El escándalo de una beatificación sectaria

CRISTIANAS Y CRISTIANOS DE BASE DE MADRID. Comisión de Laicidad.

El día 9 de octubre, en la Catedral de la Almudena, la Conferencia Episcopal Española va a presentar públicamente los Himnos y Misa de los mártires del siglo XX, como acto previo a la ceremonia de beatificación de 522 personas que, según la Iglesia, sufrieron martirio en 1936 a causa de su fe, y que se celebrará solemnemente en Tarragona el próximo 13 de Octubre.  A dicha ceremonia ha sido invitada la Casa Real y estará presente mediante videoconferencia el Papa Francisco. Leer más

El Papa Francisco habla con un no creyente de hombre a hombre

Leonardo Boff en Atrio

Francisco, obispo de Roma, se despojó de todos los títulos y símbolos de poder que no hacen otra cosa que distanciar a unas personas de otras y publicó una carta en el principal periódico de Roma, La Repubblica, respondiendo a su ex-director y conocido intelectual no creyente Eugenio Scalfari. Éste había planteado públicamente algunas preguntas al obispo de Roma. Francisco realizó un acto de extraordinaria importancia, no solo porque lo hizo de una forma sin precedentes sino principalmente porque se mostró como un hombre que habla a otro hombre en un contexto de diálogo abierto, colocándose al mismo nivel que su interlocutor. Leer más

Entrevista del Papa con Scalfari (Diario La Republica)

Redacción de Religión Digital, 1 de octubre de 2013

Este es el Papa Francisco. Si la Iglesia se vuelve como él la piensa y la quiere, habrá cambiado una época
(Eugenio Scalfari).- Me dice el Papa Francisco: «El mal más grave que afecta al mundo en estos años es el paro juvenil y la soledad de los ancianos. Los mayores necesitan atención y compañía, los jóvenes trabajo y esperanza, pero no tienen ni el uno ni la otra; lo peor: que ya no los buscan más. Les han aplastado el presente. Dígame usted: ¿se puede vivir aplastado en el presente? ¿Sin memoria del pasado y sin el deseo de proyectarse en el futuro construyendo un proyecto, un futuro, una familia? ¿Es posible continuar así? Este, en mi opinión, es el problema más urgente que la Iglesia tiene que enfrentar». Leer más

Los últimos días del «vicepapa» español

Semana decisiva para el futuro de la Iglesia española. Francisco ya tiene perfilado el plan para el Episcopado post Rouco. Se acerca el día, y se disparan los rumores. ¿El 15 de octubre, tras la beatificación de mártires y la marcha de Bertone? ¿El día 4, después de la previsible reforma curial? A lo largo del fin de semana, diversos «fontaneros» de Añastro incluso, especulan con la posibilidad de que Francisco acepte la renuncia del cardenal Rouco este mismo martes, coincidiendo con la Comisión Permanente de la CEE.

Neuroteología

Leo que científicos británicos han creado un “androide”, un robot capaz de pensar, y me quedo pensativo, imaginando con cierta confusión una máquina preguntándose a sí misma: “¿Yo qué soy?”. Inmediatamente, la pregunta rebota y me la dirijo a mí mismo con la misma confusión: “¿Y yo? ¿Qué soy yo?”.
Las ciencias modernas estimulan a la teología con nuevos interrogantes y búsquedas. Las neurociencias –junto con las diversas ramas de la biogenética– se llevan en ello la palma. Sus investigaciones, todavía incipientes, nos abren a descubrimientos insospechables que cambiarán nuestro mundo. Todos los campos del saber y de la vida se están ya resituando: no solo se habla de neuropsiquiatría y de neurolingüistica, sino también de neuroeconomía, neuropolítica, neurocultura, neuroderecho, neuroética. Y también de neuroteología. Con razón. Leer más

Las beatificaciones de Tarragona

Editorial Redes Cristianas

Todavía hay vencidos y vencedores

El próximo 13 de octubre, en Tarragona, 523 personas recibirán el honor de los altares como mártires durante la guerra civil. Setenta y cinco años después de aquellos hechos, la jerarquía de la Iglesia católica parece querer mantener las heridas abiertas, honrando masivamente a las víctimas de un solo bando. Este hecho pone de manifiesto su incapacidad para superar las posiciones de entonces, y que sigue considerando aquella la guerra como una cruzada. Leer más

Alemania se engaña y engaña a Europa

Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla
Publico

En los últimos meses se ha dado gran importancia a las elecciones alemanas de hoy domingo, considerándolas precursoras de un cambio de políticas en Europa pero creo que no la van a tener, pues me parece que la situación política y económica no variará mucho allí ni en Europa, sea cual sea su resultado.

Una nueva victoria de los conservadores no sólo no modificará la política de Merkel, sino que incluso es posible que lleve a debilitar el impulso que su gobierno había dado a la economía en los últimos meses para mejorar su imagen ante el electorado y a reforzar su fundamentalismo. Y no cabe esperar ni siquiera alguna tímida reformulación del discurso europeo si no se endurece con firmeza la posición de otros socios de la eurozona. Leer más

26º DOMINGO T.O., «EL AMOR NUNCA PUEDE DESLIGARSE DE LA COMPASIÓN», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos

Lc 16, 19-31

Por última vez, después de una insistencia machacona, nos habla Lucas de la riqueza. Yo también tengo claro que en materia de riqueza no haremos caso ni aunque resucite un muerto. La parábola va dirigida a los fariseos. Acaba de decir el evangelista: «Oyeron esto los fariseos, que son amigos del dinero, y se burlaban de él». Jesús apoyándose en las creencias que ellos aceptaban, quiere hacerles ver que, si de verdad creyeran lo que predican, no estarían tan pegados a las riquezas.

Esta parábola nos dice lo mismo que Mt 25,34-46: «Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber…» Las dos hay que entenderlas dentro de una visión mitológica del más allá: premio y castigo más allá, como solución de las injusticias del más acá.

Utilizar estos textos para seguir hablando de un premio para los pobres y un castigo para los ricos en el más allá, no tiene sentido alguno; a no ser que se busque la resignación de los pobres para que no se revelen contra la injusticia y poder así seguir disfrutando los ricos de sus privilegios. Aunque tengamos la obligación de superar el lenguaje de la época, el verdadero mensaje sigue siendo válido.

Para comprender por qué el rico, que comía y vestía de lo suyo, es lanzado al «hades» (no nuestro infierno), debemos explicar el concepto de rico y pobre en la Biblia. No existe en el AT un concepto puramente sociológico de rico y pobre, porque nada se podía desligar del aspecto religioso.

Para nosotros «rico» y «pobre» son conceptos que hacen referencia a una situación social. Rico es el que tiene más de lo necesario para vivir y puede acumular bienes. Pobre es el que no tiene lo necesario para vivir y pasa necesidades vitales.

En el AT la perspectiva es siempre religiosa. Fueron los profetas, sobre todo Amós, los que levantaron la liebre y denunciaron la maldad de la riqueza. Su razonamiento es simple. La riqueza se amasa siempre a costa del pobre. El rico se erige en señor del pobre. Pero para un judío el único Señor es Dios, por lo tanto el rico usurpa el señorío de Dios y con ello está fallando religiosamente.

Pobres, en el AT, sobre todo a partir del destierro, eran aquellos que no tenían otro valedor que Dios. Se trataba de los desheredados de este mundo que no tenían nada en qué apoyar su existencia; no tenían a nadie en quien confiar, pero seguían confiando en Dios. Esta confianza era lo que les hacía agradables a Dios, que no les podía fallar (Lázaro, -´el ´azar en hebreo- significa Dios ayuda).

Ahora comprenderéis por qué el evangelio da por supuesto que las riquezas son malas sin más matizaciones. No se dice que fueran adquiridas injustamente ni que el rico hiciera mal uso de ellas, simplemente las utilizaba a su antojo. Si Lázaro no hubiera estado a la puerta, no habría nada que objetar. Pero es precisamente el pobre, el que con su sola presencia, llena de maldad el lujo y los banquetes del rico. Tampoco Lázaro se propone como ejemplo moral de pobre, sino como contrapunto a la opulencia del rico.

Para comprender que no es fácil descubrir el verdadero sentido del evangelio, basta ver el comportamiento de Jesús. Sin duda ninguna, Jesús manifiesta una predilección por todos los que necesitaban liberación, entre ellos los pobres; pero también admitió la visita de Nicodemo, era amigo de Lázaro, aceptó la invitación de Mateo, acogió con simpatía a Zaqueo, fue a comer a casa de un fariseo rico, etc.

No es fácil descubrir las motivaciones profundas de la manera de actuar de Jesús. Jesús descubrió que la riqueza acumulada y no compartida, impide entrar en el Reino de los cielos; así lo predicó sin contemplaciones. Pero su actitud no fue excluyente, sino abierta y de acogida para con los ricos.

La clave de todo el relato es que el rico no descubrió a Lázaro que estaba a la puerta con los perros (animal impuro); aunque parece que después si lo reconoce cuando lo ve en el «seno de Abrahán». Es aquí donde debemos ver el toque de atención de la parábola. Vivimos tan enfrascados en nuestro hedonismo, que no queremos ver la miseria que existe en el mundo. Y eso que hoy, ni siquiera tenemos que salir a la puerta para descubrirla, porque se está colando a todas horas, dentro de casa por la ventana de la televisión.

El mensaje del evangelio no pretende solucionar un problema social sino a denunciar una falsa actitud religiosa. Una correcta actitud religiosa solucionaría la injusticia social. El evangelio está a años luz del capitalismo, pero también del comunismo. Jesús predica el «Reino de Dios», que consiste en hacer de todos los hombres una comunidad de hermanos.

La diferencia es sutil, pero sustancial. El comunismo reparte los bienes, pero mantiene al pobre en su pobreza para seguir justificándose. Jesús propone compartir como fruto del amor que nos une. La consecuencia sería la misma, que los ricos dejarían de acaparar y los pobres dejarían de serlo, pero el camino recorrido humanizaría tanto al rico como al pobre.

Seguramente que el rico de hoy hacía favores e invitaría a comer a sus hermanos y a los amigos ricos como él. Esa actitud no garantiza humanidad alguna. El amor cristiano solo está garantizado cuando hago algo por aquel que no va a poder pagármelo de ninguna manera.

El amor que pide Jesús nunca se puede desligar de la compasión. Amor sin compasión es interés. Un niño no tiene compasión por su madre, por eso lo que siente por ella no es «amor» sino interés radical, porque en ello le va la vida. La inmensa mayoría de las relaciones que calificamos como amor, no superan el listón del interés egoísta.

Ahora podemos entender por qué refugiarse en la incapacidad de cada uno para solucionar el hambre del mundo no puede ser excusa para no hacer nada.

Vuelvo a recordarlo, la denuncia no es de un problema social, sino religioso. Nuestra pasividad está demostrando que la religión no es más que una tapadera que intenta sumar alguna seguridad espiritual a las seguridades materiales que nos tranquilizan.

Jesús no te está pidiendo que soluciones el hambre del mundo, sino que salgas de tu error al confiar en la riqueza como salvación. No se te pide que salves el mundo, sino que te salves tú. Ahora bien, si los ricos dejásemos de acaparar bienes, inmediatamente llegarían a los pobres.

Me daría por satisfecho si todos nosotros saliéramos de aquí convencidos de que la pobreza no es un problema que alguien tiene que solucionar, sino un escándalo en el que todos participa¬mos y del que tenemos la obligación de salir.

No es suficiente que aceptemos teóricamente el planteamiento y nos dediquemos a criticar las injusticias que se están cometiendo hoy en el mundo. Es lo que hacemos todos. Se trata de descubrir que aunque yo esté dentro de la más estricta legalidad cuando acumulo bienes materiales, eso no garantiza que mi relación con los hombres, y por lo tanto con Dios sea la correcta.

No basta con que los ricos sean despojados de su riqueza, porque los ahora pobres ocuparían inmediatamente su lugar. Eso ha pasado en todas las revoluciones sociales. La única solución es la que propone Jesús y pasa por superar todos el egoísmo y hacer un mundo de hermanos.

Es verdad que los ricos no se consideran hermanos de los pobres, pero no es menos cierto que los pobres tampoco se consideran hermanos de los ricos. El evangelio va mucho más allá de la solución de unas desigualdades sociales, pero también esas injusticias quedarían superadas con un verdadero amor-compasión.

No podemos desarrollar nuestra religiosidad sin contar con el pobre. Nuestra religión, olvidando el evangelio, ha desarrollado un individualismo absoluto. Lo que cada uno debe procurar es una relación intachable con Dios. La moral católica está encaminada a perfeccionar esta relación. Pecado es ofender a Dios y punto. El evangelio nos dice algo muy distinto. El único pecado que existe es olvidarse del hombre que me necesita. Mi grado de acercamiento a Dios es el grado de acercamiento al otro. Todo lo demás es idolatría.

Meditación-contemplación

«Tienen a Moisés y a los profetas, que los escuchen».

No hay peor sordo que el que no quiere oír.

Todos los que han tenido una gran experiencia de humanidad, nos lo advierten;

Pero nosotros sólo escuchamos las sirenas del hedonismo.

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Intenta ir un poco más allá de los sentidos.

Instintos, apetitos y pasiones no son malos, pero son insuficientes.

Solo las exigencias de tu verdadero ser, te llevarán a la plenitud.

No tienes que renunciar a nada, sino elegir lo mejor para ti, aquí y ahora.

…………..

Deja de orientar tu vida bajo la perspectiva de un premio o de un castigo.

Dios te está dando unas posibilidades de plenitud aquí y ahora.

No desarrollar esa potencialidad, es la verdadera condenación.

Tú solito has malogrado tu existencia.

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Fray Marcos

 

26. IGANDEA URTEAN ZEHAR, «AXOLARIK EZA BAZTERTU-ROMPER LA INDIFERENCIA», Jose A. Pagola

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Lucas 16, 19-31
Lukasen arabera, Jesusek «ezin izan zarete Jainkoaren eta diruaren zerbitzari» oihu egin zuenean, entzuten ari zitzaizkion eta diruaren adiskide ziren fariseu batzuek «barre zegioten». Alabaina, Jesusek ez du atzera egin. Handik gutxira, parabola bihotz-urratzaile bat esango du, aberastasunen esklabo direnek begiak ireki ditzaten.

Odola darion egoera bat deskribatu du Jesusek hitz gutxitan. Gizon aberats bat eta eskale behartsu bat elkarrengandik hurbil bizi dira; aberatsaren oparotasun iraingarriko bizitzaren eta behartsuaren mutur-muturreko miseriaren artean den leizeak bereizten ditu biak.

Kontakizunak, bi pertsonaiak deskribatzean, bien arteko kontrastea azpimarratzen du. Aberatsa purpuraz eta liho fin-finez jantzia da; behartsuaren gorputza, berriz, zauriz josia. Aberatsa banketez bankete bizi da, jaiegunetan bezala astegunetan; behartsua, berriz, haren atarian bizi da etzanik, aberatsaren mahaitik eroritako apurrak ahora eraman ezinik. Soilik, zakarrontzira zer jango datozen txakurrek miazten dizkiote zauriak.

Ez da esaten inoiz ere aberatsak behartsua esplotatu duenik edota tratu txarra eman edo mespretxatu duenik. Esango litzateke aberatsak ez duela ezer txarrik egin. Halaz guztiz, haren bizitza osoa da gizatasunik gabea, zeren bere ongizatea bakarrik baitu buruan. Harrizkoa du bihotza. Behartsua ez da ezer harentzat. Begi aurrean du, baina ez du ikusten. Aurre-aurrean du aberatsak behartsua, gaixorik, goseak eta bertan behera utzia, baina ez da gai atea ireki eta hartaz arduratzeko.

Ez gaitezen engaina. Jesus ez da ari salatzen hogeita hamargarren urteetako Galileako egoera hura bakarrik. Geure atarian, ordu batzuetako hegalaldira, miseriarik ikaragarrienean bizi eta hiltzen ari diren herri osoak ditugula, oparotasunean bizitzen ohituak gaudenon kontzientziari astindu bat eman nahian dabil Jesus.

Gizatasunik eza da «ongizatearen geure gizarte honetan» hesitu nahi izatea, «gaizkizatearen beste gizarte» horri ezikusiarena eginez. Jarrera krudela da «errugabetasun-ilusio ezkutuko» hori, kontzientzia lasai izateko aukera ematen digun ilusio hori alegia, elikatzen jarraitu nahi izatea, pentsatuz errua guztiena dela eta inorena ez dela.

Geure lehen egitekoa axolarik eza baztertzea da. Gogor egitea errukirik ez duen ongizateaz gozatzeari. Ez jarraitzea gogoz urruntzen munduan den miseria eta gosea urruntasun abstraktu baterantz, horrela bizi ahal izateko entzun gabe inolako deiadar, intziri edo lanturik.

Ebanjelioak erne eta azti bizitzen laguntzen ahal digu, gero eta gehiago eskastu gabe geure sentiberatasuna zokoratuen sufrimenduaren aurrean, anai-arreba arteko erantzukizunaren zentzua galdu gabe eta zerbait egin dezakegunean pasiboki bizitzen segitu gabe.

26 Tiempo ordinario (C) Lucas 16, 19-31
ROMPER LA INDIFERENCIA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 25/09/13.- Según Lucas, cuando Jesús gritó “no podéis servir a Dios y al dinero”, algunos fariseos que le estaban oyendo y eran amigos del dinero “se reían de él”. Jesús no se echa atrás. Al poco tiempo, narra una parábola desgarradora para que los que viven esclavos de la riqueza abran los ojos.

Jesús describe en pocas palabras una situación sangrante. Un hombre rico y un mendigo pobre que viven próximos el uno del otro, están separados por el abismo que hay entre la vida de opulencia insultante del rico y la miseria extrema del pobre.

El relato describe a los dos personajes destacando fuertemente el contraste entre ambos. El rico va vestido de púrpura y de lino finísimo, el cuerpo del pobre está cubierto de llagas. El rico banquetea espléndidamente no solo los días de fiesta sino a diario, el pobre está tirado en su portal, sin poder llevarse a la boca lo que cae de la mesa del rico. Sólo se acercan a lamer sus llagas los perros que vienen a buscar algo en la basura.

No se habla en ningún momento de que el rico ha explotado al pobre o que lo ha maltratado o despreciado. Se diría que no ha hecho nada malo. Sin embargo, su vida entera es inhumana, pues solo vive para su propio bienestar. Su corazón es de piedra. Ignora totalmente al pobre. Lo tiene delante pero no lo ve. Está ahí mismo, enfermo, hambriento y abandonado, pero no es capaz de cruzar la puerta para hacerse cargo de él.

No nos engañemos. Jesús no está denunciando solo la situación de la Galilea de los años treinta. Está tratando de sacudir la conciencia de quienes nos hemos acostumbrado a vivir en la abundancia teniendo junto a nuestro portal, a unas horas de vuelo, a pueblos enteros viviendo y muriendo en la miseria más absoluta.

Es inhumano encerrarnos en nuestra “sociedad del bienestar” ignorando totalmente esa otra “sociedad del malestar”. Es cruel seguir alimentando esa “secreta ilusión de inocencia” que nos permite vivir con la conciencia tranquila pensando que la culpa es de todos y es de nadie.

Nuestra primera tarea es romper la indiferencia. Resistirnos a seguir disfrutando de un bienestar vacío de compasión. No continuar aislándonos mentalmente para desplazar la miseria y el hambre que hay en el mundo hacia una lejanía abstracta, para poder así vivir sin oír ningún clamor, gemido o llanto.

El Evangelio nos puede ayudar a vivir vigilantes, sin volvernos cada vez más insensibles a los sufrimientos de los abandonados, sin perder el sentido de la responsabilidad fraterna y sin permanecer pasivos cuando podemos actuar. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

El Papa habla, parte de la Iglesia calla y algunos otorgan

La entrevista del Papa ha dejado fría a la parte de la Iglesia española más beligerante en redes y medios de comunicación. Algunas de las caras visibles del catolicismo en España, como Juan Manuel de Prada, han mostrado ya su decepción por las palabras del Pontífice. Los católicos de base no disimulan su entusiasmo.

El Papa Francisco llama la atención. Y su entrevista, realizada por un periodista jesuita y publicada la semana pasada al unísono por cientos de medios en el mundo, ha sido la más polémica y comentada que se le ha hecho a un Pontífice. Sin embargo, hay una parte muy relevante del público objetivo al que se dirigía esa entrevista que no se ha dado por enterado. Y cuando lo ha hecho, ha sido para mostrar su decepción por el mensaje que trata de enviar el nuevo cabeza de la Iglesia, o para recelar de los nuevos aires que parecen llegar desde Roma. Leer más