DIEZ FRASES

FE ADULTA

1. «Los obispos y sacerdotes deben ser pastores y no lobos rapaces»

El Papa solicitó durante una de sus misas diarias en la capilla de Santa Marta, su residencia en el Vaticano, que los fieles dediquen sus oraciones para que los curas y obispos no cedan a la avaricia del dinero y el poder, para que «sean pastores y no lobos rapaces». «Cuando el obispo o el sacerdote se aprovechan del rebaño, cambian las tornas; ya no es que trabajan para el pueblo, sino que se aprovechan del pueblo», advirtió a los religiosos y personal del Vaticano que le escuchaban. Añadió que entrar en el «carrerismo [competición] causa mucho daño a la Iglesia». «Hacen el ridículo y, aunque se vanaglorian y se gustan sentirse poderosos, el pueblo no les ama. Por ello, rezad por nosotros, para que seamos humildes, mansos, al servicio del pueblo», pidió. Leer más

Desde el poder destituyente al “sí se puede”

Editorial del mes de Redes Cristianas

Según el Instituto Nacional de Estadística del  25 de abril de 2013, 6.207.700 personas se encontraban en paro en España. Entre los jóvenes menores de 25 años la falta de empleo afecta al 57%, casi un millón. Para el Ejecutivo, hasta el año 2016 el desempleo de la población activa no bajará del 25%. Leer más

12º DOMINGO T.O., ¿QUIÉN ES JESÚS PARA MÍ?

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Lc 9, 18-24

Los tres sinópticos relatan el mismo episodio, aunque con diferencias notables. Se plantea abiertamente el significado del mesianismo de Jesús. Tema que no quedó resuelto hasta después de la experiencia pascual. No se trata, pues de un relato estrictamente histórico, sino de un planteamiento teológico del tema más importante y complicado de todo el NT. Ni para ellos fue fácil aceptar el verdadero mesianismo, ni lo es para nosotros, pues seguimos sin aceptar que el ser cristiano lleva consigo renunciar al ego y darse a los demás.

Jesús estaba orando, como siempre que va a decir o hacer algo importante. El evangelio dice que el único que estaba orando era Jesús solo, aunque los discípulos estaban allí. Sin tener en cuenta esa oración de Jesús nada de lo que fue y predicó puede explicarse. La forma en que Jesús habla de Dios, se inspira en su experiencia personal. La experiencia básica de Jesús fue la presencia de Dios en su propio ser. Jesús experimentó que Dios lo era todo para él y él debía ser todo para los demás. Tomó conciencia de la fidelidad de Dios-amor y respondió vitalmente a esta toma de conciencia. Al atreverse a llamar a Dios «Abba» (Papá), Jesús abre un horizonte completamente nuevo en las relaciones con el Absoluto.

Para Jesús, como para cualquier ser humano, la base de toda experiencia religiosa reside en la condición de criaturas. El hombre se descubre sustentado por la acción creadora de Dios. El modo finito de ser uno mismo, demuestra que es más de Dios que de sí mismo. Sin Dios no sería posible nuestra existencia. Jesús descubre que el centro de su vida está en Dios. Pero eso no quiere decir que tenga que salir de sí para encontrar su centro. «Intimior intimo meo». Descubrir su fundamento en Dios, es fuente de una inesperada plenitud. La experiencia de Dios será la revelación de la más alta humanidad.

Jesús de Nazaret nunca se presenta como absoluto. Para él lo único absoluto era Dios. Él se consideró siempre como un ser humano más. La opinión de la gente indica ya una alta consideración de la persona de Jesús, pero está lejos de acertar. La opinión de Pedro, parece acertada; pero «el Ungido», era la manera de designar al Mesías que el pueblo esperaba. Un Mesías nacionalista que traería la salvación política, económica y religiosa. Esa opinión no debe ser divulgada porque es también falsa. A continuación se nos propone la verdadera figura del Mesías que la primera comunidad pascual había descubierto con tanta dificultad.

El Mesías se convierte en «Hijo de hombre», el modelo de hombre, el ser humano que vive su plenitud. No es el triunfador, el poderoso, el que está por encima de los demás, sino el que aguanta, el que sufre, el que tiene que padecer las iras y rencores de los suyos, el humillado y despreciado, precisamente por no renunciar a ser «humano». Y todo esto hasta el extremo, hasta perder la vida por mantener esa actitud. El que quiera adherirse al Mesías, no tiene más remedio que emprender el mismo camino. Exige el negarse a sí mismo.

La frase de Jesús «el que quiera salvar su vida la perderá»; no es una exageración, sino una verdad básica. Hacer que todo gire en torno a nuestro falso «yo», es potenciar en nosotros aquello que tiene un valor relativo. No podemos dejar de ser egoístas si no superamos el apego a un «ego». En la medida en que ponga como objetivo último salvar mi vida, seré egoísta y por lo tanto me deshago como persona. En la medida en que sea capaz de desprenderme de todo apego, incluido el apego a la vida, a favor de los demás, estaré amando de verdad, y por lo tanto creciendo como ser humano. Mi Vida con mayúscula se potenciará, y la vida con minúscula, cobra entonces su auténtico sentido.

La pregunta que se hicieron aquellos primeros cristianos tenemos que hacérnosla nosotros hoy. ¿Quién es Jesús? La mejor prueba de que no es fácil responder, es la falsa alternativa, que se planteó en el siglo pasado, entre el Jesús histórico o el Cristo de la fe. Los discípulos compartieron su vida con el Jesús de Nazaret y aceptaron a aquel ser humano que les proporcionó una paz, una alegría y una seguridad increíbles; pero mientras vivieron con él, no fueron capaces de ir más allá de lo que veían. Solamente a través de la experiencia pascual se adentraron en el verdadero significado de aquella persona fuera de serie.

Al morir Jesús, se preguntaron si con la muerte de su líder se había acabado todo. Solo entonces empezaron a trascender la figura aparente de Jesús y descubrieron lo que se escondía detrás de aquella realidad visible. Fueron dándose cuenta de que allí había algo más que un simple ser humano. Entonces fueron conscientes de que el verdadero UNGIDO ya se encontraba en el Jesús de Nazaret. Este Mesías, descubierto en pascua, no coincide con el que esperaban los judíos y los propios discípulos, antes de esa experiencia. Ahora se trata de Jesús el Cristo, Jesucristo, genial integración del Jesús histórico y el Cristo de la fe.

Cristo no es una idea abstracta surgida en la primera comunidad de seguidores, sino la realidad de Jesús visto con los rayos X de la experiencia pascual. Cristo ni se puede identificar con Jesús ni se puede separar de él. Durante tres años, sus seguidores convivieron con él sin enterarse de quién era en realidad; pero una vez que desapareció su figura sensible, fueron capaces de descubrir lo que en aquella figura humana se escondía. No se puede separar el valor de una moneda, de la cantidad y la forma del metal que la constituye. La moneda tiene tal valor, precisamente porque tiene tal forma, tal tamaño y un determinado metal precioso. Todo lo que hay de divino en Jesús está en su humanidad.

¿Quién es Jesús para nosotros hoy? No se trata de dar una respuesta teórica ni una cristología aquilatada que responda a todas las cuestiones formales relativas a la persona de Jesús. Mucho menos, dogmas que definan su naturaleza divina. Lo tenemos crudo, porque los evangelios nos hablan de Jesucristo desde la experiencia pascual, y es muy difícil descubrir al Jesús de Nazaret que ellos conocieron y del que partieron para llegar a Cristo. Los cristianos de hoy empezamos la casa por el tejado y cuando nos damos cuenta, resulta que carecemos de muros y sobre todo de cimientos. Sin experiencia pascual no hay cristiano.

Debemos darnos cuenta de lo lejos que estamos del encarnar en nuestra vida ese valor supremo, que Jesús encarnó. Somos cristianísimos para tener a Dios de nuestra parte y nos saque las castañas del fuego. Echemos una ojeada a nuestras oraciones y descubriremos la idea que tenemos del Mesías. La misma que Pedro propuso y rechazó Jesús. Lo hemos colocado a la derecha de Dios; le hemos dado plenitud de poder y gloria; le hemos hecho juez de vivos y muertos; para, a renglón seguido, decir que el que cumpla con lo que dijo se sentará con él a juzgar a los infieles. Estas cosas las dice el NT, en contra de la misma actitud de Jesús. Un ejemplo más de lo difícil que fue aceptar su mensaje.

Una cosa es llamarse cristiano y otra serlo. No es nada fácil darse cuenta de que la plenitud humana está en el desarrollo de una capacidad de salir de sí, de identificarse con los demás. No es nada fácil salir de la dinámica del hedonismo que nos empuja a dar satisfacción a los sentidos, a buscar lo más cómodo, lo que me agrada, lo que menos me cuesta. Mantener estas actitudes hedonistas y llamarse cristiano, es una contradicción. Pero tampoco debemos caer en la trampa del masoquismo. Dios quiere para cada uno de nosotros lo mejor. Quiere que disfrutemos de todo lo que nos rodea, de las personas y de las cosas. Todo es positivo, siempre que tengamos claro que lo primero es el bien integral del hombre.

No es fácil entender bien lo que hoy nos dice el evangelio. No se trata de machacar una parte de nuestro ser para salvar otra. Se trata de descubrir un fallo en nuestra percepción de nosotros mismos, es decir, que con frecuencia creemos ser los que no somos y vivimos engañados. Se trata de liberarnos de todo aquello que nos ata a lo caduco y nos impide elevarnos a la plenitud que nuestro verdadero ser exige. La liberación llega cuando hemos establecido una auténtica escala de valores y somos capaces de dar a cada faceta de nuestra compleja vida, la importancia que tiene, ni más ni menos.

Meditación-contemplación

Lo que Jesús es y significa, no se puede meter en conceptos,

porque está más allá de los sentidos y de la razón.

Si experimentas lo que hay de Dios en ti,

podrás vislumbrar lo que Jesús vivió y manifestó.

……………………

Más allá de nuestro «yo» físico, psíquico y mental,

se encuentra nuestro auténtico ser,

que es lo divino que hay en cada uno de nosotros

y que está siempre ahí como la única realidad verdadera.

……………………

Para alcanzar ese verdadero ser y verdadera Vida,

es necesario no quedar enganchado en lo terreno.

«Perder» lo caduco, lo contingente, lo limitado

es el único camino para alcanzar lo absoluto.

………………..

Fray Marcos

 

12. IGANDEA URTEAN ZEHAR, NOR DA GURETZAT?-¿QUIÉN ES PARA NOSOTROS?

NOR DA GURETZAT?

Lk.. 9, 18-24

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA.- Ezaguna da pasadizoa. Filiporen Zesarean gertatu zen. Ikasleek badaramate alditxo bat Jesusekin. Zergatik jarraitzen diote? Bere ingurukoek bere buruaz zer uste duten jakin nahi du Jesusek: «Eta zuek, nor naizela diozue?» Hauxe da gaur egungo kristauek ere egin beharko genukeen galdera. Nor da Jesus guretzat? Zer pentsatzen dugu hartaz? Jarraitzen al diogu?

Nor da guretzat Galileako profeta hori?, bere ondoren idazkirik ez baina lekukoak utzi dituen hori? Ez da aski «Jainkoaren Mesias» dela esatea. Berak urratutako bidean urratsak egiten jarraitu behar dugu, berak eragin nahi zuen sua piztu behar dugu munduan. Nolatan hitz egin genezake hartaz hainbeste, haren zuzentasun-egarria, haren solidaritate-desioa, haren bake-gogoa sentitu gabe?

Ikasi al dugu Jesusengandik Jainkoari «Aita» esaten?, Jainkoaren baldintzarik gabeko maitasunean eta erruki mugagabean konfiantza izanik? Ez da aski «Gure Aita» esatea. Behin betiko lur azpiratu behar ditugu, harengandik urrunaraziz, gugan ernetzen diren mamu eta ikara erlijiosoak. Eta liberatu beharra dugu esklabo bezala biziarazten gaituzten hainbat eta hainbat idolo eta sasi-jainko.

Adoratzen al dugu Jesusengan Jainko biziaren Misterioa, gure artean haragi egina? Ez da aski Jesusen jainkozko izaera aitortzea formula abstraktuak erabiliz, bizitzarekin zerikusirik ez dutenak eta gaur egungo gizon-emakumeen bihotza ukitzeko gaitasunik ez dutenak. Jesusen keinu eta hitzetan biziaren eta gizakiaren Jainko Adiskidea aurkitu behar dugu. Ez ote da hori albisterik hobena, Jesusekin nola topo egin bila dabiltzanei aditzera emateko.

Ba al dugu usterik Jesusek hots egindako maitasunean? Ez da aski haren agindua behin eta berriz errepikatzea. Beti bizirik eutsi beharko genioke haren kezkari: mundu anai-arreba artekoago batera bide egiteko, premiarik handiena dutenentzat maitasun solidarioa eta sortzailea eraginez. Zer gertatuko litzateke, egunen batean maitasunaren suak erlijioen bihotza eta herrien ekimena mugiaraziko balitu?

Entzun dugu Jesusen agindua, mundura jendea sendatzera irteteko? Ez da aski haren mirariak aldarrikatzea. Gaur ere bizitza sendatu beharra dugu hark egiten zuen bezala, sufrimendua arinduz, galduei duintasuna itzuliz, zauriak sendatuz, bekatariei harrera ona eskainiz, baztertuak ukituz. Non dira haren keinuak eta arnas hitzak lur jota direnentzat?

Jesusek su-hitzak bazituen bere garaiko boteretsuen injustizia eta Tenpluko erlijioaren gezurra gaitzesteko, zergatik ez gara matxinatzen haren jarraitzaileok goseak, elikatze-faltak eta gure ardura-ezak egunero abaildurik daukaten hainbat milaka jenderen suntsipenaren aurrean?

12 Tiempo ordinario (C) Lucas 9, 18-24
¿QUIÉN ES PARA NOSOTROS?
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 19/06/13.- La escena es conocida. Sucedió en las cercanías de Cesarea de Filipo. Los discípulos llevan ya un tiempo acompañando a Jesús. ¿Por qué le siguen? Jesús quiere saber qué idea se hacen de él: “Vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Esta es también la pregunta que nos hemos de hacer los cristianos de hoy. ¿Quién es Jesús para nosotros? ¿Qué idea nos hacemos de él? ¿Le seguimos?

¿Quién es para nosotros ese Profeta de Galilea, que no ha dejado tras de sí escritos sino testigos? No basta que lo llamemos “Mesías de Dios”. Hemos de seguir dando pasos por el camino abierto por él, encender también hoy el fuego que quería prender en el mundo. ¿Cómo podemos hablar tanto de él sin sentir su sed de justicia, su deseo de solidaridad, su voluntad de paz?

¿Hemos aprendido de Jesús a llamar a Dios “Padre”, confiando en su amor incondicional y su misericordia infinita? No basta recitar el “Padrenuestro”. Hemos de sepultar para siempre fantasmas y miedos sagrados que se despiertan a veces en nosotros alejándonos de él. Y hemos de liberarnos de tantos ídolos y dioses falsos que nos hacen vivir como esclavos.

¿Adoramos en Jesús el Misterio del Dios vivo, encarnado en medio de nosotros? No basta confesar su condición divina con fórmulas abstractas, alejadas de la vida e incapaces de tocar el corazón de los hombres y mujeres de hoy. Hemos de descubrir en sus gestos y palabras al Dios Amigo de la vida y del ser humano. ¿No es la mejor noticia que podemos comunicar hoy a quienes buscan caminos para encontrarse con él?

¿Creemos en el amor predicado por Jesús? No basta repetir una y otra vez su mandato. Hemos de mantener siempre viva su inquietud por caminar hacia un mundo más fraterno, promoviendo un amor solidario y creativo hacia los más necesitados. ¿Qué sucedería si un día la energía del amor moviera el corazón de las religiones y las iniciativas de los pueblos?

¿Hemos escuchado el mandato de Jesús de salir al mundo a curar? No basta predicar sus milagros. También hoy hemos de curar la vida como lo hacía él, aliviando el sufrimiento, devolviendo la dignidad a los perdidos, sanando heridas, acogiendo a los pecadores, tocando a los excluidos. ¿Dónde están sus gestos y palabras de aliento a los derrotados?

Si Jesús tenía palabras de fuego para condenar la injusticia de los poderosos de su tiempo y la mentira de la religión del Templo, ¿por qué no nos sublevamos sus seguidores ante la destrucción diaria de tantos miles de seres humanos abatidos por el hambre, la desnutrición y nuestro olvido? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

Xabier Pikaza recibe el IV Premio Juan Andrés de la Universidad de Alicante

«La obra de Pikaza es lo más maduro y sólido que existe en español en su género». Lo presentaron como «un gran humanista», pero Xabier Pikaza, siempre humilde, se quitaba importancia, mientras recogía el ‘IV premio Juan Andrés de ensayo e investigación en ciencias humanas’ de la Universidad de Alicante en la Fundación Pastor de Madrid. Agradecido, reconocía, eso sí, que desde niño había sido un constructor de puentes de diálogo.

El problema de la autoridad en la Iglesia

REDES CRISTIANAS

Una pregunta que tiene su razón de ser en el texto literal del Derecho Canónico. En él se afirma que el Romano Pontífice tiene una potestad, “que es suprema, plena, inmediata y universal” (c. 331). Una potestad, además, “contra la que no cabe apelación ni recurso” alguno (c. 333, 3). Es más, el Pontífice (la “Primera Sede”, c. 361) “no puede ser juzgado por nadie” (c. 1404). Es decir, el papa no tiene que dar cuenta a nadie de sus decisiones. Y, lo que es más sorprendente, “es derecho exclusivo del papa ser juez” de toda decisión que se tome en asuntos espirituales o relacionados con ellos (c. 1401). O sea, en todo. Ya que cualquier decisión humana puede tener relación con asuntos que afecten al espíritu. Leer más

¿Qué pacto y para qué?

Juan Torres López, catedrático de economía aplicada
Redes Cristianas

En diversas ocasiones he defendido que para salir de la crisis en España es preciso un gran acuerdo social. Los problemas económicos no tienen soluciones económicas sino políticas. Y mucho más los que presentan una dimensión tan grande como los que estamos sufriendo, que no vienen solo del impacto de una crisis exterior ni de simples perturbaciones financieras internas sino de la coincidencia de todo ello con una falla generalizada de todo el modelo productivo, de las pautas de consumo y de reparto dominantes y del tipo de relación que venimos manteniendo con la unión monetaria a la que pertenecemos. Leer más

Papa Francisco: Abran puertas, abran puertas…

El Papa Francisco conversa en una audiencia distendida con las religiosas y religiosos de Latinoamérica y Caribe…Se van a equivocar, van a meter la pata, ¡eso pasa! Quizá hasta les va a llegar una carta de la Congregación para la Doctrina (de la Fe) diciendo que dijeron tal o cual cosa… Pero no se preocupen. Expliquen lo que tengan que explicar, pero sigan adelante… Abran puertas, hagan algo ahí donde la vida clama. Prefiero una Iglesia que se equivoca por hacer algo que una que se enferma por quedarse encerrada…

Un cura de Lugo pide excomulgar a banqueros y políticos corruptos

El sacerdote asegura que la Iglesia “muchas veces se convirtió en un aparato ideológico para montar una serie de estructuras”. “Los que operen con usura no pueden estar con la Iglesia”. Con esta frase recogida del ideario de Santo Tomás, un sacerdote de Lugo, Luis Rodríguez Patiño, intenta dejar claro que estas conductas chocan con la doctrina de Cristo. Por esa razón ha pedido que “banqueros y políticos corruptos” sean excomulgados.

EL MIEDO AL PAPA Y EL MIEDO A LOS POBRES

José M Castillo
ATRIO

Es un hecho que abundan en la Iglesia las personas a quienes no les gusta el papa Francisco. Más aún, es un hecho también que existen en la Iglesia personas que le tienen miedo a este papa. Ese miedo se explica, no sólo porque Francisco es un hombre que no se ajusta a las costumbres y al modo «normal» de proceder de los papas que hemos conocido, sino además porque Francisco no para de hablar de un tema que, por lo visto, a no pocas personas les pone nerviosas. Me refiero al tema de los pobres. Leer más