Javier Melloni en Pamplona

Dentro del ciclo “Los colores de la espiritualidad” Javier Melloni dio su conferencia en la Biblioteca de Navarra el pasado lunes, día 16.

Sus palabras no nos dejaron indiferentes. Fueron en ocasiones densas, en ocasiones poéticas, otras veces más complicadas, pero en todo momento, nos suscitaron esa llamada al conocimiento interno, que conlleva conocer toda la Realidad.

Dejar paso a algo que sobrepasa

La no-dualidad se presenta como un cambio epocal tanto de nuestra cultura como de las distintas corrientes de religiosidad. No es una moda ni una nueva religión. Es conocer, experimentar lo que somos y vivirlo existencialmente, totalmente.

“La meta es única y la misma para todos”

Con estas palabras presentó Melloni a Ramana Maharshi, uno de sus referentes vitales. Nos relató su biografía, indisolublemente unida a su pensamiento. Vivió en un estado de presencia.

Algunos titulares:

No estamos separados de lo que somos y buscamos.

No ser nadie para serlo todo.

¿Qué podemos decir que añada algo al Ser que es y que ya somos?

¿Quién es el que dice “yo”?

Tú eres el ser. Si existes, eres el Ser

Así nos invitaba a vivir la no-dualidad. No a estudiarla, sino a experimentarla, intuirla, conocerla desde el corazón.

Un lema para vivir: ser plenamente sin dejar de ser uno mismo.

Somos una forma de ser. Una forma individual irrepetible pero efímera, sostenida por un fondo inacabable de Ser que no deja de ser cuando perdemos la forma.

El trabajo meditativo consiste en conocerse a sí mismo, sin dejarse arrastrar por la forma.

Sat, Chit, Ananda

La fuente, la conciencia, el gozo. El Ser, el Logos, el Beso de Dios.

Tres palabras inseparables en el mundo hinduista que relacionó con la Trinidad cristiana. Igualmente profundizó en la relación entre no-dualidad y religión, con matizaciones importantes, por ejemplo, cuando habla de cristianismocentrismo frente a crísticocentrismo theilardiano. Un tema decisivo y que, incluso en nuestro grupo, tiene muchas matizaciones, coincidentes en más o en menos con Javier.

La montaña

Hemos situado en la cabecera de este comentario la montaña sagrada de Arunáchala en Tiruvannámalai (Tamil Nadu, India), donde Ramana vivió la mayor parte de su vida hasta su fallecimiento en 1950. Al pie de ella está el Asram que le cobijó y que hoy es lugar de veneración.

¿Cómo lo vemos? ¿Podremos ser globales, asumir con naturalidad lo que nos viene de Oriente y lo que nos viene de nuestras viejas tradiciones?

¿Nos veremos transformados más allá de todo ello?

Más allá de Arunáchala y del Tabor.

Más allá de nuestra mente, de nuestro cuerpo, de nuestras emociones y sentimientos, ¿qué queda?

Os ofrecemos los siguientes materiales:

 

Publicado en www.espiritualidadpamplona-irunea.org el 19 de abril de 2018

 

 

 

¿Fue María Magdalena una prostituta?

Expertos de Tierra Santa ponen en entredicho su imagen de «pecadora arrepentida». La arqueología y estudios bíblicos arrojan nueva luz sobre la mujer más citada en los Evangelios.

«La imagen de María Magdalenase ha creado en base a ficción, tradiciones y malinterpretación a través de los siglos». Esa es la conclusión a la que están apuntando los últimos avances de la arqueología y estudios bíblicos que se están haciendo en Tierra Santa, con lo que los expertos en estas materias reivindican que, lejos de haber sido la prostituta de la tradición y folclore cristianos, la «apóstola de los apóstoles» fue en realidad «una mujer muy importante, conocida e influyente».

La Magdalena, que habría descubierto la tumba vacía de Jesús y, según el evangelio de san Marcos, presenció su resurrección junto a la «otra María», es considerada santa por los credos católico, ortodoxo, anglicano y luterano del cristianismo, conmemorada en el calendario gregoriano con una festividad el 22 de julio.

Pero en el imaginario popular María Magdalena es más conocida como una pecadora que, arrepentida, habría caminado al lado de Jesús como una ferviente seguidora, después de abandonar un camino de oscuras pasiones que, siglos más tarde, le siguen valiendo una fama alimentada en canciones, libros y películas que especulan sobre la que pudo ser su vida, de la que poco se sabe.

«María era la líder del grupo de mujeres que acompañaba y apoyaba a Jesús, también con sus bienes, y no me cuadra que este fuera el perfil de una prostituta, que en general está más vinculada a la pobreza», expone a Efe el padre Juan Solana, que encabeza el proyecto Magdala en Tierra Santa y reparte sus días entre Jerusalén y la histórica ciudad a orillas del mar de Galilea.

Desde este enclave, que los evangelios atribuyen hasta en doce ocasiones como el lugar de origen de María, se explica que los hallazgos arqueológicos que se han hecho en los últimos años revelan algo más de la vida en la época y respaldan la creencia de que se trataba de un próspero punto de comercio, centrado en la pesca y la exportación de salazón a Roma.

Allí se contempla la teoría planteada por expertos de que esta devota habría gozado de una buena posición económica, derivada quizá de la muerte de su esposo, del que pudo haber heredado una fortuna con la que habría apoyado a Jesús.

Pero en ciertos momentos de la historia se habría alterado la percepción de María, destaca el padre Solana.

Una de esas ocasiones fue cuando se produjo una interpretación muy literal y con cierta inquina de los evangelios, como este de Lucas 8:1-3.     Leer más…

C.D./Efe en Religión Digital, 14 de abril de 2018

 


¿Quién mintió al Papa Francisco?

Son tres: Ivo Scapolo, Francisco Javier Errázuriz y Ricardo Ezaati. Un Papa que se encuentra con todos los obispos de un Episcopado Nacional 4 veces en 15 meses.

En la carta del Papa Francisco a los obispos chilenos, reunidos en su 115ª Asamblea Plenaria en la localidad de Punta de Tralca, cerca de la ciudad capital Santiago, dice: «En lo que me toca, reconozco y así quiero que lo transmitan fielmente, que he incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada».

Esta es una de las claves para comprender la carta del Papa, para comprender toda la situación chilena de los últimos años y sobre todo del período – decisivo – comprendido entre el 2 de junio de 2017 hasta enero de 2018, vale decir, desde que Francisco recibió por primera vez una carta oficial del gobierno chileno de la señora M. Bachelet que lo invitaba al país y la Visita concreta entre el 18 y el 22 de enero pasado. Es un período breve pero intenso, cuando se decantan y quedan en claro los principales elementos y componentes de la declinación de la Iglesia chilena, gradual pero irrefrenable, que comenzó en la década del ’70 y continúa hasta la actualidad.

A partir de esa carta oficial del gobierno de Santiago comienza efectivamente la «preparación» del viaje y se empieza a completar el mapa actualizado de la Iglesia chilena, cuya situación era conocida desde hace años, sobre todo en el Vaticano. Pero ese mapa debía ser actualizado ante las nuevas circunstancias, el Papa en Chile, incorporando todos los análisis y consideraciones necesarias para que la peregrinación contara con raíces pastorales, religiosas, sociales, eclesiales y políticas sólidas, que permitieran asegurar el «éxito» pastoral, de imagen y de contenidos de la misma.

Al Papa, y a determinadas autoridades del Vaticano, le llegaron toneladas de información, y toneladas de información fueron solicitadas de manera específica. El mismo Pontífice mantuvo dos encuentros a puertas cerradas con el Episcopado chileno durante la visita ad Limina, el 20 y el 23 de febrero de 2017. Fueron en total 6 horas de encuentro, evento bastante insólito e inédito desde hace muchos años. Posteriormente, el 16 de enero Francisco volvió a estar con los obispos en Santiago de Chile, en la sacristía de la Catedral, y les dirigió un discurso no demasiado exigente, evitando tocar las grandes cuestiones que en esta nación han roto hace mucho tiempo la comunión eclesial.     Leer más…

Luis Vadilla en Religión Digital, 14 de abril de 2018

 

 

 

El Papa engañado

«Francisco actúa de determinada manera hace tres años, y ahora lo hace de una forma completamente distinta».

La carta que el Papa envió a los obispos chilenos, conocida por la opinión pública, ciertamente ha provocado impacto, temores y expectativas. En su contenido, el más revelador es su pedido de perdón y reconocimiento que ha «incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación por falta de información veraz y equilibrada».

Aquello despierta interés mediático y da motivos para lucubrar en hipótesis y especular en el sombrío mundo de las deslealtades, dejando en evidencia esa otra herida dolorosa de la Iglesia, donde divisiones y rivalidades internas contradicen su identidad más profunda, el espíritu evangélico. Paralelamente, se activan expectativas y oportunidades que subyacen a esa otra desviación cristiana, el carrerismo jerárquico. Es en este contexto que se anticipa un verdadero terremoto y tsunami para la Iglesia chilena; mientras la imagen del Papa se engrandece.

Curiosamente, lo que se dice en público difiere de lo que se escucha en privado. Mientras unos celebran con triunfalismo la severa reacción pontificia, otros manifiestan abatimiento ante lo que parecen estertores de una institucionalidad vencida por sus propias debilidades y contradicciones.

En este contexto, la imagen de un Papa engañado resulta compleja de asimilar, especialmente porque entre las grandes virtudes de Francisco están su extraordinaria capacidad de conducción política. Al respecto es oportuno recordar una denuncia impactante del mismo Papa, que en octubre de 2013 expresaba contra la curia, decía entonces «la corte es la lepra del papado».

Es evidente que el Papa es consciente de los peligros de la consejería de sus cortesanos, ámbito donde se trama el engaño que lo induce a tan «graves equivocaciones de valoración y percepción».

Sin embargo, es cierto que, así como Francisco tuvo «falta de información veraz y equilibrada», tuvo también nutrida información auténtica y oportuna. Sí, porque hubo obispos y religiosos chilenos, algunos de ellos amigos muy cercanos, que viajaron expresamente para informar debidamente al Papa. Incluso hubo un obispo bueno que no fue recibido.

En esto Francisco experimenta en su propia carne, esa otra desviación histórica de la Iglesia, que heredan los Papas por el hecho de conducir una institución que hizo del espiritu cristiano un poder religioso, que progresivamente se fue asimilando a un poder político.

En consecuencia, en la consciencia del Papa confluyen distintas valoraciones y percepciones a la hora de tomar decisiones,   Leer más…

Marco A. Velaásquez en Religión Digital, 16 de abril de 2018

 


 

El control ultracatólico

Algunos de los movimientos eclesiales más ultracatólicos controlan universidades, colegios y otros centros de enseñanza por toda España.

En mayo de 1998, durante el Congreso Internacional de los Movimientos Eclesiales, el papa Juan Pablo II oficializó en Roma el apoyo del Vaticano a estas congregaciones. Fue un punto de inflexión para los grupos ultracatólicos, la baza que el pontífice jugó para hacer resurgir el catolicismo que, poco a poco, se iba diluyendo. Wojtyla había comenzado a formar un auténtico ejército vaticano.

Mientras, en España, el entonces presidente del gobierno, José María Aznar, se apoyó también en estas comunidades para impregnar a la sociedad española de un aire neoconservador. Les devolvió los favores en forma de subvenciones públicas que, a día de hoy, aún son el principal sustento de estos grupos. Su fuerte vocación de poder ha provocado que todas estas congregaciones hayan copado las instituciones políticas, religiosas, financieras o educativas. Mediante el eufemismo del “humanismo cristiano”, se han dedicado a hacer proselitismo de los dogmas de la Iglesia.

OPUS DEI

Es uno de los movimientos con más poder dentro de la Iglesia en España. La Obra fue fundada en 1928 por Josemaría Escrivá de Balaguer, canonizado por Juan Pablo II. Según expone esta Prelatura personal de la Iglesia católica en su página web, cuenta con 90.502 miembros –de ellos, 2.073 son sacerdotes– repartidos por 68 países de todo el mundo. Algunas estimaciones sitúan en 33.000 el número de fieles solo en España. Su modelo educativo está enfocado a las élites. La joya de la corona de todo su andamiaje en el ámbito de la educación es la Universidad de Navarra, de la que depende la reconocida escuela de negocios IESE Business School, con campus en Madrid, Barcelona, Múnich, Nueva York y Sâo Paulo. De manera indirecta, el Opus Dei está presente en otras dos universidades (el Centro Universitario Villanueva, en Madrid, y la Universidad Internacional de Cataluña) a través del servicio de Capellanía, encomendado a sacerdotes de la Prelatura.

Además, la Obra controla un centenar de centros educativos que segregan por sexo, entre los que destacan colegios tan elitistas como el Tajamar y el Retamar, ambos en Madrid. Lo hace directamente o mediante grupos empresariales o instituciones como Attendis, el Grupo Educativo Fomento o el Grupo COAS. A este entramado educativo se suman la Editorial Palabra, la Editorial Rialp y la Editorial Eunsa.

ASOCIACIÓN CATÓLICA DE PROPAGANDISTAS

Esta congregación nace en España, en 1909, de la mano del jesuita Ángel Ayala y del sacerdote (y futuro cardenal) Ángel Herrera Oria.     Leer más…

Dani Domínguez en La marea.com, 13 de abril de 2018

 


 

La resurrección. De hombre a Dios

Antonio Piñero

La conclusión del libro sirve de síntesis de la hipótesis que explica la creencia en la resurrección de Jesús, su surgimiento, los efectos que tuvo ésta y la fundamentación del cristianismo sobre la firmísima idea de que Jesús había muerto ciertamente, pero había sido luego vindicado por Dios exaltándolo a los cielos. Leer más

¿Somos pelagianos sin saberlo?

José María Castillo

La religión fue determinante mientras el poder opresor (el pecado, la culpa, el infierno…) tuvo la fuerza suficiente para influir en la vida de los creyentes. Ese poder y esa fuerza se han debilitado y cada día interesan menos y pueden menos. ¿Qué queda en pie? El poder seductor de lo que nos impresiona y nos atrae. Leer más

4º Domingo de Pascua – Fray Marcos

(Hch 4,8-12) Por su nombre (Jesús) se presenta éste sano ante vosotros.

(1 Jn 3,1-2) Somos hijos de Dios, el mundo no nos conoce porque no le conoce.

(Jn 10,11-18) Yo soy modelo de pastor, que se entrega él mismo por las ovejas.

 

Jesús el único pastor que nos debe guiar a todos. Toda su vida al servicio de los demás es el único modelo a seguir.

El texto que acabamos de leer está enmarcado en un contexto más amplio de polémica entre Jesús y los fariseos, después de la curación del ciego de nacimiento. Quien no entra por la puerta, es ladrón y bandido. Quien no es dueño de las ovejas, sino asalariado, no está dispuesto a dar la vida por ellas. No se trata de una propuesta anodina sino de una denuncia en toda regla. Todo poder que no se pone al servicio del pueblo es contrario a Dios. Hemos abandonado los relatos pascuales, pero no nos salimos del tema pascual.

No es verosímil que Jesús se declarara pastor de nadie. Este evangelio se escribió setenta años después de morir Jesús y nos cuenta no lo que dijo sino lo que aquellos cristianos pensaban de Jesús. Ellos sí se sentían dirigidos por Jesús e intentaban seguir sus directrices. En el AT el título se aplicaba a Dios o a los dirigentes. En tiempo de Jesús el pastor era, casi siempre, el dueño de un pequeño número de ovejas, a las que cuidaba como si fueran miembros de la familia, incluso cobijándolas bajo el mismo techo, llamándolas por su nombre propio. De ellas dependía el sustento de la familia.

El pastor modelo está en contraposición con el mercenario. El pastor que es dueño de las ovejas actúa por amor y no le importa arriesgar su propia persona para defenderlas de cualquier peligro. El mercenario actúa por dinero, las ovejas le traen sin cuidado. En (4 Esd 5,18) dice: “No nos abandones como pastor a su rebaño en poder de lobos dañinos”. La figura del lobo está en paralelo con la del ladrón y bandido, que arrebata y dispersa. Precisamente lo contrario de lo que hace Jesús, reunir las ovejas dispersas (11,52)

La imagen del pastor fue muy utilizada en el AT. Se aplicó a los dirigentes, muchas veces para llamar la atención de que no cumplían con su deber. Se aplicó al mismo Dios que, cansado de los malos pastores, terminaría por apacentar Él mismo a su rebaño. La única idea original de Jn es la de dar la vida por las ovejas. Seguramente es una interpretación de la vida y muerte de Jesús como servicio a los hombres. No se trata de un discurso de Jesús, sino de una manera de trasmitir lo que aquellos cristianos pensaban sobre él.

Yo soy el buen pastor. No se trata de resaltar el carácter de bondad o dulzura. La traducción oficial devalúa la expresión. “Bueno”, en griego, sería (agathos). (Kalos) significa bello, ideal, excelente, único en su género. Denota perfección suma. No se dice solo de las personas (el vino en la boda de Caná (2,10). Pastores “buenos” puede haber muchos. Pastor ideal solo puede haber uno. El tomar el evangelio que acabamos de oír como excusa para hablar de los obispos y de los sacerdotes no tiene ni pies ni cabeza. La tarea de los dirigentes no tiene nada que ver con lo que nos quiere decir el evangelio.

El buen pastor se entrega él mismo por las ovejas. La vida (psukhên) se identifica con la persona. En griego existen tres palabras para designar vida: “bios”, “zoê”) y “psukhê”. No significan lo mismo, y por eso pueden causar confusión. Psukhên significa persona, es decir, capacidad de sentimientos y afectos. “Tithesin” no significa dar, sino poner, o mejor, exponer, arriesgar. Como pastor excelente, Jesús pone su persona al servicio de los demás durante toda la vida. Jesús se desvive por los demás.

Desvivirse: Mostrar incesante y vivo interés, solicitud o amor por una persona (DRAE). Es exactamente lo que queremos decir aquí de Jesús. La entrega de la vida física es la manifestación extrema de su continua entrega durante su vida. Quien no ama hasta dar la vida no es auténtico pastor. El máximo don de sí es la comunica­ción plena de lo que él es. No se trata de que, por su muerte, se nos conceda algo venido de fuera. Se trata de que su Vida, puesta al servicio de todos, prende y se desarrolla en los demás.

Conozco a las mías y las mías me conocen. No se trata de un conocimiento a través de los sentidos o de la razón. En el AT el conocimiento y el amor van siempre juntos. Ese conocimiento mutuo es una relación íntima, por la participa­ción del Espíritu. Esta reciprocidad nos lanza a años luz de la simple imagen de oveja y pastor. Este mutuo conocimiento-a­mor, lo compara con el que existe entre Jesús y el Padre. La comunidad de Jesús no es una filiación externa, sino una experiencia-vivencia de amor.

Tengo otras ovejas que no son de este atrio. Sitúa Jn su evangelio en el amplio contexto de la creación. De ahí deduce la visión universalista de la misión de Jesús. Los supuestos privilegios del pueblo de Israel desaparecen. Ya en el prólogo habla de la “luz que ilumina a todo hombre”. Nada que ver con creernos elegidos o pensar en un Dios propiedad exclusiva nuestra. Todas las religiones han caído en esa trampa; la nuestra ha sido la más exagerada en esa reivindicación de una exclusividad de Dios.

Un solo rebaño, un solo pastor. La ausencia de conjunción «y» o preposición «con» entre los dos términos, indica que la relación entre Jesús y el rebaño no es de yuxtaposición ni de compañía. Jesús como fuente de Vida es el aglutinante que constituye la comunidad como tal. No puede ser encerrada en institución alguna. Su base es la naturaleza del hombre acabado por el Espíritu que da cohesión interior. Jesús no ha creado un corral donde meter sus ovejas, todos los hombres forman parte de su rebaño.

El dar Vida empalma con el tiempo de Pascua, porque la experiencia pascual es que Jesús les comunica Vida. Nosotros tenemos la posibilidad de hacer nuestra esa Vida. Se trata de la misma Vida de Dios. «El Padre que vive me ha enviado y  yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me come vivirá por mí». El que me come quiere decir el que me hace suyo, el que se identifica con mi manera de ser, de pensar, de actuar, de vivir. Si Jesús es pan de Vida, no es porque lo comemos sino porque nos dejarnos comer.

En la medida que cada uno de nosotros hayamos hecho nuestra esa Vida, estaremos dispuestos a desvivirnos por los demás. El salir de sí mismo e ir a los demás para potenciar su Vida no depende de las circunstancias; es un movimiento que tiene su origen es esa misma Vida. El amor que nos pidió Jesús está reñido con cualquier clase de acepción de personas. No estamos acostumbrados a tener este detalle en cuenta, y así creemos que es amor lo que no es más que recíproco interés o simpatía visceral.

 

Meditación-contemplación

“Yo doy mi vida por las ovejas”.

No se traga de dar la vida muriendo,

Sino de poner toda tu vida al servicio de los demás.

Solo lo que se da, se gana.

Todo lo que se guarda, se pierde.

 

Pazkoaldiko 4. igandea / 4º Domingo de Pascua – José A. Pagola

-B (Joan 10,11-18)

Evangelio del 22/abril/2018

por Coordinador – Mario González Jurado

BARNEZ BILATU

Ezin taxutu da Jainkoagana automatikoki eraman zaitzakeen egitarau edo teknikarik. Ez da metodorik, harekin era seguruan topo egiteko modukorik. Nork bere bidea egin behar du; izan ere, nork bere era du Jainkoaren misteriora irekitzeko. Halaz guztiz, bide guztiek ez dute balio, neurri berean, fedea esnatzeko.

Bada jenderik, Jainkoaz inorekin hitz egiten ez duenik. Gai tabu bat da; mundu pribatuko gauza da. Baina, gero, pentsatu ere ez du egiten Jainkoagan, ez du gogoratzen ere bere kontzientziaren barnekoitasunean. Jarrera honek, aski sarria beren burua fededun aitortzen dutenengan ere, fedea ahultzera eraman ohi du bat kasik beti. Zerbait inoiz ere gogoratzen ez denean, galdu egiten da azkenean ahaztearen ahazteaz eta ahuleriaz.

Bada, alderantziz, gauza erlijiosoez ardura handia duela ematen duen jenderik. Gustukoa izaten du arazoak harrotzea Jainkoaz, kreazioaz, Bibliaz… Galdera galderaren gain jardun ohi dira, baina erantzunik espero gabe. Ez du ematen inporta zaienik ere. Jakina, hitz guztiak hutsal gertatzen dira, barnean Jainkoaren zinezko bilaketarik ez bada. Garrantzizkoa ez da «erlijio-gauzez» hitz egitea, baizik eta Jainkoari lekutxo bat egitea norberaren bizitzan.

Beste batzuei, berriz, erlijioaren gainean eztabaida egitea gustatzen zaie. Ez dira gai Jainkoaz hitz egiteko, beren posizioa defenditzeko ez bada eta arerioarena atakatzeko. Izatez, gai erlijiosoen inguruko aski eztabaidak ez du egiten beste ezer: intolerantzia eta posturak gogortzea aldeztu. Alabaina, Jainkoaren bila zinez dabilenak gustukoa izaten du harengan sinesten dutenei entzutea, eta baita Jainkoa alde batera utzia dutenei ere. Nork bere bidea topatu behar du, baina axolagarri zaio ere jakitea besteek non aurkitzen duten zentzua, arnasa eta esperantza bizitzari aurre egiteko.

Nolanahi den, gauzarik inportanteena Jainkoagana jotzeko, bihotzaren bakardadetik berari dei egitea da, norberak bakarrik, norberaren kontzientziaren barnetik. Hor irekitzen ahal zaio bat Jainkoaren misterioari konfiantzaz edota, alderantziz, hor erabakitzen du bakarrik bizitzea, era ateoan, Jainkoa gabe. Norbaitek esaten ahal dit: «Baina nolatan dei egiten ahal diot Jainkoari, beragan sinesten ez badut, ezertaz seguru ez banago?» Egin daitekeena da. Iluntasunean eta duda-muda artean egindako zinezko dei hori da, segur aski, biderik garbienetako eta apalenetako bat geure burua Misterioari irekitzeko eta geure izatearen hondoenean dugun Jainkoaren presentziaz sentibera bihurtzeko.

Laugarren ebanjelioak gogorarazten digu, badirela beste ardi batzuk, «artegiko ez direnak», elkarte fededunetik urrun bizi direnak. Eta Jesusek dio: «Hauek ere erakarri beharra dut, nire ahotsa entzun dezaten». Jainkoa zinez bilatzen duenak sentituko du, goiz edo berandu, Jesusen erakarmen hori bere bihotz barnean. Lehenik, agian, kontu handiz; gero, fedez eta konfiantzaz; halako batean, poz sakonez.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

-B (Joan 10,11-18)

Evangelio del 22/abril/2018

BUSCAR DESDE DENTRO

No se pueden diseñar programas o técnicas que conduzcan automáticamente hasta Dios. No hay métodos para encontrarse con él de forma segura. Cada uno ha de seguir su propio camino, pues cada uno tiene su manera de abrirse al misterio de Dios. Sin embargo, no todo favorece en igual medida el despertar de la fe.

Hay personas que nunca hablan de Dios con nadie. Es un tema tabú; Dios pertenece al mundo de lo privado. Pero luego tampoco piensan en él ni lo recuerdan en la intimidad de su conciencia. Esta actitud, bastante frecuente incluso entre quienes se dicen creyentes, conduce casi siempre al debilitamiento de la fe. Cuando algo no se recuerda nunca, termina muriendo por olvido e inanición.

Hay, por el contrario, personas que parecen interesarse mucho por lo religioso. Les gusta plantear cuestiones sobre Dios, la creación, la Biblia… Hacen preguntas y más preguntas, pero no esperan la respuesta. No parece interesarles. Naturalmente, todas las palabras son vanas si no hay una búsqueda sincera de Dios en nuestro interior. Lo importante no es hablar de «cosas de religión», sino hacerle sitio a Dios en la propia vida.

A otros les gusta discutir sobre religión. No saben hablar de Dios si no es para defender su propia posición y atacar la del contrario. De hecho, bastantes discusiones sobre temas religiosos no hacen sino favorecer la intolerancia y el endurecimiento de posturas. Sin embargo, quien busca sinceramente a Dios escucha la experiencia de quienes creen en él e incluso la de quienes lo han abandonado. Yo tengo que encontrar mi propio camino, pero me interesa conocer dónde encuentran los demás sentido, aliento y esperanza para enfrentarse a la existencia.

En cualquier caso, lo más importante para orientarnos hacia Dios es invocarlo en lo secreto del corazón, a solas, en la intimidad de la propia conciencia. Es ahí donde uno se abre confiadamente al misterio de Dios o donde decide vivir solo, de forma atea, sin Dios. Alguien me dirá: «Pero ¿cómo puedo yo invocar a Dios si no creo en él ni estoy seguro de nada?». Se puede. Esa invocación sincera en medio de la oscuridad y las dudas es, probablemente, uno de los caminos más puros y humildes para abrirnos al Misterio y hacernos sensibles a la presencia de Dios en el fondo de nuestro ser.

El cuarto evangelio nos recuerda que hay ovejas que «no son del redil» y viven lejos de la comunidad creyente. Pero Jesús dice: «También a estas las tengo que atraer, para que escuchen mi voz». Quien busca con verdad a Dios escucha, tarde o temprano, esta atracción de Jesús en el fondo de su corazón. Primero con reservas tal vez, luego con más fe y confianza, un día con alegría honda.

José Antonio Pagola