Próxima actividad del Foro Gogoa 26-03-2012

Conferencia: “EL MAL, UNA REALIDAD INELUDIBLE Y UN DESAFÍO ANTROPOLÓGICO,ÉTICO Y RELIGIOSO”
Ponente: ANDRÉS TORRES QUEIRUGA, Doctor en filosofía y teología, profesor en la
Universidad de Santiago de Compostela y en el Instituto Teológico Compostelano
Día: 26 de marzo de 2012, lunes.
Hora: 8 de la tarde.
Lugar: Salón de Actos del Instituto de la Plaza de la Cruz. Leer más

Asociación de Teólogos Juan XXIII: «La jerarquía se ha mostrado insensible ante la crisis»

«Un sector importante de la jerarquía eclesiástica demuestra sus buenas relaciones con el mercado, se pone del lado del Gobierno del Partido Popular y de la patronal, y en contra de la clase trabajadora y de las movilizaciones de ésta. De esa forma, la Iglesia se desacredita». La Asociación de Teólogos y Teólogas «Juan XXIII» ha emitido un duro comunicado ante la crisis económica y la reforma laboral.

 

GARISUMAKO 5. IGANDEA, Martxoaren 25a, Jn 12, 20-33

JESUS ERAKARGARRI

José Antonio Pagola.

ECLESALIA

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Juduen Pazkoa ospatzera etorriak diren erromes greziar batzuk Feliperi hurbildu zaizkio, eskean: «Jesus ikusi nahi genuke». Ez da ikusmina. Jainkoaren gizon horregan nabari duten misterioa sakon ezagutu nahia da. Berei ere on egin diezaieke.

Kezkaturik ageri da Jesus. Egun batzuk barru gurutzean josiko dute. Erromes greziarren gogoa jakitera eman diotenean, hitz nahasgarriak jaulki ditu: «Iristear da Gizonaren Semea aintzatua izango den ordua». Gurutzean josiko dutenean, guztiek ikusi ahal izango dute zertan den haren egiazko handitasuna eta aintza.

Segur aski, inork ez dio ezer ulertu. Baina Jesusek, izango duen hiltzeko era gogoan duela, gehiago dio: «Lurretik gora jasoa izango naizenean, guztiak neuganantz erakarriko ditut». Zer du gurutziltzatu horrek, ezkutuan, jendea erakartzeko ahalmen hori izateko? Gauza bat soilik: guztientzat duen maitasun sinetsezina.

Ikusezina da maitasuna. Soilik, maite gaituen keinuetan, seinaleetan, buru-eskaintzan suma dezakegu. Horregatik, Jainkoaren maitasun atzemanezina suma dezakegu Jesus gurutziltzatuagan, egin duen buru-eskaintzan. Egia esan, Jesusek erakartzen gaituela sentitzen dugunean bakarrik hasiko gara kristau izaten. Soilik, Jainkoak maite gaituena sentitzen dugunean bakarrik hasiko gara fedeaz zer edo zer ulertzen.

Jesusek, gurutzeko heriotzan ezkutuan den indarra argitzeko, guztiek ulertu ahal dugun irudi xume hau darabil: «Gari-alea lurrera erori eta hiltzen ez bada, agor geldituko da; baina, hiltzen bada, fruitu asko emango du». Hiltzen bada, erne eta bizia sorrarazten du aleak; baina, bere azalean bildurik, bere bizi-indarra beretzat gordetzen badu, agor geldituko da.

Bizitza osoa misterioski biltzen duen legea agertzen digu irudi eder horrek. Ez da arau morala. Ez da erlijioak ezarritako legea. Maitasunak eraginda sufritzen ari denaren bizitza emankor bihurtzen duen dinamika da. Jesusek behin eta berriz errepikatu izan duen ideia da. Bere bizitzari era egoistan atxikitzen zaionak galbidean jartzen du; eskuzabal ematen dakienak bizi gehiago sorrarazten du.

Ez da zaila hori egiaztatzea. Buruan bere ongizatea, bere dirua, bere arrakasta, bere segurtasuna bakarrik duen pertsonak bizitza erdipurdikoa eta agorra eginez bukatzen du: halakoak, mundu honetan biziz, ez dio gehitzen bizitzari gizatasun-apur bat ere. Alderantziz, jarrera irekiz eta bihotz zabalez bizitzera arriskatzen denak, bizia zabaltzen du, poza distiratzen, bizitzen laguntzen. Ez da bizitzeko modu kilikagarriagorik, gainerakoen bizitza gizatasun handiagoko eta eroangarriago egitea baino. Nolatan Jesusi jarraitu, haren bizi-estiloa erakargarri sentitzen ez badugu?

EL ATRACTIVO DE JESÚS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, Unos peregrinos griegos que han venido a celebrar la Pascua de los judíos se acercan a Felipe con una petición: «Queremos ver a Jesús». No es curiosidad. Es un deseo profundo de conocer el misterio que se encierra en aquel hombre de Dios. También a ellos les puede hacer bien.

A Jesús se le ve preocupado. Dentro de unos días será crucificado. Cuando le comunican el deseo de los peregrinos griegos, pronuncia unas palabras desconcertantes: «Llega la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre». Cuando sea crucificado, todos podrán ver con claridad dónde está su verdadera grandeza y su gloria.

Probablemente nadie le ha entendido nada. Pero Jesús, pensando en la forma de muerte que le espera, insiste: «Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». ¿Qué es lo que se esconde en el crucificado para que tenga ese poder de atracción? Sólo una cosa: su amor increíble a todos.

El amor es invisible. Sólo lo podemos ver en los gestos, los signos y la entrega de quien nos quiere bien. Por eso, en Jesús crucificado, en su vida entregada hasta la muerte, podemos percibir el amor insondable de Dios. En realidad, sólo empezamos a ser cristianos cuando nos sentimos atraídos por Jesús. Sólo empezamos a entender algo de la fe cuando nos sentimos amados por Dios.

Para explicar la fuerza que se encierra en su muerte en la cruz, Jesús emplea una imagen sencilla que todos podemos entender: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto». Si el grano muere, germina y hace brotar la vida, pero si se encierra en su pequeña envoltura y guarda para sí su energía vital, permanece estéril.

Esta bella imagen nos descubre una ley que atraviesa misteriosamente la vida entera. No es una norma moral. No es una ley impuesta por la religión. Es la dinámica que hace fecunda la vida de quien sufre movido por el amor. Es una idea repetida por Jesús en diversas ocasiones: Quien se agarra egoístamente a su vida, la echa a perder; quien sabe entregarla con generosidad genera más vida.

No es difícil comprobarlo. Quien vive exclusivamente para su bienestar, su dinero, su éxito o seguridad, termina viviendo una vida mediocre y estéril: su paso por este mundo no hace la vida más humana. Quien se arriesga a vivir en actitud abierta y generosa, difunde vida, irradia alegría, ayuda a vivir. No hay una manera más apasionante de vivir que hacer la vida de los demás más humana y llevadera. ¿Cómo podremos seguir a Jesús si no nos sentimos atraídos por su estilo de vida? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

Entrevista a JAVIER MELLONI, Teólogo, Antropólogo y Jesuita: Experto en diálogo interreligioso

Elena Lorente Guerrero

De tots els Colors

“Me apasiona todo aquello que contenga Verdad, Belleza y bondad, venga de donde venga y vaya hacia donde vaya, porque todo proviene de la misma Fuente.”
Nací en Barcelona en 1962 como cuarto hijo de cinco hermanos, de padre italiano y madre catalana. Entré en la Compañía de Jesús a los dieciocho años y desde entonces la semilla que se plantó en este terreno fértil ha ido creciendo.

No hubiera crecido tanto en otro lugar y por ello amo la tierra que me nutre. Es abierta, le toca el sol y hay una simpática diversidad de especies que convivimos con mutuo respeto. Leer más

BIBLIA PROHIBIDA

ELOY ROY

FE ADULTA

Los profetas eran hombres con una libertad de espíritu excepcional. Esos poetas geniales amaban a Dios y a su pueblo entrañablemente. Implacables con todo cuanto tendía a convertir a Dios en ídolo y al pueblo en esclavo, eran los grandes críticos socio-religiosos de su época. A la injusticia le libraban una lucha sin cuartel, sobre todo cuando se usaban hipócritamente a Dios y a la religión, o a cosas lindas como la unidad y la paz para encubrirla.

Hubo un tiempo en el que a los sacerdotes católicos no se les permitía leer el Antiguo Testamento sin una autorización especial. Según parece, era para proteger su castidad. No obstante, sospecho que no era tanto el erotismo bíblico como la voz de los profetas la que más asustaba, porque esa voz representaba una amenaza directa contra los privilegios de la clase dominante en la que los “príncipes” de la Iglesia ocupaban un lugar eminente. Leer más

ASI NOS AYUDÓ EL VATICANO II A SER CURAS POR Y EN LA COMUNIDAD

Curas-testigos a los cincuenta años del Vaticano II
JULIO PÉREZ PINILLOS, jppinillo@yahoo.es
RIVAS VACIAMADRID (MADRID).

ECLESALIA, 15/03/12.- Dejando sentado que fue nuestra práctica ministerial, el acompañamiento a las comunidades y movimientos socio-eclesiales y nuestra decisión firme de trabajar como curas obreros lo que impulsó y validó esta experiencia presbiteral, queremos hacer mención –de pasada pero obligatoria por ser fundante- de los tres documentos del Vaticano II que influyeron en nuestro proceso: “Lumen Gentium”o el sentido de Iglesia-Pueblo de Dios, “Gaudim et Spes” o el compromiso de la Iglesia con el pueblo y “Presbiterorum Ordinis”: o cómo y para qué del cura en la comunidad. Leer más

Sólo 15 «kikos» ingresaron en los seminarios españoles después de la Jornada Mundial de la Juventud.

La Jornada Mundial de la Juventud sería una apoteosis de vocaciones sacerdotales… o no tanto. Las recientes cifras aportadas por la Conferencia Episcopal española muestran un sensible incremento en el número de aspirantes al sacerdocio durante este curso (1728, 51 más que el pasado año), pero muy lejos de lo que cabría esperar después de actos como el que presidió Kiko Argüello el 22 de agosto en la madrileña plaza de Cibeles (un día después de la marcha del Papa), en el que 5.000 chicos -según sus propios datos- se levantaron dispuestos a ser sacerdotes.Hoy, sólo 15 de ellos han ingresado en seminarios españoles.

4º DOMINGO DE CUARESMA, 18 de Marzo, Jn. 3, 14 – 21

SALVARSE NO ES EVITAR LA CONDENACIÓN

Fray Marcos
Fe Adulta

CONTEXTO

Hoy es imprescindible tener en cuenta el contexto del evangelio que leemos. Estamos en el capítulo 3º de Juan. Este evangelio está estructurado según un esquema teológico. Cada capítulo es un tema que tiene identidad por sí mismo. Es muy interesante el paralelismo asombroso que tienen los 21 capítulos, con las cartas del tarot. Este esoterismo es precisamente una de las claves para descubrir toda su profundidad.

El punto de partida del discurso que Juan pone en boca de Jesús, es el diálogo con Nicodemo, que empieza sin que le haya preguntado nada:

“Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios”.
Nicodemo le responde: “Eso es imposible”.
Pero Jesús insiste: “El que no nazca del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios; lo que nace de la carne es carne, lo que nace del espíritu es espíritu”.
Nicodemo insiste: ¿Cómo puede ser eso?
Y comienza el discurso cuyo final acabamos de leer.

El domingo pasado, Jesús arremetió contra el culto que se desarrollaba en el templo. Hoy arremete contra la manera de interpretar la Ley que tienen los fariseos. En ambos casos se trata de instituciones antiguas vacías de contenido que hay que sustituir. No se trata de una nueva interpretación, (es lo que busca Nicodemo) sino de algo completamente distinto: hay que nacer de nuevo.

No debemos pensar en discursos pronunciados por Jesús. Juan pone en boca de Jesús una cristología propia de finales del siglo I.

EXPLICACIÓN

“Lo mismo que Moisés levantó la serpiente” No podemos entender una comparación si no comprendemos los dos términos de la misma. Lo que hizo Moisés es recordar en un momento de verdadero apuro, al dios egipcio Ranenutet (representado por una serpiente). A los que habían construido un becerro de oro a sus espaldas, no dudó en hacerles beber el metal fundido. Ahora es el mismo Dios el que le manda construir la imagen de otro dios.

Para entender la comparación con la cruz, es imprescindible saber que el dios egipcio era a la vez veneno y antídoto; muerte y vida; opresión y salvación. Al ser crucificado, Jesús representa a la vez, la muerte y la vida, la humillación y la exaltación.

Al decir “levantado”, va mucho más allá de una alusión a la figura de la serpiente. La cruz es la manifestación suprema del amor y la lealtad de Dios. Es el momento de la exaltación definitiva de Jesús. En el hombre levantado se manifiesta la verdadera Vida. Jesús ha llegado a lo más alto; se ha identificado con Dios.

Para que todo el que lo haga objeto de su adhesión (crea), tenga Vida definitiva. «Vida definitiva» Denota la calidad de vida propia del estadio final y definitivo. Traducir por «Eterna», empobrece el significado, por insistir solo en la duración y no en la calidad. La consecuencia de “ser levantado en alto”, es dar plenitud de Vida. El Espíritu que nos comunicará, será la verdadera fuente de Vida para todos los que le acepten.

“Demostró Dios su amor al mundo» El amor se hizo visible en un acto. No se dirige solo a los cristianos, sino al mundo. Jesús es el don de Dios a la humanidad. «Dar a su Hijo» no se refiere, aquí, únicamente a la encarnación, sino a la crucifixión.

“Porque no envió Dios el Hijo al mundo para que de sentencia contra el mundo, sino para que el mundo se salve por él”. Para Juan, Jesús es enviado al mundo, Para los sinópticos, a Israel. La salvación está destinada a todos. No solo al pueblo elegido, sino a todas las naciones. Se acabaron los privilegios. La Vida del Espíritu se ofrece a todos. Quién no obtenga esa Vida, será porque rechaza su oferta, negando su adhesión a Jesús.

El que le presta adhesión no está sujeto a sentencia; el que se niega a prestársela ya tiene la sentencia. No hay lugar para la indiferen­cia. O se presta adhesión o se niega esa adhesión. O se nace del espíritu o se permanece en la carne.

Es este un dato importantísimo para entender la manera de actuar (no actuar) de Dios. Tanto la sentencia negativa como la positiva, no es consecuencia de un acto externo de Dios. Es el resultado de una actitud permanente identificada con el mismo acto de adhesión.

Bien entendido este versículo, cambiaría todo el modo de entender la moral. Desde la visión farisaica (y la nuestra), Dios juzgaba a los hombres después de examinar sus acciones. Si eran conforme a la Ley, los salvaba; si eran contrarias a la Ley, los condenaba. La justicia de Dios sería el trasunto de la justicia humana.

Juan nos dice que Dios es justicia; pero en Él, la justicia es una realidad permanente. Todo está en su sitio en cada instante. Cada actitud, cada acto del hombre, lleva incorporada la justicia.

Los hombres han preferido las tinieblas a la luz. «Su modo de obrar» Denota el proceder habitual, no un acto puntual.

En el prólogo se nos había dicho: «y la Vida era la luz de los hombres». No es la luz la que da Vida (como maestro), sino al revés, es la Vida la que te iluminará. Sin Vida no se puede aceptar la luz. La falta de Vida lleva consigo el rechazo de la luz.

Mantener una relación con Dios desde la Ley, desde lo externo, sin Vida, es mantener la relación de injusticia en que están los dirigentes religiosos. El que oprime al hombre no puede aceptar la luz. La adhesión a Jesús, exige salir de la situación de opresión.

El que obra con bajeza… El que practica la lealtad. «Obra con bajeza (practicar lo malo), se opone a “practicar la lealtad”. «Hacer la verdad» es un semitismo que utiliza Juan, y lo opuesto es «hacer la falsedad».

El que es cómplice de la muerte, no aguanta la Vida. La considera como una agresión. No se eligen las tinieblas por el valor que puedan tener en sí, sino por odio a la luz. No son las doctrinas (luz) las que separan de Dios, sino las conduc­tas (Vida).

Quien con su modo de obrar daña al hombre, se opone al amor-vida. Rechazando la luz, cree poder continuar haciendo el mal sin ser descubierto.

«Practicar la lealtad» equivale a hacer lo que es bueno para el hombre. Al emplear «lealtad» nos está diciendo que el amor no es algo teórico, sino práctico. Una vez más la Vida es anterior a la luz. «Y así». El acercamiento a la luz, se hace por amor a la luz, no para que se vean las obras.

«Realizadas en unión con Dios«. No obras hechas según Dios quiere, sino algo más. Obras en las que, con la actividad del hombre, se ve la de Dios revelando en ellas su gloria-amor.

Creer va unido a las obras buenas. La incredulidad acompaña a las obras malas. Jesús evidencia lo que es un hombre.

APLICACIÓN

En el trozo del discurso que acabamos de analizar nos encontramos con los aspectos más originales de la salvación ofrecida por Jesús:

1) La salvación es Vida.

2) Viene de Dios.

3) Es fruto del amor de Dios.

4) No es una alternativa a la condenación.

5) Exige la adhesión a Jesús.

6) Se manifiesta en las obras.

Cada uno de estos puntos nos tendría que advertir de los errores en que caemos a la hora de hablar de esa salvación que Jesús nos ofrece. “Por pura gracia estáis salvados”.

Hablar de salvación, es plantearse el sentido último de la vida humana. Sería desplegar las más elevadas posibilidades humanas.

El término “salvación” tiene connotaciones negativas, y eso es muy peligroso a la hora de entender lo que dice el evangelio. El médico salva una vida cuando está a punto de perderse. El pensar en la salvación en términos negativos nos ha paralizado en nuestro desarrollo. Nos hemos creído que, si elimino el pecado, estoy salvado. Salvarse no es evitar la condenación. La salvación por parte de Dios tiene una connotación positiva. Salvarse sería llevarnos a una plenitud de ser, más allá de las mismas posibilidades naturales de la persona.

La salvación no es algo que me venga de fuera. La salvación surge de lo más hondo de mi ser. Desde ahí, Dios con su presencia posibilita mi plenitud. Hay que tener muy claro, que me salva totalmente Dios y me salvo totalmente yo. La acción de Dios y la del hombre, ni se suman ni se restan ni se interfieren, porque son de naturaleza distinta. «Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti». Todo lo que depende de Dios para mi salvación ya está hecho. Por tanto, mi salvación, aquí y ahora, depende de mí.

La conciencia que tenemos de que Dios puede no salvarme, es consecuen­cia de que esperamos de Dios una salvación equivocada. Queremos que Dios nos libere de nuestras limitaciones, es decir que nos quite el sufrimiento, el dolor, la enfermedad, la muerte. Todo eso forma parte de nuestra condición de criaturas y es inherente a nuestro ser. Ni Dios puede hacer que sigamos siendo criaturas, y sin limitacio­nes. Buscar la salvación por ese camino, es un error garrafal. La salvación que Dios nos da, tiene que realizarse mientras seguimos siendo criaturas, y por tanto, a pesar de nuestras limitaciones.

La salvación no es cambiar lo que soy ni añadir nada a lo que ya soy. Es una toma de conciencia de lo que en realidad soy, y vivir en esa conciencia. Es descubrir el tesoro que está escondido dentro de mí y disfrutar de él. “La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo”. Se trata de “conocer”.

Meditación-contemplación

Hay que nacer de nuevo.

Toda la enseñanza de Jesús está resumida en esta breve frase.

Somos fruto de la evolución de la carne,

y tenemos que dar el paso hacia el espíritu.

…………

Yo no he nacido como ser espiritual.

Tengo la capacidad de llegar a serlo,

pero debo desplegar esa capacidad que se me ha dado.

Si no la despliego, me quedaré en la carne.

………..

Nacer de nuevo es desplegar la verdadera VIDA.

La Vida se potencia en la medida que trasciendo la materia.

Pablo nos dice que incorporarse a Cristo,

es incorporarse a su muerte, para vivir resucitados.

………..

Fray Marcos

 

El PSE insta al Gobierno central a revisar los Acuerdos Iglesia-Estado de 1979

Quiere derogar la Ley Hipotecaria de 1998, que «permite a la Iglesia no registrar inmuebles». El grupo del PSE-EE en el Parlamento vasco ha registrado una iniciativa en la que insta al Gobierno central a revisar los Acuerdos con la Santa Sede, con el fin de «asegurar la laicidad del Estado y garantizar la igualdad de tratamiento de la Iglesia Católica al del resto de confesiones religiosas e instituciones, incluyendo «el pago de impuestos en igualdad de condiciones«.