El mejor cine espiritual que llegará a las pantallas este año

Migrantes, libertad, dolor, personajes bíblicos, el conflicto árabe-israelí…

(Peio Sánchez).- Ofrecemos el cine espiritual que viene durante el próximo año: 12 meses, 12 películas.

1) El instante más oscuro (2017, Reino Unido) de Joe Wright. Ya en el mes de enero se estrenará este film sobre Winston Churchill es el primer ministro británico en el momento en que las tropas nazis amenazan con una invasión a Inglaterra. La opción es retirarse y negociar con el enemigo o luchar por la liberación. La decisión se fragua entre los pasillos del parlamento, la vida cotidiana y un sorprendente viaje en el metro. El sentido del sacrificio por el valor de la libertad implicaba un compromiso de raíces espirituales de un pueblo.

2) Marea Humana (Human Flow, 2017, Alemania) de Ai Weiwei. En abril se estrenará este documental sobre la crisis global de refugiados de la mano del artista y activista chino Ai Weiwei. Filmado en 23 países, ofrece una impresionante cantidad de testigos y un impulso ético implacable. Más de 65 millones de migrantes que huyen del hambre, del cambio climático y de la guerra en sus países de origen hacen de este documental una llamada sincera a la empatía y en la alianza de la humanidad.

3) María Magdalena (2018, Reino Unido) de Garth Davis. El director de Lion (2016) entra en el cine bíblico en el personaje de María de Magdala. Una mujer en camino de transformación que se encuentra con el movimiento de Jesús que se convertirá en su nuevo hogar. Filmada como una superproducción y con el ágil estilo de Davis.

4) Tinker (2017, EEUU) de Sonny Marler. Un granjero solitario que se niega a tener familia por su triste pasado descubre un diario secreto que procede de su padre y que contiene los secretos de Nikola Tesla. En ellos se describe una máquina que ayuda a crecer rápidamente los cultivos y que puede revolucionar el mundo. Como fondo su mejor amigo es un indígena americano. Lo que se plantea es un problema de manipulación de la Creación. ¿Hasta dónde llegar?

5) Lady Bird (2017, EEUU) de Greta Gerwig. El combate entre una hija y su madre. Ella quiere volar y la progenitora le quiere hacer pisar tierra. Las peleas son constantes aunque el padre se coloca, secretamente, del lado de su hija. Pero la huida de la joven no es suficiente ya que las heridas le acompañan. ¿Dónde sanar el dolor?

6) Pablo, Apóstol de Cristo (2018, EEUU) Andrew Hyaat. Dentro del cine bíblico de EEUU, ya Hyaat nos ofreció «Llena de gracia» (2015) sobre María de Nazaret. Ahora enfrenta el momento de formación de las primeras comunidades cristianas desde la figura de Pablo de Tarso interpretado por James Faulkner. Junto a él y como contraparte, su amigo el evangelista Lucas, interpretado por un asiduo a las producciones cristianas Jim Caviezel, que tratará de escribir la historia del Camino en dos partes. Pablo, prisionero, revive su vida y trata también de afrontar los pecados de juventud mientras Lucas recopila datos para sus escritos.   Leer mas…



 

Un papa falible

Sí, falible, es decir, que se equivoca y que, por ello, tiene que rectificar porque ha realizado un comentario improcedente o ha tomado una decisión errónea. Es lo que acabamos de constatar, no hace muchos días, en el transcurso de su visita a Chile y Perú. A preguntas de una periodista, sobre qué tenía que decir acerca del obispo J. Barros (acusado de encubrir los abusos del cura F. Karadima), Francisco declaró, de manera contundente y enojado, que hablaría el día que le trajeran “una prueba” porque lo aportado hasta el presente era “todo calumnia”. Para sorpresa de propios y extraños, el cardenal de Boston y máximo responsable de la lucha contra la pederastia, Sean O’Malley, le criticó en púbico porque sus palabras habían sido “fuente de gran dolor” para las víctimas de abusos sexuales

Pero, una vez más, en la rueda de prensa que el papa Bergoglio mantuvo con los periodistas en el avión de regreso, volvió a dar la campanada al pedir perdón si había “herido a las víctimas de abusos”. “Mi expresión, reconoció, no fue feliz”. Y, ya en Roma, ha enviado a Chile al arzobispo Charles J. Scicluna, encargándole “escuchar a quienes han manifestado su voluntad de dar a conocer elementos que poseen en torno a la posición del obispo de Osorno, Mons. J. Barros”. La investigación realizada en su día por este arzobispo maltés con las víctimas de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, fue determinante en la condena del pederasta mejicano. Como también lo fue en la de F. Karadima por “abuso de menores” y por crear “súbditos psicológicos suyos”, tal y como se ha podido mostrar “de modo inequívoco” -sostuvieron los jueces de la Santa Sede- en los testimonios aportados en “la investigación previa”.

Ante esta rectificación, han sido numerosas las reacciones. Están, en primer lugar, las de quienes han disfrutado -y mucho- por esta “metedura de pata” de Francisco. Es, se les ha oído decir, una clara señal de que empieza estar acartonado y de que comienza a pagar, ¡ya era hora!, el precio del populismo al que se ha abonado desde el primer día en que fue elegido. Están, en segundo lugar, quienes, católicos o laicistas, se encuentran desconcertados. Los católicos, porque echan de menos en el actual papa algo de la seguridad e, incluso, obstinación que les fascinaba de sus antecesores en la silla de Pedro. Los laicistas, porque les molesta ver cómo se derrumba el estereotipo de un papa “sabe-lo-todo-por-ciencia-infusa” al que, cargados de razones y con buen humor, “daban estopa”. Unos y otros están asociados (por diferentes razones y motivos) a lo que, desde hace décadas, se tipifica como “papolatría” e “infalibilismo”; dos extrapolaciones puestas en circulación por la “Civiltà Cattolica” (la revista de los jesuitas) finalizando el siglo XIX: cuando “habla el sucesor de Pedro, sostenían los hijos de S. Ignacio en aquellos años, es Dios quien lo hace por medio de él”.

Es cierto, recuerdan los críticos de esta inaceptable extrapolación, que en 1870 (Vaticano I) se reconoció al papa la capacidad para tomar decisiones por sí mismo (“ex sese”) y sin necesidad de consenso alguno por parte de la Iglesia en situaciones excepcionales en las que no fuera posible preservar la libertad y la unidad de manera colegial y sinodal. La infalibilidad papal, así entendida, vendría a ser como una especie de “bomba atómica”, a la vez, preventiva y disuasoria. Pero también lo es que, desde entonces, se ha venido incrementando el número de quienes se decantan por una extensión de esta infalibilidad, excepcional, a todas las decisiones ordinarias, magisteriales y gubernativas, de los papas y de su curia, obviando que “Roma” también se equivoca. Y, a veces, ¡de qué manera! Es lo que ha mostrado Francisco con su petición de perdón. Rectificando, ha dado un primer paso para superar la “papolatría y el “infalibilismo” que todavía se enseñorean de muchos, dentro y fuera de la Iglesia.

Pero, sin dejar de reconocer la importancia de este primer paso, es indudable que sigue estando pendiente la “conversión” del papado; lo que supone dejar de ser una especie de “super-obispo” del mundo para pasar a ser lo que realmente es: el obispo de Roma. Y que, por serlo, tiene la responsabilidad de cuidar la unidad en la fe y la comunión eclesial, reservando su intervención en otras iglesias solo en situaciones y por razones excepcionales. Pero, además, tampoco se puede ignorar que el papa y su curia se ahorrarían éstos y otros muchos problemas si los católicos intervinieran en el nombramiento de sus respectivos obispos, presentando -previa consulta a todos ellos- una terna para que el sucesor de Pedro eligiera uno de entre los propuestos. La llamada “conversión” del papado y la superación de la “papolatría” y del “infalibilismo” (propios o ajenos) también requiere adoptar medidas de este estilo. Somos millones los que agradeceríamos alguna rectificación en este sentido. Y, cuanto antes, mejor.

Jesús Martínez Gordo en Atrio, 8 de febrero de 2018

 

 

Omella: «Es pecado» que los bancos no devuelvan el dinero que la sociedad les prestó durante la crisis

Reclama a los condenados por corrupción “que pidan perdón y devuelvan el dinero”.

«¿Creéis que es normal que se ayudara a los bancos a salir de esta crisis y ahora produzcan beneficios sin dar nada a la sociedad? Eso es pecado, porque los bienes han de ser para la sociedad, no para nosotros». Simple y rotundo, el cardenal de Barcelona, Juan José Omella, ha criticado que la Banca no devuelva a la sociedad lo prestado tras el rescate.

En una conferencia en el Fòrum Social Pere Tarrés, el purpurado ha instado a los partidos políticos a que dejen sus enfrentamientos y miren «por el bien común». En este sentido, Omella ha abogado por «detener las desigualdades sociales y la corrupción», porque unas condiciones de vida dignas para todos «son necesarias», y ha reclamado a los condenados por corrupción que «pidan perdón y devuelvan el dinero».

Asimismo, ha apelado a la necesidad de «estar atentos a la realidad y necesidades de los otros» para impedir «que se globalice la indiferencia: el hombre es un hermano, no un lobo», según el cardenal, quien ha recordado que medio millón de trabajadores están en situación de pobreza en Cataluña, por lo que ha agradecido a las entidades sociales, en especial a la Fundación Pere Tarrés, el trabajo que hacen «para los más excluidos de la sociedad».

Jesús Bastante en Religión Digital, 9 de febrero de 2018


 

Activistas católicos chinos, contra el posible acuerdo Roma-Pekín

Envían una carta abierta a todos los obispos del mundo. “Un error irreversible y desafortunado”.

Si fueran reconocidos como legítimos, los fieles en la Gran China se verían sumidos en la confusión y el dolor, y se crearía una división en la Iglesia china», se indica en la carta, en la que se advierte de los daños «sin remedio» que se podrían generar

Un grupo de activistas católicos, la mayoría de ellos de Hong Kong, criticaron hoy un posible acuerdo entre China y el Vaticano sobre el nombramiento de obispos, principal motivo de conflicto entre ambos estados, y recordaron la persecución que sufren actualmente los fieles en el país asiático.

En una carta dirigida a los obispos de todo el mundo, 15 activistas, académicos y abogados se mostraron «conmocionados» y «decepcionados» ante la posibilidad de que el Vaticano reconozca a los obispos nombrados por el régimen comunista, que «nunca ha detenido la persecución religiosa».

«Si fueran reconocidos como legítimos, los fieles en la Gran China se verían sumidos en la confusión y el dolor, y se crearía una división en la Iglesia china», se indica en la carta, en la que se advierte de los daños «sin remedio» que se podrían generar.

Según denunciaron los activistas católicos, «el Partido Comunista de China, bajo el liderazgo de Xi Jinping, ha destruido en repetidas ocasiones cruces e iglesias, y la Asociación Patriótica mantiene su mano dura sobre la Iglesia».

La última de estas medidas represoras contra las religiones ha sido la entrada en vigor, este mes de febrero, de una nueva versión del Reglamento de Asuntos Religiosos que endurece el control de las autoridades sobre las actividades religiosas y establece nuevas responsabilidades legales y multas.

Uno de los principales objetivos de esta nueva ley son las llamadas iglesias «clandestinas», en comunión con Roma y perseguidas por Pekín, que también acosa a otras minorías religiosas en el país, como la musulmana.

«Xi ha dejado claro que el partido endurecerá el control sobre las religiones. No hay posibilidad de que la Iglesia pueda disfrutar de más libertad. Además, el Partido Comunista tiene un largo historial de promesas incumplidas», se critica en la carta, en la que se pide a la Santa Sede que no cometa un «error irreversible y desafortunado».

China y el Vaticano rompieron sus lazos diplomáticos en 1951, después de que el entonces recién creado régimen maoísta expulsara misioneros católicos de ese país.

El Gobierno chino impulsó la creación de la Iglesia Católica Patriótica en China, no reconocida por el Vaticano, mientras que ha perseguido y detenido a obispos, sacerdotes y laicos en comunión con la Santa Sede.

Sin embargo, en los últimos años se han realizado gestos de acercamiento y está previsto que este año los Museos Vaticanos y la Ciudad Prohibida intercambien unas 40 valiosas piezas de sus colecciones para la celebración de una exposición en la Santa Sede y otra en Pekín que marcarán una colaboración sin precedentes.

Redacción de Religión Digital, 12 de febrero de 2018



 

Marie Collins, ante el ‘caso Barros’: «Tengo una sensación general de desconcierto»

Denuncia que la comisión vaticana antiabusos “va a la deriva”. «Esta es una situación que el Papa ha gestionado mal, y ha ido de mal en peor».

La ex-miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, Marie Collins, se ha revelado sorprendida, desconcertada y perpleja por el actuar de Francisco en el «caso Barros». Refiriéndose a la denuncia que el pontífice recibió en 2015 de una víctima de Fernando Karadima, Collins ha dicho que «es una lástima» que el Papa «no reflexionara más» sobre esta carta, y también «que no mandara antes» a Charles Scicluna a investigar las acusaciones de abusos y encubrimiento.

Collins hizo estas declaraciones al Tablet después de que Juan Carlos Cruz afirmara que el cardenal Sean O’Malley le aseguró ya hace tres años que había entregado en manos del Papa una carta de denuncia de los abusos que Cruz sufrió a manos de Karadima en presencia de monseñor Juan Barros, el actual obispo de Osorno. Estas afirmaciones de Cruz chocaban con lo que decía el Papa durante su reciente visita a Chile, al efecto de que nadie le había presentado ningún prueba de los abusos de Karadima ni del encubrimiento de Barros, y que todas las acusaciones contra el obispo eran «calumnias».

Desde que ha vuelto a Roma el Papa se ha retractado de estas palabras, y ha mandado a Chile al arzobispo de Malta, Charles Scicluna -uno de los más feroces perseguidores de abusos en la Iglesia- a investigar las acusaciones contra el obispo Barros.

Aún así, con las disculpas y la rectificación que el Papa ha ofrecido a las víctimas de Karadima y Barros, Marie Collins ha confesado que el proceder de Francisco «me sorprendió, dado que tenía una cierta fe en el Papa, y parecía que entendía el dolor de las víctimas [de abuso]». «Tengo una sensación general de desconcierto», ha añadido la irlandesa.

«No habría sido tan chocante» la respuesta del Papa a las acusaciones contra Barros «si no hubiera hablado de forma tan dura con las víctimas», ha reflexionado Collins, algo que le ha resultado «difícil de entender». Pero si no parece tener justificación ninguna la dureza del Papa con las víctimas de Karadima, tampoco lo tiene, para la irlandesa, su decisión de no renovar el mandato de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, organismo en limbo ya desde el pasado 17 de diciembre.   Leer mas…

Cameron Doody en Religión Digital, 9 de febrero de 2018

 

 

El escandaloso silencio de la Conferencia Episcopal Española

José Manuel Vidal en Religión Digital

El presidente y el portavoz del episcopado no comunican ni crean agenda. Las ‘estrellas’ de la Cope suplantan la voz de los obispos y sostienen tesis contrarias a las del Papa. Si una institución como la Iglesia católica española quiere recuperar el inmenso caudal de credibilidad perdido en la época del cardenal Rouco Varela, tiene que hacerse presente socialmente y comunicar lo que hace y lo que piensa.

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Domingo 1º de Cuaresma – Fray Marcos

Sin lucha no puede haber victoria

(Gn 9,8-15) Hago un pacto con vosotros: El diluvio no volverá a destruir los vivientes.

(1 Pe 3,18-22) Aquello fue un símbolo del bautismo que actualmente os salva.

(Mc 1,12-15) Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás.

 

Sin lucha no puede haber victoria. Pedirle a Dios una vida sin problemas es renunciar a desplegar nuestra condición humana.

Durante siglos, hemos puesto en el perdón de Dios la meta de nuestras relaciones con Él. Esta idea de Dios está en las antípodas del evangelio. Jesús nos dice que el perdón es el punto de partida. Nuestro concepto de pecado se basa en el mito de la ruptura. A partir de ahí, la religiosidad consistirá en una recuperación de lo perdido. Hoy tenemos datos para intentar otras explicaciones. Somos fruto de la evolución y seguimos avanzando.

El pecado es una de las experiencias más dolorosas y humillantes del ser humano. Lo que tenemos que superar es una explicación demasiado primitiva de fallo y descubrir un modo de afrontarlo que pueda ser útil para superarlo eficazmente. El mal no tiene nada de misterio. Es consecuencia inevitable de nuestra condición de criaturas limitadas. Una inercia de tres mil millones de años de evolución, que nos empuja hacia el individualismo, no puede ser contrarrestada por unos cientos de miles de años de trayectoria humana.

El primer objetivo de todo ser vivo fue mantener esa vida contra todas las agresiones externas e internas. Esta experiencia se va almacenando en el ADN. Gracias a él la vida no solo se conservó sino que fue alcanzando cotas más altas de perfección, hasta llegar al “homo sapiens”. Su relativa perfección permite al hombre unas relaciones completamente distintas; ahora fundadas en la armonía. Pero permanece el instinto de conservación que le lleva al individualismo. La visión miope tiene que ser superada por un nuevo conocimiento.

Fijaros bien que los tres temas clásicos de la cuaresma son: Oración, ayuno, limosna. En ellos quedan resumidas todas las posibles relaciones humanas: con Dios, con uno mismo, con los demás. La calidad humana del hombre depende de la calidad de sus relaciones. Si no sobrepasan lo puramente instintivo, esas relaciones estarán basadas en un individualismo feroz, buscando el provecho biológico inmediato. Si esas relaciones están basadas en el conocimiento de tu auténtico ser, te llevarán a la armonía con todos los seres.

El hecho de que Mc sea tan breve, siendo el primero que escribió, nos está diciendo que en Mt y Lc se trata de una elaboración progresiva y no de un olvido de los detalles por parte de Mc. También pudiera ser que Mt y Lc encontraran ya el relato ampliado en la fuente Q, anterior a Mc. En todo caso, esas diferencias nos estarían demostrando el carácter simbólico del relato, más allá de las limitaciones de tiempo y lugar. Mc está planteando en tres líneas toda la trayectoria humana de Jesús.

El objetivo del relato es muy distinto en Mt y Lc, y en Mc. Este último no pretende ponernos en guardia sobre las clases de tentaciones que podemos experimentar. En Mc no hay tres tentaciones, porque plantea toda su vida como una constante lucha contra el mal. En el evangelio de Mc no vuelve a aparecer Satanás. Su lugar lo van a ocupar instituciones y personas de carne y hueso, que a través de toda la obra intentarán apartar a Jesús de su misión liberadora. La tentación está siempre a nuestro alrededor.

Inmediatamente. Comienza la lectura de hoy con la anodina frase de siempre “en aquel tiempo”. Es interesante saber que en el versículo anterior nos habló de la bajada del Espíritu sobre Jesús en el bautismo. Es muy significativo que el Espíritu se ponga a trabajar de inmediato. Toda la actuación de Jesús se realiza bajo la fuerza del Espíritu. Este Espíritu no es todavía el “Espíritu Santo” según la idea que nosotros tenemos; se trata de la fuerza de Dios que le capacita para actuar.

El Espíritu le empujó. El verbo griego empleado es “ekballo” = Empujar, echar fuera. No se trata de una amable invitación, sino de una acción que supone una cierta violencia. El Espíritu no abandona a Jesús, pero le arrastra a otro lugar: el desierto. Al recibir el Espíritu en el bautismo, Jesús no queda inmunizado y apartado de la lucha contra el maligno. Como todo hijo de vecino (hijo de hombre), Jesús tiene que debatirse en la vida para alcanzar su plenitud. Precisamente por haber alcanzado la meta como ser humano, está capacitado para marcarnos el camino a nosotros.

Al desierto. El desierto es el lugar teológico de la lucha, de la prueba; y, superada la prueba, del encuentro con Dios. Es imposible comprender todo el simbolismo del desierto para el pueblo judío. La clave de su historia religiosa se encuentra en el desierto. Jesús sufre las mismas tentaciones que Israel, pero las supera. No se trata del desierto físico, sino del símbolo de la lucha. Es muy significativo que todos los evangelios nos hagan ver cómo Jesús encontrará a Satanás en su mismo pueblo.

Se quedó en el desierto cuarenta días. El número cuarenta es otra clave simbólica para entender el relato: 40 días duró el diluvio, 40 años pasó el pueblo judío en el desierto. 40 días estuvo Moisés en el Sinaí. 40 días fueron necesarios para que se conviertan los ninivitas. 40 días camina Elías por el desierto. No se trata de señalar un tiempo cronológico, sino de evocar una serie de acontecimientos salvíficos en la historia del pueblo judío, que quedarán superados por la experiencia de Jesús.

Tentado por Satanás. “Peireo” indica más bien una prueba que hay que superar. No puede haber un aprobado si no hay examen. ‘Satán’ significa el que acusa en el juicio, exactamente lo contrario que ‘paráclito’, el que defiende en un juicio. En Mt y Lc, las tentaciones tienen lugar al final de los cuarenta días de ayuno. En Mc no aparece el ayuno por ninguna parte, y la tentación abarca todo el tiempo que duró el retiro en el desierto. Mc no nos habla de penitencia, sino de lucha.

Estaba entre las fieras. La traducción oficial de “alimañas” condiciona la interpretación. El texto griego y el latino dice: animales salvajes concretos, conocidos por todos. Puede entenderse como que Jesús está en la vida en medio de todas las fuerzas que condicionan al hombre, unas buenas (Espíritu, ángeles), otras malas (Satanás, fieras.) Pero también podría aludir a los tiempos idílicos del paraíso, donde la armonía entre seres humanos y la naturaleza entera era total. Recordemos que el tiempo mesiánico se había anunciado como una etapa de armonía entre hombres, naturaleza y fieras.

Y los ángeles le servían. El verbo que emplea es “diakoneô” que significa servir, pero con un matiz de afecto personal en el servicio. En el NT “diaconía” es un término técnico que expresa la actitud vital de servicio de los seguidores de Jesús. Su primer significado era “servir a la mesa”. Pero aquí este significado iría en contra de todo el sentido del relato, porque indicaría que en vez de ayunar era alimentado por los ángeles. Podría significar las fuerzas del bien, o expresar que Dios estaba de su parte.

Nadie ni nada puede malearnos sustancialmente, ni el pecado de Adán ni nuestros propios pecados. Nuestra tarea consiste en ir descubriendo lo que nos deteriora como seres humanos y lo que nos va construyendo como personas.

 

Meditación

La tentación fundamental es hacer un dios a mi medida,

dejándome llevar por una cómoda idolatría.

El antídoto es el Dios de Jesús,

el Abba que me hace vivir su misma Vida.

Si descubro mi verdadero ser,

surgirá dentro de mí la armonía y la capacidad de amar.

 


Garizumako 1º igandea / Domingo 1º de Cuaresma – José A. Pagola

-B (Markos 1,12-15)

Evangelio del 18 /Feb / 2018

por Coordinador – Mario González Jurado

GATAZKA ETA TENTAZIO ARTEAN

Jesusen jarduera profetikoa kontatzen hasi aurretik, Markosek diosku, Espirituak basamortura eragin ziola. Han gelditu zen berrogei egunez, Satanasi bera tentatu zezan utziz; piztia artean bizi zen, eta aingeruak zerbitzari zituen. Gurutzean hil zuten bitarte guztian Jesusek bizi izandako tentazioen edo proben laburpen dira lerro hauek.

Jesusek ez du bizi izan bizitza erraz eta lasairik. Espirituaren eraginpean bizi izan da, baina bere haragian berean sentitu ditu gaizkiaren indarrak. Bere burua Jainkoaren egitasmoari estu eskaini izanak gatazkak eta tirandurak urratutako bizitza bizitzera eraman dute. Harengandik behar dugu ikasi haren jarraitzaileok probaldian nola bizi.

«Espirituak basamortura eragin dio Jesusi»

Ez du gidatu bizitza erosora. Proben, arriskuen eta tentazioen bidean jarri du. Jainkoaren erreinuaren eta haren zuzentasunaren bila ibiltzera, Jainkoa faltsutu gabe hots egitera, mundua gizatarrago izan dadin saiatzera: arriskutsua da hori guztia beti. Hala izan zen Jesusentzat eta hala izango da haren jarraitzaileentzat.

«Basamortuan berrogei egun egin  zuen»

Basamortua izango da Jesus biziko den parajea. Leku babesgabe eta arrotz hau probaren eta zailtasunen sinbolo da. Funtsezkoaz bizitzen ikasteko lekurik hoberena; aldi berean, arriskutsuena bere indar propio hutsen arabera bizitzera galdua denarentzat.

«Satanasek tentatua»

«Arerioa» esan nahi du Satanasek, Jainkoaren eta erreinuaren alde saiatu nahi dutenen kontra dagoen indarra. Tentaldikoan argitzen da zer den, gu baitan, egiatik edo gezurretik, argitik edo ilunetik, Jainkoari leial izatetik eta injustizian kide izatetik.

Bere bizitza osoan, Jesus adi biziko da «Satanas» agerian jartzeko gorabehera espero gabekoenetan. Behin batean Pedrori egingo dio uko hitz hauekin: «Aldendu hadi nigandik, Satanas; hire pentsaera ez duk Jainkoarena-eta». Jesusek bezala bizi behar dugu probaldia, erne eta azti Jainkoagandik aparta gaitzakeen zernahiri.

«Piztia artean bizi zen eta aingeruak zituen zerbitzari»

Piztia horiek, lurrean bortitzenak diren izaki horiek, Jesus mehatxatuko duten arriskuak iradokitzen dituzte. Aingeruek, berriz, kreazioko hoberenak diren izaki horiek, Jesus bedeinkatzen, zaintzen eta babesten duen Jainkoaren hurbiltasuna iradokitzen dute. Honela biziko da Jesus: «azeri» izena eman dion Antipasengandik bere burua defendituz eta gaueko otoitzean Aitaren indarra bilatuz.

Geure aldi zail hauek, begiak Jesusengan ditugula bizi behar ditugu. Jainkoaren Espirituak digu eragiten basamortura. Krisialdi honetatik, Eliza apalago bat eta Jaunari leialagoa den bat aterako da egunen batean.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

ENTRE CONFLICTOS Y TENTACIONES

-B (Markos 1,12-15)

Evangelio del 18 / Feb / 2018

Antes de comenzar a narrar la actividad profética de Jesús, Marcos nos dice que el Espíritu lo impulsó hacia el desierto. Se quedó allí cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas y los ángeles le servían. Estas breves líneas son un resumen de las tentaciones o pruebas básicas vividas por Jesús hasta su ejecución en la cruz.

Jesús no ha conocido una vida fácil ni tranquila. Ha vivido impulsado por el Espíritu, pero ha sentido en su propia carne las fuerzas del mal. Su entrega apasionada al proyecto de Dios le ha llevado a vivir una existencia desgarrada por conflictos y tensiones. De él hemos de aprender sus seguidores a vivir en tiempos de prueba.

«El Espíritu empuja a Jesús hacia el desierto»

No lo conduce a una vida cómoda. Lo lleva por caminos de pruebas, riesgos y tentaciones. Buscar el reino de Dios y su justicia, anunciar a Dios sin falsearlo, trabajar por un mundo más humano es siempre arriesgado. Lo fue para Jesús y lo será para sus seguidores.

«Se quedó en el desierto cuarenta días»

El desierto será el escenario por el que transcurrirá la vida de Jesús. Este lugar inhóspito y nada acogedor es símbolo de pruebas y dificultades. El mejor lugar para aprender a vivir de lo esencial, pero también el más peligroso para quien queda abandonado a sus propias fuerzas.

«Tentado por Satanás»

Satanás significa «el adversario, la fuerza hostil a Dios y a quienes trabajan por su reinado. En la tentación se descubre qué hay en nosotros de verdad o de mentira, de luz o de tinieblas, de fidelidad a Dios o de complicidad con la injusticia.

A lo largo de su vida, Jesús se mantendrá vigilante para descubrir a «Satanás» en las circunstancias más inesperadas. Un día rechazará a Pedro con estas palabras: «Apártate de mí, Satanás, porque tus pensamientos no son los de Dios». Los tiempos de prueba los hemos de vivir, como él, atentos a lo que nos puede desviar de Dios.

«Vivía entre alimañas y los ángeles le servían»

Las fieras, lo seres más violentos de la tierra, evocan los peligros que amenazarán a Jesús. Los ángeles, los seres más buenos de la creación, sugieren la cercanía de Dios, que lo bendice, cuida y sostiene. Así vivirá Jesús: defendiéndose de Antipas, al que llama «zorro», y buscando en la oración de la noche la fuerza del Padre.

Hemos de vivir estos tiempos difíciles con los ojos fijos en Jesús. Es el Espíritu de Dios el que nos está empujando hacia el desierto. De esta crisis saldrá un día una Iglesia más humana y más fiel a su Señor.

José Antonio Pagola