Aportación de Redes Cristianas a la segunda fase del Sínodo de la Sinodalidad

POR UNA IGLESIA POSIBLE Y NECESARIA EN ESPAÑA

Propuesta al Sínodo desde la experiencia de Redes Cristianas

Redes Cristianas, que agrupa unos 200 colectivos cristiano-católicos en España (comunidades, asociaciones de teólogos/as, parroquias, congregaciones religiosas, etc.), respondiendo a la invitación del Papa Francisco, ha participado en la primera fase de Sínodo con un documento titulado POR UNA IGLESIA POSIBLE Y NECESARIA EN ESPAÑA. Propuesta al Sínodo de la Sinodalidad desde la experiencia de Redes Cristianas.

En este documento hemos querido responder a la invitación del Papa desde la experiencia que nos han proporcionado los más de cincuenta años de militancia cristiana siguiendo las claves fundamentales de la Constitución Gaudium et Spes del Vaticano II, es decir, desde la periferia de la Iglesia y en contacto directo con los procesos y situaciones reales de este mundo nuestro. En todo momento hemos sido conscientes de que, aunque ignorados por la Iglesia institución, hemos estado acompañados por miles de comunidades que en otras partes de mundo han estado realizando una similar experiencia de militancia y comunidad.

A la vista del Informe de Síntesis de una Iglesia Sinodal en Misión, firmado por la Secretaría General de la Primera Sesión del Sínodo 2021-2024, constatamos que nuestra propuesta de una “Iglesia posible y necesaria” no se ha tenido prácticamente en cuenta en la primera fase del Sínodo.

Por eso, y como respuesta agradecida a la invitación del Papa Francisco,…Leer más

Respeto a la dignidad infinita, también dentro de la Iglesia

Religión Digital

«Tras la publicación de este documento veo cada vez más difícil, por no decir imposible, la reconciliación del Vaticano con la teoría y la práctica feministas, asignatura pendiente que, de no aprobarse, seguirá produciéndose el abandono de la Iglesia por parte de las mujeres»

«Muchas veces me he preguntado, y vuelvo a hacerlo ahora tras leer este documento, por qué el Papa tiene tan profunda sintonía con los movimientos populares, con quienes se ha reunido en varias ocasiones y comparte sus tres reivindicaciones “Tierra techo y trabajo”, y no se ha reunido ni una sola vez con el movimiento feminista, sino que lo critica frecuentemente y en este documento de manera especial»

«A mi juicio, el documento peca de idealista y de falta de autocrítica al presentar a la Iglesia como garante de la dignidad humana, sin reparar en sus propias transgresiones no solo en el pasado sino en la actualidad. Lo que ha dado lugar a algunos críticos a recordar el viejo refrán “consejos vendo, pero para mí no tengo”. De ahí mi petición de respeto a la “dignitas infinita” también en la Iglesia católica para que teoría y práctica vayan al unísono y su mensaje sea creíble»

El documento Dignitas infinita, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que recientemente se ha hecho público, es el más fiel reflejo de las dos tendencias que coexisten en la Iglesia católica y en el propio Papa:…Leer más (Juan José Tamayo)

Las inteligencias artificiales podrían convertirse en nuevos dioses

Redacción de Atrio

Estamos en un vertiginoso progreso asintótico de ls ciencia-técnica. Según lo que nos dijo a sociología, debería ir crecciendo la seularización, el desencantamiento de la realidad. Pero parace que no es así según lo que dice Erik Davis en esta entrevista de Letras Libres. AD.

Un enfoque anfibio, a caballo entre la contracultura y la academia, es el que ha venido desarrollando, desde comienzo de los años noventa, el doctor en Estudios Religiosos Erik Davis (Del Mar, California, 1967), plasmándolo en ensayos y compilaciones tan inusuales (La exégesis de Philip K. Dick, recopilación de diarios y notas del autor que hizo junto con Pamela Jackson y Jonathan Lethem, editada en español por Minotauro), como eruditas (High weirdness: Drugs, esoterica, and visionary experience in the seventies).

Tras colaborar durante años con The Village Voice, SpinRolling Stone y Wired, a fines de la década de los noventa, y motivado como muchos por el impulso cuasi prometeico de los comienzos de internet, escribió Tecgnosis: Mito, magia y misticismo en la era de la información (Caja Negra, 2023). Convertido ya en un clásico de la cibercultura, el libro surgió de la sospecha de que “las obras de la razón no pueden ser tan fácilmente disociadas de búsquedas ultramundanas”.

Aquella primera intuición lo llevó a rastrear las metáforas ocultistas que, desde fines del siglo XIX y durante todo el XX, rodearon el surgimiento de las tecnologías de la comunicación, cristalizando sus descubrimientos en una bitácora que hoy goza de más actualidad que nunca para entender el espíritu tecnológico de nuestro tiempo, marcado por inteligencias artificiales, memes, narrativas fantásticas, deepfakes y auge de los tribalismos…Leer más…

4º DOMINGO DE PASCUA – JOSÉ LUIS SICRE

PASADO, PRESENTE Y FUTURO

En los domingos anteriores se han recordado diversas apariciones de Jesús resucitado. A partir de este domingo y hasta la Ascensión las lecturas del evangelio, tomadas siempre del evangelio de san Juan, se centrarán en diversos aspectos de la relación entre Jesús y el cristiano: buen pastor, vid y sarmientos, mandamiento nuevo, oración sacerdotal.

No es fácil encontrar una relación entre las tres lecturas de hoy porque se usan imágenes muy distintas: Piedra angular para hablar de Jesús (1ª lectura); Padre e hijos para hablar de Dios y nosotros (2ª lectura); pastor y rebaño, para hablar de Jesús y nosotros (evangelio). Buscando una relación entre ellas la vería en el ritmo del tiempo de Jesús y de nosotros.

Pasado y presente de Jesús (Hechos de los apóstoles 4,8-12)

Se supone conocido el relato anterior. Pedro y Juan suben al templo para la oración de media tarde y en la puerta Hermosa encuentran tendido a un lisiado que les pide limosna. Pedro lo agarra de la mano derecha, lo levanta y lo cura. Ante el asombro del pueblo, Pedro pronuncia un discurso en el que atribuye la curación Jesús (este discurso se leyó en parte el domingo pasado, 3º del ciclo B). Los sacerdotes, el comisario del templo y los saduceos, se irritan al escuchar sus palabras y al día siguiente los convocan ante el Consejo y los interrogan.   

Para comprender la respuesta de Pedro debemos recordar que, para un judío, el nombre equivale a la persona. El nombre de Jesús es Jesús. En las pocas palabras que pronuncia Pedro se resume el pasado y el presente de Jesús. El pasado ofrece una imagen de él totalmente pasiva: no se recuerda su predicación ni sus milagros. Sólo se cuenta lo que hicieron con él las autoridades judías y Dios. Las autoridades lo rechazaron y crucificaron; Dios los resucitó y convirtió en piedra angular. De esto se deduce su situación presente: él es quien ha curado al lisiado, y el único que puede salvarnos a todos nosotros.

Presente y futuro del cristiano (1ª carta de Juan 3, 1-2)

La 1ª lectura habla del pasado y el presente de Jesús. Esta 2ª, de nuestro presente y nuestro futuro. El presente: somos hijos de Dios. El futuro: seremos semejantes a Dios. Cuando nace un niño siempre se buscan parecidos con el padre, la madre y otros miembros de la familia. Para el autor de la carta, nuestra semejanza con Dios no es algo que se perciba ya desde ahora; se manifestará en el futuro. Pero eso no impide que seamos ya realmente hijos de Dios. Lástima que esto no se valore. Si fuéramos hijos de un deportista famoso o de un cantante de moda, todos querrían hacerse una foto con nosotros.

Presente y futuro de Jesús (evangelio de Juan 10, 11-18)

La imagen del pastor era frecuente en el Antiguo Oriente para referirse al rey: simbolizaba la relación correcta con sus súbditos, que no debía ser despótica sino preocupada por su bienestar. Jesús se la aplica, pero llegando a un extremo que no se da entre los pastores: da la vida por sus ovejas. Es cierto que un pastor, a diferencia del asalariado, está dispuesto a luchar con el lobo para defender al rebaño. Pero no es normal que esté dispuesto a morir por sus ovejas. A tanto no llega. Jesús, en cambio, ve así su misión: dar la vida por ellas. No lo hace por obligación, forzado, sino libremente. Sabiendo que esa vida que entrega la podrá recuperar. Y esto tampoco puede hacerlo un pastor normal y corriente. Aunque el evangelio hable de Jesús como “el buen pastor” debería haber dicho: bueno y absolutamente excepcional. Este pasaje del evangelio concede también especial importancia al futuro de Jesús: a su labor con respecto a otras ovejas, a las que debe buscar para que haya un solo rebaño y un solo pastor. Es una referencia a las comunidades cristianas que se irían formando en países paganos y a todos nosotros.

Relacionando las tres lecturas, Jesús, buen pastor, nos ha salvado y nos ha conseguido el ser hijos de Dios. A nosotros nos corresponde escuchar su voz y agradecerle el don que nos ha hecho.

José Luis Sicre

 

 

Pazkoaldiko 4. igandea – J. A. Pagola

GUREKIN DOA- VA CON NOSOTROS

B (Joan 10,11-18)

Jesus artzain onaren sinboloa gogaigarri-edo gertatzen zaio gaur egun zenbait kristauri. Ez dugu nahi artalde bateko ardi bezala trata gaitzaten. Ez dugu inork goberna gaitzan beharrik, geure bizitza inork kontrola diezagun beharrik. Denek begirune izan diezaguten nahi dugu. Ez dugu inongo artzainen beharrik.

Lehen kristauek ez zuten horrelakorik sentitzen. Jesusen irudia, artzain onarena, oso garaiz bihurtu zen Jesusi buruzko irudi kutun. Erromako katakonbetan jadanik, ardi galdua lepoan duela irudikatu dute Jesus. Inork ez du hartzen Jesus artzain autoritariotzat, bere jarraitzaileen zelatari eta kontrolatzailetzat, baizik eta bere ardiak zaintzen dituen artzain ona da.

«Artzain ona» bere ardiez arduratzen da. Hori du bere lehen ezaugarria. Ez ditu utziko inoiz ere bertan behera. Ez ditu ahaztuko. Haien aiduru biziko da. Ahulei eta gaixoei adi dago beti. Ez da zerbitzari saripekoa bezalako; honek, arrisku bat bistaratzean, ihes egiten du, bere bizia salbatzeko, artaldea bertan behera utziz: ardiak bost axola zaizkio.

Jesusek oroitzapen ahantzezina utzia zuen. Ebanjelio-kontakizunek gaixoez, zokoratuez, txikiez, babesgabekoenez, ahaztuez, galduenez kezkaturik deskribatu dute. Ematen du ez dela kezkatzen bere buruaz. Beti bere gogoa besteengan duela ageri da. Batez ere, babesgabekoenak ditu gogoan.

Baina bada gehiagorik ere. «Artzain onak bere bizia eman du bere ardientzat». Bigarren ezaugarria da. Bost alditaraino errepikatu du Joanen ebanjelioak hizkuntza hau. Jendeaz Jesusek duen maitasunak ez du mugarik. Bere burua baino gehiago maite ditu besteak. Guztiak maite ditu artzain on baten maitasunaz; arriskuaren aurrean ihes egin ez, baizik eta bere artaldea salbatzeko bizia ematen duenarenaz.

Horregatik, Jesusen irudia, «artzain onarena», oso garaiz bihurtu zen kontsolamendu- eta konfiantza-mezu beraren jarraitzaileentzat. Kristauek 22. salmoaren hitzez baliatzen ikasi zuten Jesusengana jotzeko: «Jauna dut neure artzain, ez du ezeren faltarik… bide ilunetan ibilirik ere, ez naiz ezeren beldur, zu nirekin baitzoaz… Lagun ditut zure ontasuna eta zure errukia neure bizitzako egun guztietan».

Kristauok, sarritan, harreman pobreak bizi ohi ditugu Jesusekin. Esperientzia biziago eta barnekoiago bat bizi beharra dugu. Ez dugu uste izaten bera gutaz arduratzen dela. Ahaztu egiten zaigu beragana jo dezakegula nekaturik eta indarrik gabe sentitzen garenean, edota galdurik eta norabiderik gabe.

Eliza batek, oker ezagutua den Jesus batekin erlazionatzen diren kristauek aitortzen dutenek, soilik irakaspenez aitortzen dutenek, eratua denean, Jesus batekin zeinen ahotsa ez baita ondo entzuten elkarteetan…: Eliza horrek bere Artzainaz ahazteko arriskua bizi du. Baina, zeinek zainduko du Eliza beronen Artzainak ez bada?

José Antonio Pagola

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

4 Pascua – B (Juan 10,11-18)

VA CON NOSOTROS

El símbolo de Jesús como pastor bueno produce hoy en algunos cristianos cierto fastidio. No queremos ser tratados como ovejas de un rebaño. No necesitamos a nadie que gobierne y controle nuestra vida. Queremos ser respetados. No necesitamos de ningún pastor.

No sentían así los primeros cristianos. La figura de Jesús, buen pastor, se convirtió muy pronto en la imagen más querida de Jesús. Ya en las catacumbas de Roma se le representa cargando sobre sus hombros a la oveja perdida. Nadie está pensando en Jesús como un pastor autoritario, dedicado a vigilar y controlar a sus seguidores, sino como un pastor bueno que cuida de sus ovejas.

El «pastor bueno» se preocupa de sus ovejas. Es su primer rasgo. No las abandona nunca. No las olvida. Vive pendiente de ellas. Está siempre atento a las más débiles o enfermas. No es como el pastor mercenario, que, cuando ve algún peligro, huye para salvar su vida, abandonando al rebaño: no le importan las ovejas.

Jesús había dejado un recuerdo imborrable. Los relatos evangélicos lo describen preocupado por los enfermos, los marginados, los pequeños, los más indefensos y olvidados, los más perdidos. No parece preocuparse de sí mismo. Siempre se le ve pensando en los demás. Le importan sobre todo los más desvalidos.

Pero hay algo más. «El pastor bueno da la vida por sus ovejas». Es el segundo rasgo. Hasta cinco veces repite el evangelio de Juan este lenguaje. El amor de Jesús a la gente no tiene límites. Ama a los demás más que a sí mismo. Ama a todos con amor de buen pastor, que no huye ante el peligro, sino que da su vida por salvar al rebaño.

Por eso, la imagen de Jesús, «pastor bueno», se convirtió muy pronto en un mensaje de consuelo y confianza para sus seguidores. Los cristianos aprendieron a dirigirse a Jesús con palabras tomadas del Salmo 22: «El Señor es mi pastor, nada me falta… aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo… Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida».

Los cristianos vivimos con frecuencia una relación bastante pobre con Jesús. Necesitamos conocer una experiencia más viva y entrañable. No creemos que él cuida de nosotros. Se nos olvida que podemos acudir a él cuando nos sentimos cansados y sin fuerzas, o perdidos y desorientados.

Una Iglesia formada por cristianos que se relacionan con un Jesús mal conocido, confesado solo de manera doctrinal, un Jesús lejano cuya voz no se escucha bien en las comunidades… corre el riesgo de olvidar a su Pastor. Pero ¿quién cuidará a la Iglesia si no es su Pastor?

José Antonio Pagola

por Coordinador – Mario González Jurado

 

 

 

DOMINGO 4º DE PASCUA  (B)-Fray Marcos

(Hch 4,8-12) «Por su nombre (Jesús) se presenta este sano ante vosotros.»

(1 Jn 3,1-2) Somos hijos de Dios, el mundo no nos conoce por que no le conoce.

(Jn 10,11-18) Yo soy modelo de pastor, que se entrega él mismo por las ovejas.

Jesús es modelo de oveja que va delante guiándonos. Poniendo su vida al servicio de los demás, marcó el camino de nuestra plenitud.

Se acabaron los relatos de apariciones, pero sigue el lenguaje simbólico. Los textos simbólicos son los más propicios para hablar de la trascendencia, pero también son los más propensos a la manipulación. Basta con que no hagamos el esfuerzo de comprensión que requieren y nos quedemos en la literalidad. Mientras más profunda es la enseñanza que pretenden transmitir, más difícil es ponerse en la piel del que escribe. Todo lenguaje sobre las realidades trascendentes tiene que ser simbólico si no quiere ser idolátrico.

Este texto está enmarcado en un contexto más amplio de polémica entre Jesús y los fariseos, después de la curación del ciego de nacimiento. Quien no entra por la puerta, es ladrón y bandido. Quien no es dueño de las ovejas, sino asalariado, no está dispuesto a dar la vida por ellas. No se trata de una propuesta anodina sino de una denuncia en toda regla. Todo poder que no se pone al servicio de los demás es contrario a Dios. Hemos abandonado los relatos pascuales, pero no nos salimos del tema pascual, la Vida.

No es verosímil que Jesús se declarara pastor de nadie. Este evangelio se escribió setenta años después de morir Jesús y nos cuenta no lo que dijo sino lo que aquellos cristianos pensaban de Jesús. Ellos sí se sentían dirigidos por Jesús e intentaban seguir sus directrices. En el AT el título se aplicaba a Dios o a los dirigentes. En tiempo de Jesús, el pastor era, casi siempre, el dueño de un pequeño número de ovejas, a las que cuidaba como si fueran miembros de la familia, incluso, cobijándolas bajo el mismo techo, llamándolas por su nombre propio. De ellas dependía el sustento de la familia.

El pastor modelo está en contraposición con el mercenario. El pastor que es dueño de las ovejas, actúa por amor y no le importa arriesgar su propia persona para defenderlas de cualquier peligro. El mercenario actúa por dinero, las ovejas le traen sin cuidado. En (4 Esd 5,18) dice: “No nos abandones como pastor a su rebaño en poder de lobos dañinos”. La figura del lobo está en paralelo con la del ladrón y bandido, que arrebata y dispersa. Precisamente lo contrario de lo que hace Jesús, reunir las ovejas dispersas (Jn 11,52)

La imagen del pastor fue muy utilizada en el AT. Se aplicó a los dirigentes, muchas veces para llamar la atención de que no cumplían con su deber. Se aplicó al mismo Dios que, cansado de los malos pastores, terminaría por apacentar Él mismo a su rebaño. La única idea original de Jn es la de dar la vida por las ovejas. Seguramente es una interpretación de la vida y muerte de Jesús como servicio a los hombres. No se trata de un discurso de Jesús, sino de una manera de trasmitir lo que aquellos cristianos pensaban sobre él.

Yo soy el ‘buen’ pastor. No se trata de resaltar el carácter de bondad o dulzura. La traducción oficial devalúa la expresión. “Bueno” en griego, sería (agathos). (Kalos) significa bello, ideal, excelente, único en su género. Denota perfección suma. No se dice solo de las personas (el vino en la boda de Caná (2,10). Pastores “buenos”, puede haber muchos. Pastor ideal solo puede haber uno. El tomar el evangelio que acabamos de oír como excusa para hablar de los obispos y de los sacerdotes no tiene ni pies ni cabeza. La tarea de los dirigentes no tiene nada que ver con lo que nos quiere decir el evangelio.

El buen pastor se entrega él mismo por las ovejas. La vida (psukhên) se identifica con la persona. En griego existen tres palabras para designar vida: “bios”, “zoê”) y “psukhê”. No significan lo mismo, y por eso pueden causar confusión. Psukhên significa persona, es decir, capacidad de sentimientos y afectos. “Tithesin” no significa dar, sino poner, o mejor, exponer, arriesgar. Como pastor excelente, Jesús pone su persona al servicio de los demás durante toda la vida. Jesús vive y se desvive por los demás.

Desvivirse: Mostrar incesante y vivo interés, solicitud o amor por una persona (DRAE). Es exactamente lo que quiere decir aquí Juan de Jesús. La entrega de la vida física, es la manifestación extrema de su continua entrega durante toda su vida. Quien no ama hasta dar la vida no es auténtico pastor. El máximo don de sí es la comunica­ción plena de lo que él es. No se trata de que, por su muerte, se nos conceda algo venido de fuera. Se trata de que su vida, puesta al servicio de todos, prende y se desarrolla en nosotros.

 Conozco a las mías y las mías me conocen.  No se trata de un conocimiento a través de los sentidos o de la razón. En el AT el conocimiento y el amor van siempre juntos. Ese conocimiento mutuo es una relación íntima, por la participa­ción del Espíritu. Esta reciprocidad nos lanza a años luz de la simple imagen de oveja y pastor. Este mutuo conocimiento-a­mor, lo compara con el que existe entre Jesús y el Padre. La comunidad de Jesús no es una filiación externa, sino una experiencia-vivencia de amor.

 Tengo otras ovejas que no son de este atrio. Sitúa Juan su evangelio en el amplio contexto de la creación. De ahí deduce la visión universalista de la misión de Jesús. Los supuestos privilegios del pueblo de Israel, desaparecen. Ya en el prólogo habla de la “luz que ilumina a todo hombre”. Nada que ver con creernos elegidos o pensar en un Dios propiedad exclusiva nuestra. Todas las religiones han caído en esa trampa; la nuestra ha sido la más exagerada en esa reivindicación de una exclusividad de Dios.

Un solo rebaño, un solo pastor. La ausencia de conjunción «y» o preposición «con» entre los dos términos, indica que la relación entre Jesús y el rebaño no es de yuxtaposición ni de compañía. Jesús como fuente de Vida es el aglutinante que constituye la comunidad como tal. No puede ser encerrada en institución alguna. Su base es la naturaleza del hombre acabado por el Espíritu que da cohesión interior. Jesús no ha creado un corral donde meter sus ovejas, todos los hombres forman parte de su rebaño.

El dar Vida, empalma con el tiempo de Pascua, porque la experiencia pascual es que Jesús les comunica Vida. Nosotros tenemos la posibilidad de hacer nuestra esa Vida. Se trata de la misma Vida de Dios. «El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me come vivirá por mí». El que me come, quiere decir el que me hace suyo, el que se identifica con mi manera de ser, de pensar, de actuar, de vivir. Si Jesús es pan de Vida, no es porque lo comemos sino porque nos dejarnos comer.

En la medida que cada uno de nosotros hayamos hecho nuestra esa Vida, estaremos dispuestos a desvivirnos por los demás. El salir de sí mismo e ir a los demás para potenciar sus Vidas, no depende de las circunstancias; es un movimiento que tiene su origen es esa misma Vida. El amor que nos pidió Jesús, está reñido con cualquier clase de acepción de personas. No estamos acostumbrados a tener este detalle en cuanta, y así creemos que es amor lo que no es más que recíproco interés o simpatía visceral.

Domingo 3º de Pascua. Ciclo B – José Luis Sicre

Fe Adulta

PERDÓN, RESURRECCIÓN Y MISIÓN

El perdón

Las tres lecturas de hoy coinciden en el tema del perdón de los pecados a todo el mundo gracias a la muerte de Jesús. La primera termina: “Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados.” La segunda comienza: “Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el justo.” En el evangelio, Jesús afirma que “en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos”.

Personas con poco conocimiento de la cultura antigua suele decir que la conciencia del pecado es fruto de la mentalidad judeocristiana para amargarle la vida a la gente. Pero la angustia por el pecado se encuentra documentada milenios antes, en Mesopotamia y Egipto. Lo típico del NT es anunciar el perdón de los pecados gracias a la muerte de Jesús.

La resurrección

En esta época de Pascua, es lógico que el evangelio de este domingo conceda especial importancia a la resurrección de Jesús. Imaginemos la situación de los primeros misioneros cristianos. ¿Cómo convencer a la gente para que crea que una persona condenada a la muerte más vergonzosa por las autoridades, religiosas, intelectuales y políticas ha resucitado, de que Jesús sigue realmente vivo?

Lucas parece moverse entre cristianos que tienen muchas dudas a propósito de la resurrección (recuérdese que en Corinto había cristianos que la negaban), y proyecta esa situación en los apóstoles: ellos son los primeros en dudar y negarse a creer, pero Jesús les ofrece pruebas físicas irrefutables: camina con los dos de Emaús, se sienta con ellos a la mesa, bendice y parte el pan. El episodio siguiente, el que leemos este domingo, insiste en las pruebas físicas: Jesús les muestra las manos y los pies, les ofrece la posibilidad de tocarlos, y llega a comer un trozo de pescado ante ellos.

El hecho de que Jesús comiese un trozo de pescado podría ser una prueba contundente para los discípulos, pero no para nosotros, los lectores actuales del evangelio, que debemos hacer un nuevo acto de fe: creer lo que cuenta Lucas.

Por eso, el evangelista añade un breve discurso de Jesús que está dirigido a todos nosotros: en él no pretende probar nada, sino explicar el sentido de su pasión, muerte y resurrección. Y el único camino es abrirnos el entendimiento para comprender las Escrituras. A través de ella, de lo anunciado por Moisés, los profetas y los salmos, se ilumina el misterio de su muerte, que es para nosotros causa de perdón y salvación.

La misión

Las últimas palabras de Jesús anuncian el futuro: “En su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.” La frase final: “vosotros sois testigos de esto” parece dirigida a nosotros, después de veinte siglos. Somos testigos de la expansión del evangelio entre personas que, como dice la primera carta de Pedro, “lo amáis sin haberlo visto”. Esta es la mejor prueba de la resurrección de Jesús.

José Luis Sicre

El Arzobispo corrige la postura de la Iglesia navarra y participará en la comisión de reconocimiento a víctimas de abusos

Noticias de Navarra

La consejera López destaca que es una apertura “necesaria” y que debe contribuir al “reconocimiento y reparación del daño” de las víctimas

La consejera de Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno de NavarraAmparo López, ha anunciado este jueves en el pleno del Parlamento de Navarra que el Arzobispado de Pamplona se ha abierto a participar en la Comisión de Reconocimiento de las Víctimas de Abusos cometidos en el seno de la Iglesia en el ámbito de la Comunidad foral.

En respuesta a una pregunta de Contigo-Zurekin, Amparo López ha afirmado que «tuvimos una reunión con el nuevo arzobispo y manifestó su voluntad de participación -en esta comisión-«. «Desde su creación en el 2022 se reservaron dos plazas para la Iglesia católica para que pudieran participar dentro de esa comisión y hasta este momento no habían sido ocupadas. A partir de ahora sí van a ser ocupadas. Desde el Arzobispado nos han confirmado este paso», ha señalado.

La consejera ha valorado que se trata de «un paso necesario y un paso muy positivo, que le hemos agradecido» al Arzobispado y que «debe contribuir a reparar el daño de las víctimas, trabajando desde la empatía y el reconocimiento del sufrimiento causado y velando por la reparación de este daño». «En este camino, el Gobierno foral tiene la mano tendida, tiene una voluntad de empatizar y de contribuir a la reparación de ese daño», ha destacado…Leer más (Diario de Noticias de Navarra)

DOMINGO 3º DE PASCUA  (B)-FRAY MARCOS

(Hch 3,13-19) “Arrepentíos y convertíos para que se os perdonen los pecados”.

(1 Jn 2,1-5) Quien dice: yo le conozco, y no guarda sus mandatos, es mentiroso.

(Lc 24,35-48) “todo lo que está escrito de mí tenía que cumplirse”.

Nada histórico puede sucedes a Jesús más allá de la muerte. La experiencia pascual de los seguidores si fue histórica y nos invita a repetirla.

Marcos que es el primero que escribió, no sabe nada de apariciones. Incluso en el final canónico, que es un añadido del s. II, únicamente se mencionan algunas apariciones constatadas ya en otros evangelistas. Mateo tampoco aporta un relato completo. Jesús se aparece a las mujeres que van al sepulcro y les manda anunciar a los discípulos que vayan a galilea y allí le verán. En un monte en Galilea se aparece Jesús y les manda a predicar y a bautizar. Lc y Jn, que son los últimos que escriben tienen relatos con todo lujo de detalles. esto nos indica que los relatos se han ido elaborando por la comunidad a través de los años.

Podemos constatar con toda claridad que los relatos más tardíos, son los que tienden a la materialización de la presencia, tal vez para contrarrestar la duda, que se destaca cada vez más. En Mateo se duda que sea el Cristo; en Lucas y Juan se duda de que sea Jesús de Nazaret. La materialización y la duda están relacionadas entre sí. Cuando los testigos de la vida terrena de Jesús van desapareciendo, se siente la necesidad de insistir en la corporeidad del Jesús resucitado par ase r más convincentes. Caen en la trampa en la que nosotros seguimos aprisionados: creer que lo real es solamente lo que se puede ver.

En Lucas todas las apariciones y la subida al cielo, tienen lugar en el mismo día. En el episodio que leemos hoy, Jesús aparece ‘a los once y a tos los demás’, de improviso, como había desaparecido después de partir el pan en Emaús. Se presenta en medio, no viene de ninguna parte. El relato de Emaús, que precede, había dejado claro que Jesús se hace presente en el camino de la vida, en la Escritura y en la fracción del pan. Aquí se hace presente en medio de la comunidad reunida. Esto lo tenía ya muy claro la comunidad, cincuenta o sesenta años después de la muerte de Jesús, cuando se escribió este evangelio.

Llenos de miedo. No tiene lógica. Los discípulos ya conocían el anuncio de las mujeres, la confirmación del sepulcro vacío, y una aparición al mismo Pedro que el evangelio menciona, pero no narra. Los de Emaús estaban contando lo que les acababa de pasar. Si a pesar de todo siguen teniendo miedo, quiere decir que fue difícil comprender que pueda haber Vida más allá de la muerte. También nos advierte de que, lo que se narra, no pudo ser una invención de los discípulos, porque no estaban nada predispuestos a esperar lo sucedido. En Juan, los discípulos tienen miedo de los judíos; en Lucas, tienen miedo del mismo Jesús.

Creían ver un fantasma. El texto se empeña en que tomemos conciencia de lo difícil que fue reconocer a Jesús. Los que acaban de llegar de Emaús caminan varios kilómetros con él y cenan con él sin conocerlo. Incluso Magdalena, que le quería con locura, pensó que se trataba del hortelano. ¿Qué nos quieren decir esta insistencia en que eran incapaces de reconocerlo? Nos están advirtiendo de que era Jesús, pero no era el mismo. En relato de hoy se dice: Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros”. ¿Es que en ese momento no estaba con ellos? Estas incongruencias nos tienen que abrir los ojos.

Mirad mis manos y mis pies, palpadme. Las manos y los pies, prueba de su muerte por amor en la cruz y de que es Jesús el mismo que crucificaron quién se deja ver ahora. Se insiste en la materialidad, para demostrar que no se trata de un fantasías o ilusiones de los discípulos. En absoluto estaban predispuestos a creer en la resurrección, más bien se les impuso contra el sentir de todos ellos. Esto da plena garantía a lo que nos trasmiten, aunque al envolverlo ses un relato, tenemos el peligro de quedarnos en el envoltorio.

¿Tenéis ahí algo que comer? Dice un adagio latino: quod satis probatur nhil probatur. Lo que prueba demasiado no prueba nada. Si el cuerpo de Jesús seguía desarrollando las funciones vitales, necesitaría seguir comiendo y respirando etc. Sería un absurdo completo que Jesús pudiera comer después de muerto y no tiene ninguna posibilidad de que fuese real esa comida. Lo que intenta es decirnos lo difícil que fue para ellos aceptar que había una Vida después de la muerte. La experiencia pascual de los seguidores si fue real, pero no hay manera de comunicarla a los que no han tenido esa experiencia. El afán por demostrar lo indemostrable los lleva a estas incongruencias y meteduras de pata.

Así estaba escrito. Lucas insiste, siempre que tiene ocasión, en que se tienen que cumplir las Escrituras. En todos los salmos que hablan de siervo doliente, termina con la intervención de Dios que se pone de su parte y lo reivindica. Los primeros cristianos eran todos judíos; no tenían otro universo religioso para interpretar a Jesús que su Escritura. A pesar de que Jesús dio un paso de gigante sobre las Escrituras a la hora de decirnos quién es Dios, ellos siguen echando mano del AT para interpretar su figura. No es que se tengan que cumplir las Escrituras, es que hacen un relato, ad hoc, para que se cumplan.

Mientras estaba con vosotros. Indica con toda claridad que ahora no está con ellos físicamente. Estas son las pistas que nos advertir para no caer en la trampa de una interpretación literal. Jesús está presente en medio de la comunidad. Su presencia es objeto de experiencia personal, pero no se trata de la misma presencia de la que disfrutaron cuando vivía con ellos. Jesús es el mismo, pero no está con ellos de la misma manera que lo hacía cuando andaba por los caminos de Galilea. Esta presencia de Jesús en medio de la comunidad es mucho más real que antes. Ahora es cuando descubren al verdadero Jesús.

Los discípulos estaban incapacitados para asumir la muerte de Jesús. Ni mientras vivía con ellos ni después de muerto, podían asumir que el Mesías tuviera que padecer una muerte tan espantosa. Ni la idea de Dios que manejaban ni la idea de Mesías que podían elaborar desde el AT, los podía llevar a aceptar la destrucción total del hombre Jesús. En ninguna parte de AT se dice que el Mesías tuviera que morir y menos de esa manera. Todas las citas que se hacen en los evangelios para explicar su muerte están traídas por los pelos.

En la primera lectura, Pedro, y en la segunda Juan, nos recuerdan que somos nosotros los que debemos manifestar ese amor de Dios. «arrepentíos y convertíos para que se perdonen los pecados»; y Juan: «Quien dice, yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él». Somos nosotros los que tenemos que resucitar, haciendo nuestra la misma Vida que Jesús alcanzó mientras vivía y que mantiene después de muerto. Esta es la intención de los evangelios al escribir lo que escribieron.

Para terminar, recordar la última diferencia notable entre Lucas y Juan. En Juan exhala su aliento sobre ellos y les confiere el Espíritu. En Lucas les promete que se lo enviará. La diferencia es solo aparente, porque el Espíritu ni tienen que mandarlo ni tiene que venir de ninguna parte. Es una realidad Espiritual que está siempre en nosotros. Podemos decir que llega a nosotros, cuando lo descubrimos, y dejamos que su presencia renueve todo nuestro ser. Ese Espíritu no es un ser especial, sino la misma Vida que vivió y manifestó Jesús. Dios es Espíritu y está en todas parte sin posibilidad alguna de ausencia.

La única estrategia de Netanyahu es la supervivencia, pero Israel, aislado, se enfrenta a una catástrofe diplomática

CTXT.- Mientras las batallas en Gaza se enfrían y las batallas en la esfera político-diplomática se calientan, los charlatanes del Likud han sido enviados a defender las acciones y comentarios del primer ministro Benjamin Netanyahu en un intento de suavizar la intensidad de la crisis con Estados Unidos.

El mensaje está compuesto de palabrería y estupideces como “todo va bien”: Estados Unidos siempre está con nosotros, nosotros decidiremos nuestra política de defensa, el hecho de que estén enviando directamente ayuda humanitaria es muy bonito. Dejemos que se ocupen de eso y nos liberen de ese quebradero de cabeza y, con la ayuda de Dios, juntos venceremos.–Leer más (Yossi Verter (Haaretz) )