Hacia un nuevo cristianismo

Adital

Todo se mueve y se renueva. Se mueve el sol, la luna y la tierra, el átomo y la estrella. Se mueve el aire, el agua, la llama, la hoja. Se mueve la sangre, el corazón, el cuerpo, el alma. Todo se mueve, nada se repite. Todo es calma y danza, quietud en movimiento. Lo que no se mueve se muere, pero incluso en lo que muere todo se mueve. Se mueve el Espíritu de Dios, energía del amor, verdor de la Vida. Se mueve Dios, el Misterio que todo lo mueve y lo impulsa al amor y la belleza. Déjate llevar.

Hace 2.500 años, un profeta lleno de fervor, de poesía y esperanza, animaba a unos pobres judíos desterrados en Babilonia, actual Irak: “No recordéis las cosas pasadas, no penséis en lo antiguo. Voy a hacer algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notáis?” (Isaías 43,19). La liberación es posible. La esperanza es posible. Otro mundo es posible, además de necesario. Abre los ojos: ya está brotando, ¿no lo notas? Leer más

4. IGANDEA URTEAN ZEHAR, 2014ko otsailaren 3a, Lk. 4, 21-30

PROFETA ESPIRITURIK GABE

Lk. 4, 21-30

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Badakigu Jesusen kontrako aurkaritza, historikoki, pixkana joan zela gauzatzen: eskribauen errezeloa, lege-maisuen haserrea eta tenpluko buruzagien ukoa handituz joan ziren, Jesus gurutzera eramateraino.

Badu horren berri Lukasek ere. Baina, nahita, bere kontakizuna behartuz bada ere, esaten du jendaurrean izan duen lehen jardueran berean jarri zaiola jendea Jesusi aurrez aurre. Hasieratik izan behar dute kontuan irakurleek ukoa izan dela Jesusek bereen aldetik, Profeta bezala agertu denean, jasan duen erreakzioa.

Nazareten gertatua ez da gertaera bakana. Ez da iraganean gertatu zen zerbait. Jesusi hasieran berean, pobreen Profeta bezala, zapalduen askatzaile eta bekatuen barkatzaile bezala agertu denean, egin dioten ukoa errepikatuz joan daiteke mendetan barna.

Jesusen jarraitzaileoi zail gertatzen zaigu haren alderdi profetikoa onartzea. Kasik erabat ahazten dugu bere garrantzia duen gauza bat. Jainkoa ez da haragitu apaiz batengan, Tenpluko erlijioa zaintzeko sagaratua den horrengan. Ez da lege-maisu batengan ere, legeak ezarritako ordenua gordetzeari emana den horrengan. Baizik eta profeta batengan haragitu eta agertu da, pobreei Berri Ona eta zapalduei askapena hots egitera Espirituak bidali duen horrengan.

Ahaztu egiten gara kristau-erlijioa ez dela beste erlijio bat gehiago, Jainkoarekiko beren harremanak bizitzeko Jesusen jarraitzaileei sinesgai, erritu eta agindu egokiak emango lizkiekeen bat. Ez, baizik eta erlijio profetikoa da, Jesus profetak eragindakoa, mundu gizatarrago bat, bere behin betiko salbazioa Jainkoagan gauzatzeko norabidetu den bat, sustatzeko.

Kristauek arriskua dugu alderdi profetikoa, Jesusen jarraitzaileok arnastu beharko gintuzkeen hori, behin eta berriz alde batera uzteko. Kristau-historian barna gertatu diren agerpen profetikoak eta guzti, egia izaten jarraitzen du Urs von Balthasar teologo sonatuak esandako honek: Bigarren mendearen azken aldera «oraino erabat desagertu ez den intzigarra jaitsi zen Elizaren espiritu (profetikoaren) gainera».

Gaur, sekularizazio modernoaren aurrean, «erlijiosotasuna» berriro berrezartzeaz arduraturik, kristauek arriskua dugu etorkizunera bidea espiritu profetikorik gabe egin nahi izateko. Horrela gertatzen bada, Nazareteko jendearena gerta dakiguke: Jesus gure artean ibiliz joan eta «urrunduko da» bere bideari jarraitzeko. Ezerk ez dio galaraziko bere eginkizun askatzaileari jarraitzea. Beste batzuek, kanpotik etorriek, antzemango diote haren indar profetikoari eta onartuko haren egintza salbatzailea.

4 Tiempo ordinario (C) Lucas 4, 21-30

PRIVADOS DE ESPÍRITU PROFÉTICO

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 30/01/13.- Sabemos que históricamente la oposición a Jesús se fue gestando poco a poco: el recelo de los escribas, la irritación de los maestros de la ley y el rechazo de los dirigentes del templo fueron creciendo hasta acabar en su ejecución en la cruz.

También lo sabe el evangelista Lucas. Pero, intencionadamente, forzando incluso su propio relato, habla del rechazo frontal a Jesús en la primera actuación pública que describe. Desde el principio han de tomar conciencia los lectores de que el rechazo es la primera reacción que encuentra Jesús entre los suyos al presentarse como Profeta.

Lo sucedido en Nazaret no es un hecho aislado. Algo que sucedió en el pasado. El rechazo a Jesús cuando se presenta como Profeta de los pobres, liberador de los oprimidos y perdonador de los pecadores, se puede ir produciendo entre los suyos a lo largo de los siglos.

A los seguidores de Jesús nos cuesta aceptar su dimensión profética. Olvidamos casi por completo algo que tiene su importancia. Dios no se ha encarnado en un sacerdote, consagrado a cuidar la religión del templo. Tampoco en un letrado ocupado en defender el orden establecido por la ley. Se ha encarnado y revelado en un Profeta enviado por el Espíritu a anunciar a los pobres la Buena Noticia y a los oprimidos la liberación.

Olvidamos que la religión cristiana no es una religión más, nacida para proporcionar a los seguidores de Jesús las creencias, ritos y preceptos adecuados para vivir su relación con Dios. Es una religión profética, impulsada por el Profeta Jesús para promover un mundo más humano, orientado hacia su salvación definitiva en Dios.

Los cristianos tenemos el riesgo de descuidar una y otra vez la dimensión profética que nos ha de animar a los seguidores de Jesús. A pesar de las grandes manifestaciones proféticas que se han ido dando en la historia cristiana, no deja de ser verdad lo que afirma el reconocido teólogo H. von Balthasar: A finales del siglo segundo «cae sobre el espíritu (profético) de la Iglesia una escarcha que no ha vuelto a quitarse del todo».

Hoy, de nuevo, preocupados por restaurar «lo religioso» frente a la secularización moderna, los cristianos corremos el peligro de caminar hacia el futuro privados de espíritu profético. Si es así, nos puede suceder lo que a los vecinos de Nazaret: Jesús se abrirá paso entre nosotros y «se alejará» para proseguir su camino. Nada le impedirá seguir su tarea liberadora. Otros, venidos de fuera, reconocerán su fuerza profética y acogerán su acción salvadora. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¡ MUJERES DE MALI, DIGAMOS « NO » A LA GUERRA IMPUESTA POR OTROS!

A finales de diciembre pasado, más de 40 mujeres malienses han firmado un escrito con un rotundo:   ¡ Mujeres de Mali, digamos « NO » a la guerra impuesta por otros ! Ofrecemos un pequeño resumen.

“De la situación dramática de Mali se desprende una realidad terrible que se verifica en otros países en conflicto: la instrumentalización de la violencia sobre las mujeres para justificar la injerencia y las guerras causadas por la codicia de las riquezas de su país. Las mujeres africanas deben saberlo y hacerlo saber. Leer más

RECUPERAR LA ESPIRITUALIDAD DE JESÚS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA
Este es el tema que me propongo abordar en este Foro que trata de buscar «Nuevos caminos para una nueva espiritualidad». Lo hago desde la convicción de que nada hay más urgente en la Iglesia de hoy que volver a Jesús para centrar con más verdad y más fidelidad nuestra espiritualidad en su persona y en su proyecto del reino de Dios. Lo hago también desde la conciencia de que no es posible hoy hacer una oferta de caminos nuevos de espiritualidad sino desde una actitud de «humildad, desnudez y amor»[1].
En el libro de Isaías se dice que en el exilio, los israelitas, viviendo en un pueblo extraño, lejos de su tierra, preguntan al profeta: «Centinela, ¿qué ves en la noche?». Y él replica de manera enigmática: «Se hizo de mañana y también de noche. Si queréis preguntar, preguntad…»[2]. Leer más

3º DOMINGO T.O., 27 DE ENERO DE 2013, Lc 1, 1-4 / Lc 4, 14-21

AÚN NO HEMOS ACEPTADO LA BUENA NOTICIA: LIBERARNOS Y LIBERAR

Escrito por Fray Marcos

FE ADULTA

Lc 1, 1-4 / Lc 4, 14-21

CONTEXTO

Como sabéis, este ciclo C nos toca leer al evangelista Lucas. Después de los relatos de infancia, narra el bautismo de Jesús y a continuación las tentaciones del desierto. En 4, 14 comienza propiamente la vida pública de Jesús con este relato de la predicación en la sinagoga de su pueblo, después de una breve introducción general en la que habla de sus enseñanzas por las sinagogas de Galilea. En el texto queda claro que no es la primera vez que entra en una sinagoga porque dice «como era su costumbre». Y en los versículos siguientes: «haz aquí lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún».

EXPLICACIÓN

El texto de Isaías que Jesús mismo lee, es el punto de partida. Pero más importante aún que la cita, es la omisión voluntaria de la última parte del párrafo, que dice: «… y un día de venganza para nuestro Dios» (estaba expresamente prohibido añadir o quitar un ápice del texto). Jesús manifiesta talante, antes de empezar el comentario. Los que escuchaban conocían de memoria el texto, y se dieron cuenta de la omisión. Parece que le muestran su aprobación, pero no pasa de una nerviosa expectación. Que el hijo de José se atreva a rectificar la Escritura era inaceptable. Para un judío era impensable que alguien se atreviera a cambiar la idea de Dios reflejada en la Escritura. En el texto de Isaías queda claro que la buena noticia anunciada era para los judíos. Jesús trae una buena noticia para todos.

No comenta un texto de la Torá, que era lo más sagrado para el judaísmo de aquel tiempo, sino un texto profético. El fundamento de la predicación de Jesús se encuentra más en los profetas que en el Pentateuco. Debemos dejar claro que el mismo Espíritu que ha inspirado la Escritura, unge a Jesús para ir mucho más allá de ella. El valor absoluto que se daba a la Escritura queda abolido. No se anula la Escritura, sino el carácter absoluto que le habían dado los rabinos. Ninguna teología, ningún rito, ninguna norma pueden tener valor absoluto. El hombre debe estar siempre abierto al futuro.

Al aplicarse a sí mismo el texto, está declarando su condición de «Ungido». Seguramente es esta pretensión la que provoca la reacción de sus vecinos, que le conocían de toda la vida y sabían quién era su padre y su madre. En otras muchas partes de los evangelios se apunta a la misma idea: la mayor cercanía a la persona de Jesús se convierte en el mayor obstáculo para poder aceptar lo que verdaderamente representa.

Con la Escritura en la mano, Jesús anuncia la raíz más profunda de su mensaje. Fijémonos bien. A las promesas de unos tiempos mesiánicos por parte de Isaías, contrapone Jesús los hechos, «hoy se cumple esta Escritura». Toda la Biblia está basada en una promesa de liberación por parte de Dios. Pero debemos tener mucho cuidado para no entender literalmente ese mensaje, y seguir esperando de Dios lo que ya nos ha dado. Dios no nos libera, Dios es la liberación. Soy yo el que debo tomar conciencia de que soy libre y puedo vivir en libertad sin que nadie me lo impida. Como Jesús, no debo dejar que nada ni nadie me oprima. Ni Dios ni los hombres en su nombre, pueden exigirme ningún vasallaje.

La libertad es el estado natural del ser humano. La «buena noticia» de Jesús va dirigida a todos los que padecen cualquier clase de sometimiento, por eso tiene que consistir en una liberación. No debemos caer en una demagogia barata. La enumeración que hace Isaías no deja lugar a dudas. En nombre del evangelio no se puede predicar la simple liberación material. Pero tampoco podemos conformarnos con una propuesta de salvación meramente espiritual, desentendiéndonos de las esclavitudes materiales, en nombre de una salvación que nos empeñamos en proyectar para el «más allá».

Oprimir a alguien o desentenderse del oprimido, es negar radicalmente al Dios de Jesús. El Dios de Jesús no es el aliado de unos pocos que le caen en gracia. No es el Dios de los buenos, de los piadosos ni de los sabios. Es, sobre todo, el Dios de los marginados, de los excluidos, de los enfermos y tarados, de los pecadores. Solo estaremos de parte de Dios, si estamos con ellos. De otro modo, podemos estar seguros de que nos relacionamos con un ídolo. Una religión, compatible con cualquier clase de exclusión, es idolátrica. Cuando el Bautista envía dos discípulos a preguntar a Jesús si era él el que había de venir, responde Jesús: «id y contarle a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan… etc.

Más que nunca busca hoy el ser humano su liberación, pero algo está fallando en esa búsqueda. Buscamos con ahínco la liberación de las opresiones externas, pero descuidamos la liberación interior que es la primera que tenemos que conseguir. Jesús habla de liberarse, antes de hablar de liberar a los demás. Sobre todo en el evangelio de Juan, está muy claro que tan grave es oprimir como dejarse oprimir. El ser humano puede permanecer libre, aunque le lluevan sometimientos externos. Hay siempre una parte de su ser que nada ni nadie puede doblegar. La vida de Jesús ha sido el mejor ejemplo. Para Jesús, la primera obligación de un ser humano es no admitir ninguna esclavitud. Y el primer derecho de todo hombre es verse libre de cualquier opresión. Debe quedar muy claro que la opresión más deshumanizadora es la que se ejerce en nombre de Dios.

¿Cómo conseguir ese objetivo? El evangelio nos lo acaba de decir: Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu. Ahí está la clave. Solo el Espíritu nos puede capacitar para cumplir la misión que tenemos como seres humanos. Tanto en el AT como en el NT, ungir era capacitar a uno para una misión. Pablo nos lo dice con claridad meridiana: si todos hemos bebido de un mismo Espíritu, seremos capaces de superar el individualismo, y entraremos en la dinámica de pertenencia a un mismo cuerpo.

La idea de que todos formamos un solo cuerpo es sencillamente genial. Ninguna explicación teológica puede llevarnos más lejos que esta imagen. La idea de que somos individuos con intereses encontrados es tan demencial como pensar que cualquier parte de nuestro cuerpo pueda ir en contra de otra parte del mismo cuerpo. El individualismo instintivo solo puede ser superado por la conciencia de unidad a la que nos lleva el Espíritu.

Pablo nos invita a aceptarnos los unos a los otros como diferentes. Esa diversidad es precisamente la base de cualquier organismo. Sin ella el ser vivo sería inviable. Tal vez sea una de las exigencias más difíciles de nuestra condición de criaturas, aceptar la diversidad, aceptar al otro como diferente, encontrando en esa diferencia, no una amenaza sino una riqueza insustituible. Si somos sinceros, descubrimos que estamos en la dinámica opuesta: rechazar y aniquilar al que no es como nosotros. Todavía hoy sigue siendo una asignatura pendiente para nuestra religión, no ya la aceptación, sino el simple soportar al diferente.

La única predicación de Jesús fue el amor, es decir, la unidad de todos los hombres. Eso supone la superación de todo egoísmo y por lo tanto la superación de toda conciencia de individualidad. Los conocimientos adquiridos en estos dos últimos siglos vienen en nuestra ayuda. Somos parte del universo, somos parte de la vida. Si seguimos empeñándonos en encontrar el sentido de mi existencia en la individualidad terminaremos todos locos. El sentido está en la totalidad, que no es algo separado de mi individualidad, sino que es su propio constitutivo esencial. No solo para sentirme unido a toda la materia, sino para sentirme identificado con todo el Espíritu.

Ya sabemos que el «Espíritu» no es más que Dios presente en lo más hondo de nuestro ser. Eso que hay de divino en nosotros es nuestro verdadero ser. Todo lo demás, no solo es accidental, transitorio y caduco, sino que terminará por desaparecer, querámoslo o no. No tiene ni pies ni cabeza que sigamos empeñados en potenciar lo que de nosotros es más endeble, aquello de lo que tenemos que despegarnos. Querer dar sentido a mi existencia potenciando lo caduco, es ir en contra de nuestra naturaleza más íntima.

Meditación-contemplación

Todo lo que es y significa Jesús, es obra del Espíritu.

Él descubrió dentro de sí esa realidad, y la vivió.

Por eso le llamaron Jesús el Cristo (ungido)

La buena noticia es que todos podemos llegar a la misma experiencia.

………………………….

Hoy se cumple esa Escritura en ti.

Ese mismo Espíritu que actuó en Jesús, está actuando siempre en ti.

Dios da el Espíritu sin medida.

Si no descubres y experimentas esto, ninguna vida espiritual será posible.

………………………

El Espíritu te llevará al encuentro del otro.

El amor se manifestará en actitudes, que siempre beneficiarán a los demás.

La fuerza del ego nos separa. La fuerza del Espíritu nos identifica.

Conecta con esa energía divina que ya está en ti,

y la espiritualidad será lo más espontáneo y natural de tu vida.

…………………….

Fray Marcos

 

3. IGANDEA URTEAN ZEHAR, PROFETA, Lk. 1,1-4; 4,14-21

PROFETA

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Galileako herrixka ezezagun batean, Nazaret izenekoan, herritarrak sinagogan bildu dira larunbat-goiz batean Jainkoaren Hitza entzuteko. Jainkoaren bila urte batzuk basamortuan egin ondoren, hazi zen herrira itzuli da Jesus.

Garrantzi handikoa da pasadizo hau, Jesus ezagutu eta haren misioa ondo ulertzeko. Lukasen kontakizunaren arabera, guztientzat ia ezezaguna den herrixka honetan Jesusek bere aurkezpena egin du, Jainkoaren Profeta bezala, eta herrixka honetan agertu du bere egitaraua, Isaias profetaren testua bere buruari aplikatuz.

Testu hori irakurri ondoren, esaldi bakar batekin komentatu du Jesusek guztia: «Gaur bete da entzun berri duzuen Idazki hau». Lukasen arabera, jendeak «begiak Jesusengan finko jarriak zituen». Guztien arreta, irakurri den testutik Jesus beragana igaro da. Zer aurki dezakegu gauk guk geure begiak Jesusengan finko jartzen baditugu?

Jainkoaren Espirituak eraginik. Jesusen bizitza guztia eragin, gidatu eta norabidetu dute Jainkoaren arnasak, indarrak eta maitasunak. Jesusen jainkotasunean sinestea ez datza kontzilioek landutako formula dogmatiko bat edo beste teorikoki aitortzean. Haren samurtasunean eta suan, haren hitzetan eta keinuetan, fededunok «Jainkoa» deitzen dugun bizitzaren azken Misterioa era zehatzean aurkituz joatean datza.

Jainkoaren Profeta. Jesus ez dute igurtzi oliba-olioz, erregeak igurtzi ohi zituzten bezala gobernu-aginpidea emateko edota apaiz nagusiak igurtzi ohi zituzten bezala ahalmen sakratuaz hornitzeko. Jainkoaren Espirituak «gantzutu» du Jesus. Ez da etorri ez gobernatzera, ez errege izatera. Jainkoaren profeta da, bizitza liberatzeari emana. Soilik, haren profeta-espirituz bizitzen ikasten badugu jarraitu ahal izango diogu.

Berri on pobreentzat. Jesusen jarduera Berri On da gizarte-klase marjinatuena eta baliogabetuena denarentzat: zerbait on entzuteko premia handiena dutenentzat, guztiek umiliatzen eta bazter uzten dituztenentzat. Jesusen antzeko izaten orduan hasiko gara: gure biziera, gure jarduera eta maitasun solidarioa pobreek gauza on bezala sumatzen hasiko direnean.

Askatzeari emana. Gizakia esklabotasun-mota guztietatik askatzeari emanik bizi da Jesus. Sufrimendu, zapalkuntza eta abusu guztietatik askatzen duen pertsona bezala sumatu du jendeak; zentzugabekeriatik eta etsipenik askatzen duen argitzat hartu dute itsuek; onginahi eta barkazio bezala sumatu dute bekatariek. Jesus hori esklabotzen, kaskartzen eta gizagabetzen gaituen ororen askatzailetzat hartuz goazen neurrian izango gara haren jarraitzaile. Orduan hartuko dugu bera betiko Bizira bideratzen gaituen Salbatzailetzat.

3 Tiempo ordinario (C) Lucas 1,1-4; 4,14-21

PROFETA

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 23/01/13.- En una aldea perdida de Galilea, llamada Nazaret, los vecinos del pueblo se reúnen en la sinagoga una mañana de sábado para escuchar la Palabra de Dios. Después de algunos años vividos buscando a Dios en el desierto, Jesús vuelve al pueblo en el que había crecido.

La escena es de gran importancia para conocer a Jesús y entender bien su misión. Según el relato de Lucas, en esta aldea casi desconocida por todos, va a hacer Jesús su presentación como Profeta de Dios y va a exponer su programa aplicándose a sí mismo un texto del profeta Isaías.

Después de leer el texto, Jesús lo comenta con una sola frase: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír». Según Lucas, la gente «tenía los ojos fijos en él». La atención de todos pasa del texto leído a la persona de Jesús. ¿Qué es lo que nosotros podemos descubrir hoy si fijamos nuestros ojos en él?

Movido por el Espíritu de Dios. La vida entera de Jesús está impulsada, conducida y orientada por el aliento, la fuerza y el amor de Dios. Creer en la divinidad de Jesús no es confesar teóricamente una fórmula dogmática elaborada por los concilios. Es ir descubriendo de manera concreta en sus palabras y sus gestos, su ternura y su fuego, el Misterio último de la vida que los creyentes llamamos «Dios».

Profeta de Dios. Jesús no ha sido ungido con aceite de oliva como se ungía a los reyes para transmitirles el poder de gobierno o a los sumos sacerdotes para investirlos de poder sacro. Ha sido «ungido» por el Espíritu de Dios. No viene a gobernar ni a regir. Es profeta de Dios dedicado a liberar la vida. Solo le podremos seguir si aprendemos a vivir con su espíritu profético.

Buena Noticia para los pobres. Su actuación es Buena Noticia para la clase social más marginada y desvalida: los más necesitados de oír algo bueno; los humillados y olvidados por todos. Nos empezamos parecer a Jesús cuando nuestra vida, nuestra actuación y amor solidario puede ser captado por los pobres como algo bueno.

Dedicado a liberar. Vive entregado a liberar al ser humano de toda clase de esclavitudes. La gente lo siente como liberador de sufrimientos, opresiones y abusos; los ciegos lo ven como luz que libera del sinsentido y la desesperanza; los pecadores lo reciben como gracia y perdón. Seguimos a Jesús cuando nos va liberando de todo lo que nos esclaviza, empequeñece o deshumaniza. Entonces creemos en él como Salvador que nos encamina hacia la Vida definitiva. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

La UNIVERSIDAD COMPLUTENSE no cerrará las capillas. La Universidad se reúne con el Arzobispado

Revisarán las condiciones del convenio suscrito hace casi 20 años.La Universidad Complutense de Madrid no tiene la «voluntad» de cerrar las capillas católicas en su campus, aunque en la reunión prevista para este miércoles con el Arzobispado sí expondrá la necesidad de «revisar» las condiciones del convenio suscrito desde hace casi veinte años con la Iglesia.

Así lo ha explicado hoy a Efe un portavoz del Rectorado de la Universidad, que ha precisado que el centro sí considera necesario «reconducir el convenio» entre ambas instituciones con miras a efectuar cambios como la localización de la capilla de la Facultad de Geografía e Historia.