33 CONGRESO DE TEOLOGÍA

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, HOY
REDES CRISTIANAS

Queridas amigas, queridos amigos, de nuevo con vosotros para presentaros el 33 Congreso de Teología, que este año ofrece novedades.

Aun cuando todos los Congresos de Teología se han movido en el horizonte de la Teología de la Liberación y han seguido su metodología y orientación, nunca la habíamos abordado como tema específico y monográfico. Respondiendo a numerosos participantes en el Congreso anterior, hemos programado este en torno a La Teología de la Liberación, hoy, que quiere ser una reflexión colectiva sobre dicha corriente teológica, desde los nuevos desafíos a los que debe responder la teología en el nuevo escenario cultural, religioso, político y económico. Leer más

13. IGANDEA URTEAN ZEHAR, Nola jarraitu Jesusi / Cómo seguir a Jesús

José Antonio Pagola

Jesusek deliberatuki ekin dio Jerusalemerako bideari. Jakinaren gainean da han izango duen arriskuaz, baina ezerk ez dio atzera eginarazi. Bere bizitzak xede bakarra du: Jainkoaren erreinuaren egitasmoa hots egin eta sustatu. Ibilbidea gaizki hasi da: samariarrek uko egin diote. Jesus, ordea, egina dago horretara: gauza bera gertatu zaio Nazaret bere herrian.

Jesusek badaki ez dela gauza erraza beraren bidelagun izatea, profeta ibiltariaren bizitzan. Ezin eskaini die bere jarraitzaileei segurtasunik eta osperik, lege-maisuek beren ikasleei bezala. Jesusek ez du inor engainatu nahi. Jarraitu nahi diotenek ikasi beharra izango dute bera bezala bizitzen.

Bidean doazela, ezezagun bat hurbildu zaio. Gogotsu ageri da: «Noranahi zoazela jarraituko dizut». Beste ezer baino lehen, Jesusek adierazi dio ez dezala espero beragandik segurtasunik, probetxurik, ongizaterik. Berak ere «ez du bere burua non ezarririk». Ez du etxerik, eskaintzen diotena jaten du, ahal duen lekuan lo egiten.

Ez gaitezen engainatu. Jesusi zinez jarraitzea eragozten digun oztopo handia, gaur egun, bizileku dugun ongizatea da. Beldurra diogu Jesus aintzat hartzeari, zeren bai baitakigu era eskuzabalago eta solidarioagoan bizitzea eskatuko ligukeela. Geure ongizate txikiaren esklabo gara. Agian, ekonomi krisiak bihur gaitzake gizatasun handiagoko eta kristauago.

Beste batek eskatu dio Jesusi utz diezaiola, berari jarraitu aurretik, aitari lur ematera joaten. Hitz-joko zirikatzaile eta enigmatikoz erantzun dio Jesusek: «Utzi hildakoek hildakoei lur eman diezaieten; zu zoaz Jainkoaren erreinua hots egitera». Hitz nahastaile hauek koloka jartzen dute gure biziera konbentzionala.

Zabaldu beharra dugu mugitzen garen ikusmira. Familia ez da den guztia. Bada garrantzizkoagorik. Jesusi jarraitzea erabakitzen badugu, gogoan hartu beharra dugu giza familia osoa ere: inork ez luke bizi behar etxerik gabe, aberririk gabe, paperik gabe, eskubiderik gabe. Guztiok egiten ahal dugu zerbait gehiago mundu zuzenago eta anai-arreba artekoago baten alde.

Beste bat prest dago Jesusi jarraitzeko, baina, aurrez, agur egin nahi dio familiari. Hitz txundigarri hauek bota dizkio Jesusek: «Goldeari atxiki eta atzera begira jarraitzen duenak ez du balio Jainkoaren erreinurako». Jesusen egitasmoan lankide izateak hari erabat emana bizitzea esan nahi du, aurrera begira bizitzea zabartu gabe, etorkizunerantz bide egitea iraganean hesitu gabe.

Duela gutxi, Frantzisko aita santuak Elizan gaur egun gertatzen ari den gauza batez ohartarazi gaitu: «Beldur gara Jainkoak beste bide batetik eramango ote gaituen, sarritan mugatuak, itxiak eta egoistak diren geure ohiko horizontetatik ateraraziz, bereetara bideratzen gaituelarik».

Cómo seguir a Jesús / Nola jarraitu Jesusi

13º Tiempo ordinario (C)
Lucas 9, 51-62

José Antonio Pagola

Jesús emprende con decisión su marcha hacia Jerusalén. Sabe el peligro que corre en la capital, pero nada lo detiene. Su vida solo tiene un objetivo: anunciar y promover el proyecto del reino de Dios. La marcha comienza mal: los samaritanos lo rechazan. Está acostumbrado: lo mismo le ha sucedido en su pueblo de Nazaret.

Jesús sabe que no es fácil acompañarlo en su vida de profeta itinerante. No puede ofrecer a sus seguidores la seguridad y el prestigio que pueden prometer los letrados de la ley a sus discípulos. Jesús no engaña a nadie. Quienes lo quieran seguir tendrán que aprender a vivir como él.

Mientras van de camino, se le acerca un desconocido. Se le ve entusiasmado:”Te seguiré adonde vayas”. Antes que nada, Jesús le hace ver que no espere de él seguridad, ventajas ni bienestar. Él mismo “no tiene dónde reclinar su cabeza”. No tiene casa, come lo que le ofrecen, duerme donde puede.

No nos engañemos. El gran obstáculo que nos impide hoy a muchos cristianos seguir de verdad a Jesús es el bienestar en el que vivimos instalados. Nos da miedo tomarle en serio porque sabemos que nos exigiría vivir de manera más generosa y solidaria. Somos esclavos de nuestro pequeño bienestar. Tal vez, la crisis económica nos puede hacer más humanos y más cristianos.

Otro pide a Jesús que le deje ir a enterrar a su padre antes de seguirlo. Jesús le responde con un juego de palabras provocativo y enigmático: “Deja que los muertos entierren a sus muertos, tú vete a anunciar el reino de Dios”. Estas palabras desconcertantes cuestionan nuestro estilo convencional de vivir.

Hemos de ensanchar el horizonte en el que nos movemos. La familia no lo es todo. Hay algo más importante. Si nos decidimos a seguir a Jesús, hemos de pensar también en la familia humana: nadie debería vivir sin hogar, sin patria, sin papeles, sin derechos. Todos podemos hacer algo más por un mundo más justo y fraterno.

Otro está dispuesto a seguirlo, pero antes se quiere despedir de su familia. Jesús le sorprende con estas palabras: “El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios”. Colaborar en el proyecto de Jesús exige dedicación total, mirar hacia adelante sin distraernos, caminar hacia el futuro sin encerrarnos en el pasado.

Recientemente, el Papa Francisco nos ha advertido de algo que está pasando hoy en la Iglesia: “ Tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, sacándonos de nuestros horizontes, con frecuencia limitados, cerrados y egoístas, para abrirnos a los suyos.

13º DOMINGO T.O., EL ESPÍRITU DE JESÚS UNE, NUNCA SEPARA de Fray Marcos

Escrito por Fray Marcos
Lc 9, 51-62

El domingo pasado decíamos que se producía un quiebro en el evangelio de Lucas. Hoy lo vemos con toda claridad. A lo largo de diez capítulos nos va hablar de la subida a Jerusalén. Todos los evangelios proponen la subida de Jesús a Jerusalén como un marco teológico, pero Lucas le da un énfasis especial. Comienza con las frases programáticas que hemos leído hoy, y termina con la expulsión de los vendedores del templo. Es una trayectoria geográfica, pero sobre todo, una trayectoria espiritual: subida al Padre a través de la muerte.

«Cuando iba llegando el tiempo de que se lo llevaran a lo alto, también él resolvió ponerse en camino para encararse con Jerusalén». La frase es un resumen de la vida y muerte de Jesús, incluida la resurrección y glorificación. Este evangelio deja claro lo que va a pasar. Por muy desagradable que pueda parecer, es aceptado expresamente por Jesús, tal vez como la única manera de convencerles de que todo lo que había hecho y enseñado, era lo correcto.

El episodio de los discípulos rechazados, tiene mucha miga. Los samaritanos eran considerados herejes por los judíos, que no perdían la ocasión de humillarlos y despreciarlos. No es de extrañar que ellos a su vez, tomaran la revancha cuando podían.

Si los enviados hubieran propuesto bien el mensaje de Jesús, si hubieran comunicado las verdaderas intenciones de Jesús al subir a Jerusalén, no solo no les hubieran rechazado, sino que les hubieran aceptado con los brazos abiertos. Nada más de acuerdo con sus intereses podían esperar los samaritanos. Alguien que fuera capaz de criticar tan duramente lo que se cocía en el templo, tenía que tener toda su aprobación. Pero seguramente les hicieron pensar en una subida «para hacerse cargo del reino», que era lo que los discípulos esperaban. Tergiversaron el mensaje y fueron rechazados de plano.

La reacción de los Zebedeo no tiene pérdida. Piensan en un nuevo Elías, que había mandado bajar fuego del cielo que consumió a los emisarios del rey. Pretenden que Jesús haga honor a su condición de profeta poderoso. Otra tentación constante del hombre, poner a Dios de su parte contra todo bicho viviente que le lleve la contraria.

Jesús les «increpó» (el mismo verbo que emplea cuando expulsa los demonios). En otro evangelista Jesús es más explícito y les responde: «No sabéis de qué espíritu sois». Y yo me pregunto: ¿Por qué a través de la historia, olvidando esta actitud de Jesús, nos hemos seguido comportando como Santiago y Juan? Siempre que ha tenido el poder suficiente, la Iglesia ha respondido con violencia extrema contra todo el que no aceptara su doctrina o sus normas. Ni siquiera la libertad religiosa, que es un derecho básico de todo ser humano, ha sido capaz de aceptarla hasta que ha perdido la capacidad de imponer su absolutismo.

Como el domingo pasado, se trata de responder a la pregunta: ¿Quién es Jesús? Si de verdad aceptásemos el espíritu de Jesús, la primera consecuencia sería la tolerancia. Jesús no impone nada, simplemente propone la buena noticia del Reino y deja en libertad para aceptarla o rechazarla. Su mensaje entraña una oferta de verdadera liberación, pero como tal, solo puede interesar a los que sienten que están oprimidos por realidades que no les dejan ser ellos mismos. Toda falta de identificación con el otro, supone una falta de identificación con el Dios de Jesús. Esto no siempre lo tenemos claro. Toda actitud que nos separa de los demás, nos separa también de Dios.

A continuación propone Lucas tres candidatos a seguirle. No olvidemos que se encuentran en Samaría, tierra hostil al judaísmo oficial. A pesar de ello, algunos manifiestan la intención de seguir a Jesús. Naturalmente se trata de un montaje literario para incrustar tres máximas claves en el pensamiento de Jesús. Por lo tanto lo importante son las respuestas, que a cada una de las propuestas da Jesús; no los interlocutores, que ni siquiera tienen nombre.

Con frases cortas y tajantes se intenta aclarar una actitud vital sin miramientos de ninguna clase. Se quiere resaltar la radicalidad del mensaje y por lo tanto del seguimiento. Esa exigencia es una oferta, no una imposición (en contra de lo que acaban de manifestar los discípulos). Cada uno es libre de aceptarla o no. Ni siquiera se dice si los aspirantes la aceptaron.

Esa exigencia no es un capricho de Dios, sino que la pide la misma naturaleza de la oferta de salvación que nos hace Jesús. Nuestra condición de criaturas, y por lo tanto limitadas, es la que nos obliga, una vez tomado un camino, a tener que abandonar todos los demás. La renuncia a aquello que me gusta, dejará de ser renuncia si lo hago con conocimiento y libertad, para convertirse en elección de lo mejor.

No siempre, lo que me causa más placer, lo que menos me cuesta, lo que más me agrada, lo que me pide el ADN, es lo mejor para alcanzar la plenitud del ser humano. La vida es por naturaleza lucha y superación. Si desaparece la tensión interna es que ha llegado la muerte.

Nuestra religión nos ha presentado el seguimiento de Jesús como una renuncia. La utilización de este concepto es la mejor señal de que no hemos entendido nada. No se trata de renunciar, sino de elegir lo que de verdad es bueno para mi auténtico ser. Dios quiere nuestra plenitud, Tenemos que superar la idea de un Dios que para ser Él más, tiene que humillar al hombre. No, la causa de Dios es la causa del hombre. Dios está identificado con su criatura; por lo tanto la mayor gloria de Dios es que la criatura llegue a su plenitud.

No tenemos que amar a Dios sobre todas las cosas; tenemos que amar a Dios en todas las cosas. Pero si las cosas ocupan el lugar de Dios, me estoy apartando de mi verdadera meta.

La primera máxima: «Las zorras tienen madrigueras, los pájaros nido, pero el Hijo de Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». En el ambiente de itinerancia en el que se desarrolla esta parte del evangelista, no se hace hincapié en la pobreza, sino en la disponibilidad. El que quiera seguir a Jesús tiene que estar completamente libre de trabas. Ni siquiera la seguridad de un hogar debe impedirle estar dispuesto siempre para la marcha. No son las posesiones o las relaciones sociales las que impiden el seguimiento sino el estar apegado a cualquier cosa que te impida ser realmente tú mismo.

La segunda: «Deja que los muertos entierren a sus propios muertos». Es también radical, pero no debemos entenderla en sentido literal. Lo que le pide a Jesús el aspirante, no es que le permitiera no enterrar a su padre que había muerto, sino que le dejara cumplir con el precepto de atender a su padre anciano hasta que muriera. Jesús antepone las exigencias del Reino a la obligación prescrita por la Ley de atender a los padres en su ancianidad. La Ley debe ser superada por una total disponibilidad hacia todos, no solo hacia los seres queridos. La enigmática respuesta de Jesús da a entender que él había pasado a la vida, pero que los que se quedaban en casa de su familia, permanecían en la muerte espiritual.

La tercera: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios». Despedirse de su familia no debemos entenderlo como «decirles adiós». En aquella sociedad despedirse significaba dedicar días o semanas a celebrar la separación. El significado es muy parecido al anterior, pero aquí se quiere resaltar la apertura integral a todos los seres humanos. Ya no hay particularismos, ni siquiera existe «mi familia». Ahora toda la humanidad es mi familia. El círculo familiar suele ser la excusa donde camuflo un egoísmo amplificado que me impide darme a todos. El mal uso que se ha hecho de esta frase, sobre todo en ambientes de vocación religiosa, nos obliga a repensarla bien.

Las exigencias radicales que propone Jesús en el evangelio, debemos interpretarlas desde la perspectiva del Reino. No se refieren tanto a la materialidad de las realidades que hay que abandonar, cuanto al desapego de toda seguridad que es la verdadera exigencia del seguimiento.

Se trata de vivir una escala de valores de acuerdo con el Reino, pero no quiere decir que haya que renunciar a todo lo humano para llevar una vida desencarnada. Decíamos el domingo pasado que todo lo humano debe de ser incorporado a la vida. La familia, la amistad, el compromiso social son valores que pueden ser incorporados al mensaje de Jesús, siempre que no les demos un valor exagerado y confiemos solo en ellos.

Meditación-contemplación

¡No sabéis de qué espíritu sois!

La mayoría de los cristianos no nos hemos enterado.

Si te preocupa que alguien te rechace,

es que no has entendido lo que realmente eres

y sigues mendigando el favor de los otros y en eso confías.

………………..

Lo que debería preocuparnos es que aún somos capaces de rechazar al otro.

Seguimos sin confiar en lo que somos y en lo que es Dios para nosotros.

Por eso necesitamos de seguridades externas.

No se trata de librarse de los demás, sino de liberarse de uno mismo.

…………………………

La necesidad de juzgar, de condenar, de aislar al que no piensa como nosotros,

es la mejor prueba de incomprensión del evangelio.

Todos los fundamentalismos son fruto de la misma actitud,

una falta de confianza en Dios y en la Vida.

……………………..

Fray Marcos

Sobre el aborto y la ética

Por Benjamín Forcano

ATRIO: Artículo publicado en cuartopoder.es de La Tribuna

Postura clásica y postura moderna en torno al aborto

Sale de nuevo a la palestra pública el tema del aborto. Y salen de nuevo las posturas encontradas, unas a favor y otras en contra. Sobre el tema brotan enardecidas las disputas y los reproches: el Gobierno actual del PP se alía con la Jerarquía eclesiástica para modificar la legislación reciente,  aprobada parlamentariamente por el Gobierno anterior del PSOE. Llevar a cabo tal modificación, supondría un desprecio a la ciudadanía que la  debatió y la aprobó y, como consecuencia, un paso atrás, un retroceso en la conquista de la libertad y derechos  humanos. Leer más

Papa crea una comisión para la reforma del Banco Vaticano

El Papa Francisco ha nombrado una comisión pontificia de cinco miembros que analizará las actividades del Instituto de Obras Religiosas (IOR), conocido como el Banco Vaticano, según ha informado el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Padre Federico Lombardi. Francisco quiere saber si el IOR sigue «la misión de la Iglesia».

Jesús Mauleón escribe un ‘Apasionado adiós’ en un poemario

Es una declaración de amor, por supuesto, y una declaración de gratitud a la vida a la belleza natural, a tanto como he tenido ocasión de vivir. El poeta Jesús Mauleón ha sobrepasado los 75 años de edad y, ante lo que pueda venir, ha querido despedirse de la vida con su último poemario. «Estoy viviendo a mi edad ya la cima de un regalo, y sentado a las delicias postreras de un banquete, como digo en uno de los poemas», explica este poeta y sacerdote.

Las horas bajas del M23 en el Este del Congo

MUNDO NEGRO
José Carlos Rodríguez Soto

Escribo desde Goma, donde espero pasar los siguientes dos meses. Hace ahora algo más de un año surgía en esta zona del Este de la RD Congo un nuevo grupo rebelde: el M23, formado sobre todo por milicianos de etnia tutsi. En realidad era una reedición de otra rebelión: la del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo, liderado por Laurent Nkunda, que firmó un acuerdo de paz con el gobierno congoleño el 23 de marzo (de ahí el nombre) del 2009. Leer más

Cuando digo “Dios”

JOSÉ ARREGI

El próximo sábado 29 de junio, el movimiento American Atheists va a inaugurar en una pequeña ciudad de Florida el primer monumento al ateísmo en EEUU. Está ubicado a pocos metros del monumento a los «Diez Mandamientos», e incluye una lista de los castigos divinos que recoge la Biblia por trasgredir esos preceptos.

Tienen razón los ateos de negar al dios que niegan, pues no existe. Pero afirmar que no existe ¿no es tan dogmático como afirmar que existe? Sí, es una opción imposible de demostrar. Creo, sin embargo, que es más coherente con las ciencias actuales y con todas las místicas pensar que no existe el dios que pensamos o negamos en nuestros conceptos. De modo que diré: Leer más

El ser humano como nudo de relaciones totales

Leonardo Boff, teólogo

Redes Cristianas

En 1845, Karl Marx escribió sus famosas 11 tesis sobre Feuerbach, publicadas solamente en 1888 por Engels. En la sexta tesis Marx dice algo cierto, pero reduccionista: «La esencia humana es el conjunto de las relaciones sociales». Efectivamente no se puede pensar la esencia humana fuera de las relaciones sociales, pero es mucho más que eso, pues resulta del conjunto de sus relaciones totales. Leer más

Roma «consagra» a la Teología de la Liberación

La Santa Sede considera a la Teología de la Liberación «una de las corrientes más significativas de la teología católica del siglo XX«. El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller, da carta de validez e indica que es una corriente significativa de la teología católica.