afirma expresamente que la verdadera salvación puede alcanzarla todo hombre a pesar del mal que nos rodea (bienaventuranzas). Siempre que se pueda se debe suprimir, pero la victoria contra el mal no está en suprimirlo sino en evitar que te aniquile.

La solución al problema vital del hombre no puede venir de fuera, la tenemos que encontrar dentro. Solo un conocimiento de lo hondo del ser nos descubrirá lo que somos. El hombre tiene que aceptar sus limitaciones. Pero solo lo conseguirá descubriendo que esas limitaciones no le impiden alcanzar su plenitud. Conocerme a mí mismo es conocer a Dios como fundamento de mi propio ser. Ser fiel a sí mismo es la única manera de ser fiel a Dios.

El fallo del cristianismo fue convertir la buena noticia del evangelio en una religión. Jesús quiso liberar al ser humano de todo lo que le impide ser él mismo, incluida la religión. Jesús nos quiso enseñar cómo ser libres a pesar de los problemas y aunque no se resuelvan. Hay problemas que no tienen solución, pero una vida más humana siempre es posible. El esperar que cambien las circunstancias adversas para sentirme bien es señal de pobre hedonismo.

 

Meditación

No puede haber espiritualidad sin verdadera contemplación.

No se trata de “rezar”, sino de fundirse con el Abba.

Lo que te cambiará será la conexión con lo Absoluto que hay en ti.

El conseguir la conexión puede llevar horas, días o años.

El quedar impregnados de Dios,

es cuestión de un instante.

 

 


 

Urteko 5º igandea / Domingo 5º Tiempo ordinario – José A. Pagola

-B (Markos 1,29-39)

Evangelio del 4 /Feb / 2018

por Coordinador – Mario González Jurado

GURE ETXEKO ATEAN

Kafarnaumgo sinagogan, espiritu gaiztoak hartua den gizon bat sendatu du Jesusek goizean. Orain, ebanjelariak diosku, «sinagogatik» irtenik, Simonen eta Andresen «etxerantz» doala. Adierazpen hau garrantzizkoa da, zeren, Markosen ebanjelioaren baitan, etxe honetan gertatzen denak badu beti irakaspen bat kristau-elkarteentzat.

Judu-erlijioaren leku ofizial den sinagogatik, etxera doa Jesus, non eguneroko bizitza maiteenak dituen pertsonen ondoan bizi ohi baita. Etxe horretan joanen da garatzen Jesusen familia berria. Kristau-elkarteek gogoratu behar dute, ez direla legea bizi den leku erlijioso, baizik eta Jesusen inguruan modu berrian nola bizi ikasten den sutondo.

Etxean sartzean, Simonen amaginarrebaz hitz egin diote ikasleek. Ezin atera izan zaio hura atera, ongietorri egitera, gaixo baitago ohean sukarrez. Jesusek ez du besterik behar izan. Bigarren aldiz hautsiko du larunbata egun berean. Jendearen bizitzak du axola harentzat, eta ez erlijio-betebeharrak. Xeheki deskribatu du kontakizunak gaixo den emakumearekin egin dituen keinu guztiak.

«Hurbildu zitzaion». Beti egin ohi duen lehenengo gauza da: sufritzen ari denagana hurbildu, hari aurpegira hurbiletik begiratu, haren sufrimena partekatu. Gero, «eskutik hartu zuen». Emakumea ukitu du. Ez zaio axola hori egitea debekatzen duen garbitasun-araua. Emakume horrek bere ahalmen sendatzailea senti dezan nahi du. Azkenik, «jaikiarazi zuen», zutik jarraraziz eta beraren duintasuna itzuliz.

Horrela egon ohi da Jesus beti bereen artean: gu jaikiarazteko eskua luzatuz, bizia arnasten digun hurbileko adiskide bezala. Zerbitzari izan nahi du beti Jesusek soil-soilik, eta ez zerbitza dezaten. Horregatik, sendatua izan den emakumea ere guztiei «zerbitzatzen» hasi da; Jesusengandik ikasi du. Jesusen jarraitzaileok elkar onartuz eta elkar zainduz behar dugu bizi.

Alabaina, oker handia izango litzateke pentsatzea, kristau-elkarteak bere kideez bakarrik arduratuz bizi daitekeen familia dela, eta besteen sufrimenaz axolatu gabe. Kontakizunak dio ezen, egun horretan berean, «eguzkia sartzean», larunbata bukatua denean, klase guztietako gaixoak eta gaitzen batek jotakoak daramazkiotela Jesusi.

Buruan ondo sartu beharko genuke kristauek pasadizo hau. Gauaren iluna iristean, populu guztia «pilatu da ate aurrean» beren gaixoekin. Sufritzen ari direnen begiak eta esperantza Jesus dagoen etxeko atearen bila doaz. Orduan bakarrik erakartzen du Elizak sufritzen ari den jendea egiaz: barruan bizitza sendatzen eta sufrimena arintzen ari den Jesus aurkitzen duenean. Gure elkarteen ateetan jende asko ari da sufritzen. Ez dezagula ahantzi.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

A LA PUERTA DE NUESTRA CASA

-B (Markos 1,29-39)

Evangelio del 4 /Feb / 2018

En la sinagoga de Cafarnaún, Jesús ha liberado por la mañana a un hombre poseído por un espíritu maligno. Ahora se nos dice que sale de la «sinagoga» y marcha a la «casa» de Simón y Andrés. La indicación es importante, pues en el evangelio de Marcos lo que sucede en esa casa encierra siempre alguna enseñanza para las comunidades cristianas.

Jesús pasa de la sinagoga, lugar oficial de la religión judía, a la casa, lugar donde se vive la vida cotidiana junto a los seres más queridos. En esa casa se va a ir gestando la nueva familia de Jesús. En las comunidades cristianas hemos de saber que no son un lugar religioso donde se vive de la Ley, sino un hogar donde se aprende a vivir de manera nueva en torno a Jesús.

Al entrar en la casa, los discípulos le hablan de la suegra de Simón. No puede salir a acogerlos, pues está postrada en cama con fiebre. Jesús no necesita de más. De nuevo va a romper el sábado por segunda vez el mismo día. Para él, lo importante es la vida sana de las personas, no las observancias religiosas. El relato describe con todo detalle los gestos de Jesús con la mujer enferma.

«Se acercó». Es lo primero que hace siempre: acercarse a los que sufren, mirar de cerca su rostro y compartir su sufrimiento. Luego «la cogió de la mano»: toca a la enferma, no teme las reglas de pureza que lo prohíben; quiere que la mujer sienta su fuerza curadora. Por fin «la levantó», la puso de pie, le devolvió la dignidad.

Así está siempre Jesús en medio de los suyos: como una mano tendida que nos levanta, como un amigo cercano que nos infunde vida. Jesús solo sabe de servir, no de ser servido. Por eso la mujer curada por él se pone a «servir» a todos. Lo ha aprendido de Jesús. Sus seguidores hemos de vivir acogiéndonos y cuidándonos unos a otros.

Pero sería un error pensar que la comunidad cristiana es una familia que piensa solo en sus propios miembros y vive de espaldas al sufrimiento de los demás. El relato dice que ese mismo día, «al ponerse el sol», cuando ha terminado el sábado, le llevan a Jesús toda clase de enfermos y poseídos por algún mal.

Los seguidores de Jesús hemos de grabar bien esta escena. Al llegar la oscuridad de la noche, la población entera, con sus enfermos, «se agolpa a la puerta». Los ojos y las esperanzas de los que sufren buscan la puerta de esa casa donde está Jesús. La Iglesia solo atrae de verdad cuando la gente que sufre puede descubrir dentro de ella a Jesús curando la vida y aliviando el sufrimiento. A la puerta de nuestras comunidades hay mucha gente sufriendo. No lo olvidemos.

José Antonio Pagola

 

 

 

 

Domingo 5º Tiempo ordinario 4 de febero de 2018 – Koinonia

Job 7,1-4.6-7: Me harto de dolores hasta la noche
Salmo 146: Alaben al Señor que sana los corazones destrozados
1Cor 9,16-19.22-23: ¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!
Mc 1,29-39: Sanó a muchos enfermos de diversos males

Curó a muchos enfermos de diversos males

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron. «Todo el mundo te busca.» Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.» Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

COMENTARIO A LOS TEXTOS BÍBLICOS:

Hoy el libro de Job nos lo presenta sumido en un gran sufrimiento. Delante de sus amigos desnuda su corazón, su desilusión. Ellos, que defienden una teología alejada de la vida, no pueden comprender la queja de su amigo, ni acompañarlo plenamente en su dolor. El grito de Job está presente en la vida diaria de muchos hombres y mujeres en todos los rincones del planeta, que enfrentan una vida de lucha y dificultad. Job compara su existencia con la vida de un «mercenario»: mercenario es quien vende su lucha, que libra por dinero causas que no son suyas y se fatiga por empresas que no ama.

El libro de Job, como sabemos, es una joya literaria dentro de la Biblia hebrea (de la que está tomado nuestro «Primer Testamento»). Es una reflexión sapiencial sobre ese problema irresoluble, o mejor, sobre ese misterio eterno, que es «el mal». El misterio del mal, su presencia injustificada en el mundo, ante la cual necesitamos justificar también a quienes podrían resultar implicados por la existencia del mal. A Dios, en primer lugar. En efecto, la «teodicea» o disciplina filosófica que trata de mostrar la existencia de Dios, trata en realidad de «justificar» a Dios –como expresa la etimología misma de la palabra–.

Lo importante del libro de Job no son sus «datos históricos» (que no existen, pues no es un libro histórico), ni las respuestas de tipo explicativo que quisiera dar sobre el dolor humano (que estarían hoy absolutamente sobrepasadas), sino la sabiduría que encierra en sus reflexiones.

En efecto, la ciencia avanza cada día, y no tiene sentido estudiar hoy óptica en la obra de Newton por ejemplo, que fue uno de sus fundadores, pues, como ciencia, su obra está hoy enteramente sobrepasada. Pues bien, si en ciencia avanzamos mucho, avanzamos muy poco en sabiduría –que no está en el mismo plano de la ciencia–; hoy, la humanidad, en efecto, sigue viviendo de la sabiduría de personajes como Confucio, Buda, Sócrates, Jesús… En realidad no hemos sobrepasado aquella sabiduría fundamental adquirida hace ya tres mil años… Esta constatación nos permite escuchar y leer el libro de Job, para seguir rumiando su sabiduría.

Pablo, de manera parecida a Job, se encuentra en una discusión acalorada con sus interlocutores, en la comunidad de Corinto, en la que grupos fracciones que critican y cuestionan su autoridad (v.3). Pablo responde haciendo una defensa radical de su misión y declara su absoluta libertad frente a toda manipulación o poder humano. No se declara miembro de un movimiento o representante de alguna institución, sino como un hombre “obligado a cumplir una tarea”. En el imperio Romano era común la práctica del clientelismo, en la cual el benefactor se convertía en patrón de quien recibía sus beneficios. El apóstol desea dejar en claro la pureza de su mensaje, que no está vendido a ningún “cliente”, ni moldeado por ningún interés personal (v. 17-18). Esta libertad en Cristo, le permite al apóstol ser un servidor de los demás. No teme amoldarse a las condiciones de vida de los destinatarios de su mensaje: judíos, seguidores de la ley o rebeldes a ella, débiles. Pablo anuncia así el Evangelio de la libertad que no se matricula con la rigidez, ni hace el juego a ningún interés particular o sectario, sino que es capaz de entrar en diálogo con la diferencia y de llegar a “todas” las realidades humanas, como una Buena Noticia del amor de Dios.

Esto es precisamente lo que hace Jesús en el evangelio de Marcos: entrar en la vida de las personas, ser uno de ellos en su cotidianidad. El domingo pasado, lo vimos sanando a un endemoniado. Hoy, lo acompañamos con Simón y Andrés a la casa de Pedro. La casa, el lugar íntimo done se comparte el techo, la mesa. Allí se encuentra con una anciana enferma, la suegra de Pedro. Jesús se acerca, la toma de la mano y la levanta. Un gesto tan simple como es el acercarse y tomar de la mano, hace el milagro de recuperar a esta mujer, que no sólo recupera su salud, sino su capacidad de servicio. Al atardecer muchos vinieron a buscarlos, y relata el evangelista que Jesús continuó con sus curaciones. Era común en la época de Jesús que los enfermos fueran tenidos por malditos o poseídos por espíritus malos, de manera que eran alejados, excluidos y nadie se atrevía a acercarse a ellos. Jesús, al contrario, se entrega con amor y dedicación a su cuidado, siendo su servidor.

La práctica de curación, la lucha contra el mal, es decir, la praxis liberación del ser humano… es la práctica habitual de Jesús. Tan importante como hacer el bien, es evitar el mal, y luchar contra él: dar la vida en la tarea de procurar la paz, la salud, el bienestar, la felicidad… a todos aquellos que la han perdido. Ser cristiano es, entre otras muchas cosas, luchar contra el mal, no quedarse de brazos cruzados, o ensimismado en los propios asuntos, cuando vivimos en un mundo con las cifras escalofriantes de pobreza y miseria que hoy padecemos.

«Anunciar hoy el Reino» no es cuestión de sólo palabras; exige simultáneamente construirlo con los hechos. La «evangelización», la nuestra, ha de ser como la de Jesús. Su «anunciar» la buena noticia no es cuestión de transmitir simplemente información religiosa… sino de hacer, de construir, de luchar contra el mal, de sanar, curar, rehabilitar a los hermanos, ponernos a su servicio, acompañar y dignificar la vida, que en todas sus manifestaciones es manifestación de la mano creadora de Dios.

El evangelio de este domingo es dramatizado en el capítulo 19 de la serie «Un tal Jesús», titulado «La suegra de Pedro», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1100019 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap19b.mp3

La serie «Otro Dios es posible», de los mismos autores, tiene un capítulo, el 29, que se titula «¿Curó enfermos?», que puede ser útil para suscitar un diálogo-debate sobre el tema. Su guión y su audio puede recogerse en http://www.emisoraslatinas.net/entrevista.php?id=120

La «casa de Pedro» actualmente es uno de los lugares de obligada visita en Cafarnaúm. Hay numerosos estudios sobre el redescubrimiento, en este pasado siglo XX, de esta ubicación, hoy prácticamente segura, según los criterios arqueológicos. Puede ser interesante asomarse a este punto concreto, que, asociadamente, revela mucho sobre el tipo de vivienda y de la forma de vida en la Palestina de los tiempos de Jesús y en el entorno concreto de sus discípulos. Sólo como puna pista, puede consultarse GONZÁLEZ ECHEGARAY, Joaquín, Arqueología y evangelios, Verbo Divino, Estella 1994, p. 79ss (accesible por internet). Véase también: http://es.wikipedia.org/wiki/Cafarnaúm

Por otra parte, a pesar de que en nuestro imaginario religioso hemos solido tomar muy a la letra aquello de «el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza», algunos exégetas creen haber demostrado que Jesús tenía también «su casa», la de él, y que podía ser una casa en Cafarnaúm, posiblemente compartida con Pedro… Cfr. NOLAN, Albert, Quién es este hombre, Sal Terrae, 1981, p. 63-64 (accesible también en internet).

 

Francisco, a las CEBs de Brasil: «Dios nunca es indiferente al sufrimiento de su pueblo»

Ser Iglesia en salida es una de las actitudes que deben ser asumidas por todo cristiano, como bien nos recuerda el Papa Francisco. Las comunidades eclesiales de base siempre tuvieron eso como una prioridad. Nacidas y fortalecidas a partir Del Vaticano II, estar presentes en las periferias del mundo, escuchar la voz de quien sufre, una actitud muy presente en la caminada de las CEBs.

El 14° Intereclesial de las Comunidades Eclesiales de Base de Brasil, que desde el 23 al 27 de enero está siendo celebrado en Londrina, estado de Paraná, tiene como tema de reflexión los desafíos en el mundo urbano, basado en el texto de Éxodo 3,7, «Yo vi y oí los clamores de mi pueblo y bajé para liberarlo».

Quien vive su fe en las comunidades de base se dice de Francisco, un Papa siempre atento a la realidad, distante de todo protocolo, que no se queda impasible ante los problemas de la sociedad y de la propia Iglesia, que no se somete al discurso políticamente correcto. Un Papa que habla con gestos, con actitudes, que sabe pedir perdón por sus errores, que antes que con las palabras se expresa con el corazón.

El Obispo de Roma ha enviado, por medio de su Secretario de Estado, Pietro Parolin, un mensaje «a los participantes venidos de todos los rincones de Brasil» para el 14° Intereclesial de las CEBs, algo que no es novedad, pues ya lo hizo en el anterior, celebrado en enero de 2014 en Juazeiro do Norte, la tierra del Padre Cícero, el «santo» del pueblo.

El mensaje papal ha sido leído en la celebración de abertura, llena de simbolismos que recogían la vida e historia de las comunidades de base en Brasil, por el Presidente de la Comisión del Laicado de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, Monseñor Federico Clasen, en la que además de los tres mil delegados y delegadas, representantes de la práctica totalidad de las diócesis de Brasil y de otros países, indígenas, inmigrantes, descendientes de esclavos, se ha hecho presente una representación de la Iglesia local de Londrina, llegando a unas siete mil personas, según la organización.  Leer mas…

Luis Miguel Modino en Religión Digital, 24 de enero de 2018

 

Carlos Mejía Godoy cantó la Misa Campesina al Papa Francisco en Perú

El cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy interpretó los cantos de la Misa Campesina Nicaragüense acompañado de músicos peruanos ante el Papa Francisco durante el viaje apostólico que desarrolla el líder de la Iglesia Católica en el país andino La presentación se realizó a primera hora de la mañana de éste sábado 20 de enero, en las afueras de la Nunciatura Apostólica en Lima.

En una estampa única, mientras Francisco bendecía a los fieles, se entonaba el canto de entrada, el popularmente conocido «Vos sos el Dios de los pobres». Todo un signo para un Pontificado centrado en la defensa de los humildes, marginados y explotados del mundo contemporáneo.

Tras finalizar su bendición matutina a los fieles que se agolpaban en las afueras de la legación diplomática vaticana en Lima antes de emprender viaje a la ciudad de Trujillo, el Papa saludó a los artistas. «Los felicito por la música y por el canto. Gracias. Los aplaudimos a ellos que están cantando» dijo emocionado el Sumo Pontífice.

Por su parte el laureado cantautor nicaragüense en las redes sociales manifestó su regocijo por poder cantar ante la presencia del Papa Francisco, expresando que había sido uno de los momentos más emotivos de su vida.

«Hoy ha sido uno de los momentos más emotivos de mi vida, como artista, como cristiano y como ser humano. A pocos meses de cumplir 75 años, 50 dedicados a cantarle a Nicaragua, he tenido el privilegio de compartir por una iniciativa de la embajadora de Nicaragua en Perú señora Marcela Pérez Silva, un evento muy especial, que rebasó mis expectativas», escribió Mejía Godoy en su cuenta oficial en Facebook.

Por su parte, la embajadora de Nicaragua en Lima, Marcela Pérez Silva publicó en las redes sociales que «la Misa Campesina Nicaragüense resonó más linda que nunca, en quechua y castellano, frente a la Nunciatura. Nuestros corazones vibraron de amor cantándole al pueblo y al Dios de los Pobres, en las bellas melodías de Carlos Mejía Godoy».   Leer mas…

 

El Papa no nos escuchó, el cardenal O’Malley sí

El Cardenal Sean O’Malley, OFM, Cap, Arzobispo de Boston y ex Presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, emitió un comunicado el 20 de enero tras las declaraciones del Papa Francisco sobre las acusaciones de encubrimiento de abusos en contra del Obispo de Osorno Juan Barros Madrid. El Cardenal capuchino llegó a Lima antes del retorno del Papa a Roma, según lo confirma la Sociedad Misionera de Santiago Apóstol en Perú.

El 18 de enero, antes de la Misa que presidió en Iquique, el Papa Bergoglio señaló que: «El día que me traigan una prueba contra el Obispo Barros, ahí voy a hablar. No hay una sola prueba en contra. Todo es calumnia ¿Está claro?».

En su comunicado, el Cardenal O’Malley indicó que «es comprensible que las declaraciones del Papa Francisco en Santiago de Chile han sido motivo de gran dolor para los sobrevivientes de abusos sexuales cometidos por el clero o algún otro perpetrador… Las palabras que llevan el mensaje ‘si no puedes probar tus acusaciones entonces no se te va a creer’, abandonan a aquellos que sufren reprensibles violaciones criminales de su dignidad humana y relegan a los sobrevivientes a un exilio desacreditado».

El Cardenal señaló que no conoce personalmente los hechos sobre los que opinó el Santo Padre, pero lo que sí sabe es que «el Papa Francisco reconoce plenamente las grandes fallas de la Iglesia y el clero que ha abusado de los niños generando un impacto devastador en los sobrevivientes y sus seres queridos».

Ante estos hechos la Comunidad de Laicos y Laicas de Osorno señalamos:

1.- El duro juicio de Papa Francisco emitido en Iquique ha causado desconcierto, frustración y dolor en medio de una feligresía ya impactada por los reiterados casos de abuso sexual y encubrimiento de los hechos criminales denunciados en todo el mundo.  Leer mas…

Comunidad de Laicos y Laicas de Osorno, en RyL 22 de enero de 2018

 

 

Las mujeres católicas de EEUU, a favor del diaconado femenino y en contra de la planificación familiar natural

Un 60% apoya la posibilidad de que accedan a las órdenes sagradas. A favor de la reintroducción del diaconado femenino y en contra de la planificación familiar natural. Así se han revelado las mujeres católicas estadounidenses en una encuesta publicada en la web de América, que también ha descubierto que solo la mitad de este colectivo cree que sus curas «hacen un buen trabajo» a la hora de incluir a las mujeres en los diferentes aspectos de la vida parroquial.

De acuerdo con el sondeo realizado a 1.508 mujeres norteamericanas, tanto anglosajonas como hispanas, solo una cuarte parte de las que se identifican como católicas asiste a misa al menos cada semana. Más allá de su presencia en las celebraciones eucarísticas, la encuesta también reveló que un 67% de las mujeres católicas estadounidenses nunca han servido en una parroquia en ningún papel pastoral, sea éste como catequista, monaguilla o ministro de la hospitalidad.

Solo la mitad de las mujeres católicas creen que su párroco «hace un buen trabajo» a la hora de fomentar su participación en la vida de la comunidad, y que solo el 18% de ellas se sienten «muy» involucradas en la toma de decisiones en su parroquia. Quizás por eso, las estadounidenses se han revelado a favor de la reintroducción de las diaconisas. El 60% de ellas apoyan la posibilidad de que las mujeres que tengan más de 35 años accedan al ministerio sagrado, frente al escaso 7% que está en contra de la medida.

En cuanto a la planificación familiar natural, por otro lado -la serie de prácticas recomendadas por la Iglesia para la planificación del embarazo que evitan el uso de los anticonceptivos- solo un 22% de las encuestadas que han estado casadas o que han vivido con una pareja respondieron que se han apuntado a dichos métodos. La conclusión concuerda plenamente con los elementos de la fe que las mujeres católicas identifican como los más importantes de su catolicismo, siendo los dos primeros «ayudar a los pobres» y «recibir la comunión» (45% los dos), frente a «vivir una vida consistente con la doctrina de la Iglesia (35%) o «proteger la vida» (30%).

Y en lo que se refiere a su participación política, por último, el sondeo de América reveló que el 41% de las mujeres católicas de los Estados Unidos se identifican como demócratas, frente al 24% que lo hacen como republicanas. Solo el 12% de las católicas estadounidenses, no obstante, piensan que la doctrina social de la Iglesia les ayudará cuando acudan a votar en las elecciones al Congreso y Senado el noviembre de este 2018, mientras que el 19% creen que las orientaciones del Papa Francisco les será de provecho cuando depositen su voto.

Cameron Doody en Religión Digital, 22 de enero de 2018 

 

 

 

Caín, ¿dónde está tu hermana? Dios y la violencia contra las mujeres

Un libro para pensar la gran responsabilidad que tienen nuestras iglesias y comunidades respecto de la violencia machista.

La responsabilidad ética a la que todos estamos llamados, mujeres y varones, ha de convertirse en denuncia, en formulación teórica, y en compasión transformadora. La lacra de la violencia contra las mujeres no remite nunca en nuestras sociedades. Al contrario, parece que aumenta cada día tomando formas nuevas, algunas más visibles y otras más invisibles y difíciles de detectar.

La Asociación de Teólogas Españolas ofrece la reflexión de mujeres creyentes, teólogas y feministas que repiensan esta cuestión desde el encuentro con el Dios liberador. Y no sólo desde la teoría, sino también desde la praxis de compartir el sufrimiento con «hermanas nuestras» violadas, maltratadas, asesinadas o víctimas de trata. Todas y cada una de ellas son el inocente ‘Abel’ de ayer, de hoy, de mañana.

Este libro “Caín, ¿dónde está tu hermana? Dios y la violencia contra las mujeres” aporta una reflexión compartida desde diferentes perspectivas -teoría feminista, hermenéutica bíblica, acompañamiento pastoral, teología de la cruz- y se enmarca dentro del «grito» de Dios hacia Caín, asesino de su hermano, señalando también la gran responsabilidad que tienen nuestras iglesias y comunidades respecto de la violencia machista.

Se trata de una responsabilidad compartida con nuestras sociedades, formalmente igualitarias, pero poderosamente patriarcales; y no podemos permanecer en silencio, sino que debemos denunciar e intervenir ante este grito silenciado.

Cinco autoras ofrecen sus respectivos análisis, desde el presupuesto común de que la violencia contra las mujeres no debe entenderse únicamente como drama personal, sino como un problema «político» consecuencia de un sistema social profundamente enraizado en una tradición cultural, religiosa y antropológica de supremacía del varón respecto de la mujer.

Por todo ello, la responsabilidad ética a la que todos estamos llamados, mujeres y varones, ha de convertirse en denuncia, en formulación teórica, y en compasión transformadora, si no queremos renunciar a nuestra humanidad.

Para saber más acerca del libro, pincha aquí:

Asociación de Teólogas Españolas en Religión Digital, 4 de enero de 2018


 

¿Por qué no son ya sacerdotes las mujeres?

Antonio Aradillas

¿‘Roma locuta, causa finita’? El diaconado femenino, una astucia para distraer.

Por mucha piedad calificadora que se tenga, resultan demasiadamente tímidos los pasos que se están dando en la Iglesia respecto a la reivindicación de las mujeres para ser y actuar en la misma, en plenitud de derechos y deberes, como el hombre. Leer más

Reflexión sobre el reciente viaje del Papa por Chile y Perú

Eduardo de la Serna

El reciente viaje del Papa por las hermanas y queridas repúblicas de Chile y Perú suscitó una importante cadena de comentarios muy diversos. El diario El Tiempo (Bogotá, Colombia) interpreta el paso por Chile como una suerte de fracaso (21 de enero 2018) y dice allí Darío Menor Torres: «En su momento histórico más bajo a raíz de los escándalos de abusos sexuales contra menores cometidos por eclesiásticos, la Iglesia de ese país era la más necesitada de América Latina en recibir al obispo de Roma». Leer más