JAUNAREN AGERKUNDEA. Erregeen eguna- EPIFANIÍA DEL SEÑOR, Mt. 2, 1-12

KONTAKIZUN TXUNDIGARRIA

Mateo 2, 1-12

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Jesusen aurrean jarrera oso desberdinak har daitezke. Hiru lagun-taldek izan duten erreakzioaz mintzo zaigu magoen kontakizuna. Batetik, pagano batzuk Jesusen bila dabiltza, izar baten argi txiki batek gidaturik. Bestetik, Tenpluko erlijioaren ordezkariak ageri dira, haurraren arazoa bost axola zaiela. Hirugarren, Herodes errege boteretsua, soilik arriskua ikusten du Jesusengan.

Magoak ez dira Israel herri aukeratuko kide. Ez dute ezagutzen Israelgo Jainko bizia. Ez dakigu ezer, ez haien erlijioaz, ez haien jatorri-herriaz. Hau dakigu soilik: kosmosean den misterioaz erne bizi direla. Egiaren bila dabil haien bihotza.

Halako batean, argi txiki bat ikusi dutela uste dute, Salbatzaile bat iradokitzen duen argia. Zein den eta non dagoen jakin-mina sentitu dute, eta, berehala, bideari ekin diote. Ez dakite, juxtu, zein ibilbide egin behar duten, baina beren barnean sutan dute esperantza, munduarentzat Argi bat aurkituko duten esperantza.

Haiek Jerusalem hiri santura iritsi izanak izu-ikara eragin du hiri osoan. Herodesek deiturik, «hiriko apaiz nagusien eta lege-maisuen» Kontseilua bildu da. Txundigarria da Kontseilukoen jokabidea. Egiazko erlijioaren zaindari dira, baina ez dabiltza egiaren bila. Tenpluko Jainkoa ordezten dute, baina sorgor bizi dira haren deiarekiko.

Itsu bihurtu ditu beren segurtasun erlijiosoak. Badakite Mesias non den jaiotzekoa, baina haietako inor ez da hurbilduko Betleemera. Jainkoari kultua eskaintzeari emanik bizi dira, baina ez dute barruntatu Jainkoaren misterioa erlijio guztiak baino handiagoa dela, eta bere bideak dituela bere seme-alaba guztiekin topo egiteko. Ez dute Jesus sekula onartuko.

Herodes erregeak, boteretsu eta astakirten hark, mehatxua bakarrik ikusten du Jesusengan, bere boterearen eta ankerkeriaren kontra. Ahal duen guztia egingo du Jesus garbitzeko. Botere zapaltzaileak «gurutziltzatu» bakarrik egin dezake askapena dakarren hura.

Bitartean, bila jarraitu dute magoek. Ez dira belauniko jarri Herodesen aurrean: ez dute ikusi harengan bera adoratua izateko arrazoi txikienik. Ez dira sartu Jerusalemeko Tenplu handiosean: debekatua dute hara sartzea. Izarraren argi txikiak Betleemeko herri koxkorrera erakarri ditu, botere-gune orotatik urrun.

Hara iristean, hau izan da ikusi duten gauza guzti: «haurra Mariarekin, bere amarekin». Beste ezer ez. Haur bat, distirarik gabe, botererik gabe. Bizitza hauskorra, ama baten arduraren premia duena. Aski izan da hori magoei adoraziora eragiteko.

Txundigarria da kontakizuna. Jainko hau, giza ahuldadean ezkutatua, ezin aurkitu dute boterean kokaturik edo segurtasun erlijiosoan hesiturik bizi direnek. Beste hauei agertzen zaie: argi txiki batzuek gidaturik, gizakiarentzat, bizitzako goxotasunean eta pobretasunean, etengabe esperantza baten bila dabiltzanek.

Epifanía del Señor (C) Mateo 2, 1-12

RELATO DESCONCERTANTE

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 02/01/13.- Ante Jesús se pueden adoptar actitudes muy diferentes. El relato de los magos nos habla de la reacción de tres grupos de personas. Unos paganos que lo buscan, guiados por la pequeña luz de una estrella. Los representantes de la religión del Templo, que permanecen indiferentes. El poderoso rey Herodes que solo ve en él un peligro.

Los magos no pertenecen al pueblo elegido. No conocen al Dios vivo de Israel. Nada sabemos de su religión ni de su pueblo de origen. Solo que viven atentos al misterio que se encierra en el cosmos. Su corazón busca verdad.

En algún momento creen ver una pequeña luz que apunta hacia un Salvador. Necesitan saber quién es y dónde está. Rápidamente se ponen en camino. No conocen el itinerario preciso que han de seguir, pero en su interior arde la esperanza de encontrar una Luz para el mundo.

Su llegada a la ciudad santa de Jerusalén provoca el sobresalto general. Convocado por Herodes, se reúne el gran Consejo de «los sumos sacerdotes y los escribas del pueblo». Su actuación es decepcionante. Son los guardianes de la verdadera religión, pero no buscan la verdad. Representan al Dios del Templo, pero viven sordos a su llamada.

Su seguridad religiosa los ciega. Conocen dónde ha de nacer el Mesías, pero ninguno de ellos se acercará a Belén. Se dedican a dar culto a Dios, pero no sospechan que su misterio es más grande que todas las religiones, y tiene sus caminos para encontrarse con todos sus hijos e hijas. Nunca reconocerán a Jesús.

El rey Herodes, poderoso y brutal, solo ve en Jesús una amenaza para su poder y su crueldad. Hará todo lo posible para eliminarlo. Desde el poder opresor solo se puede «crucificar» a quien trae liberación.

Mientras tanto, los magos prosiguen su búsqueda. No caen de rodillas ante Herodes: no encuentran en él nada digno de adoración. No entran en el Templo grandioso de Jerusalén: tienen prohibido el acceso: La pequeña luz de la estrella los atrae hacia el pequeño pueblo de Belén, lejos de todo centro de poder.

Al llegar, lo único que ven es al «niño con María, su madre». Nada más. Un niño sin esplendor ni poder alguno. Una vida frágil que necesita el cuidado de una madre. Es suficiente para despertar en los magos la adoración.

El relato es desconcertante. A este Dios, escondido en la fragilidad humana, no lo encuentran los que viven instalados en el poder o encerrados en la seguridad religiosa. Se les revela a quienes, guiados por pequeñas luces, buscan incansablemente una esperanza para el ser humano en la ternura y la pobreza de la vida.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

NO PODEIS SERVIR A DIOS Y AL DINERO

UNA LECTURA PROFÉTICA DE LA CRISIS, INSPIRADA EN JESÚS.

Ponencia de José Antonio Pagola en el 32 Congreso de Teología

1. Atrapados en una crisis global

La historia de la Humanidad se encuentra en estos momentos atrapada por un sistema económico-financiero generado básicamente por el capitalismo neoliberal. Este sistema ha logrado imponer su dictadura prácticamente en todo el mundo, condicionando decisivamente el futuro de la comunidad humana.

Alimentado por el deseo insaciable de riqueza, este sistema ha pervertido la economía, pues lo que busca no es ya la producción de los bienes y servicios necesarios para la comunidad humana, sino la acumulación de riqueza en manos de las minorías más poderosas de la Tierra. Este sistema tiene su propia lógica: aparta la economía del bien común de la sociedad; no soporta ningún control o regulación que trate de limitar su voracidad; promueve la competitividad implacable anulando las posibilidades de una cooperación cada vez más necesaria; hace imposible echar las bases políticas y éticas de cualquier proyecto de gobernanza mundial. Leer más

¡PAZ A LOS HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD!

Cristianisme i Justícia da voz a los jóvenes

REFLEXIÓN DE FIN DE AÑO

«No somos una generación perdida»

MONTSE GIRBAU, mgirbau@jesuites.net

ECLESALIA, 01/01/13.- Vivimos tiempos muy recios, en los que se tambalean muchos de los valores en los que hemos fundamentado nuestras vidas como cristianos y como ciudadanos. Y llega la Navidad, con su eterno mensaje de paz y fraternidad: «¡Paz a los hombres y mujeres de buena voluntad!». Pero no nos engañemos: éste no es uno mensaje ñoño. Es una declaración de principios muy importante: el Mesías viene para transformar el mundo.

La «buena voluntad» a la que aluden los ángeles en Belén se da por hecha en la mayoría de las personas. Tanto que parece un término puramente ecuménico, incluyente, algo que podríamos caricaturizar con aquella divertida expresión andaluza: «¡T’or mundo es güeno!». Pero algunos filósofos, como Kant, la consideran una facultad moral muy importante, que consiste en actuar siguiendo unos rectos principios éticos con los que se es consecuente. La triste realidad es que hoy, como siempre, no todo el mundo se deja llevar por la buena voluntad o, bien, los principios morales desde los que actúan son erróneos. He aquí algunos ejemplos recientes. Leer más

NAVIDAD EN TIEMPOS DE EMERGENCIA SOCIAL

NAVIDAD EN TIEMPOS DE EMERGENCIA SOCIAL

(Reflexión de un grupo de cristianos de base de Navarra)

Celebramos en estos días la fiesta de la Navidad. En una sociedad laica y plural, hay muchos modos de celebrarla. Quienes firmamos este escrito somos un grupo de personas cristianas de base. Vamos a celebrar el nacimiento de Jesús, que es Él mismo Buena Noticia porque con sus palabras y sus obras nos abre el horizonte de otro mundo distinto y posible. La Navidad es para nosotros motivo de especial alegría, pero también de honda preocupación por el momento de emergencia social en que estamos.

No se trata sólo de una crisis del sistema económico-financiero que está castigando a los más desfavorecidos y  tambalea los fundamentos de nuestras frágiles democracias, sino de una crisis de civilización y de humanidad. Se están imponiendo, sin ninguna participación democrática, soluciones económicas y políticas que sólo pretenden salvar el sistema y los intereses de una minoría que acumula riqueza, sin tener en cuenta la prioridad de los seres humanos y el cuidado del planeta.. Leer más

José María Castillo reedita «Teología Popular, La Buena noticia de Jesús» (Desclée)

José María Castillo: «-La mayor parte de los teólogos escriben una teología que no entiende ni interesa al pueblo». «Lo mejor de mi vida lo he recibido de la Iglesia, quiero sera fiel y morir en ella». «Si la teología se dedica a repetir lo que ya está dicho, nunca avanzará». La Conferencia Episcopal produce la impresión de que sólo le interesa conservar sus privilegios y las leyes que la favorecen, tener asegurada su herencia y agrandar su patrimonio.

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José María Castillo

LA SAGRADA FAMILIA, 30 de Diciembre de 2012, Lc. 2,41-52 y Lc. 2,16-21

Escrito por Fray Marcos

Lc 2, 41-52 / Lc 2, 16-21

EL EVANGELIO NO «SACRALIZA» NINGÚN MODELO DE FAMILIA

CONTEXTO histórico

Vamos a hacer un pequeño análisis de lo que era la familia en tiempo de Jesús. Solo así estaremos en condiciones de comprender lo que nos dice el evangelio. En aquel tiempo no existía la familia nuclear, formada por el padre la madre y los hijos. En su lugar encontramos el clan o familia patriarcal. El control absoluto pertenecía al varón más anciano. Todos los demás miembros: hijos, hermanos, tíos, primos, esclavos formaban una unidad sociológica. Este modelo ha persistido en toda el área mediterránea durante miles de años. Cuando un miembro varón se casaba, la esposa entraba a formar parte de su familia, olvidándose de la suya propia. La ceremonia principal de la boda consistía en conducir a la novia desde la casa de su padre a la casa del novio (aquí «casa» tiene el significado de clan).

Todos los miembros de la familia, formaban una unidad de producción y de consumo. Pero la riqueza básica del clan era el honor. Sus miembros estaban obligados a mantenerlo por encima de todo. La vergüenza de un miembro era la vergüenza de toda la familia. Por eso el deber primero de todos y de cada uno, era mantener el estatus social limpio de toda sospecha. No era sólo una cuestión social, sino también económica. Las relaciones económicas eran inconcebibles al margen de la honorabilidad y el prestigio familiar. Era vital para el clan que ningún miembro se desmandara y malograra el bienestar de toda la familia. Esto no quiere decir que no tuvieran los esposos relaciones especiales entre ellos y con los hijos. Incluso podían tener su casa propia, pero nunca gozaban de independencia.

Esta perspectiva nos permite comprender mejor algunos episodios de los evangelios. El que acabamos de leer es un ejemplo. Desde la idea de una familia formada por José, María y Jesús, es incomprensible que se volvieran de Jerusalén sin darse cuenta de que faltaba Jesús. Si todo el clan (treinta – cincuenta personas) sube a Jerusalén, como familia, los varones estarían juntos, las mujeres también y los jóvenes andarían por su lado, sin preocuparse demasiado los unos de los otros, porque la seguridad la daba el grupo.

Otros pasajes también se explican mejor desde esta perspectiva: (Mc 3, 20-21) «Al enterarse ‘los suyos’ se pusieron en comino para echarle mano, pues decían que había perdido el juicio». Lo que pretendía su familia era impedir que siguiera por el camino que había emprendido. Trataban de evitar una catástrofe, para él y para todo el clan. El tiempo les dio la razón.

Un poco más adelante (Mc 3, 31-34): «Una mejer dice a Jesús: tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan. Jesús contestó: Y ¿quiénes son mi madre y mis hermanos? De una manera clara se nos está diciendo que para llevar a cabo su obra, Jesús tuvo que romper con su clan, lo cual no supone para nada que rompiera con sus padres. Este episodio lo recoge también (Mt 12, 46-50) y (Lc 8,19-21).

Hay otro aspecto que también se explica mejor desde este contexto. La costumbre de casarse muy jóvenes (las mujeres a los 12 -13 años y los hombres a los 13-14). Era vital adelantar la boda, porque a los cuarenta eran ya ancianos. En el ambiente que tenían que vivir, no era tan grave la inexperiencia de los recién casados, porque seguían bajo la tutela del clan. También la responsabilidad de criar y educar a los hijos era tarea colectiva, sobre todo de las mujeres.

Jesús no se sometió a ese control porque le hubiera impedido desarrollar su misión. Fijaros el ridículo que hacemos cuando en nombre de Jesús, predicamos una obediencia ciega, es decir, irracional, a personas o instituciones. Cuando creemos que el signo de una gran espiritualidad, es someter la voluntad a otra persona, dejamos de ser nosotros mismos. La explicación que acabo de dar, pretende armonizar la responsabilidad de Jesús con su misión y el cariño entrañable que tuvo que sentir, sobre todo por su madre.

El relato evangélico que acabamos de leer, está escrito ochenta años después de los hechos; por lo tanto no tiene garantías de historicidad. Sin embargo, es muy rico en enseñanzas teológicas. No hay nada de sobrenatural ni de extraordinario en lo narrado. Se trata de un episodio que revela un Jesús que empieza a tomar contacto con la realidad desde su propia perspectiva. Justo a los doce años empezaban a ser personas, a tomar sus propias decisiones y a ser responsables de sus propios actos.

Sentado en medio de los doctores. Los doctores no tienen ningún inconveniente en admitirle en el «foro de debate». Tiene ya su propio criterio y lo manifiesta. Sus padres no entienden nada. No es difícil imaginar que sus padres no lo comprendieran. La verdad es que fue, para casi todos los que le conocieron incomprensible la calidad humana del que se llamaría a sí mismo hijo de hombre.

Lucas está preparando lo que va a significar toda la vida pública, adelantando una postura que no es de niño, sino de persona responsable y autónoma. Sigue el texto diciendo: siguió bajo su autoridad, pero ya ha dejado claro que su misión va más allá de los intereses de su clan.

La última referencia es también un aldabonazo a nuestro empeño en hacerle Dios antes de tiempo. Dice el texto que Jesús crecía en estatura en sabiduría y en gracia ante Dios y los hombres.

Debemos buscar la ejemplaridad de la familia de Nazaret donde realmente está, huyendo de toda idealización que lo único que consigue es meternos en un ambiente irreal que no conduce a ninguna parte. Sus relaciones, aunque se hayan desarrollado en un marco familiar distinto del nuestro, pueden servirnos como ejemplo a nosotros, en nuestro propio modelo de familia.

Lo importante no es la clase de institución familiar en que vivimos, sino los valores humanos que desarrollamos. Jesús predicó lo que vivió. Si predicó la entrega, el servicio, la solicitud por el otro, quiere decir que primero lo vivió. El marco familiar es el primer campo de entrenamiento para todo ser humano. El ser humano nace como proyecto, que tiene que ir desarrollándose a lo largo de toda la vida con la ayuda de los demás.

Debemos tener mucho cuidado de no sacralizar ninguna institución. Las instituciones son instrumentos que tienen que estar siempre al servicio de la persona humana. Ella es el valor supremo. Las instituciones ni son santas ni sagradas.

Con demasiada frecuencia se abusa de las instituciones para conseguir fines ajenos al bien del hombre. Entonces tenemos la obligación de defendernos de ellas. No son las instituciones las culpables sino algunos seres humanos que se aprovechan de ellas para conseguir sus propios intereses a costa de los demás.

No se trata de echar por la borda una institución por el hecho de que me exija esfuerzo. Todo lo que me ayude a crecer en mi verdadero ser, me exigirá esfuerzo. Pero nunca puedo permitir que la institución me exija nada que me deteriore como ser humano.

La familia sigue siendo hoy el marco privilegiado para el desarrollo de la persona humana, pero no sólo durante los años de la niñez o juventud, sino durante todas las etapas de nuestra vida. El ser humano solo puede crecer en humanidad a través de sus relaciones con los demás. La familia es el marco insustituible para esas relaciones profundamente humanas. Sea como hijo, como hermano, como pareja, como padre o madre, como abuelo. En cada una de esas situaciones, la calidad de la relación nos irá acercando a la plenitud humana.

Los lazos de sangre o de amor natural debían ser puntos de apoyo para aprender a salir de nosotros mismos e ir a los demás con nuestra capacidad de entrega y servicio. Las relaciones familiares tenían que enseñarnos a dejar nuestro egoísmo.

En ninguna parte del NT se propone un modelo de familia, sencillamente porque no se cuestiona el modelo de familia existente en aquel tiempo. Debemos tener esto muy en cuenta cuando en nombre del evangelio queremos imponer un modelo determinado de familia. La predicación de Jesús no va encaminada nunca a defender las instituciones, sino a las personas que la forman. En cualquier modelo de familia lo importante es el amor, que Jesús predicó y que debemos desarrollar en cualquier circunstancia que la vida nos plantee.

Meditación-contemplación

No sería mala idea hacer hoy la meditación todos juntos en familia.

Piensa: ¿Qué sería yo sin los demás?

Nada, absolutamente nada. Ni siquiera mi existencia sería posible.

Si los que te rodean han hecho posibles que tú seas,

¿es mucho pedir, que tú ayudes a los demás a ser?

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¿Cómo podría la araña tejer su tela si no tuviera puntos de apoyo para fijar su trama?

Tu vida depende de esos puntos de apoyo.

Deja que otros se apoyen en ti para tejer su propia vida.

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La familia es el primer campo de entrenamiento para alcanzar humanidad.

No dejes de entrenarte cada día.

Pero la verdadera batalla hay que ganarla en la relación con los de fuera.

Deja que todos encuentren en ti un apoyo para seguir viviendo.

Es la única manera de vivir tú a tope.

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Navidad y la mula y el buey

Editorial de Redes Cristianas

El libro de Benedicto XVI acerca de la infancia de Jesús ha suscitado la reflexión acerca de la historicidad de aquello que según la tradición ocurrió realmente en Nazaret, en Belén con los ángeles y pastores o en la huida a Egipto. Dios se revela dentro de la historia y la fe del creyente se sitúa también dentro de la historia, por consiguiente es lógico que nos preguntemos ¿qué ocurrió realmente en Navidad? Leer más

EL NIÑO QUE LOGRÓ SER DIOS

VICENTE MARTÍNEZ

FE ADULTA

Celebramos estos días la Navidad, palabra abreviada que viene da la latina Nativitate (Nati-vita-te); es decir, Nacimiento de la vida para ti. En este caso el de Jesús, un niño más de los innumerables nacidos en esta prolífica Tierra desde que el mundo es mundo. Y hasta quizás -con una visión mística más universal- celebramos también la Natividad de todo ser que tiene vida. Todos viven y respiran por igual, con el vital aliento del Espíritu: el que sobrevoló y ordenó el caos primigenio. De este modo lo vio el Maestro Eckhart hace más de siete siglos. Leer más

FAMILIA SANTUA-LA SAGRADA FAMILIA, 30 de Diciembre de 2012, Lk. 2, 41-52

BESTE TANKERA BATEKO FAMILIA

Lukas 2, 41-52

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 26/12/12.- Katolikoen artean senez bezala defenditzen da familiaren balioa, baina ez diogu ematen beti familia-egitasmoaren eduki konkretuaz gogoeta egiteari, Ebanjelioaren arabera hartuz eta biziz. Nolakoa izango litzateke Jesusengan inspiratutako familia bat?

Jesusen arabera, Kreatzailearen misterioan du jatorria familiak; emakumea eta gizonezkoa «haragi bakarra» izatera erakartzen ditu Kreatzaileak, beren bizitza partekatuz, batak besteari buru-eskaintza eginez, maitasun aske eta doakoak arnasturik. Hau da lehenengo gauza, eta erabakitzailea. Gurasoen maitasun-esperientzia honek sor dezake familia osasuntsua.

Beren maitasunaren dei sakonari jarraituz, bizi berri baten sorburu bihurtzen dira gurasoak. Horixe dute beren eginkizunik kilikagarriena. Beraien maitasunari sakontasun eta horizonte berri bat ematen ahal dizkiona. Beraien egintza sortzailea, munduan, betiko sendotzen ahal duena.

Seme-alabak erregalu bat dira eta erantzukizun bat. Erronka zaila baina atsegin parerik gabea. Jesusen jarduerak, beti jende txikia defendituz eta haurrak besarkatuz eta bedeinkatuz, oinarrizko jarrera iradokitzen du: munduko ibilaldia hasten dutenen bizitza hauskorra defenditzea. Ezin eskainiko die inork ezer hoberik.

Familia kristau batek esperientzia berezi bat bizitzera jotzen du gaur egungo gizarte honetan, axolagabe eta agnostiko honetan: bere sutondoa Jesusen arabera eraikitzera. «Bi edo hiru nire izenean elkartzen direnean, han nagoke ni haien artean». Jesus da familiaren bizitza sanoa arnasten, sostengatzen eta norabidetzen duena.

Familia, orduan, eremu pribilegiatu bihurtzen da, kristau-fedearen esperientziarik oinarrizkoenak bizitzeko: konfiantza Jainko Onberagan, gizakiaren adiskideagan; Jesusen biziera erakarle gertatzea; Jainkoaren egitasmoa aurkitzea, guztientzat mundu duinago, zuzenago eta maitagarriago bat eraikitzeko. Familian Ebanjelioa irakurtzea esperientzia erabakitzailea da honetarako guztirako.

Fede xume baina grinatsuaz Jesus bizi duten etxe batean, onarpen handiko familia hazten da, premiarik handiena dutenen sufrimenduaz sentibera, munduan gizatasun handiagoa ezartzeko konprometitua. Bere arazoetan hesitzen ez dena familia, baizik eta giza familia osoari irekia.

Problema desberdinek gainditurik ikusten du guraso askok gaur egun beren burua, eta bakartiegi, beren eginkizuna bete ahal izateko. Ez ote lukete jasotzen ahal laguntza zehatzago eta eginkorrago bat kristau-elkarteen aldetik? Guraso fededun askori on handia egingo lioke elkarrekin aurkitzeak, beren kezkak partekatzeak eta elkar sostengatzeak. Ez da jokabide ebanjelikoa gurasoei eginkizun heroikoak eskatu eta, ondoren, haien borrokaz eta buruhausteez axolagabe bizitzea.

Sagrada Familia (C) Lucas 2, 41-52
UNA FAMILIA DIFERENTE
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 26/12/12.- Entre los católicos se defiende casi instintivamente el valor de la familia, pero no siempre nos detenemos a reflexionar el contenido concreto de un proyecto familiar, entendido y vivido desde el Evangelio. ¿Cómo sería una familia inspirada en Jesús?

La familia, según él, tiene su origen en el misterio del Creador que atrae a la mujer y al varón a ser “una sola carne”, compartiendo su vida en una entrega mutua, animada por un amor libre y gratuito. Esto es lo primero y decisivo. Esta experiencia amorosa de los padres puede engendrar una familia sana.

Siguiendo la llamada profunda de su amor, los padres se convierten en fuente de vida nueva. Es su tarea más apasionante. La que puede dar una hondura y un horizonte nuevo a su amor. La que puede consolidar para siempre su obra creadora en el mundo.

Los hijos son un regalo y una responsabilidad. Un reto difícil y una satisfacción incomparable. La actuación de Jesús, defendiendo siempre a los pequeños y abrazando y bendiciendo a los niños, sugiere la actitud básica: cuidar la vida frágil de quienes comienzan su andadura por este mundo. Nadie les podrá ofrecer nada mejor.

Una familia cristiana trata de vivir una experiencia original en medio de la sociedad actual, indiferente y agnóstica: construir su hogar desde Jesús. “Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Es Jesús quien alienta, sostiene y orienta la vida sana de la familia.

El hogar se convierte entonces en un espacio privilegiado para vivir las experiencias más básicas de la fe cristiana: la confianza en un Dios Bueno, amigo del ser humano; la atracción por el estilo de vida de Jesús; el descubrimiento del proyecto de Dios, de construir un mundo más digno, justo y amable para todos. La lectura del Evangelio en familia es, para todo esto, una experiencia decisiva.

En un hogar donde se le vive a Jesús con fe sencilla, pero con pasión grande, crece una familia siempre acogedora, sensible al sufrimiento de los más necesitados, donde se aprende a compartir y a comprometerse por un mundo más humano. Una familia que no se encierra solo en sus intereses sino que vive abierta a la familia humana.

Muchos padres viven hoy desbordados por diferentes problemas, y demasiado solos para enfrentarse a su tarea. ¿No podrían recibir una ayuda más concreta y eficaz desde las comunidades cristianas? A muchos padres creyentes les haría mucho bien encontrarse, compartir sus inquietudes y apoyarse mutuamente. No es evangélico exigirles tareas heroicas y desentendernos luego de sus luchas y desvelos.

 

 

NAVIDAD, 25 de Diciembre de 2012, Jn 1, 1-18

LA ÚNICA EXPERIENCIA MÍSTICA POSIBLE ES LA DE UNIDAD

Fray Marcos
Fe Adulta

Jn 1, 1-18

El misterio de la encarnación que estamos celebrando es un misterio de amor. Por eso lo celebramos con la eucaristía que es el sacramento del amor. Si Dios me ama es porque es amor. Es decir, Dios, que es amor, está en mí. Ese amor es el fundamento de mi ser, o mejor es mi verdadero ser en lo que tiene de fundamento. Todo lo que no es Amor es secundario y accidental en mí. Dios está encarnado en todas sus criaturas y esa presencia es lo que les hace consistentes y lo que les da valor trascendente. El hombre puede descubrir esa realidad y vivirla conscientemente. Esa será su plenitud.

El comienzo del evangelio de Juan es un contrapunto al que hemos leído anoche de Lucas. Con él, la liturgia intenta nivelar la balanza para que no nos quedemos en la paja del pesebre y lleguemos de verdad a la sustancia del misterio de Navidad. Los dos relatos están hablando de lo mismo, pero el lenguaje es tan diverso que apenas podríamos sospechar que se refieren a la misma realidad. Ni uno ni otro hablan con propiedad, porque lo que estamos celebrando no puede encerrarse ni en imágenes ni en conceptos.

En el evangelio de Juan se dice: «En la palabra había vida y la vida era la luz de los hombres». No me explico por qué tenemos tantas dificultades para entender esto correctamente. El texto no dice que la luz me llevará a la Vida, sino al revés, es la Vida la que me tiene que llevar a la luz, es decir, a la comprensión.

No es el mayor o mejor conocimiento lo que me traerá la verdadera salvación, sino la vivencia dentro de mí. Dios que es Vida está en mí y me comunica esa misma Vida; todo lo demás es consecuencia de este hecho. Lo que salga de mí, será la manifestación de esa Vida-salvación.

La encarnación sigue siendo el tema pendiente del cristianismo. Si no lo enfocamos como es debido, lo reducimos a una creencia sin peso alguno en nuestra vida real. El prólogo de Juan dice: «kai Theos en o Logos» y en latín: «et Deus erat Verbum». En castellano podemos traducir: «y la Palabra era Dios» o «Dios era la Palabra». Puede parecer que es lo mismo, pero en realidad expresan algo muy distinto.

En el primer caso, se explica lo que es el Verbo, por lo que es Dios. En el segundo, se explica lo que es Dios por lo que es el Verbo. Es Dios el que se identifica con el ser humano Jesús. Si se hizo hombre en Jesús, es que se hace hombre en todos los seres humanos. Por el contrario, si es Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos completamente al margen de lo que allí pasó.

No se trata de limitar la singularidad de Jesús, sino de descubrir que todo lo que pasó en él, no es ajeno a cada uno de nosotros. Jesús hizo presente a Dios en un momento determinado de la historia, porque fue un ser histórico; pero la historia no afecta para nada a Dios. Dios no tiene sucesos. Lo que hace en un instante está siempre haciéndolo. Dios se está encarnando siempre. Por lo tanto no se trata de celebrar un acontecimiento pasado, sino de descubrir ese acontecimiento en el momento presente y vivirlo como lo vivió Jesús.

En la eucaristía resumimos el proceso que debemos hacer como seres humanos. Tomando conciencia de nuestras limitaciones (pecados, si queréis) patentes en nuestra manera de actuar, lo que sale de nosotros. Luego descubrimos la actitud de Dios para con nosotros, Él es amor que nos acepta como somos, por lo que Él es, no por lo que somos. Tomamos conciencia de su presencia en lo hondo de nuestro ser y nos identificamos con esa parte de nuestro ser que es lo divino. Desde ahí recorremos el camino inverso e intentamos que nuestra vida esté de acuerdo con ese ser descubierto. Se trata de dejar que nuestro actuar, surja espontáneamente de nuestro verdadero ser. Si no descubrimos y nos identificamos con nuestro verdadero ser, nuestra vida cristiana seguirá siendo artificial y vacía de verdadero sentido cristiano.

Meditación-contemplación

Dios era la palabra y la palabra se hizo carne.

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No existe un Dios lejano en alguna parte del universo, y menos aún, fuera de él.

Tampoco existe nada fuera de la divinidad.

Amor y unidad son la misma realidad.

La única experiencia mística posible es la de UNIDAD.

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En la Palabra había Vida, y la Vida era la luz de los hombres.

La Vida es lo primero. La luz es la consecuencia de la Vida.

No es el conocimiento el que me llevará a la vida espiritual.

Es la Vida la que me hará comprender, sin necesidad de comprender.

…………………

Cuanto más profunda es la tiniebla

más necesaria, pero también más patente se hace la luz.

Éste es el sentido de la fiesta de Navidad (solsticio de invierno).

Si descorres las tupidas cortinas de tu ego, aparecerá la luz,

iluminará tu ser y todo lo que te rodea quedará también iluminado.

…………………….

Fray Marcos