EL PROBLEMA DE LAS FUENTES (I)

FE ADULTA

«Poco o nada se puede decir con certeza o gran probabilidad sobre el nacimiento, la infancia y la primera juventud de la mayor parte de las figuras históricas del mundo mediterráneo antiguo…

Dado el fenómeno de relatos sobre nacimientos e infancias prodigiosos, compuestos para celebrar a antiguos héroes tanto judíos como paganos, es preciso acercarse con cautela a los relatos de la infancia contenidos en los capítulos 1-2 de Mateo y Lucas. Tal cautela no debe significar una prevención contra lo sobrenatural que lleve a rechazar a priori toda intervención extraordinaria de Dios en la historia humana. Se puede mantener la posibilidad teórica de los milagros sin dejar de ser muy prudente con respecto a determinados casos individuales, sobre todo cuando se dan en un tipo de literatura (relatos de infancia en el ámbito del antiguo mundo mediterráneo) donde los anuncios angélicos y los nacimientos milagrosos eran motivos estereotipados…

Esta especie de precaución general es todavía más recomendable en el caso de los relatos de la infancia de los Evangelios canónicos por el carácter específico de los mismos. En primer lugar, dichos relatos se encuentran sólo en dos lugares de todo el NT: los dos primeros capítulos de Mateo y Lucas. Incluso en estos dos Evangelios, a partir del capítulo tercero, casi no se vuelven a mencionar los acontecimientos de los relatos de la infancia. Así, éstos se encuentran relativamente aislados en los mismos Mateo y Lucas; son composiciones distintas que tienen su origen en tradiciones diferentes de las que se encuentran en las demás partes de los Evangelios y, de hecho, en el resto del NT… Leer más

Tres años después del terremoto de Haití

Hace tres años, el mundo de paró en Haití. Se detuvo como una sacudida de 7 grados de magnitud, que provocó la muerte de 300.000 personas y centenares de miles de heridos. Colegios, hospitales, viviendas e infraestructuras quedaron devastados y los medios de vida de la población, destrozados. Hoy, tres años después, Haití continúa necesitando nuestra ayuda. La labor de ONG de la Iglesia, como Cáritas, Manos Unidas, Misiones Salesianas o Mensajeros de la Paz, continúa siendo imprescindible. Y ellas rinden cuentas.

EL BAUTISMO DE JESÚS, 13 de Enero de 2013, Lc 3, 15-16 y 21-22

JESÚS TOMA CONCIENCIA DE SÍ MISMO

Escrito por Fray Marcos
FE ADULTA

Lc 3, 15-16 y 21-22

CONTEXTO

Comenzamos hoy el «tiempo ordinario». El bautismo de Jesús, es el primer acontecimiento que podemos garantizar como histórico. Es además, el más significativo desde su nacimiento hasta su muerte. Lo importante no es el hecho en sí, sino la carga simbólica que los relatos encierran.

El bautismo y las tentaciones hablan de la profunda transformación que produjo en él una experiencia que se pudo prolongar durante mucho tiempo. En ellos se nos invita a tomar conciencia de cómo vivió él esa experiencia de Dios. Jesús descubrió lo que Dios era para él y lo que tenía que ser él para los demás. Por tanto, descubrió el sentido de su vida y la misión que debía realizar de parte de Dios.

Los cuatro evangelistas resaltan, a su vez, la importancia que tuvo para Jesús y el descubrimiento de su misión, el encuentro con Juan el Bautista; a pesar de que es un reconoci¬miento de cierta dependencia de Jesús con relación a Juan. Si a pesar de que se podía interpretar como una subordinación a Juan, lo han narrado todos los evangelistas, quiere decir que tiene unas posibilidades muy grandes de ser histórico. Es más, sería el primer dato histórico que nos ha llegado de la vida de Jesús.

Celebramos hoy el verdadero nacimiento de Jesús. Él mismo nos dijo que el nacimiento del agua y del Espíritu, era lo importante. Si seguimos celebrando con mayor énfasis el nacimiento carnal, es que no hemos entendido en su justa medida el mensaje evangélico.

Nuestra religión sigue empeñada en que busquemos a Dios donde no está. Dios no está en lo material, en lo biológico, en los acontecimientos que podemos percibir por los sentidos. Dios está en lo hondo del ser y allí tenemos que descubrirlo. El bautismo de Jesús tiene un hondo calado en todos los evangelios, precisamente porque el relato nos lanza más allá de lo sensible. Recordemos que Marcos y Juan comienzan su evangelio con el bautismo.

EXPLICACIÓN

El relato de Lucas no da ninguna importancia al hecho concreto del bautismo. Se centra en los símbolos: Cielo abierto, bajada del Espíritu y voz del Padre. Imágenes que en el AT están relacionadas con el Mesías. Se trata de una teofanía. Según aquella mentalidad, Dios está en los cielos y tiene que venir de allí. Abrirse los cielos es señal de la cercanía de Dios a los hombres. Esa venida tiene que ser descrita de una manera visible, para poder ser percibida.

Por lo tanto, lo importante no es lo que sucedió fuera, si no lo que vivió Jesús dentro de sí mismo. El evangelio de Juan ni siquiera narra el bautismo, lo da por supuesto y habla directamente de la presencia del Espíritu en Jesús.

El gran protagonista de la liturgia de hoy es el Espíritu. En las tres lecturas se hace referencia directa a él. En el NT el Espíritu es entendido a través de Jesús; y a la vez, Jesús es entendido a través del Espíritu. Esto indica hasta qué punto se consideran mutuamente implicados. Comprenderemos esto mejor si damos un repaso a la relación de Jesús con el Espíritu en los evangelios, aunque no en todos los lugares podemos estar seguros de que la palabra «espíritu» se refieren a la misma realidad.

Marcos:

1,10 Vio rasgarse los cielos y al Espíritu descender sobre él.
1,12 El Espíritu lo impulsó hacia el desierto.

Mateo:

1,18 Resultó que (María) había concebido por obra del Espíritu Santo.
1,20 El ángel a José: no temas, el hijo que espera, viene del Espíritu Santo.
3,16 Se abrieron los cielos y vio el Espíritu de Dios que bajaba como paloma.

Lucas:

1,35 El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con…
3,22 El Espíritu Santo bajó sobre él en forma corporal como una paloma.
4,1 Jesús salió del Jordán lleno del Espíritu Santo.
4,14 Jesús, lleno de la fuerza del Espíritu, regresó a galilea.
4,18 El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido.

Juan:

1,32 Yo he visto que el Espíritu bajaba del cielo y permanecía sobre él.
1,33 Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu, es quien bautiza con E. S. y fuego.
3,5 Nadie puede entrar en el reino, si no nace del agua y del Espíritu.
6,63 El Espíritu es el que da vida, la carne no sirve de nada.

Está claro que la figura de Jesús no podría entenderse si no fuera por la «acción» del Espíritu. Seguir entendiendo esa acción del Espíritu referida a su procedencia biológica es desbaratar el sentido de las Escrituras. Recordemos lo que dice el mismo Jesús a Nicodemo: «Hay que nacer de nuevo» y «Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es Espíritu».

¡Claro que Jesús es inconcebible sin la acción del Espíritu! Recordemos sin embargo, que cuando hablamos del Espíritu, estamos hablando del mismo Dios como energía, como vida; es lo que significaba espíritu en el AT. También hay que recordar que estamos hablando de la experiencia de Jesús como ser humano, no de la segunda o de la tercera persona de la Trinidad.

Lo que de verdad nos debe importar a nosotros es el descubrimiento de la relación de Dios para con él como ser humano, y la respuesta que el hombre Jesús dio a esa toma de conciencia. Lo singular de esa relación es la respuesta de Jesús a esa presencia de Dios-Espíritu en él.

En contra de lo que siempre se nos ha dicho, el bautismo no es la prueba de la divinidad de Jesús, sino la prueba de una verdadera humanidad. Un ser humano que acepta sus limitaciones y ora.

En el discurso de Juan en la última cena, Jesús hace constantes referencias al Espíritu que les enviará, pero también les dice que no les dejará huérfanos, que volverá. Sin duda esas dos expresiones hacen referencia a la misma realidad. De la misma manera que también dice que el Padre y él vendrán y harán morada en aquel que le ama. Jesús se siente identificado con Dios, que es Espíritu.

Aunque no tenemos datos suficientes para poder adentrarnos en la psicología de Jesús, los evangelios no dejan ninguna duda sobre la relación de Jesús con Dios. Fue una relación personal. Se atreve a llamarle Abba, (papá) cosa inusitada en su época y aún en la nuestra. Hace su voluntad: Le escucha siempre, etc.

Todo el mensaje de Jesús se reduce a manifestar su experiencia de Dios como Espíritu. El único objetivo de su predica¬ción fue que también nosotros lleguemos a esa misma experiencia.

La comunicación de Jesús con su «Abba», no fue a través de los sentidos ni a través de un órgano especial y portentoso. Se comunicaba con Dios como nos podemos comunicar cualquiera de nosotros. Ningún hilo telefónico especial. Tenemos que descartar cualquier privilegio en este sentido.

A través de la oración, de la contemplación el Hombre Jesús descubrió quién era Dios para él. Lucas nos acaba de decir, que esa manifestación de Dios en Jesús, se produjo «mientras oraba».

El descubrimiento de esa presencia nace sencillamente de su concien¬cia de criatura. Dios como creador está en la base de todo ser creado, constituyéndolo en ser. Yo soy yo porque soy de Dios. Todo lo que tengo de positivo me lo está comunicando Dios; es el mismo ser de Dios en mí. Solo una cosa me diferencia de Dios; mis limitaciones. Esas, sí son mías y hacen que yo no sea Dios, ni criatura alguna pueda identificarse con Dios.

Lo importante para nosotros es intentar descubrir lo que pasó en el interior de Jesús y ver hasta que punto podemos nosotros aproximarnos a esa misma experiencia.

La experiencia de Dios que tuvo Jesús no fue un chispazo que sucedió en un instante. Más bien tenemos que pensar en una toma de conciencia progresiva que le fue acercando a lo que después intentó transmitir a los discípulos.

Los evangelios no dejan lugar a duda sobre la dificultad que tuvieron los primeros seguidores de Jesús para entender esto. Eran todos judíos y la religiosidad judía estaba basada en la Ley y el templo, es decir, en una relación puramente externa con Dios. Para nosotros esto es muy importante. Una toma de conciencia de nuestro verdadero ser no puede producirse de la noche a la mañana.

Meditación-contemplación

Jesús nació del Agua y del Espíritu (bautismo).
Parir, es «dar a luz». Nacer, es «venir a la luz».
Este segundo nacimiento dará a luz mi verdadero ser.

………………………..

Jesús era la lámpara perfecta.
El Espíritu la atraviesa y la transforma en luz.
No solo es luz, sino que ilumina a todos.

………………

La energía que enciende la lámpara, es el Espíritu.
Es Dios, en cuanto energía, que hace incandescente todo mi ser.
Sigo siendo yo, pero completamente transformado.

………………..

No te identifiques con tus limitaciones, con tus fallos.
Descubre que los fallos son ausencia de ser, carencias.
Tú eres lo positivo que hay en ti.

……………………

Fray Marcos

JAUNAREN BATAIOA-EL BAUTISMO DEL SEÑOR 2013ko urtarrilaren 13a

HASI ERREAKZIONATZEN

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Luk. 3,15-16.21-22

Joan Bataiatzaileak ez dio jendeari biderik eman bera Mesiasekin nahastu dezan. Badaki zein diren bere mugak eta onartu ditu. Bada bera baino indartsuago eta funtsezkoago bat. Hari bakarrik egin behar dio herriak ongietorria. Bistakoa da arrazoia. Bataiatzaileak ur-bataioa eskaintzen du. Jesusek, Mesiasek, bakarrik «baiatuko du Espiritu Santuaz eta suaz».

Behatzaile ez gutxiren ustez, Elizaren arazorik handiena gaur egun «eskastasun espirituala» da. Elizak ez du adore espiritualik gaur egungo kinkari aurre egiteko. Gero eta argiago da hori. Jesusek bere suaz eta Espirituaz bataia gaitzan behar dugu.

Azken urte hauetan haziz joan da Espirituaren indarrarekiko konfiantza-falta, eta berritzera eraman gaitzakeen ororekiko beldurra. Asko azpimarratzen da jarraikitasuna iragana gorde ahal izateko, baina ez gara arduratzen Espirituaren deia entzuteaz geroa prestatzeko. Pixkana itsu ari gara bihurtzen «aldien seinaleak» irakurtzeari dagokionez.

Lehentasuna ematen zaie ziurtasunei eta sineskizunei fedea indartzeko eta gizarte modernoaren aurrean eliz kohesio handiagoa lortzeko; baina, sarritan, ez da lantzen Jesusekiko atxikimendu bizia. Ez ote dugu ahazten ezen Jesus gu guztiok baino ahaltsuagoa dela? Erlijio-doktrinak, beti kategoria aurre-modernoetan adierazia den hark, ez ditu ukitzen bihotzak, ezta bihotz-berritzen ere gure bizitza.

Kontzilioaren arnasa berritzailea alde batera utzirik, itzaliz joan da poza kristau-herriaren garrantzizko sektoretan, etsipenari tokia uzteko. Era isil baina usaingarrian, haziz doa eliz erakundearen eta kristau ez gutxiren artean atxikimendurik eza eta bereizketa.

Premia gorrikoa da giro maitagarriago eta bihozkoiago bat sortzea. Edozeinek ezin esnatu izango du herri xumeagan galdutako ilusioa. Geure fedearen sustraira itzuli beharra dugu. Ebanjelioarekin harremanetan jarri beharra. «Espiritua eta bizia» diren Jesusen hitzez elikatu beharra.

Urte batzuen buruan, gure kristau-elkarteak oso txikiak izango dira. Parrokia askotan ez da jada apaizik izango, era iraunkorrean. Zein garrantzizkoa den Ebanjelioaren inguruan fededun-nukleo bat oraintxetik zaintzea. Horiek eutsiko diote bizirik gure artean Jesusen Espirituari. Apalagoa izango da guztia, baina ebanjelikoagoa ere bai.

Jadanik erreakzionatzen hastea tokatzen zaigu. Geroko belaunaldiei uzten ahal diegun ondarerik hobena Jesusekiko beste maitasun bat da, erdigunetzat Jesus bera eta haren egitasmoa duen fede bat. Gainerako guztia bigarren mailakoa da. Jesusen Espirituaz bizi badira, aurkituko dituzte bide berriak.

INICIAR LA REACCIÓN

El Bautismo del Señor (C)

Lucas 3,15-16.21-22

INICIAR LA REACCIÓN

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 09/01/13.- El Bautista no permite que la gente lo confunda con el Mesías. Conoce sus límites y los reconoce. Hay alguien más fuerte y decisivo que él. El único al que el pueblo ha de acoger. La razón es clara. El Bautista les ofrece un bautismo de agua. Solo Jesús, el Mesías, los «bautizará con el Espíritu Santo y con fuego».

A juicio de no pocos observadores, el mayor problema de la Iglesia es hoy «la mediocridad espiritual». La Iglesia no posee el vigor espiritual que necesita para enfrentarse a los retos del momento actual. Cada vez es más patente. Necesitamos ser bautizados por Jesús con su fuego y su Espíritu.

Estos últimos años ha ido creciendo la desconfianza en la fuerza del Espíritu, y el miedo a todo lo que pueda llevarnos a una renovación. Se insiste mucho en la continuidad para conservar el pasado, pero no nos preocupamos de escuchar las llamadas del Espíritu para preparar el futuro. Poco a poco nos estamos quedando ciegos para leer los «signos de los tiempos».

Se da primacía a certezas y creencias para robustecer la fe y lograr una mayor cohesión eclesial frente a la sociedad moderna, pero con frecuencia no se cultiva la adhesión viva a Jesús. ¿Se nos ha olvidado que él es más fuerte que todos nosotros? La doctrina religiosa, expuesta casi siempre con categoría premodernas, no toca los corazones ni convierte nuestras vidas.

Abandonado el aliento renovador del Concilio, se ha ido apagando la alegría en sectores importantes del pueblo cristiano, para dar paso a la resignación. De manera callada pero palpable va creciendo el desafecto y la separación entre la institución eclesial y no pocos creyentes.

Es urgente crear cuanto antes un clima más amable y cordial. Cualquiera no podrá despertar en el pueblo sencillo la ilusión perdida. Necesitamos volver a las raíces de nuestra fe. Ponernos en contacto con el Evangelio. Alimentarnos de las palabras de Jesús que son «espíritu y vida».

Dentro de unos años, nuestras comunidades cristianas serán muy pequeñas. En muchas parroquias no habrá ya presbíteros de forma permanente. Qué importante es cuidar desde ahora un núcleo de creyentes en torno al Evangelio. Ellos mantendrán vivo el Espíritu de Jesús entre nosotros. Todo será más humilde, pero también más evangélico.

A nosotros se nos pide iniciar ya la reacción. Lo mejor que podemos dejar en herencia a las futuras generaciones es un amor nuevo a Jesús y una fe más centrada en su persona y su proyecto. Lo demás es más secundario. Si viven desde el Espíritu de Jesús, encontrarán caminos nuevos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Año nuevo, nueva era

José Arregi

“¡Feliz año nuevo!”, nos dijimos a las 00,00 h del día 1, medio atragantados con las campanadas y las uvas, aunque de no ser por el calendario no hubiéramos sabido que justo en ese momento empezaba un año nuevo. Pero son buenos los ritos, y los calendarios han sido necesarios desde hace milenios para sembrar y cosechar y celebrar fiestas. También hoy lo siguen siendo para trabajar y disfrutar y seguir esperando a pesar de todo.

Los calendarios, eso sí, son diversos, como las culturas. El 30 de enero será el año nuevo budista; el 10 de febrero, el año nuevo chino de la serpiente negra; el 22 de febrero, el año nuevo tibetano 2139; el 21 de marzo, el año nuevo baha’í 169, así como el año nuevo zoroastriano; el 14 de abril, el año nuevo 2070 del Nepal; el 5 de septiembre, el año nuevo judío 5772; y el 4 noviembre será el año nuevo musulmán 1434. Los calendarios podrían ser tan numerosos como las estrellas del cielo y todos sus planetas, que giran en el cielo, que brillan en el mar, que guían nuestros ojos. Leer más

Jesús Espeja: «La crisis de evangelización viene porque en la Iglesia falta mística»

El dominico participó, junto a Jon Sobrino, en el homenaje a Raúl Vera. Más de 300 invitados se reúnen en torno a la figura del Obispo de Saltillo. «La crisis de evangelización actual de da porque en la iglesia falta mística«. El dominico y bloguero de RD, Jesús Espeja, está participando en el homenaje con motivo de los 25 años de Episcopado de Raúl Vera, el único obispo de la Teología Latinoamericana que tiene una posición pública, notoria y visible, por su participación social en defensa de los derechos humanos, la justicia, la paz y la democracia.

Así será 2013

Redacción de Atrio

Ya estamos, paso a paso, recorriendo las línea del 2013. Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, en este editorial nos resumen la posición de las fichas en el ajedrez mundial. No se trata de adivinar ni de profetizar. Pero, oteando el horizonte, podemos encontrar pistas para prever por donde irá la partida en la que estamos implicados.

Así será 2013

Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique

Después de haber sobrevivido –el pasado 21 de diciembre– al anunciado fin del mundo, nos queda ahora tratar de prever –con razonamientos prudentes pero más cartesianos– nuestro futuro inmediato, basándonos en los principios de la geopolítica, una disciplina que permite comprender el juego general de las potencias y evaluar los principales riesgos y peligros. Para anticipar, como en unos tableros de ajedrez, los movimientos de cada potencial adversario. Leer más

EPIFANÍA DEL SEÑOR, 6 de Enero de 2013, Mt. 2, 1-12

MÁS ALLÁ DEL MITO Y DE LA LITERALIDAD

Escrito por Enrique Martínez Lozano

Mt 2, 1-12

Como en todos los relatos de la infancia, nos hallamos ante un texto legendario, creado con una intencionalidad teológica. Técnicamente, a este tipo de escritos se le denomina midrash hagádico: se trata de una escenificación de textos del Antiguo Testamento, que recogen la promesa hecha a los judíos exiliados y a los gentiles que en los tiempos mesiánicos vendrían a Jerusalén a ofrecer sus dones.

El interés, por tanto, no es histórico, sino teológico. Se trata de una suma de símbolos, que convierten a este texto en “un evangelio dentro del evangelio”.

Jerusalén, que “mata a sus profetas”, está anunciando la muerte de Jesús. Sin embargo, Jesús “escapa” a Herodes, del mismo modo como escapará a la muerte, gracias a la resurrección. Ya aquí aparecen los sumos sacerdotes, que serán quienes, históricamente, urdan el complot que desembocará en la cruz. Los magos, imagen de todas las naciones, adoran al “Rey de los judíos”, título que hará poner Pilato en el letrero de la cruz…

Por otro lado, Mateo, a lo largo de todo su evangelio, trata de presentar a Jesús como el “nuevo Moisés”. Así, del mismo modo que Moisés escapó milagrosamente de las manos del Faraón que buscaba matarle, Jesús también se librará de la amenaza de Herodes. Huido a Egipto, de allí habrá de venir como nuevo y definitivo liberador del pueblo.

La estrella cumple también una función simbólica. Los antiguos creían que la aparición de una estrella desconocida correspondía con el nacimiento de un soberano excepcional. Así, dentro del propio pueblo judío, la profecía de Balaam (Libro de los Números 24,17: “una estrella sale de Jacob”) había sido interpretada por el judaísmo, desde mucho tiempo atrás, de este modo: “Un rey debe surgir de entre la casa de Jacob”.

Los “magos” –en ningún momento se dice que sean reyes, ni que sean tres- son una imagen de todos los pueblos. En ellos se simboliza la manifestación (ese es el significado de la palabra “epifanía”) de Jesús a toda la humanidad. En cierto modo, podría decirse que, para Mateo, así como Jesús nació para el pueblo judío el día de Navidad, hoy “nace” para la humanidad entera (no es extraño que los cristianos ortodoxos celebren hoy la fiesta de Navidad).

Nos hallamos, pues, ante un texto eminentemente teológico, dentro del más típico gusto mateano. Por su propio carácter, esto texto no pretende “probar” nada de lo que en él se dice: ni que existieran esos magos, ni que hubiera aparecido una estrella, ni que Jesús hubiera nacido en Belén en lugar de Nazaret, ni que hubiera habido un pesebre “con el buey y la mula”, ni que Herodes –aunque sanguinario- hubiera decretado la “matanza de los inocentes” para eliminar al “hijo de David” (es impensable que, de haber sucedido, no quedara constancia en algún documento de la época)… Todo eso no es sino material simbólico, al servicio de la finalidad teológica del relato evangélico.

¿Cuál es esa finalidad? Presentar a Jesús como el Mesías, hijo de David, cuyo nacimiento marca un hito decisivo en la historia. Jesús será el “nuevo Moisés” que, trascendiendo incluso los límites del pueblo judío, será reconocido, “adorado”, por todas las naciones.

En un nivel de consciencia mítico y desde el modelo mental (dual) de conocer, se comprende que se haya visto a Jesús como un personaje celeste (mítico) de quien se hacía depender literalmente la salvación de la humanidad entera.

Sin embargo, desde un nuevo nivel de consciencia y desde el modelo no-dual, aquellas lecturas no pueden sino sonar a “leyendas” piadosas que hoy no podemos asumir. Entenderlas literalmente equivale a obligar a un adulto a que crea al pie de la letra los cuentos infantiles.

Podemos quedarnos con la sabiduría que tales lecturas nos proporcionan sin necesidad de asumirlas literalmente. No se trata de ningún “salvador celeste”, sino de alguien en quien muchas personas reconocemos lo que somos todos; de alguien en quien el Fondo único y común de lo que es, se ha manifestado de un modo privilegiado.

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

VERDADERAS MOTIVACIONES DE RUANDA EN SU IMPLICACIÓN EN EL ESTE DE LA RDC, según Steve Hege

“El objetivo estratégico de Ruanda es un Estado Federal autónomo en el este de la RDC, sobre el que mantendrá una influencia a la vez política, militar, económica y cultural”. “Ruanda está decidido a ganar; nada, ni siquiera las sanciones, le disuadirá antes de haber alcanzado este último objetivo”. Steve Hege
EXTRACTOS Y RESUMEN del testimonio («La devastadora crisis en el este de Congo») de Steve Hege* presentado el 11 de diciembre de 2012 ante el Subcomité de África, Salud Global y Derechos  Humanos del Congreso norteamericano.Subcommittee on Africa, Global Health, and Human Rights

La estrategia regional de Ruanda Leer más