NAVIDAD EN TIEMPOS DE EMERGENCIA SOCIAL

EGUBERRIAK EGUNGO ZORITXARREKO EGOERA SOZIALEAN

(Reflexión de un grupo de cristianos de base de Navarra.)
(El escrito está firmado por 170 personas)

Celebramos en estos días la fiesta de la Navidad. En una sociedad laica y plural, hay muchos modos de celebrarla. Quienes firmamos este escrito somos un grupo de personas cristianas de base. Vamos a celebrar el nacimiento de Jesús, que es Él mismo Buena Noticia porque con sus palabras y sus obras nos abre el horizonte de otro mundo distinto y posible. La Navidad es para nosotros motivo de especial alegría, pero también de honda preocupación por el momento de emergencia social en que estamos.

No se trata sólo de una crisis del sistema económico-financiero que está castigando a los más desfavorecidos y  tambalea los fundamentos de nuestras frágiles democracias, sino de una crisis de civilización y de humanidad. Se están imponiendo, sin ninguna participación democrática, soluciones económicas y políticas que sólo pretenden salvar el sistema y los intereses de una minoría que acumula riqueza, sin tener en cuenta la prioridad de los seres humanos y el cuidado del planeta. Leer más

IV DOMINGO DE ADVIENTO: MARÍA, TODO UN SÍMBOLO DE PRESENCIA DIVINA

Escrito por Fray Marcos

4º Adviento

CONTEXTO

Durante el Tiempo de Navidad, vamos a leer una y otra vez relatos del comienzo del evangelio del Lucas y Mateo; lo que se llama «el evangelio de la infancia». Los exegetas nos han demostrado por activa y por pasiva, que esos textos no podemos tomarlos como si fueran crónicas de sucesos.

Esos relatos son teología narrativa. En estos casos, que el texto se ajuste más o menos a los hechos, que sea totalmente inventado o que tenga como fundamento mitos ancestrales, no tiene importancia ninguna. Lo importante es descubrir el mensaje espiritual que el autor ha querido transmitirnos.

Tenemos la obligación de interpretarlos desde los conocimientos del mundo y del hombre que hoy tenemos, y con la ayuda inestimable de la exégesis. Toda la ‘prodigiosa’ literatura que se ha desarrollado, tomando los relatos por históricos, no hace más que distorsionar el mensaje.

EXPLICACIÓN

El texto que acabamos de leer es exclusivo de Lucas. Todo el conjunto tiene un sentido simbólico; desde la primera palabra ‘anastasa’, que significa levantarse, surgir, y que se ha pasado por alto en la traducción oficial. Es el verbo que se emplea para indicar la resurrección. Significa que María resucita a una nueva vida, la del Espíritu, que le lleva a darse a los demás.

La visita de María a su prima simboliza la visita de Dios a Israel. La subida de Galilea a Judá nos está adelantando la trayectoria de la vida pública de Jesús. También el Arca de la alianza recorrió el mismo camino por orden de David. María y Jesús (lo más grande) se digna visitar a lo pequeño. El Emmanuel se manifiesta en el signo más sencillo, una visita.

Todo acontece fuera del marco de la religiosidad oficial. Desde ahora Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida. Jesús, ya desde el vientre de su madre, empieza su misión, llevar a otros la salvación y la alegría.

El relato evangélico de hoy, nos quiere transmitir que María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma. Ese descubrimiento le impulsa al servicio, «fue a toda prisa a la montaña».

Todo el mensaje del evangelio de Lucas está condensado en este sencillo relato. La escena nos está diciendo que la verdadera salvación siempre repercutirá en beneficio de los demás; si alguien la descubre, inmediatamente la comunicará. La salvación no puede quedar encerrada en uno mismo; si es verdadera, la llevaremos a donde quiera que vayamos, aún sin proponérnoslo.

La visita comunica alegría (el Espíritu), también a la criatura que Isabel llevaba en su vientre. Una vez más descubrimos el empeño por dejar a Juan por debajo de Jesús. Por dos veces en tan corto espacio nos dice que saltó la criatura en su vientre.

Si leemos con atención, descubriremos que todo el relato se convierte en un gran elogio a María. Y es el mismo Espíritu Santo el que provoca esa alabanza: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!» ¿Cuántas veces se habrá repetido esta alabanza a través de los siglos?

«¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?» «Dichosa tú que has creído». Aquí creer no significa la aceptación de verdades, sino confianza sin límites en un Dios, que siempre quiere lo mejor para el ser humano. A continuación de lo que hemos leído, María pasa el elogio a Dios con el canto del magníficat.

Lo que intentan estos relatos de la infancia de Jesús, es presentarlo como una persona de carne y hueso, aunque extraordinaria, ya desde antes de nacer. Cuando afirmamos que esos relatos no son históricos no queremos decir que Jesús no fuera una figura histórica. El NT hace siempre referencia a una historia humana concreta, a una experiencia humana única. Sin esa referencia al hombre Jesús, el evangelio carecería de todo fundamento.

Ahora bien, el lenguaje que emplea cada uno de los evangelistas para referirse al mismo Jesús, es muy distinto. Basta comparar los relatos de la infancia de Mateo y Lucas con el prólogo de Juan, para darnos cuenta de la abismal diferencia. Tanto unos como otro, no se pueden tomar al pie de la letra; hay que interpretarlos para que nos lleven al verdadero mensaje.

La novedad que se manifiesta en María, no elimina ni desprecia la tradición, sino que la integra y transforma. El relato está haciendo constantes referencias al AT. En ningún orden de la vida, debemos vivir volcados hacia el pasado porque impediríamos el progreso. Pero nunca podremos construir el futuro destruyendo nuestro pasado. El árbol no crece si se cortan las raíces. Lo nuevo, si no integra y perfecciona lo antiguo nunca será auténtico.

A esa vivencia de Jesús, hace referencia la carta a los Hebreos que acabamos de leer. Jesús no es un extraterrestre, sino un ser humano como nosotros, que supo responder a las exigencias de su ser. La clave está en esa frase: «Aquí estoy para hacer tu voluntad.» (Heb 10,5-10)

No se trata de ofrecer a Dios «dones», del tipo que sea. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esa actitud es la caracte¬rística de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en ella. Pablo contrapone la encarnación al culto. Dios «no acepta holocaustos ni víctimas expiatorias». Solo haciendo su voluntad, damos culto a Dios. En Juan, dice Jesús: «Mi alimento es hacer la voluntad de mi Padre».

Los primeros cristianos no llegaron a la conclusión de que Jesús era Hijo de Dios porque descubrieron la «naturaleza» de Dios y la de Cristo y vieron que coincidían, sino porque descubrieron que Jesús cumplió, en todo, la voluntad de Dios. Hacía presente a Dios en lo que era y lo que hacía. Para el pensamiento semítico, ser hijo no era principalmente haber sido engendrado si no el reflejar lo que era el padre, cumplir su voluntad, ser imagen del padre. Esa fidelidad al ser del padre era lo que convertía a alguien en verdadero hijo. Descubrir esto en Jesús, les llevó a considerarlo, sin ningún género de duda, Hijo de Dios.

Esa voluntad no la descubrió Jesús porque tuviera hilo directo con Dios, que le iba diciendo lo que debía hacer. Como cualquier mortal, tuvo que ir descubriendo a lo largo de su vida lo que Dios esperaba de él. Siempre atento, no solo a las intuiciones internas, sino también a los acontecimien¬tos y situaciones de la vida, fue adquiriendo ese conocimiento de lo que Dios era para él, y de lo que él era para Dios. ‘La voluntad de Dios’ no es algo añadido a nuestro ser o venido de fuera. Es nuestro ser en cuanto proyecto y posibilidad de alcanzar su plenitud. De ahí que, ser fiel a Dios, es ser fiel a sí mismo.

APLICACIÓN

En todas las épocas, los seres humanos han intentado hacer la voluntad de Dios, pero era siempre con la intención de que el «Poderoso» hiciera después la voluntad del ser humano. Era la actitud del esclavo que hace lo que su dueño le manda, porque es la única manera de sobrevivir. Es una pena que después del ejemplo que nos dio Jesús, los cristianos sigamos haciendo lo mismo de siempre, intentar comprar la voluntad de Dios a cambio de nuestro servilismo. En esa dirección van casi todas las oraciones, los sacrifi¬cios, las promesas, votos, etc. que las personas «religiosas» hacemos a Dios.

Salvación y voluntad de Dios son la misma realidad. Jesús, como ser humano, tuvo que salvarse. Para nuestra manera de entender la encarnación, esta idea resulta desconcertante. Como consecuencia de nuestro maniqueísmo, creemos que salvarse consiste en librarse de algo negativo (pecado). La salvación de Dios no consiste en algo negativo (quitar) sino en alcanzar la plenitud, que está más allá de lo fisiológico, lo psicológico y lo racional. Todo ser humano comienza su andadura como un proyecto que tiene que ir desarrollándose. Jesús llevó ese proyecto al límite. Por eso es el Hijo de Hombre, hombre acabado, hombre perfecto. Por eso hace presente a Dios, por eso es Hijo.

Jesús, descubriendo las exigencias de su ser y llevándolas al desarrollo pleno, desplegó todas las posibili¬dades del ser humano y nos ha marcado el camino que nosotros debemos seguir para alcanzar también la misma plenitud. Pero cada uno debe recorrer su propia senda. Nadie puede tomar el camino de otro como modelo. La meta sí es la misma para todos, pero el punto de salida es siempre distinto para cada uno. Los demás pueden ayudarme a descubrir mi camino, pero nunca podrán recorrerlo por mí; nunca podrán hacer lo que tengo que hacer yo, porque la meta de todo el recorrido es el centro de mi propio ser.

Meditación-contemplación

«¡¡Dichosa tú que has creído!!» dice Isabel a María.

¡Dichoso tú si, de verdad, confías! Digo yo.

María, después de haber engendrado a Jesús, lo lleva a su prima Isabel.

Incluso antes de darle a luz, ya lo manifiesta a los demás.

………………………………

Con gran atrevimiento dice el Maestro Eckhart:

«La tarea más importante del alma es engendrar a Dios».

Claro que una vez engendrado, no tiene más remedio que ver la luz.

También dice Eckart: Dios me necesita para existir.

…………………….

La semilla divina ya está dentro de ti.

Solo tienes que dejar que se desarrolle. Así de sencillo.

Si la dejas crecer en ti,

enseguida se manifestará en la superficie de tu ser.

Como María, irás a todas partes, llevando a Dios.

…………………………

 

 

 

 

EL JESÚS DE LA HISTORIA

La publicación del libro de Benedicto XVI sobre la infancia de Jesús estimo que impone algunas consideraciones sobre «El Jesús histórico». Para ello nada más indicado que alguno de los apuntes que hace sobre el tema John P. Meier, en su libro «JESÚS UN JUDIO MARGINAL» publicado en la Editorial Verbo Divino.

«Primordialmente, la fe cristiana proclama y venera a esa persona -en verdad encarnada, crucificada y resucitada- y sólo secundariamente las ideas y afirmaciones acerca de ella. En el marco de la fe y de la teología, el «Jesús real«, el único Jesús ahora existente y viviente, es el Señor resucitado, al que sólo se tiene acceso mediante la fe. Leer más

ABENDUALDIKO IV. IGANDEA,2012ko abenduaren 23a, EMAKUME FEDEDUNAK-MUJERES CREYENTES

EMAKUME FEDEDUNAK

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Lk. 1, 39-45/ Jn. 1, 1-18

Jainkoaren deia hartu ondoren, Mesiasen ama izango dela iragarriz, Mariak bideari egin dio, berak bakarrik. Bizitza berria hasi du, Jesus Semearen zerbitzuan. «Presaka» doa, adorez. Bere poza Elisabet lehengusinarekin partekatu beharra sentitzen du eta haren haurdunaldiko azken hilabeteetan hari lagundu beharra.

Bi ama horien topaketa ezohiko eszena da. Gizonezkoak ez daude presente. Bi emakume xume dira, inolako titulurik gabeak, juduen erlijioan inolako nabarmentasunik gabeak. Maria, Jesus alde guztietara berekin daramala, eta Elisabet, profeta-espirituaz betea, apaiz izan gabe bere lehengusina bedeinkatzeko ausardia izan duena.

Maria sartu da Zakariasen etxean, baina ez doa senarragana. Zuzenean, Elisabet agurtzera doa. Ez dakigu zer agur izan zen. Soilik, etxea pozez gainezka jarri zuela agur hark. Mariak bizi duen poza da, aingeruaren agurra entzun duenetik: «Poztu zaitez, graziaz bete hori».

Elisabetek ezin eutsi dio bere ezusteari eta pozari. Mariaren agurra entzun orduko, sabelean daraman haurraren mugimenduak sentitu eta «poz-jauzitzat» hartu ditu. Berehala, Maria bedeinkatu du goraki: «Bedeinkatua zu emakumeen artean eta bedeinkatua zure sabeleko fruitua».

Inoiz ez dio eman lehengusinari Maria izena. Bere misioarekin guztiz bat egina ikusi du: bere Jaunaren ama da. Emakume fededun ikusi du, zeinetan betez joango baitira Jainkoaren asmoak: «Zorionekoa zu sinetsi duzulako».

Gehienik harriarazi duena, Mariaren jokabidea izan da. Ez zaio etorri Mesiasen ama izatearen duintasuna agertzera. Ez da etorri Elisabet zerbitzari hartzeko, baizik bera haren zerbitzari izateko. Elisabet bere onetik aterata dabil harriduraz: «Zein naiz ni neure Jaunaren ama bisitan etor dakidan?»

Hainbat dira Elizaren barnean bakean bizi ez diren emakumeak. Batzuei handitzen ari zaie hoztasun-sentimendua eta ondoeza. Sufritu egiten dute, alor guztietan lehen lankideak izan eta doi-doi hartzen dituzte aintzat Elizaren ibilbideaz pentsatu, erabaki eta eragiteko orduan. Guztioi ari zaigu kalte egiten egoera hau.

Mendetako historiaren zamak, gizonezkoak kontrolatu eta dominatu izan duenak, ez digu uzten jabetzen Elizaren pobretze handi horretaz; alegia, emakumeari presenteago eta eginkorrago egoteko aukerarik ez emateak dakarren pobretzeaz. Guk ez diogu entzuten, baina Jainkoak sustatu ditzake emakume fededunak, profeta-espirituz beteak, poza kutsatuko digutenak eta Elizari gizatasun handiagoko aurpegiera emango diotenak. Bedeinkazio bat izango dira. Jesusi su eta leialtasun handiagoz jarraitzen erakutsiko digute.

MUJERES CREYENTES

Escrito por José Antonio Pagola

Lc 1, 39-45 / Jn 1, 1-18

Después de recibir la llamada de Dios, anunciándole que será madre del Mesías, María se pone en camino sola. Empieza para ella una vida nueva, al servicio de su Hijo Jesús. Marcha «aprisa», con decisión. Siente necesidad de compartir su alegría con su prima Isabel y de ponerse cuanto antes a su servicio en los últimos meses de embarazo.

El encuentro de las dos madres es una escena insólita. No están presentes los varones. Solo dos mujeres sencillas, sin ningún título ni relevancia en la religión judía. María, que lleva consigo a todas partes a Jesús, e Isabel que, llena del espíritu profético, se atreve a bendecir a su prima sin ser sacerdote.

María entra en casa de Zacarías, pero no se dirige a él. Va directamente a saludar a Isabel. Nada sabemos del contenido de su saludo. Solo que aquel saludo llena la casa de una alegría desbordante. Es la alegría que vive María desde que escuchó el saludo del Ángel: «Alégrate, llena de gracia».

Isabel no puede contener su sorpresa y su alegría. En cuanto oye el saludo de María, siente los movimientos de la criatura que lleva en su seno y los interpreta maternalmente como «saltos de alegría». Enseguida, bendice a María «a voz en grito» diciendo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre».

En ningún momento llama a María por su nombre. La contempla totalmente identificada con su misión: es la madre de su Señor. La ve como una mujer creyente en la que se irán cumpliendo los designios de Dios: «Dichosa porque has creído».

Lo que más le sorprende es la actuación de María. No ha venido a mostrar su dignidad de madre del Mesías. No está allí para ser servida sino para servir. Isabel no sale de su asombro. «¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?».

Son bastantes las mujeres que no viven con paz en el interior de la Iglesia. En algunas crece el desafecto y el malestar. Sufren al ver que, a pesar de ser las primeras colaboradoras en muchos campos, apenas se cuenta con ellas para pensar, decidir e impulsar la marcha de la Iglesia. Esta situación nos esta haciendo daño a todos.

El peso de una historia multisecular, controlada y dominada por el varón, nos impide tomar conciencia del empobrecimiento que significa para la Iglesia prescindir de una presencia más eficaz de la mujer. Nosotros no las escuchamos, pero Dios puede suscitar mujeres creyentes, llenas de espíritu profético, que nos contagien alegría y den a la Iglesia un rostro más humano. Serán una bendición. Nos enseñarán a seguir a Jesús con más pasión y fidelidad.

José Antonio Pagola

«Las últimas medidas legislativas limitan el acceso de los inmigrantes a los derechos fundamentales»

En el Día Internacional del Migrante, que se celebra hoy, 18 de diciembre, Cáritas quiere unir su voz a las de los millones de personas que por diversas circunstancias abandonan sus hogares, su familia y su país de origen en busca de una posibilidad de futuro, al tiempo que alerta que ser migrante hoy constituye para millones de personas en todo el mundo un factor de especial vulnerabilidad. Es necesario brindarles protección y aprovechar los recursos y energía que estas personas están deseosas de poner al servicio de sus comunidades de acogida.

Hacer sufrir

José M. Castillo, teólogo

Teología sin censura

Es evidente que en España, ahora mismo, hay demasiada gente que está sufriendo más, bastante más, de lo que humanamente se puede soportar. Es imposible hacer la lista de gentes que sufren.
Y más complicado aún, exponer los motivos por los que sufren. Pero el hecho es que llevamos un años espantoso. Y se nos avecina otro que seguramente será todavía peor.

Las personas que se suicidan, las familias destrozadas, los jóvenes que se tienen que ir huyendo de su patria y de su casa, las protestas callejeras que a gritos piden que esto se acabe ya, todo eso, y tantos dramas secretos, que ni podemos imaginar, tanto atropello y tanto destrozo, no está ocurriendo porque así lo hayan decidido los banqueros más poderosos del mundo, ni porque así lo ha dispuesto Bruselas o la señora Merkel. Estamos sufriendo más de lo que podemos soportar porque así lo ha decidido el Gobierno que manda en España. Leer más

El secretario general de Cáritas denuncia en el Senado que existen 600.000 familias sin ingresos

El secretario general de Cáritas, Sebastián Mora, ha advertido hoy “del riesgo de fractura” de la sociedad si no se ponen medios frente a la exclusión social. Ha añadido que las tasas de exclusión social de España eran “muy parejas a las de los grandes países de la Unión Europea”, pero que las medidas que se han tomado en educación y sanidad han creado “una sociedad pobre”.

El Papa arremete contra el capitalismo financiero

Denuncia «creciente desigualdad entre ricos y pobres». Benedicto XVI ha arremetido contra la mentalidad egoísta e individualista que se expresa en un «capitalismo financiero» no regulado, en su mensaje para la próxima Jornada por la Paz, titulado ‘Bienaventurados los que trabajan por la paz’.

«Una vez más denunciamos la cultura de la violencia que infecta a nuestro país»

Cientos de personas asistieron a la misa en memoria de los fallecidos en la matanza del colegio Sandy Hook, en Newtown, Connecticut. La convocatoria de los vecinos de este pequeño pueblo fue tal que decenas de personas quedaron fuera de la iglesia católica Santa Rosa de Lima. Los obispos USA se solidarizan con las víctimas y denuncian «la cultura de la violencia que infecta el país».

LECTURA DE FE “PARA UNA SUPERACIÓN DE LA CRISIS”

Una mirada cristiana “desde” y “de” la crisis

G. M. y Comunidad San Cristobal

Como no disponemos de espacio para amplias y fundamentadas explicaciones, tomad lo que os diga a modo de pequeño y concentrado testimonio muy personal.

1º.- Presupuestos y condiciones de mi mirada. Tres principales:

1.- Unidad y circularidad:

a) Miro a la fe y sus contenidos desde esta realidad de crisis: que me envuelve y de la que soy parte activa y pasiva; que me exige ser honesto con ella y, en consecuencia, afinar críticamente la mirada; y que pone ya en mis ojos, inevitablemente, unas lentes con las que mirar la fe. Lo cual pienso que no es malo. Pues, de lo contrario, difícilmente una fe que se cierra a ser repensada desde la realidad podrá decir algo lógica e históricamente significativo a esa misma realidad. Leer más