Éxito mundial de la iniciativa de RD para responder al cuestionario del Papa sobre la familia

Todos los resultados serán enviados en enero a la CEE, la Nunciatura y la Santa Sede. Católicos de los cinco continentes envían sus respuestas a nuestra web. Apenas han transcurrido cuatro días desde que se puso en marcha la iniciativa, y ya podemos anunciar que, gracias a nuestros lectores, se ha convertido en un auténtico éxito mundial. Casi doscientas personas, procedentes de los cinco continentes, han respondido hasta la fecha al cuestionario hecho público por la Santa Sede de cara al Sínodo Extraordinario sobre la familia.

Redes Cristianas apoya la iniciativa de Religión Digital “Respondamos al Papa Francisco” sobre el cuestionario para el Sínodo de la Familia

REDES CRISTIANAS

Está dando y va a dar mucho que hablar el cuestionario que el Papa envió a todos los obispos para preparar el Sínodo. La idea es que los prelados recojan en sus diócesis el sentir de la gente. Porque Francisco, amén de ser el papa de la sinodalidad, es también el Papa del ‘sensus fidelium’. Quiere saber qué es lo que piensa el pueblo de Dios sobre temas de familia y de moral. Temas controvertidos y polémicos, pero no dogmáticos. Porque, si algo quiere resolver al respecto, sólo lo hará cuando esté completamente seguro de que cuenta con el apoyo masivo del pueblo de Dios. Vox populi, vox Dei. Leer más

La situación de los divorciados preocupa a la Iglesia

El Papa Francisco esta dando muestras inequívocas de ser especialmente sensible a esta dolorosa situación por la que atraviesan estos hermanos nuestros y pide para ellos una acogida cordial con la intención de que puedan sentirse como en casa, recientemente acaba de enviar un cuestionario a todos los obispos del mundo que puede servir de termómetro para el próximo Sínodo que sobre la familia se celebrará en Roma en Octubre del 2014. Así mismo el Cardenal Prefecto de la Congrgación para la doctrina de la Fe Mons. Gerhard L. Müller se ha ocupado de este asunto en un importante documento publicado por L´Oservatore Romano. Todo parece indicar que algo se está cociendo y que se siente la necesidad urgente de encontrar una vía de solución al sufrimiento que vienen padeciendo muchos católicos que se encuentran en esta situación, aunque ello suponga «repensar toda la pastoral matrimonial».

LA GENIALIDAD DEL APÓSTOL PABLO

Del apóstol san Pablo se han dicho muchas cosas. No siempre positivas e incluso algunas muy negativas. Se ha dicho que el apóstol de los gentiles en realidad desfiguró el evangelio de Jesús. Que se inventó «otra cosa» muy diferente que no tenía nada que ver con el Maestro. Por otro lado están aquellos que prácticamente han «divinizado» a Pablo, ya que sus escritos son considerados como «palabra de Dios», que han de valer para todo creyente de todas las épocas y en todo lugar. Leer más

Al papa Francisco, sobre la familia

El blog de José Arregi

Querido papa Francisco:

Como hoy todo corre tan rápido, ya ha llegado a nuestras manos el cuestionario sobre la familia que Ud. acaba de dirigir a los obispos de todo el mundo: 38 preguntas bien concretas, organizadas en 8 bloques temáticos. Entendemos que no somos solamente el objeto, sino también el destinatario de esas preguntas que nos afectan –y duelen– incluso más que a los obispos. Por eso nos permitimos responderlas directamente, por el cariño que le tenemos y la confianza que nos inspira. ¡Gracias, papa Francisco, por preguntarnos sobre tantas cuestiones incómodas que han sido y siguen siendo tabú! ¡Y gracias por escucharnos, por acoger nuestras voces salidas del alma, con sus certezas y sus dudas. Leer más

32º DOMINGO T.O., «EL VALOR DE ESTA VIDA PARA LA VIDA», José E. Galarreta

Escrito por  José Enrique Galarreta
FE ADULTA

Lc 20, 27-38

El texto se sitúa en la última semana de Jesús, en Jerusalén y en el Templo, donde se produce la última predicación de Jesús, continuamente hostigado por los Fariseos, Doctores y Sacerdotes.

Es llamativa y significativa la semejanza de los Sinópticos en estos relatos. Los exponemos esquemáticamente a continuación.

Los tres evangelistas presentan el mismo relato, y los tres en el mismo contexto:

MARCOS 11 y ss.

MATEO 21 y ss.

LUCAS 19,28 y ss.

Entrada mesiánica en Jerusalén

Entrada mesiánica en Jerusalén

Entrada mesiánica en Jerusalén

Enseña en el Templo

La higuera estéril

La Higuera estéril

Ataque de Sacerdotes y ancianos

Ataque de sacerdotes y ancianos

Ataque del Sanedrín

Parábola de los dos hijos

Parábola de viñadores homicidas

Parábola de viñadores homicidas

Parábola de viñadores homicidas

Parábola del festín nupcial

El tributo al César

El tributo al César

El tributo al César

La resurrección (saduceos)

La resurrección (saduceos )

La resurrección (saduceos)

El Mayor Mandamiento

El mayor Mandamiento

Contraataque de Jesús

Contraataque de Jesús

Contraataque de Jesús

Invectivas contra los escribas

Invectivas contra los escribas

Invectivas contra los escribas

El óbolo de la viuda

El óbolo de la viuda

Lamentación por Jerusalén

Anuncio destrucción del Templo

Anuncio destrucción del Templo.

Anuncio destrucción del Templo

Nuestro texto de hoy se inscribe por tanto en un contexto polémico: «La última y definitiva» polémica de Jesús con las autoridades político-religiosas. Después de esto, viene el complot para prender a Jesús y los relatos de la Pasión.

Ya ha se han dado los enfrentamientos de Jesús con los fariseos (el tributo al César). Ahora viene el ataque de los saduceos.

Los saduceos son ante todo miembros de la aristocracia sacerdotal, y forman una corriente tanto religiosa como política. Dominan el Sanedrín y entre ellos se elige al Sumo Sacerdote. Defienden una conducta más libre y mundana que los fariseos, y están abiertos a colaborar con los poderes extranjeros.

En su teología no entra la inmortalidad. Por eso, el caso que presentan es un tanto cínico. Jesús lo advierte y (como tantas veces) no contesta directamente a lo que le preguntan sino a lo esencial, a lo que deberían haber preguntado.

Cuando los saduceos se retiren, atacarán los escribas (el primer mandamiento). Los escribas son los «sabios», los doctores, encargados de la custodia, interpretación y enseñanza de «La Ley». Suelen ejercer su función en la Sinagoga o en el Templo. Haciendo un paralelo con nuestro tiempo, se les podría llamar «los teólogos» de la época.

En ambos casos, se propone a Jesús una prueba. En varios lugares del evangelio aparece la expresión «para tentarle». Los «Sabios» de Israel o bien intentan desprestigiarle ante el pueblo, o bien comprobar simplemente su sabiduría. Jesús se muestra invencible, incluso bajando al terreno de la increíble casuística rabínica a que dan lugar los innumerable preceptos de la Ley.

La prueba es, en este caso, sobre quisicosas legales. Otras veces en cambio las preguntas afectan a la esencia de la Ley. En el caso presente, Jesús no entra en el tema. Dice, casi expresamente, que «el cielo es otra cosa».

Es importante tener en cuenta que, en este y otros casos, Jesús emplea la terminología, los conceptos y creencias habituales en el mundo que le rodea, sin que esto signifique que los avale. (Así, en las nociones de «premio-castigo», «el fin de los tiempos»… y otros muchos).

Para un lector poco informado puede resultar complicado distinguir entre el mensaje de Jesús y su utilización de los conceptos y modos acostumbrados en su entorno. Pero es, naturalmente, el conjunto del mensaje de Jesús el que define el valor y la importancia de cada afirmación concreta. (Aplicable igualmente al diverso valor de cada parte del A.T.)

Jesús se muestra invencible en lo dialéctico, en el terreno preferido de sus adversarios: la casuística acerca de la Ley. Es sorprendente que los doctores y los sacerdotes le llamen «Maestro», a él, el «inculto» carpintero de Nazaret (¿pura ironía malintencionada?).

El tema concreto es la vida eterna, llamada «resurrección», pero, por encima de él, hay en estos capítulos un mensaje global claro y más importante: Jesús es la Nueva Ley, el Nuevo Templo. Se ha cumplido la Promesa, termina la Antigua Alianza. El que vea que su cumplimiento es Jesús entrará en lo Nuevo.

A propósito de tres temas concretos, se está planteando el rechazo de Jesús por parte de los jefes del pueblo. Las tinieblas rechazarán la luz. (Y éste será tema fundamental en Marcos y en Juan).

Jesús aprovecha la oportunidad que le brindan los Saduceos para entrar en el tema de fondo, la «resurrección», la vida después de la muerte, que importa mucho más que la casuística presentada.

Es un ejemplo típico, y una denuncia. Aquellos hombres han invertido el sentido de la Palabra de Dios. En vez de estudiarla como un mensaje de salvación, la utilizan para su propio prestigio y para satisfacción de curiosidades intelectuales que poco o nada tienen que ver con su verdadero sentido.

Utilizar la Palabra. Es una tentación ancestral de Israel: usar la Palabra para mis propios fines, para mi Ciencia, para mi Prestigio, para mi Consuelo, para sentirme Privilegiado. Utilizar la Palabra es utilizar a Dios para mis intereses.

La Palabra se nos ha dado para exigirnos más que a nadie y para transformarnos en Palabra viviente, para que los hombres puedan creer. No se puede transmitir la Palabra más que siendo fieles a sus exigencias.

Israel se apoderó de Dios. Y el mensaje último de estos relatos es:»El Templo será destruido», es decir, no hay «Dios-para-vosotros», no es «vuestro Dios», no «reside entre vosotros» en sentido exclusivo. Dios no está con Israel para Israel, sino para el mundo, y si Israel lo «utiliza» para sí mismo, Dios no está con Israel.

«El Templo será destruido» es la mayor blasfemia que se puede decir a un Israelita que ha entendido que Dios está ahí como seguridad del pueblo.

La aplicación a la Iglesia y a nuestra espiritualidad es evidente. Nosotros y la Palabra. Solemos tener dos tentaciones:

1. Inventar la Palabra. No podemos ir alegremente a la Escritura para ver qué se me ocurre. Ni jugar con la Palabra. La Escritura tiene un sentido, y en eso, en lo que dice el autor, está (o puede estar) la Palabra.

No pocas veces acudimos a la lectura de la Escritura como a un libro mágico, a través de cuyas frases Dios me dirige un mensaje oportuno para el momento en que vivo. El cristiano es un «oyente de la Palabra» habitual, no ocasional, vive de la Palabra siempre, no simplemente acudiendo a ella como a un recetario para casos de emergencia.

2. Dios de vivos. No caigamos en los mismos errores que acabamos de denunciar. La Palabra de Dios no nos ha dicho «cómo» es la inmortalidad, la Resurrección, el Cielo.

La misma palabra «resurrección» es engañosa: dada la evidencia de la muerte corporal, y la nebulosa de aquella cultura sobre el compuesto humano (cuerpo-mente-alma-espíritu), la palabra «resurrección» evoca una imagen física del cuerpo, nuevamente animado por el «espíritu» (el soplo de Dios), que se levanta, por la fuerza de Dios, después de morir.

Son imágenes, maneras de visibilizar las creencias. Tampoco hoy tenemos ideas claras sobre el ser completo del hombre; recurrimos a Pitágoras y Platón y hablamos de cuerpo-alma, pero esto no es Palabra de Dios sino una teoría filosófica con muchos problemas, y con la ventaja de que no tenemos otra mejor.

Pero lo que se nos ha comunicado es un mensaje religioso, no antropológico: «no morirás» significa que la vida humana es más que la vida visible, material, temporal.

«Cómo puede ser eso», no se nos ha comunicado. Y recurrimos a los símbolos. Pablo lo define como una gestación: aún no hemos sido dados a luz. La muerte como parto, como liberación, como llegada a la Vida. Otra imagen es el Pueblo Peregrino en el desierto, que camina hacia la Patria, hacia la Casa del Padre. Y lo que importa es llegar.

Todas las imágenes son buenas, aunque todas insuficientes. («Ni ojo vio, ni oído oyó, ni naturaleza alguna puede imaginar lo que Dios reserva para sus elegidos» Romanos 8,18.)

No puede concebirse siquiera la enseñanza de Jesús sin una referencia expresa a «la vida eterna». Creo que a veces se hace una lectura muy reductiva de la «escatología» de Jesús, limitándola a «la llegada inminente del fin de los tiempos».

Lo que está más claramente presente en Jesús es la llegada cierta del fin del tiempo de cada persona y, como consecuencia, el valor de esta vida para La Vida.

Para explicar esto hemos construido muchas imágenes, pero la mejor imagen de la relación entre esta vida y La Vida está sin duda en las «parábolas vegetales» de Jesús: la relación entre la semilla y la cosecha. Se siembra en la tierra, parece que la semilla muere, pero germina y da fruto centuplicado.

Por esto, la relación entre esta vida y la otra de ninguna manera destruye el valor de esta vida. Al revés, esta vida queda revalorizada, puesto que el resultado de lo que hacemos en esta vida es definitivo, es para siempre. Pablo lo dijo muy bien:

«cuando esto corruptible se revista de incorruptibilidad, y esto mortal se revista de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «¿Dónde está, muerte, tu victoria…?» (1 Cor. 15,53)

Todo esto tiene aplicación a la persona y a la humanidad. Sembrar vida eterna no es simplemente un tema individual; construir la humanidad aquí es sembrar la humanidad eterna.

Dar de comer al hambriento, atender al que fue asaltado por ladrones… es decir, crear aquí una humanidad liberada de males no es el final, porque todo esto acaba en la muerte, pero es la siembra, que florecerá en cosecha definitiva.

¿Cómo puede ser eso? Volvamos a la fidelidad a la Palabra y al reconocimiento de que solamente sabemos lo que la Palabra nos ha dicho. «No se puede ver a Dios sin morir» significa que solamente en La Vida contemplaremos la verdad entera.

En palabras de Juan: «Aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando se manifieste seremos semejantes a Él, porque le veremos cara a cara» (I Jn. 3,2)

Pero la esencia del mensaje es más profunda. ¿Por qué creemos en la vida más allá de la muerte? Porque creemos en Abbá. Como siempre, como todo, esta es la fuente de toda la fe. Si creemos en Jesús aceptamos, ante todo, su mensaje sobre Dios. Dios no es el ingeniero todopoderoso que crea una máquina y cuando se estropea la tira, sin más.

Dios es la Madre que engendra hijos por amor y por amor trabaja por sacarlos adelante. A nuestras madres, se les mueren los hijos. A nosotros se nos mueren los padres, los amigos… porque no somos todopoderosos. Si lo fuéramos, no se nos morirían. Pero nosotros creemos en Abbá, todopoderoso.

Creemos en el Amor Todopoderoso. Y al amor todopoderoso no se le mueren los hijos.

Cuando recitamos el Credo decimos: «creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra». Y no lo decimos bien, porque esto, con la mentalidad de Jesús, significa: «Creo que el Todopoderoso Creador del cielo y de la tierra es mi papá».

Nuestra fe en la vida después de la muerte es sencillamente confianza en Abbá.

José Enrique Galarreta

32. IGANDEA URTEAN ZEHAR, «NORBERAREN ERABAKIA-DECISIÓN DE CADA UNO», José A. Pagola

NORBERAREN ERABAKIA

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio

Lukas 20, 27-38

Eclesalia.- Jesus ez zen saiatu betiko biziaz asko hitz egiten. Ez zuen inor engainatu nahi, heriotzaz harako biziaz irudipenezko deskripzioak eginez. Alabaina, haren bizitza guztiak eragiten digu esperantza izatera. Sufrimena arinduz bizi da eta jendea beldurretik liberatuz. Jainkoaz guztizko konfiantza kutsatzen du. Bere grina, bizitza guztientzat gizakoiago eta zoriontsuago egitea du, guztien Aitak nahi duen bezala.

Soilik, piztuerari buruzko fedea barregarri jarri nahian, saduzearren talde bat hurbildu zaionean, atera zaio Jesusen bihotz fededunari bere bizitzaren sostengu eta arnasa duen konbentzimendu hau: Jainkoa «ez da hildakoen Jainko bat, baizik eta bizidunena, harentzat denak baitira bizidun».

Xumea du bere fedea. Egia da, geure pertsona hildakoengatik negar egiten dugula guk, hiltzean, hemen lurrean galdu egin ditugulako; Jesusi, ordea, ezin zaio burutik pasatu ere, Jainkoari hartaraino maite dituen bere seme-alabak hiltzen zaizkiola. Ezinezkoa da hori. Haiekin bere bizia partekatzen jarraitzen du Jainkoak, ulertezineko bere maitasunean onartuak baititu.

Gure aldi honen ezaugarririk kezkagarriena esperantza-krisia da. Azken Etorkizunaren ikuspegia galdua dugu, eta bizitzaldi honetako itxaropen txikiak ez dira gauza gu kontsolatzeko. Esperantza-falta hau hainbat jenderengan bizitzaren konfiantza-falta eragiten ari da. Ezerk ez du pena merezi. Aise sortzen da orduan guztizko nihilismoa.

Esperantza-faltaren aldi hau, ez ote zaigu eragozten ari guztioi, fededun eta fedegabe, barnean ditugun galderarik errotikoenak egitea? Askok dudan jarri duten Jainko hori, aski jendek alde batera utzia duen Hori, baina jende askok galdegai duen Hori, ez ote dugu geure azken oinarria, bizitzan errotiko konfiantzaren sostengu izan dezakeguna? Bide guztien akaberan, gure gurari guztien hondoan, gure galdekizun eta borroken barnean, ez ote dago Jainkoa, bila gabiltzan salbazioaren azken Misterio gisa?

Fedea hor ari zaigu gelditzen, geure barneko txokoren batean kuzkurturik, garrantzi txikiko gauza bezala, aldi honetan jada zaintzea merezi ez duen gauza bezala. Hala ote da? Egia esan, sinestea ez da gauza erraza, baina zaila da ez sinestea ere. Bitartean, bizitzaren azken misterioa oihuka ari zaigu eskatzen erantzun argi eta erantzukizunezko bat.

Norberaren erabakia da erantzun hau. Erabat ezabatu nahi ote dut neure bizitzatik heriotza baino harago doan esperantza oro, bizitzen lagunduko ez ligukeen sasi-ilusioa balitz bezala? Ala, bihotza irekirik eduki nahi dut bizitzaren azken Misterioaren aurrean, konfiantzaz espero izanik hortxe aurkituko dudala orain dagoeneko bilatzen dudan erantzuna, harrera eta betetasuna?

32 Tiempo ordinario (C) Lucas 20, 27-38

DECISIÓN DE CADA UNO

ECLESALIA, 06/11/13.- Jesús no se dedicó a hablar mucho de la vida eterna. No pretende engañar a nadie haciendo descripciones fantasiosas de la vida más allá de la muerte. Sin embargo, su vida entera despierta esperanza. Vive aliviando el sufrimiento y liberando del miedo a la gente. Contagia una confianza total en Dios. Su pasión es hacer la vida más humana y dichosa para todos, tal como la quiere el Padre de todos.

Solo cuando un grupo de saduceos se le acerca con la idea de ridiculizar la fe en la resurrección, a Jesús le brota de su corazón creyente la convicción que sostiene y alienta su vida entera: Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos son vivos”.

Su fe es sencilla. Es verdad que nosotros lloramos a nuestros seres queridos porque, al morir, los hemos perdido aquí en la tierra, pero Jesús no puede ni imaginarse que a Dios se le vayan muriendo esos hijos suyos a los que tanto ama. No puede ser. Dios está compartiendo su vida con ellos porque los ha acogido en su amor insondable.

El rasgo más preocupante de nuestro tiempo es la crisis de esperanza. Hemos perdido el horizonte de un Futuro último y las pequeñas esperanzas de esta vida no terminan de consolarnos. Este vacío de esperanza está generando en bastantes la pérdida de confianza en la vida. Nada merece la pena. Es fácil entonces el nihilismo total.

Estos tiempos de desesperanza, ¿no nos están pidiendo a todos, creyentes y no creyentes, hacernos las preguntas más radicales que llevamos dentro? Ese Dios del que muchos dudan, al que bastantes han abandonado y por el que muchos siguen preguntando, ¿no será el fundamento último en el que podemos apoyar nuestra confianza radical en la vida? Al final de todos los caminos, en el fondo de todos nuestros anhelos, en el interior de nuestros interrogantes y luchas, ¿no estará Dios como Misterio último de la salvación que andamos buscando?

La fe se nos está quedando ahí, arrinconada en algún lugar de nuestro interior, como algo poco importante, que no merece la pena cuidar ya en estos tiempos. ¿Será así? Ciertamente no es fácil creer, y es difícil no creer. Mientras tanto, el misterio último de la vida nos está pidiendo una respuesta lúcida y responsable.

Esta respuesta es decisión de cada uno. ¿Quiero borrar de mi vida toda esperanza última más allá de la muerte como una falsa ilusión que no nos ayuda a vivir? ¿Quiero permanecer abierto al Misterio último de la existencia confiando que ahí encontraremos la respuesta, la acogida y la plenitud que andamos buscando ya desde ahora? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

LA PRESENCIA AUSENTE

FE ADULTA

Estaba meditando sobre lo que llamamos la presencia de Dios en nuestras vidas. Pero me tuve que limitar a la mía. No puedo hablar por los demás. En primer lugar diré qué entiendo por ‘presencia’.

Es lo que se hace presente en la vida de uno influyendo sobre la manera de vivir.

A la intemperie, en la vida, extramuros de la ‘fe-refugio’, encuentro una gran ausencia divina. Lo que se hace ‘presente’ es su ausencia. No tenemos más que pensar en las terribles desgracias de inocentes (genocidios, malformaciones congénitas, enfermedades, las catástrofes naturales, la esclavitud sexual de niñas etc.) Leer más

El cuestionario del Papa a los fieles. Las 38 preguntas sobre la familia

José M. Vidal-Religión Digital

Los divorciados que se vuelven a casar ¿son una realidad pastoral relevante en la Iglesia particular?

¿Cuál es la actitud de las Iglesias particulares y locales tanto frente al Estado Civil promotor de uniones civiles entre personas del mismo sexo, como frente a las personas implicadas e este tipo de unión?

Por el interés que la iniciativa papal está provocando, volvemos a reproducir el cuestionario que el Vaticano ha enviado a obispos y fieles, para preparar el próximo Sínodo de la Familia. Invitamos a que nos envién sus respuestas a todas o a alguna de las preguntas formuladas por el Papa. Leer más

Entidades católicas madrileñas denuncian que los medios de la Iglesia no defienden a los empobrecidos

Más de 30 organizaciones lanzan el manifiesto “Evangelio, justicia y derechos sociales”

religion Digital

Entidades católicas madrileñas denuncian que los medios de la Iglesia no defienden a los empobrecidos

Rouco les envía “un cariñoso saludo”, pero no apoya no firma el manifiesto

Las entidades católicas madrileñas realizarán un gesto público de protesta el día el día 1 de diciembre, de 12 a 14, ante el ministerio de Economía y Hacienda, en la calle Alcalá

33 entidades católicas madrileñas presentaron ayer un manifiesto en el que denuncian las dramáticas consecuencias de la crisis, señalan al Gobierno de la Comunidad y del estado como los principales causantes, aseguran que hay otras salidas que no sean los recortes y denuncian a los medios de comunicación de la Iglesia por no defender claramente a los empobrecidos. Leer más