La única estrategia de Netanyahu es la supervivencia, pero Israel, aislado, se enfrenta a una catástrofe diplomática

CTXT.- Mientras las batallas en Gaza se enfrían y las batallas en la esfera político-diplomática se calientan, los charlatanes del Likud han sido enviados a defender las acciones y comentarios del primer ministro Benjamin Netanyahu en un intento de suavizar la intensidad de la crisis con Estados Unidos.

El mensaje está compuesto de palabrería y estupideces como “todo va bien”: Estados Unidos siempre está con nosotros, nosotros decidiremos nuestra política de defensa, el hecho de que estén enviando directamente ayuda humanitaria es muy bonito. Dejemos que se ocupen de eso y nos liberen de ese quebradero de cabeza y, con la ayuda de Dios, juntos venceremos.–Leer más (Yossi Verter (Haaretz) )

DESIGUALDAD ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO

Redes Cristianas

Las noticias son cada vez más frecuentes y preocupantes: “Casi el 100% de la población en España respira niveles nocivos de ozono por el calor severo del cambio climático.” “La Amazonía se enfrenta a una sequía sin precedentes que amenaza el equilibrio ambiental global.”  “Las emisiones de CO2 han alcanzado un nuevo récord en 2023”, etc.  Pero la crisis climática no es igualitaria. Mientras que la huella de carbono de un multimillonario es miles de veces superior a la de un trabajador y el 1 % más rico del planeta es responsable de más del doble de las emisiones de carbono. son los países y clases sociales que menos contaminan los que más sufren sus efectos.

El retroceso acelerado de los glaciares reduce la disponibilidad de agua, produce sequías, que afectan a la producción agrícola y ganadera. Sequías en algunas regiones y grandes inundaciones en otras, incendios y tormentas que afectan en mayor medida a aquellos que tienen menos recursos para protegerse. En América Latina y en amplias zonas africanas los impactos se hacen sentir al mismo tiempo que la precariedad económica se agudiza.

Cada año se produzcan unos 20 millones de desplazados climáticos sin protección jurídica. La mayoría se desplaza en su propio país y se concentran en el Sur Global,…Leer más (Evaristo Villar)

Pazkoaldiko 3. igandea – José A. Pagola

B (Lukas 24,35-48)

BIKTIMEKIN – CON LAS VÍCTIMAS

Ebanjelio-kontakizunen arabera, Berpiztua bere zauriekin agertu zaie ikasleei. Ez da hau zertzelada arrunt bat, bigarren mailako garrantzia lukeen zerbait, baizik eta eduki teologiko handikoa da. Lehen kristau-tradizioek salbuespenik gabe azpimarratu dute datu bat; gaur egun, gehienetan, maila egokian balioztatzen ez dugun bat: Jainkoak ez du berpiztu edozein bat; gurutziltzatu bat berpiztu du.

Zehazkiago esanda, Aita bat iragartzen jardun den norbait berpiztu du, behartsuak maite eta bekatariei barkatzen dien Aita bat iragartzen jardun den bat; biktima guztiekin solidarizatu den norbait berpiztu du; berak pertsekuzioarekin eta ukoarekin topo egin duenean, Jainkoarekiko bere erabateko konfiantzari azkeneraino eutsi dion norbait.

Jesusen berpiztea, beraz, biktima bat berpiztea da. Jainkoak, Jesus berpiztean, ez du egin hildako bat heriotzaren suntsipenetik libratzea bakarrik. Gainera, «zuzenbidea egin dio» gizakien biktima bati. Eta honek argi berri bat dakarkigu «Jainkoaren izateaz».

Berpiztean ez da egin Jainkoak heriotzaren boterearen gainean duen guztiahaltasuna agertzea bakarrik. Orobat agertu digu gizakiek egiten dituzten zuzengabekerien kontrako zuzentasunaren garaipena ere. Azkenean eta era bete-betean, zuzentasuna atera da garaile zuzengabekeriaren aurka, biktima atera da garaile borreroaren aurka.

Hauxe da berri on handia. Jainkoa Jesu Kristogan agertu zaigu, «biktimen Jainko» bezala agertu ere. Kristoren piztuera Jainkoaren «erreakzioa» da, gizakiek bere Semearekin egin dutenari erantzunez. Hori azpimarratu du ikasleen lehen predikuak: «Zuek erail zenuten gurutzera jasoz… baina Jainkoak berpiztu egin du hildakoen artetik». Guk heriotza eta suntsipena ipintzen ditugun lekuan, Jainkoak bizia eta askapena ipintzen ditu.

Gurutzean, Jainkoa artean isilik gelditu da, mutu. Isiltasun horrek ez du adierazten Gurutziltzatua salbatzeko Jainkoa ahal gabeko denik. Sufritzen duenarekin bat egiten duela adierazten du. Jainkoa hor dago, biktimen zoria azkeneraino partekatuz. Sufritzen ari direnek jakin behar dute ez daudela bakardadean hondoraturik.

Alderantziz, piztuerakoan Jainkoak hitz egin du eta ekiteari eman dio bere indar kreatzaileaz, Gurutziltzatuaren alde. Azken hitza Jainkoak du. Eta maitasun pitzarazlea da biktimen alde. Sufritzen ari direnek jakin behar dute beraien sufrimenduak azkena izango duela piztuerakoan.

Historiak aurrera segitzen du. Asko dira gaur egun sufritzen ari diren biktimak, bizitzaren tratu txarra edota gurutziltzatze zuzengabe jasane;, Kristauak badaki Jainkoa sufrimendu horretan dagoela. Ezagutzen du Jainkoaren azken hitza ere. Horregatik garbi du zein duen bere konpromisoa: biktimak defenditzea, erailtzea eta gizatasun-gabetzea den ororen kontra borroka egitea; Jainkoaren zuzentasunaren azken garaipenaren zain-zain bizitzea.

José Antonio Pagola

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

3 Pascua – B (Lucas 24,35-48)

CON LAS VÍCTIMAS

Según los relatos evangélicos, el Resucitado se presenta a sus discípulos con las llagas del Crucificado. No es este un detalle banal, de interés secundario, sino una observación de importante contenido teológico. Las primeras tradiciones cristianas insisten sin excepción en un dato que, por lo general, no solemos valorar hoy en su justa medida: Dios no ha resucitado a cualquiera; ha resucitado a un crucificado.

Dicho de manera más concreta, ha resucitado a alguien que ha anunciado a un Padre que ama a los pobres y perdona a los pecadores; alguien que se ha solidarizado con todas las víctimas; alguien que, al encontrarse él mismo con la persecución y el rechazo, ha mantenido hasta el final su confianza total en Dios.

La resurrección de Jesús es, pues, la resurrección de una víctima. Al resucitar a Jesús, Dios no solo libera a un muerto de la destrucción de la muerte. Además «hace justicia» a una víctima de los hombres. Y esto arroja nueva luz sobre el «ser de Dios».

En la resurrección no solo se nos manifiesta la omnipotencia de Dios sobre el poder de la muerte. Se nos revela también el triunfo de su justicia sobre las injusticias que cometen los seres humanos. Por fin y de manera plena triunfa la justicia sobre la injusticia, la víctima sobre el verdugo.

Esta es la gran noticia. Dios se nos revela en Jesucristo como el «Dios de las víctimas». La resurrección de Cristo es la «reacción» de Dios a lo que los seres humanos han hecho con su Hijo. Así lo subraya la primera predicación de los discípulos: «Vosotros lo matasteis elevándolo a una cruz… pero Dios lo ha resucitado de entre los muertos». Donde nosotros ponemos muerte y destrucción, Dios pone vida y liberación.

En la cruz, Dios todavía guarda silencio y calla. Ese silencio no es manifestación de su impotencia para salvar al Crucificado. Es expresión de su identificación con el que sufre. Dios está ahí compartiendo hasta el final el destino de las víctimas. Los que sufren han de saber que no están hundidos en la soledad. Dios mismo está en su sufrimiento.

En la resurrección, por el contrario, Dios habla y actúa para desplegar su fuerza creadora en favor del Crucificado. La última palabra la tiene Dios. Y es una palabra de amor resucitador hacia las víctimas. Los que sufren han de saber que su sufrimiento terminará en resurrección.

La historia sigue. Son muchas las víctimas que siguen sufriendo hoy, maltratadas por la vida o crucificadas injustamente. El cristiano sabe que Dios está en ese sufrimiento. Conoce también su última palabra. Por eso su compromiso es claro: defender a las víctimas, luchar contra todo poder que mata y deshumaniza; esperar la victoria final de la justicia de Dios.

José Antonio Pagola

 

Francisco pide «una paz justa y duradera» en Ucrania, Gaza e Israel, y reclama a sus líderes «la capacidad para negociar»

«Que no disminuya nuestra oración por la paz, una paz justa y duradera. En particular por la martirizada Ucrania, por Palestina y por Israel»

«Hay quien reduce la existencia a una carrera frenética para gozar y poseer muchas cosas: comer y beber, divertirse,  acumular dinero y objetos, sentir emociones fuertes y nuevas, etc….»

«Basta con fijar la mirada en Jesús crucificado y  resucitado, encontrarlo en los Sacramentos y en la oración, reconocerlo presente, creer en Él, dejarse tocar  por su gracia y guiar por su ejemplo, experimentar la alegría de amar como Él. Cada encuentro vivo con  Jesús nos permite tener más vida»

«Que no disminuya nuestra oración por la paz, una paz justa y duradera. En particular por la martirizada Ucrania, por Palestina y por Israel«. «Que el Espíritu del Señor resucitado ilumine y sostenga a los que trabajan para disminuir la tensión y favorecer los gestos hacen posibles las negociaciones. Que el Señor dé a los dirigentes la capacidad de detenerse un poco para tratar, para negociar«.

Domingo de la Divina Misericordia. El Papa Francisco, desde el balcón de los apartamentos apostólicos, preside el rezo del Regina Coeli ante decenas de miles de fieles. «Yo les pregunto: ¿Ustedes tienen esperanza?», señaló el pontífice sin papeles. «Buscad a Jesús, dejaos encontrar por Jesús»Leer más (Jesús Bastante)

Domingo de la III semana de Pascua – KOINONÍA

Ciclo  B

Hechos de los apóstoles 3,13-15.17-19

Matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertosEn aquellos días, Pedro dijo a la gente: «El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y rechazasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo. Rechazasteis al santo, al justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos. Sin embargo, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, y vuestras autoridades lo mismo; pero Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer. Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados.»

Salmo responsorial: 4

Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor.Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío; / tú que en el aprieto me diste anchura, / ten piedad de mí y escucha mi oración. R.

Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha, / si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?» R.

En paz me acuesto y en seguida me duermo, / porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo. R.

1Juan 2,1-5

Él es víctima de propiciación por nuestros pecados y también por los del mundo enteroHijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. En esto sabemos que lo conocemos: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo lo conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él.

Lucas 24,35-48

Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer díaEn aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros.» Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.» Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?» Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.» Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.»

NOTA A LOS TEXTOS BÍBILICOS:

En la lectura de los Hechos encontramos de nuevo a Pedro, que se dirige a todo Israel y lo sigue siendo invitado a la conversión. Pedro tranquiliza a sus oyentes haciéndoles ver que todo ha sido fruto de la ignorancia, pero al mismo tiempo invita a acoger al Resucitado como al último y definitivo don otorgado por Dios. La muerte de Jesús se convierte para el creyente en sacrificio expiatorio. No hay asomo de resentimiento ni de venganza, sino invitación al arrepentimiento para recibir la plenitud del amor y de la misericordia del Padre, que se concreta en la confianza y en la seguridad de haber recuperado aquella filiación rota por la desobediencia.

El creyente, expuesto a las tentaciones, rupturas y caídas no tiene por qué sentirse condenado eternamente al fracaso o a la separación de Dios. San Juan nos da hoy en su Primera Carta el anuncio gozoso del perdón y de la reconciliación consigo mismo y con Dios. El cristiano está invitado por vocación a vivir la santidad; sin embargo, las infidelidades a esta vocación no son motivo de rechazo definitivo por parte de Dios, más bien son motivo de su amor y su misericordia, al tiempo que son un motivo esperanzador para el cristiano, para mantener una actitud de sincera conversión.

En el evangelio nos encontramos una vez más con una escena pospascual que ya nos es común: los Apóstoles reunidos comentado los sucesos de los últimos días. Recordemos que en esta reunión que nos menciona hoy san Lucas, están también los discípulos de Emaús que habían regresado a Jerusalén luego de haber reconocido a Jesús en el peregrino que los ilustraba y que luego compartió con ellos el pan.

En este ambiente de reunión se presenta Jesús y, a pesar de que estaban hablando de él, se asustan y hasta llegan a sentir miedo. Los eventos de la Pasión no han podido ser asimilados suficientemente por los seguidores de Jesús. Todavía no logran establecer la relación entre el Jesús con quien ellos convivieron y el Jesús glorioso, y no logran tampoco abrir su conciencia a la misión que les espera. Digamos entonces que “hablar de Jesús”, implica algo más que el simple recuerdo del personaje histórico. De muchos personajes ilustres se habla y se seguirá hablando, incluido el mismo Jesús; sin embargo, ya desde estos primeros días post-pascuales, va quedando definido que Jesús no es un tema para una tertulia intranscendente.

Me parece que este dato que nos cuenta Lucas sobre la confusión y la turbación de los discípulos no es del todo fortuito. Los discípulos creen que se trata de un fantasma; su reacción externa es tal que el mismo Jesús se asombra y corrige: “¿por qué se turban… por qué suben esos pensamientos a sus corazones?”.

Aclarar la imagen de Jesús es una exigencia para el discípulo de todos los tiempos, para la misma Iglesia y para cada uno de nosotros hoy. Ciertamente en nuestro contexto actual hay tantas y tan diversas imágenes de Jesús, que no deja de estar siempre latente el riesgo de confundirlo con un fantasma. Los discípulos que nos describe hoy Lucas sólo tenían en su mente la imagen del Jesús con quien hasta un poco antes habían compartido, es verdad que tenían diversas expectativas sobre él y por eso él los tiene que seguir instruyendo; pero no tantas ni tan completamente confusas como las que la “sociedad de consumo religioso” de hoy nos está presentando cada vez con mayor intensidad. He ahí el desafío para el evangelizador de hoy: clarificar su propia imagen de Jesús a fuerza de dejarse penetrar cada vez más por su palabra; por otra parte, está el compromiso de ayudar a los hermanos a aclarar esas imágenes de Jesús.

Es un hecho, entonces, que aún después de resucitado, Jesús tiene que continuar con sus discípulos su proceso pedagógico y formativo. Ahora el Maestro tiene que instruir a sus discípulos sobre el impacto o el efecto que sobre ellos también ejerce la Resurrección. El evento, pues, de la Resurrección no afecta sólo a Jesús. Poco a poco los discípulos tendrán que asumir que a ellos les toca ser testigos de esta obra del Padre, pero a partir de la transformación de su propia existencia.

Las expectativas mesiánicas de los Apóstoles reducidas sólo al ámbito nacional, militar y político, siempre con característica triunfalistas, tienen que desaparecer de la mentalidad del grupo. No será fácil para estos rudos hombres re-hacer sus esquemas mentales, “sospechar” de la validez aparentemente incuestionable de todo el legado de esperanzas e ilusiones de su pueblo. Con todo, no queda otro camino. El evento de la resurrección es antes que nada el evento de la renovación, comenzando por las convicciones personales. Este pasaje debe ser leído a la luz de la primera parte: la experiencia de los discípulos de Emaús.

Las instrucciones de Jesús basadas en la Escritura infunden confianza en el grupo; no se trata de un invento o de una interpretación caprichosa. Se trata de confirmar el cumplimiento de las promesas de Dios, pero al estilo de Dios, no al estilo de los humanos.

De alguna forma conviene insistir que el evento de la resurrección no afecta sólo al Resucitado, afecta también al discípulo en la medida en que éste se deja transformar para ponerse en el camino de la misión. Nuestras comunidades cristianas están convencidas de la resurrección, sin embargo, nuestras actitudes prácticas todavía no logran ser permeadas por ese acontecimiento. Nuestras mismas celebraciones tienen como eje y centro este misterio, pero tal vez nos falta que en ellas sea renovado y actualizado efectivamente.

Queremos llamar la atención sobre el necesario cuidado al tratar el tema de las apariciones del Resucitado, y su conversar con los discípulos y comer con ellos… No podemos responsablemente tratar ese tema hoy como si estuviéramos en el siglo pasado o antepasado… Hoy sabemos que todos estos detalles no pueden ser tomados a la letra, y no es correcto teológicamente, ni responsable pastoralmente, construir toda una elaboración teológica, espiritual o exhortativa sobre esos datos, como si nada pasara, igual que si pudiéramos dar por descontado que se tratase de daos empíricos rigurosamente históricos, sin aludir siquiera a la interpretación que de ellos hay que hacer… Puede resultar muy cómodo no entrar en ese aspecto, y el hacerlo probablemente no suscitará ninguna inquietud a los oyentes, pero ciertamente no es el mejor servicio que se puede hacer para el para el pueblo de Dios…

Permítasenos transcribir sólo un párrafo del libro «Repensar la resurrección» (Trotta, Madrid 2003, cuyo resumen puede leerse o recogerse en la Revista Electrónica Latinoamericana de Teología,

http://servicioskoinonia.org/relat/321.htm):

«Si antes influía sobre todo la caída del fundamentalismo, ahora es el cambio cultural el que se deja sentir como prioritario. Cambio en la visión del mundo, que, desdivinizado, desmitificado y reconocido en el funcionamiento autónomo de sus leyes, obliga a una re-lectura de los datos. Piénsese de nuevo en el ejemplo de la Ascensión: tomada a la letra, hoy resulta simplemente absurda. En este sentido, resulta hoy de suma importancia tomar en serio el carácter trascendente de la resurrección, que es incompatible, al revés de lo que hasta hace poco se pensaba con toda naturalidad, con datos o escenas sólo propios de una experiencia de tipo empírico: tocar con el dedo al Resucitado, verle venir sobre las nubes del cielo o imaginarle comiendo, son pinturas de innegable corte mitológico, que nos resultan sencillamente impensables».

Invitamos a leer el texto completo (o, mejor aún, el libro entero).

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 128 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/128-lo-que-hemos-visto-y-oido

Si no conoce todavía el sitio, no deje de navegar por él: https://radialistas.net/serie-un-tal-jesus/

Luis Marín: «La Vida Consagrada debe recuperar la posición de vanguardia en la Iglesia»

Religión Digital.- «El proceso sinodal es fundamentalmente una experiencia, no ofrezco recetas, siembro posibilidades». Así comenzó el agustino Luis Marín de San Marín la primera ponencia de la 53ª Semana Nacional de la Vida Consagrada, bajo el título «El tiempo sinodal como reto a la Vida Consagrada», en un abarrotado Espacio Maldonado, en Madrid, sede de estas jornadas que organiza el ITVR del 3 al 6 de abril

«La Vida Consagrada debe recuperar necesariamente la posición de vanguardia en la Iglesia, no en la retaguardia, dejándose arrastrar, sino en primera línea, optando por vivir de verdad la radicalidad evangélica con entusiasmo y en las opciones concretas y cotidianas, y desde Cristo Resucitado, que significa la comunión en la Iglesia», señaló el también subsecretario del Sínodo de los Obispos

Leer más (José Lorenzo)

Las víctimas de abusos en Navarra, ante el informe secreto de la Iglesia: «Nos están matando en vida»

Diario de Noticias.-Indignación ante la negación de la Conferencia Episcopal de declarar probados casos que incluso han sido reconocidos oficialmente por el Gobierno foral, entre ellos los de El Puy de Estella y Reparadores de Puente

La Conferencia Episcopal sigue escribiendo los renglones torcidos. Ahora, el diario El País ha desvelado la integridad del listado de 806 víctimas menores de edad que son reconocidas como abusados en el informe Para dar luz, que se hizo público solo con datos generales en diciembre…Leer más (Enrique Conde)

La ONU considera que hay «motivos razonables» para concluir que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza

Público / EFE: Un informe de la relatora de la ONU para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, que este próximo martes 26 se presentará ante el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, considera que hay «motivos razonables» para concluir que Israel está cometiendo un genocidio deliberado en Gaza.

El documento de 25 páginas adelantado este lunes concluye, tras analizar los patrones de violencia y las políticas de Israel en su ataque a Gaza, que Israel comete de forma intencionada al menos tres «actos genocidas» definidos como tales por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948.

Estos serían el «asesinato de miembros de un grupo», con más de 30.000 palestinos muertos en cinco meses de conflicto, «daños graves físicos o mentales a miembros de un grupo», y «provocar en un grupo deliberadamente condiciones calculadas para su destrucción física parcial o completa».

¿’Para dar luz’? El falso informe de los obispos que señala a Josetxo Vera y Alfredo Dagnino

Religión Digital.- Entre los casos que la CEE considera no probados, algunos con sentencias firmes, como el ‘caso Gaztelueta’, los Miguelianos o el caso de los abusos en Puy

Unas víctimas que, consultadas por RD, muestran su indignación e, incluso, se plantean ‘romper la baraja’ si no hay ceses. Una primera ‘patata’ caliente tanto para Argüello como para Cobo, que han defendido una nueva línea de trabajo respecto a las víctimas, que podría acabar antes de comenzar

Este documento, en el que no se identifica a agresores ni víctimas, permite constatar cómo ha estado trabajando la Iglesia, que no investiga muchos casos (más de una cuarta parte del total), qué indemnizaciones paga, cómo cuestiona a quienes denuncian abusos y qué acusaciones cree y cuáles no»…Leer más (Jesús Bastante)

DOMINGO  2º DE PASCUA  (B) Fray Marcos

(Hch 4,32-35) “Daban testimonio de la resurrección con mucho valor”.

(1 Jn 5,1-6) “El Espíritu es el que da testimonio, el Espíritu es la verdad”.

(Jn 20,19-31) ¿Porque me has visto ha creído? Dichosos los que crean sin ver

Jesús VIVE la Vida verdadera a pesar de la muerte. Su Vida no es la biológica sino la misma Vida de dios definitiva y eterna.

Este relato es la clave para entender el mensaje teológico de todas las apariciones pascuales. No pretenden decirnos qué pasó sino transmitirnos su propia vivencia interior. La experiencia pascual demostró que solo en la comunidad se descubre la presencia de Jesús vivo. La comunidad es la garantía de la fidelidad a Jesús. Es la comunidad la que recibe el encargo de predicar. La misión de anunciar el evangelio no se la han sacado ellos de la manga, sino que es un mandato que reciben de Jesús.

Juan es el único que desdobla el relato de la aparición a los apóstoles. Con ello personaliza en Tomás el tema de la duda, que es capital en todos los relatos de apariciones. “El primer día de la semana”. Jesús está ya fuera del tiempo y el espacio. Para él ya no hay días ni meses ni cuarentenas. En él no puede pasar nada, porque para que pase algo se necesita el tiempo y el espacio. Lo último que pasó en Jesús fue su muerte. Más allá de ella entra en la eternidad donde nada puede pasar.

Jesús aparece en el centro como factor de unidad. La comunidad está centrada en Jesús. No atraviesa la puerta o la pared, no recorre ningún espacio; se hace presente en medio de la comunidad. El saludo elimina el miedo. Las llagas, signo de su entrega, evidencian que es el mismo que murió en la cruz. La verdadera Vida nadie pudo quitársela a Jesús. La permanencia de las señales de muerte, indica la permanencia de su amor. Garantiza, además, la identificación del resucitado con el Jesús crucificado.     

El segundo saludo les refuerza para la misión. Les ofrece paz para el presente y para el futuro. En los relatos de apariciones la misión es algo esencial; los había elegido para llevarla a cabo. La misión deben cumplirla, demostrando un amor total, semejante al suyo. Si toman conciencia de que poseen la verdadera Vida, el miedo a la muerte biológica desaparecerá por completo. La Vida que él les comunica es definitiva.

El verbo soplar, usado por Juan, es el mismo que se emplea en Gn 2,7 para indicar que Dios comunicó vida al monigote de barro que había fabricado. Con aquel soplo el hombre barro se convirtió en ser viviente. Ahora Jesús les comunica el Espíritu que da otra Vida. Se trata de la nueva creación del hombre. La condición de hombre-carne se transforma en hombre-espíritu. Esa Vida es la capacidad de amar como ama Jesús. Les saca de la esfera de la opresión y les hace libres (quita el pecado del mundo).

     El Espíritu es el criterio para discernir las actitudes que se derivan de esa Vida. Debemos tener cuidado de no hacer decir a los textos lo que no dicen. El Espíritu, no es la tercera persona de la Trinidad. Se trata de la Fuerza que les capacita para la misión. Del mismo modo, deducir de aquí la institu­ción de la penitencia, es ir mucho más lejos de lo que permite el texto. El concepto de pecado que tenemos hoy no se elaboró hasta el s. VII. Lo que entendía entonces por pecado era algo muy distinto.

En la comunidad quedará patente el pecado de los que se niegan a dar su adhesión a Jesús. Para Juan el único pecado es la opresión, es decir la falta de amor. Ni Dios ni Jesús ni la comunidad condenan tienen que condenar a nadie. La sentencia se la da a sí mismo cada uno con su actitud. El Espíritu capacita a la comunidad para discernir la autenticidad de los seguidore de Jesús y salir del ámbito de la injusticia al del amor.

La referencia a «Los doce», designa la comunidad cristiana como heredera de las promesas de Israel. Tomás había seguido a Jesús, pero, como los demás, no le había comprendido del todo. No podían concebir una Vida definitiva que permanece más allá de la muerte. Separado de la comunidad, no tiene la experiencia de Jesús vivo. Una vez más se destaca la importancia de la experiencia compartida en comunidad.

Hemos visto al Señor. No se trata una visión ocular sino de la constatación de una presencia de Jesús que les ha trasformado porque les comunica Vida. Les ha comunicado el Espíritu y les ha colmado del amor que brilla en la comunidad. El relato insiste, porque al tratarse de una vivencia, no puede ser demostrada. Jesús no es un recuerdo del pasado, sino que está vivo y activo entre los suyos. A pesar de todo, los testimonios no pueden suplir la experiencia; sin ella Tomás es incapaz de dar el paso.

A los ocho días… Cuando se escribe este texto, la comunidad ya seguía un ritmo semanal de celebraciones. Jesús se hace presente en la celebración comunitaria, cada ocho días. La nueva creación del hombre que Jesús ha realizado durante su vida, culmina en la cruz el día sexto. Estaban reunidos dentro, en comunidad, es decir, en el lugar donde Jesús se manifiesta, en la esfera de la Vida, opuesto a «fuera», el lugar de la muerte. Tomás, reintegrado a la comunidad, puede experimentar lo que no creyó.

La respuesta de Tomás es extrema, igual que su incredulidad. Al llamarle Señor, reconoce a Jesús y lo acepta dándole su adhesión. Al decir “mío” expresa su cercanía. Jesús ha cumplido el proyecto, amando como Dios ama. “Aquel día experimentaréis que yo estoy identificado con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros”. “Quien me ve a mí, ve al Padre”. Dándoles su Espíritu, Jesús quiere que ese proyecto lo realicen también todos los suyos y lo manifiesten con el amor como él lo manifestó.

Tomás tiene ahora la misma experiencia de los demás: Ver a Jesús en persona. El reproche de Jesús se refiere a la negativa a creer el testimonio de la comunidad. Tomás quería tener un contacto con Jesús como el que tenía antes de su muerte. Pero la adhesión no se da al Jesús del pasado, sino al Jesús presente, que es a la vez, el mismo y distinto. El marco de la comunidad hace posible la experiencia de Jesús vivo.

La experiencia de Tomás no puede ser modelo. El evangelista elabora una perfecta narración de apariciones y a continuación nos dice que no es esa presencia externa la que debe llevarnos a la fe. La demostración de que Jesús está vivo, tiene que ser el amor manifestado. La advertencia es para los de entonces y para todos nosotros. El mensaje queda abierto al futuro. Muchos seguirán creyendo, aunque no lo vean.

El mensaje para nosotros hoy es claro: Sin una experiencia personal de Vida, llevada a cabo en el seno de la comunidad, es imposible acceder a la nueva Vida que Jesús anunció antes de morir y ahora les está comunicando. Para nosotros se trata del paso, del Jesús aprendido, al Jesús experimentado y manifestado en la entrega a los demás. Sin ese cambio, no hay posibilidad de entrar en la dinámica de la Vida. Que Jesús siga vivo, no significará nada para mí, si yo no vivo su misma Vida.