¿QUIÉN ES ESTE? ¿QUIÉNES SOMOS NOSOTROS? Domingo 12. Ciclo B. José Luis Sicre

Fe Adulta

El episodio de hoy supone un gran paso adelante en la revelación de Jesús. Al principio, cuando la gente lo oye hablar y actuar en la sinagoga de Cafarnaúm, se pregunta asombrada: «¿Qué es esto?» (Mc 1,27). Más tarde, cuando cura al paralítico, exclama: «Nunca hemos visto nada igual» (Mc 2,12). Ahora, tras manifestar su poder sobre la naturaleza, calmando la tempestad, los discípulos se preguntan: «¿Quién es este

El mar como símbolo de las fuerzas caóticas (Job 38,1.8-11)

En el mito mesopotámico de la creación (Enuma elish) el dios Marduk debe luchar contra la diosa Tiamat, que representa el mar, para poder crear el universo. El mar simboliza el peligro, la amenaza a la vida. (En términos modernos, el tsunami que devora y destruye la tierra firme.)

La primera lectura, del libro de Job, recoge este tema, pero despojándolo de sus connotaciones politeístas. El mar no es una diosa, es una fuerza caótica que amenaza con cubrirlo todo. El Señor no le machaca el cráneo ni la descuartiza, como hace Marduk con Tiamat; se limita a encerrarlo con doble puerta, a fijarle un confín en el que «se romperá el orgullo de tus olas».

El peligro del mar (Salmo 107)

El mar no es sólo una amenaza para la tierra firme, lo es también cuando se intenta cruzarlo en una pequeña nave como las antiguas. En el momento más inesperado se oscurece el cielo, estalla la tormenta, la nave sube y baja al ritmo frenético del oleaje. Sólo cabe la posibilidad de encomendarse a Dios. Esta es la experiencia que recoge el fragmento del Salmo 107, al que quizá mucha gente no preste atención, pero esencial para entender el evangelio de hoy.

Jesús, los discípulos y el mar (Marcos 4,35-41)

El pasaje del evangelio podemos dividirlo en cinco partes: 1) introducción: Jesús y los discípulos se embarcan a la otra orilla; 2) la tormenta: reacción opuesta de Jesús, que duerme, y de los discípulos, que lo despiertan asustados; 3) Jesús calma la tormenta; 4) Palabras de Jesús a los discípulos; 5) reacción final de éstos.

Tres de estas partes tienen especial relación con los textos de Job y el Salmo.

La segunda (la tormenta) recuerda la situación de grave peligro descrita en el Salmo. Pero, en este caso, los discípulos no se encomiendan a Dios, acuden a Jesús; no creen que pueda resolver el problema, simplemente les asombra que duerma tan tranquilo mientras están a punto de hundirse.

La tercera, en cambio, recuerda la lectura de Job, no por el tono poético, sino por el poder y la autoridad suprema que Jesús manifiesta sobre el mar, semejante a la de Dios en el Antiguo Testamento.

La quinta, que habla de la reacción de los discípulos, recuerda la reacción de los navegantes en el Salmo, pero con un cambio fundamental: los marineros del salmo se llenan de alegría y dan gracias a Dios, los discípulos sienten gran miedo y se preguntan quién es Jesús. Curiosamente, Marcos no ha dicho que los discípulos tuvieran miedo durante la tormenta, pero ahora sí lo tienen; es el miedo que provoca el contacto con el misterio.

Prescindiendo de la introducción, la parte que queda sin paralelo es la cuarta, las palabras de Jesús a los discípulos, que les interroga sobre su miedo y su fe. La ausencia de paralelo sugiere que estas dos preguntas son esenciales en el relato. De hecho, el pasaje dice al lector dos cosas: 1) el poder de Jesús es semejante al que se atribuye a Dios en el Antiguo Testamento; poder para dominar el mar y poder para salvar. 2) Al escuchar la lectura, el cristiano debe reconocer que sus miedos son muchos y su fe poca. Conocer a Jesús no es saberse de memoria unas fórmulas de antiguos concilios. El evangelio debe sorprendernos día a día y hacer que nos preguntemos quién es Jesús.

Desde antiguo se valoró el aspecto simbólico del relato: la nave de la iglesia, sometida a todo tipo de tormenta, esa salvada por Jesús. Un aspecto que también podemos valorar a nivel individual.

¿Quiénes somos nosotros? (2 Cor 5,14-17)

Este breve fragmento de la carta podemos verlo como un complemento al evangelio de Marcos.

«¿Quién es este?», se preguntan los discípulos, sorprendidos por su poder sobre el viento y el mar. La respuesta de Pablo sobre quién es Jesús no se basa en el poder sino en la debilidad: «el que murió por nosotros». Pero esta aparente debilidad tiene un enorme poder transformador: convierte a los cristianos en criaturas nuevas. Ya no deben vivir para ellos mismos, «sino para quien murió y resucitó por ellos.»

Vivir para Cristo es la mejor síntesis de lo que fue la vida de Pablo después de su conversión. Viajes continuos, peligros de muerte, fundación de comunidades, persecuciones de todo tipo, prisiones, redacción de cartas… todo estaba motivado por el deseo de servir a Cristo y vivir para él. Un buen espejo en el que mirarnos.

José Luis Sicre

Las clarisas de Belorado consuman su cisma y confirman su «unánime e irreversible posición» de abandonar la Iglesia

Religión Digital

En un comunicado firmado por las diez clarisas de Belorado y Orduña “en respuesta a la amenaza”, y “tras haber considerado la ‘mano tendida’ del sr Iceta para comparecer ante un ‘tribunal eclesiástico’ con amenaza de excomunión”, las hermanas citadas a comparecer anuncian que no lo harán, pero confirman, vía burofax, a través de burofax, “nuestra unánime e irreversible posición”

“No tenemos a quienes puedan matar el cuerpo, aun por medio de coacciones imposiciones o bloqueos de suministros, pero nada pueden contra el alma”

La diócesis, por su parte, esperará a que concluya el plazo fijado (para ocho de ellas a medianoche de hoy. Y para otras dos el martes a medianoche) y conversarán con Roma antes de dar cualquier paso definitivo

A las dos de la tarde se cerraban las puertas del Tribunal Eclesiástico sin que las diez monjas de Belorado citadas a declarar apareciesen. Aunque formalmente el plazo concluía a las doce de la noche, a las 14 horas en punto las clarisas anunciaban su intención de no acudir a la cita, y consumar así su cisma, separándose “libre, voluntaria y decididamente” de la Iglesia católica y su “Latrocino Vaticano II”.

En un comunicado firmado por las diez clarisas de Belorado y Orduña “en respuesta a la amenaza”, y “tras haber considerado la ‘mano tendida’ del sr Iceta para comparecer ante un ‘tribunal eclesiástico’ con amenaza de excomunión”, las hermanas citadas a comparecer anuncian que no lo harán, pero confirman, vía burofax, a través de burofax, “nuestra unánime e irreversible posición”. El cisma es un hecho….Leer más (Jesús Bastante)

Día Mundial del Refugiado: cifras récord por la violencia y los conflictos armados

Religión Digital

En Misiones Salesianas hemos trabajado en 13 países y destinado casi dos millones de euros en los últimos cinco años a proyectos con población desplazada y refugiada

Misiones Salesianas es la única organización que vive con las personas refugiadas dentro de los asentamientos

El 20 de junio es el Día Mundial del Refugiado y, desde MISIONES SALESIANAS, pedimos mayor protección y ayuda para atender las necesidades más básicas de las personas desplazadas y compartimos su sueño de que llegue la paz y puedan regresar a sus países

Alrededor de 120 millones de personas en el mundo viven desplazadas de sus hogares. Una población que casi triplica la de España. Los conflictos armados en Gaza, Ucrania o Sudán obligaron a que millones de personas abandonaran sus hogares para salvar su vida. Igual que los estallidos de violencia en República Democrática del Congo, Sudán del Sur, Haití o Níger. Tan sólo el conflicto de Sudán deja más de diez millones de personas desplazadas.

«Es como si casi toda la población española decidiera abandonar el país y se quedara vacío»

La violencia y los conflictos armados, hoy por hoy, son la causa de estas cifras históricas de personas desplazadas de manera forzosa. Más de 43,4 millones de personas, además, son refugiadas al tenerse que desplazar fuera de su país. “Es como si casi toda la población española decidiera abandonar el país y se quedara vacío”, explica Luis Manuel Moral, director de MISIONES SALESIANAS…Leer más (misiones salesianas)

Ángel Santamaría, párroco de Belorado: “Aquí, nadie defiende a las monjas, principalmente por los compañeros de viaje que han elegido”

Religión Digital

“La mayoría de las personas de Belorado y pueblos de alrededor están perplejos.  No sé esperaban algo así. En ningún momento dieron pistas de lo que hicieron”

«No sé explican cómo unas monjas jóvenes y universitarias han podido caer en esas manos”, dice el sacerdote

“Al principio creía que era lo económico, que estaban agobiadas y que habían creído a estos tipos. Pero hacerse monja de clausura, dejarlo todo… y abandonar la Iglesia por dinero tampoco me cuadra”

«La gente siente que ya no hay vuelta atrás y que, pase lo que pase, es muy probable que Belorado pierda un monasterio que lleva aquí siglos”.

“Fui el primer sorprendido de la decisión de las monjas”. Y eso que Ángel Santamaría Saiz seguramente es una de las personas que mejor las conoce por dos razones: por ser párroco de Belorado, el lugar donde está enclavado el monasterio de las clarisas, y, además, capellán de las ahora religiosas cismáticas.

Y por eso está tan dolido y, siendo jovial pero discreto por naturaleza, se resiste a salir en los ‘papeles’: «Pon una foto de la parroquia». Lo suyo es ser un cura de pueblo, que vive al lado de su gente “las luchas, las alegrías y las penas», como dice la oración a Jesús Obrero de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), el movimiento del que es consiliario…Leer más (José Manuel Vidal)

Las monjas de Belorado piden prórroga al comisario pontificio que les concede cinco días

El arzobispo de Burgos le contestó afirmativamente el pasado sábado, tendiendo a las monjas de nuevo la mano, para lograr un acuerdo y que regresen al seno de la Iglesia o, al menos, para dialogar

Las monjas tienen dos alternativas: o abjurar de la decisión cismática que tomaron hace más de un mes o ratificarse en ella

Si las tres lideresas de las clarisas se empecinan en su decisión y así lo ratifican ante el delegado del comisario pontificio, se activaría los decretos de excomunión. Decretos que son personalizados, nunca en bloque

Pero la Iglesia no tiene prisa y las excomuniones no caerán como una guillotina sobre las 10 monjas encausadas. Quieren hacerlo con caridad, discreción y elegancia

Las tres cabecillas de la rebelión de Belorado pidieron, el pasado viernes, una prórroga al comisario pontificio, Mario Iceta. El arzobispo de Burgos le contestó afirmativamente el pasado sábado, concediéndoles cinco días y tendiendo a las monjas de nuevo la mano, para lograr un acuerdo y que regresen al seno de la Iglesia o, al menos, para dialogar.

Sor Isabel, la ex abadesa, Sor Sión y Sor Paz tenían de plaza hasta el día 16, para presentarse ante el delegado del comisario pontificio, el vicario judicial de la diócesis. Antes de que finalizase el plazo se dirigieron por vez primera a la archidiócesis y solicitaron una prórroga. ¿Para preparar su defensa y poner en marcha una nueva maniobra dilatoria o para manifestar públicamente su primer signo de acercamiento a la casa de donde parece que quieren salir?…Leer más (José Manuel Vidal)

DOMINGO   12º   (B) Fray Marcos

(Job 38,1-11) “¿Quién cerró el mar con una puerta, cuando salía impetuoso?

(2 Cor 5,14-17) El que vive con Xto es una criatura nueva; lo viejo ha pasado.

(Mc 4 35-40) «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?

 Si no confió en medio de la tormenta, no confío en absoluto.  Si confío en lo que ya se me hadado no confío.

Leemos hoy el final del c. 4. Podemos tener la sensación de tomar un tres en marcha sin saber de donde viene ni a donde va. Después de enseñar en Cafarnaúm, dejando clara la reacción de los jefes religiosos, narra Marcos varias parábolas y termina con el relato de la tempestad calmada. Los milagros, llamados de naturaleza, son los que menos visos tienen de responder a hechos efectivamente reales. Son todo simbolismo.

La Biblia utiliza varias palabras para expresar lo que hoy llamamos milagro. El concepto de milagro que tenemos hoy (hecho en contra de la naturaleza) es reciente. No tiene sentido preguntarnos si los evangelios nos hablan de milagros con este significado. Lo que nos importa es descubrir el sentido de esa manera de hablar. El milagro era un modo de expresarse normal, comprensible para todos los que vivían en aquel tiempo.

En tiempo de Jesús nadie se cuestionaba la posibilidad de milagros. Plantearnos este tema es anacrónico. Recordemos la conocida frase de Evely «Nuestros mayores creían gracias a los milagros; nosotros creemos a pesar de ellos». Rousseau:  Quitad del evangelio los milagros, y toda la tierra quedará a los pies de Jesucristo». Los milagros del Nuevo Testamento se han acabado como tales milagors. Debermos verlos con otra perspectiva. Decía Voltaire: milagro es la violación de las leyes matemáticas, divinas, inmutables, eternas. Por esta sola razón, un milagro es una contradicción in terminis«.

Jesús pide a los discípulos que vayan a la otra orilla. Está haciendo referencia al paso del mar Rojo. Aquel paso los llevó a la tierra prometida. La otra orilla de mar de Galilea era tierra de gentiles. Es una invitación a la universalidad, más allá del ámbito judío, que se opone a la apertura. La primera “tormenta” que se desató en el seno de la comunidad cristiana fue precisamente por el intento de apertura a los paganos.

La tempestad, está haciendo referencia a Jonás (fue increpado por el capitán por estar durmiendo mientras ellos estaban muertos de miedo). El mar es en la Biblia, símbolo del caos, lugar tenebroso de constantes peligros. Dominar el mar era exclusivo de Dios. De ahí podemos sacar la enseñanza simbólica. El mensaje de Jesús tiene que llegar a todos los hombres, pero no se conseguirá si no se abandona la falsa seguridad de pertenecer a un pueblo elegido, sino a través de la lucha contra las fuerzas del mal.

Mientras todos estaban muertos de miedo, él dormía… Hay que tener en cuenta que se llamaba también “cabezal” a la especie de almohada, donde se colocaba la cabeza de un muerto. Están haciendo clara referencia a una situación pos pascual. La primera comunidad tiene claro que Jesús está con ellos, pero de una manera muy distinta a cuando vivía. Aunque no lo vean, tienen que seguir confiando en su presencia.

¿No te importa que nos hundamos? La necesidad extrema les obliga a pedir ayuda a Jesús como último recurso. Las palabras que le dirigen indican su estado de ánimo. No dudan que Jesús pueda salvarlos, dudan de que esté interesado en hacerlo, lo cual es el colmo de la desconfianza. Es dudar de su amor. Es lo que Jesús reprocha a los discípulos. Siguen necesitando de la acción externa para encontrar seguridad.

Increpó al viento y dijo al mar: ¡Cállate! Son las mismas palabras que Jesús dirige a los espíritus inmundos. Además, en singular, como queriendo personalizar al viento. Recordad que la palabra “ruah” (viento) es la misma que significa espíritu. Viento que perjudica, equivale a mal espíritu. El “poder” de Jesús se dirige contra la fuerza del mal, no contra los elementos, que, aunque pueden ser hostiles, nunca son malos. Hoy sabemos que después de toda tormenta viene la calma con total normalidad.

¿Por qué sois cobardes? ¿Aún no tenéis fe? No son preguntas, sino constataciones de una evidencia. Ni confiaban en sí mismos ni confiaban en él. Aquí tenemos otra clave para la reflexión. Confiar en un Dios que está fuera y actuará desde allí, nos ha llevado siempre al callejón sin salida del infantilismo religioso. Una vez más queda manifiesto que la fe no es la aceptación de unas verdades teóricas, sino la adhesión confiada a una persona. Jesús les acusa de no confiar ni en Dios ni en él ni en ellos.

¿Quién es este? El miedo y la pregunta final, deja claro que no habían entendido quién era Jesús. El relato no tiene en cuenta, que Marcos ya había adelantado varios títulos divinos aplicados a Jesús desde la primera línea de su evangelio: “Orígenes de la buena noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios”. Queda demostrado que no vale una respuesta intelectual. Lo que es Jesús, no hay manera de mostrarlo ni demostrarlo. El descubri­miento tiene que ser experiencia personal de lo que Jesús es en nosotros.

A todos nosotros nos invita hoy el evangelio a cruzar a la otra orilla. Estamos tan seguros en nuestra orilla que no será fácil que nos arriesguemos a cruzar el mar. Ni siquiera estamos convencidos de que exista otra Orilla, más allá de las comodidades y las seguridades que ambicionamos. Sin embargo, nuestra meta está al otro lado del riesgo y del peligro. La falta de confianza sigue siendo la causa de que no nos atrevamos a dar el paso. No terminamos de creer que Él va en nuestra propia barca.

El mensaje de Jesús es que debemos confiar, aunque nos parezca que Dios no se preocupa de nosotros. El enemigo del hombre no es la naturaleza, sino una falsa visión de la misma. La naturaleza es siempre buena. Dios no tiene que rectificar su obra para que los hombres confíen en Él. Flaco favor haría Jesús a sus discípulos si accediera a entrar en la dinámica de un Dios, que pone su poder al servicio de los buenos. Jesús les habla de un Dios que se identifica con ellos también en las circunstancias adversas.

Job plantea una cuestión muy seria, pero la solución que da no es la adecuada. Dios tiene que devolver a Job lo que supuestamente le había quitado para que su fidelidad sea creíble. El Dios en quien Jesús confió fue el Dios escondido, en quien hay que confiar aunque veamos que no actúa. Dios está siempre dormido. Su silencio será siempre absoluto. Ni tiene palabras ni instrumentos para hacer ruido. Mientras no busquemos a Dios en el silencio, nos encontraremos con un ídolo fabricado a medida.

No son las acciones espectaculares de Dios, las que nos tienen que llevar a confiar en Él. El maestro Eckhart decía que tomamos a Dios por una vaca de la que podemos sacar leche y queso. Pero también decía: utilizamos a Dios como una vela para buscar algo; y cuando lo encontramos, la tiramos. La idea de un Dios que pone su poder a mi servicio, es nefasta. No se trata de confiar en otro, si no de confiar en que Él está más cerca de mí que yo mismo. Solo si siento a Dios en mí, me sentiré seguro.

Urteko 12. igandea – B –  José A. Pagola

(Marcos 4,35-40)

SINESTEKO BELDUR-MIEDO A CREER

Gizon-emakumeok nahiago izaten dugu ia beti erraza dena, eta bizitza guztia egiten dugu benetako arrisku eta sakrifizio denari nola iskin egingo. Atzera egin eta pasibotasunean hesitzen gara, hein batean lasai bizitzeak berekin dituen eskakizunak eta borrokak ikusten ditugunean.

Beldurra ematen digu geure bizitza aintzat hartzeak, nork bere bizitza erabateko erantzukizunez hartuz. Gauza errazagoa da «tinko kokatzea» eta «nola hala bizitzea», ausartu gabe geure eguneroko bizitzaren azken zentzuari aurre egiten.

Zenbat gizon eta emakume bizi den, jakin gabe nola, zergatik eta norantz begira bizi den. Hor daude. Aurrera doa bizitza, baina, oraingoz, inork ere ez ditzala gogaitu, nekarazi. Harturik daude, beren lanak harturik, ilunsentian telebistako programa zain dute, hurbil dira oporrak. Zer gehiago behar dute?

Aldi zailak bizi ditugu, eta ahal bezala babestu beharra izaten dugu. Orduan, bakoitza bila hasten da, ahalegin handiago edo txikiagoaz, gehiena komeni zaion lasaigarriaren bila; bitartean, gure barnean irekiz doa hutsune bat, gero eta handiagoa, zentzurik ezarena eta koldarkeriarena, geure bizitza bere hondo-sakontasun osoan bizitzea eragozten diguna.

Horregatik, geure burua errazegi fededun deitzen dugunok egiati entzun beharko genituzke Jesusen hitz hauek: «Zergatik zarete hain koldar? Oraino federik ez duzue?». Agian, fedearen aurkako gure bekaturik handiena, ebanjelioa onartzeko gehienik blokeatzen gaituena, koldarkeria da. Esan dezagun egiati. Ez gara ausartzen serioski aintzat hartzen ebanjelioak esan nahi duen guztia. Beldurra ematen digu Jesusen deia entzuteak.

Sarritan ezkutuko koldarkeria izan ohi da, inkontzientea. Norbaitek «heresia mozorrotua» aipatu izan du (Maurice Bellet); kristautasuna defenditzen dutenena, baita era oldarkoian ere, baina sekula irekitzen ez direlarik ebanjelioaren eskakizun oinarrizkoenetara.

Orduan, kristautasunak arriskua izaten du lasaigarri bat gehiago bihurtzeko. Sinetsi beharreko diren gauzen piloa, bete eta defendatu beharreko diren gauzen multzoa. Gauzak, «beren mailan harturik», on egiten eta bizitzen laguntzen dutenak.

Baina, horrela dena faltsuturik gera daiteke. Nor bere «erlijio lasaigarri propioa eginez bizi daiteke, ez oso urruna paganismo arruntetik, konfortaz, diruaz eta sexuaz elikatzen dena, mila modutan ekidinez «arrisku goren-gorena», hau da, topo egitekoa Jesusen Jainko biziarekin, zuzentasunera, haurridetasunera, pobreen hurbileko izatera dei egiten digunean.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

12 Tiempo ordinario – B

(Marcos 4,35-40)

MIEDO A CREER

Los hombres preferimos casi siempre lo fácil y nos pasamos la vida tratando de eludir aquello que exige verdadero riesgo y sacrificio. Retrocedemos o nos encerramos en la pasividad cuando descubrimos las exigencias y luchas que lleva consigo vivir con cierta hondura.

Nos da miedo tomar en serio nuestra vida asumiendo la propia existencia con responsabilidad total. Es más fácil «instalarse» y «seguir tirando», sin atrevernos a afrontar el sentido último de nuestro vivir diario.

Cuántos hombres y mujeres viven sin saber cómo, por qué ni hacia dónde. Están ahí. La vida sigue, pero, de momento, que nadie los moleste. Están ocupados por su trabajo, al atardecer les espera su programa de televisión, las vacaciones están ya próximas. ¿Qué más hay que buscar?

Vivimos tiempos difíciles, y de alguna manera hay que defenderse. Y entonces cada uno se va buscando, con mayor o menor esfuerzo, el tranquilizante que más le conviene, aunque dentro de nosotros se vaya abriendo un vacío cada vez más inmenso de falta de sentido y de cobardía para vivir nuestra existencia en toda su hondura.

Por eso, los que fácilmente nos llamamos creyentes deberíamos escuchar con sinceridad las palabras de Jesús: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?». Quizá nuestro mayor pecado contra la fe, lo que más gravemente bloquea nuestra acogida del evangelio, sea la cobardía. Digámoslo con sinceridad. No nos atrevemos a tomar en serio todo lo que el evangelio significa. Nos da miedo escuchar las llamadas de Jesús.

Con frecuencia se trata de una cobardía oculta, casi inconsciente. Alguien ha hablado de la «herejía disfrazada» (Maurice Bellet) de quienes defienden el cristianismo incluso con agresividad, pero no se abren nunca a las exigencias más fundamentales del evangelio.

Entonces el cristianismo corre el riesgo de convertirse en un tranquilizante más. Un conglomerado de cosas que hay que creer, cosas que hay que practicar y defender. Cosas que, «tomadas en su medida», hacen bien y ayudan a vivir.

Pero entonces todo puede quedar falseado. Uno puede estar viviendo su «propia religión tranquilizante», no muy alejada del paganismo vulgar, que se alimenta de confort, dinero y sexo, evitando de mil maneras el «peligro supremo» de encontrarnos con el Dios vivo de Jesús, que nos llama a la justicia, la fraternidad y la cercanía a los pobres.

José Antonio Pagola

12º domingo T.O. – Koinonía

Job 38,1.8-11

Aquí se romperá la arrogancia de tus olas

El Señor habló a Job desde la tormenta: «¿Quién cerró el mar con una puerta, cuando salía impetuoso del seno materno, cuando puse nubes por mantillas y nieblas por pañales, cuando le impuse un límite con puertas y cerrojos, y le dije: «Hasta aquí llegarás y no pasarás; aquí se romperá la arrogancia de tus olas»?»

Salmo responsorial: 106

Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia.

Entraron en naves por el mar, / comerciando por las aguas inmensas. / Contemplaron las obras de Dios, / sus maravillas en el océano. R.

Él habló y levantó un viento tormentoso, / que alzaba las olas a lo alto; / subían al cielo, bajaban al abismo, / el estómago revuelto por el mareo. R.

Pero gritaron al Señor en su angustia, / y los arrancó de la tribulación. / Apaciguó la tormenta en suave brisa, / y enmudecieron las olas del mar. R.

Se alegraron de aquella bonanza, / y él los condujo al ansiado puerto. / Den gracias al Señor por su misericordia, / por las maravillas que hace con los hombres. R.

2Corintios 5,14-17

Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado

Hermanos: Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie según la carne. Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no. El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado.

Marcos 4,35-40

¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla.» Dejando a la gente, se lo llevaron en la barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?» Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: «¡Silencio, cállate!» El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?» Se quedaron espantados y se decían unos a otros: «¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!»

COMENTARIO A LOS TEXTOS BÍBLICOS:

En la primera lectura vemos cómo el Señor le contesta a Job desde un torbellino, una forma muy común en el Antiguo Testamento para las apariciones de Dios. Le muestra lo que el Señor es capaz de hacer por el ser humano, hasta frenar el mar para que no irrumpa contra él. Las comunidades cristianas crecen en medio de dificultades y conflictos. Se encuentran asediadas por muchas amenazas internas y externas. Son como una pequeña barca navegando en altamar, en aguas turbulentas. Cunde la desesperación y el desencanto. Job es el símbolo de la paciencia y la resistencia. Se siente asediado por todas partes. Dios lo interpela haciéndole caer en cuenta de que él es el Señor de la historia. Las dificultades de la vida no podrán derrotar a quien pone toda su confianza en Dios.

En La carta a los Corintios se nos expone la nueva humanidad que a través de la muerte de Cristo recobra la vida plena. Cristo murió por todos para que todos tengamos vida por medio de él. El amor de Cristo ha sido tan grande que nos ha rescatado de la muerte y de la esclavitud del pecado, y nos ha hecho partícipes de la vida nueva. Lo antiguo ha sido superado por la muerte y resurrección del Señor.

En el evangelio, el llamado relato de la tempestad presenta las dificultades por las que atravesaba la Iglesia primitiva en el contexto del imperio romano. El mar es símbolo de peligro; es una amenaza para quienes viven cerca de él, porque saben que por ahí vienen los perseguidores. La comunidad es esa pequeña nave que navega a la deriva. La fe de muchos naufraga ante las amenazas y las presiones del medio. Entonces es cuando hay que recordar que Jesús no ha abandonado la barca. El navega con ellos. Es capaz de derrotar la tempestad. La certeza de la presencia de Jesús fortalece la frágil fe de la comunidad.

Nos sentimos amenazados de muchas formas. La injusticia, la violencia y la corrupción por una parte; el consumismo, el relativismo y el sensualismo por otra. Sentimos la tentación de ceder. Fácilmente caemos en el pesimismo y la resignación. Desistimos de todo esfuerzo y dejamos que la historia empuje la barca a su propio viento. El ambiente nos ahoga y nos sentimos perdidos, desorientados o perplejos. Las palabras de Pablo resultan alentadoras: Cristo murió y resucitó; con él hemos muerto nosotros, y tenemos la firme esperanza de participar en su resurrección. Sólo la certeza de que Jesús camina con nosotros nos puede ayudar a vencer los miedos y las incertidumbres y a “remar mar adentro, hacia aguas profundas”.

Temas clásicos relacionados con este tipo de milagros de Jesús, centrados en la acción sobre la naturaleza, que tal vez ya perdieron su aliciente, son los de la posibilidad misma del milagro, las relaciones entre Dios y la naturaleza, y el tema de la oración de petición, cuando la petición se centra en una acción sobre la naturaleza. Formulamos estos temas en el apartado «para la reunión de grupo»

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 39 de la serie «Un tal Jesús», titulado «Una tormenta en el lago», de los hnos. López Vigil. El audio, el guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/39-una-tormenta-en-el-lago/

En la serie «Otro Dios es posible», también de los hermanos López Vigil, el capítulo («entrevista») 31 se titula «¿Dios hace milagros?». El audio, el guión y un comentario bíblico-teológico puede ser recogido aquí: https://radialistas.net/31-dios-hace-milagros/

 

El Vaticano propone una «reformulación» del dogma de la infalibilidad y la primacía del Papa para alcanzar la unidad entre los cristianos

Religión Digital

El Dicasterio para la promoción de la Unidad de los Cristianos propone “reexaminar la forma del papado y su ejercicio de la autoridad al servicio de la comunión eclesial”, en una reflexión “hecha juntos”, entre todas las confesiones cristianas

«Ha llegado el momento de dar nuevos pasos en los diálogos ecuménicos”, y “ponerse de acuerdo sobre un ejercicio aceptable de un ministerio de unidad para toda la Iglesia”

Sobre el Vaticano I: “Es necesario aclarar la terminología adoptada, que a menudo sigue siendo equívoca y abierta a interpretaciones erróneas, por ejemplo: jurisdicción ordinaria, inmediata y universal; infalibilidad; gobierno; autoridad y poder Supremos”

El documento plantea «recuperar y reforzar estructuras sinodales» como «los consejos pastorales diocesanos (CIC can. 511-514), los sínodos diocesanos (CIC can. 460-468), y también los concilios plenarios y provinciales (CIC can. 439-445), que rara vez o nunca se convocan”, así como las conferencias episcopales y los organismos episcopales continentales

Roma ve propuestas como el consejo de cardenales como «el primer paso hacia una estructura de gobierno sinodal permanente a nivel de toda la Iglesia”…Leer más (Jesús Bastante)

Tras la elecciones europeas del 9 de junio

Atrio

Es solo una pausa. Siguen no solo comentarios sino muchas consecuencias en las instituciones de la UE y en acontecimientos más globales. En el horizonte del otoño, la decisiva elección presidencial de EEUU con el fortalecimiento de toda la guerra cultural de Banon que pretende la cruzada y reconquista cristiana de Europa, aunque sea aliándose con Putin. Un amigo y atriero oculto de Valladolid me sugiere este panorama desplegado por Enric Juliana ayer en La Vanguardia. AD.

El día 1 de julio, Steve Bannon deberá ingresar en la cárcel para cumplir una pena de cuatro meses de reclusión por desacato al Congreso de los Estados Unidos. Detrás de las rejas, el ideólogo de la derecha alternativa norteamericana podrá contemplar qué paisaje político queda en Europa después de la expansión de sus ideas. Posiblemente aún estará en prisión el día 4 de noviembre cuando se vote al presidente de los Estados Unidos. Si Donald Trump gana de nuevo, Bannon sonreirá: ¿qué son cuatro meses de cárcel ante la magnitud de un triunfo histórico? Trump, de nuevo en la Casa Blanca, una crisis monumental en Alemania y Francia, y las tropas rusas avanzando hacia Járkiv.

Hace cinco años, las elecciones europeas del 26 de mayo del 2019 parecían haber cerrado el paso a las ideas de Bannon, que en aquel tiempo trabajaba para abrir un centro de estudios en Italia, bajo la protección de Matteo Salvini, el líder de la Liga Norte, hoy también de capa caída. La península Ibérica destacaba como bastión del europeísmo. Ignorábamos entonces lo que estaba por venir: una epidemia y una guerra. Una guerra que ya fue imaginada por Zbigniew Brzezinski, consejero de Seguridad de Jimmy Carter, en su célebre manual de geopolítica El gran tablero mundial. La gran llanura ucraniana es una rótula fundamental de la plataforma euroasiática. “Quien controle el Este de Europa controlará el corazón de Eurasia (Heartland), quien controle el Heartland controlará la Isla-Mundial (Eurasia y África), quien controle la Isla-Mundial controlará el mundo”, decía el geógrafo británico Halford J. Mackinder, considerado uno de los padres del pensamiento geopolítico moderno…Leer más…(Enric Juliana)