ESTO PASA HOY EN ESPAÑA

José María Alvarez
Fe Adulta

Para analizar bien lo que está pasando en nuestro país, que está haciendo sufrir, y mucho, a millones de personas, especialmente a parados y jóvenes, hay que seguir tres pasos: Ver, Juzgar y Actuar.

VER

Lo que yo creo más grave y denunciable es:

Por una parte…

1. La ayuda a los bancos: Vimos con asombro cómo los bancos hacían caja a costa del pueblo español simplemente siendo intermediarios entre las ayudas europeas y el Estado Español. Nuestros préstamos los recibíamos a través de los bancos a un interés bastante más alto que el que pagaban los bancos a la UE. Era dinero europeo, también español, nuestro.

Y por otra parte… Leer más

LAS DOS ORILLAS DE LA VIDA

FE ADULTA

1.-La muerte fue y sigue siendo el interrogante más evidente y radical del ser humano de todos los tiempos. Todas las religiones y culturas, unas más y otras menos, se plantearon y plantean este problema, porque el más allá de la muerte es algo que preocupa a todo ser humano, sobre todo porque la aspiración a vivir es muy profunda en todo ser vivo.

2.- Las preguntas sobre la muerte desencadenan en cascada otras muchas preguntas: ¿cuál es el sentido de la vida?, ¿qué significado tiene la historia?, ¿a dónde vamos?, luchar por los llamados valores éticos y los derechos humanos, ¿tiene razón de ser?, la lucha por la justicia, la libertad, la igualdad, la dignidad del ser humano, si al final se estrellan con la muerte, ¿conducen a alguna parte? Leer más

GARIZUMAKO 5. IGANDEA, “NEGAR EGITEN DAKIEN PROFETA BAT- UN PROFETA QUE LLORA”, J. A. PAGOLA

Joan 11, 1- 45

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 02/04/14.- Jesusek ez du sekula ezkutatu Betanian bizi diren hiru anai-arrebekiko bere txera. Segur aski, Jerusalemera igotzen den bakoitzean beren etxean hartzen dutenak dira. Behin batean abisu eman zioten Jesusi: Lazaro gure anaia, «zure adiskidea», gaixo da. Handik pixka batera, herrixka hartarako bidea hartu du Jesusek.

Iritsi denean, Lazaro hila da. Jesus ikusi duenean, Mariak, arreba gazteenak, negarrari eman dio. Ezin kontsolatu du inork. Maria bere adiskidea eta hark lagun dituen juduak negarrez ikustean, Jesusek ezin eutsi dio. Haiek bezala, berak ere «negarrari eman dio». Jendeak komentatu du: «Nola maite zuen!»

Jesus ez da negarrez ari, oso maitea duen adiskide bat hil delako bakarrik. Herioaren aurrean gizon-emakume guztiek duten ezina sentitzeak urratzen dio bihotza. Guztiok dugu geure izatearen barruenean aseezineko bizi nahia. Zer dela-eta behar dugu hil? Zer dela-eta ez da gure bizia zoriontsuagoa, luzeagoa, seguragoa, biziagoa?

Gaur egungo jendeak, beste edozein garaitakoak bezala, iltzaturik du bihotzean galdera hau: kezkagarriena eta erantzuteko zailena den hau. Zer izango da guztion eta gutako bakoitzaren azkena? Alferrik da geure burua engainatu nahi izatea. Zer egin dezakegu? Asaldatu? Lur jota gelditu?

Dudarik gabe, arazoaz ahaztea izan ohi da erreakziorik orokorrena eta existitze hutsean jarraitu nahi izatea. Alabaina, gizakia ez al da bere bizia biziro bizitzeko egina, bere bizia azti eta erantzukizunez bizitzeko egina? Era oharkabean eta erantzukizunik gabe iritsi behar ote dugu geure azkenera, inolako jarrerarik hartu gabe?

Geure zoriaren azken misterioaren aurrean ezin dugu jo dogma zientifiko edo erlijiosoetara. Halakoek ezin gida gaitzakete oraingo bizitza hau baino harago. Jatorragoa ematen du Eduardo Chillida ekultorearen jarrerak, zeini, behin batean, entzun bainion: «Heriotzaz, arrazoiak esaten dit behin betikoa dela. Arrazoiaz, arrazoiak esaten dit mugatua dela».

Beste biziaz, kristauok ez dakigu gainerako jendeak baino gehiago. Guk ere, apal-apal hurbildu beharra dugu geure heriotzaren gertaera ilun horretara. Baina erro-errotiko konfiantzaz egiten dugu hori, Jesusengan sumatzen dugun Jainkoaren Misterioaren Ontasunari begira. Ikusi ez badugu ere, maite dugun Jesus horretaz ari naiz; oraino ikusi ez badugu ere, geure konfiantza eskaintzen diogun Jesus horretaz.

Konfiantza hori ezin ulertu da kanpotik. Halakoak bakarrik bizi dezake: fede xumeaz, Jesusen hitz hauei erantzun bat eman dien hark: «Neu naiz piztuera eta bizia. Sinesten al duzu hori?» Duela gutxi, Hans Küng-ek, hogeigarren mendeko teologorik kritikoena den horrek, jada bere azkenetik hurbil, esan du, berarentzat hiltzea «Jainkoaren misterioaren errukian atseden hartzea dela».

5 Cuaresma (A) Juan 11, 1- 45

UN PROFETA QUE LLORA

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 02/04/14.- Jesús nunca oculta su cariño hacia tres hermanos que viven en Betania. Seguramente son los que lo acogen en su casa siempre que sube a Jerusalén. Un día Jesús recibe un recado: nuestro hermano Lázaro, “tu amigo”, está enfermo. Al poco tiempo, Jesús se encamina hacia la pequeña aldea.

Cuando se presenta, Lázaro ha muerto ya. Al verlo llegar, María, la hermana más joven, se echa a llorar. Nadie la puede consolar. Al ver llorar a su amiga y también a los judíos que la acompañan, Jesús no puede contenerse. También él “se echa a llorar” junto a ellos. La gente comenta: “¡Cómo lo quería!“.

Jesús no llora solo por la muerte de un amigo muy querido. Se le rompe el alma al sentir la impotencia de todos ante la muerte. Todos llevamos en lo más íntimo de nuestro ser un deseo insaciable de vivir. ¿Por qué hemos de morir? ¿Por qué la vida no es más dichosa, más larga, más segura, más vida?

El hombre de hoy, como el de todas las épocas, lleva clavada en su corazón la pregunta más inquietante y más difícil de responder: ¿Qué va a ser de todos y cada uno de nosotros? Es inútil tratar de engañarnos. ¿Qué podemos hacer? ¿Rebelarnos? ¿Deprimirnos?

Sin duda, la reacción más generalizada es olvidarnos y “seguir tirando”. Pero, ¿no está el ser humano llamado a vivir su vida y a vivirse a sí mismo con lucidez y responsabilidad? ¿Solo a nuestro final hemos de acercarnos de forma inconsciente e irresponsable, sin tomar postura alguna?

Ante el misterio último de nuestro destino no es posible apelar a dogmas científicos ni religiosos. No nos pueden guiar más allá de esta vida. Más honrada parece la postura del escultor Eduardo Chillida al que, en cierta ocasión, le escuché decir: “De la muerte, la razón me dice que es definitiva. De la razón, la razón me dice que es limitada”.

Los cristianos no sabemos de la otra vida más que los demás. También nosotros nos hemos de acercar con humildad al hecho oscuro de nuestra muerte. Pero lo hacemos con una confianza radical en la Bondad del Misterio de Dios que vislumbramos en Jesús. Ese Jesús al que, sin haberlo visto, amamos y, sin verlo aún, le damos nuestra confianza.

Esta confianza no puede ser entendida desde fuera. Sólo puede ser vivida por quien ha respondido, con fe sencilla, a las palabras de Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida. ¿Crees tú esto?”. Recientemente, Hans Küng, el teólogo católico más crítico del siglo veinte, cercano ya a su final, ha dicho que para él morirse es “descansar en el misterio de la misericordia de Dios”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

Violencia. Solo Rumanía supera a España en pobreza infantil dentro de la Unión Europea

Solo Rumanía tiene una tasa de pobreza infantil mayor a la de España, que supera en esa lista tráfica a Bulgaria y Grecia, por este orden. Este es uno de los datos de un estudio elaborado por Cáritas Europa sobre el impacto de la crisis y de las políticas de austeridad, con especial atención a los países en peor situación: Chipre, Grecia, Irlanda, Italia, Portugal, Rumanía y España.

Cómo desprestigiar en tres sencillos pasos una manifestación de dos millones de personas

El Gobierno de Mariano Rajoy se ha propuesto demostrar que desprestigiar una manifestación de más de dos millones de personas e incluso hacerla invisible es algo sencillo si se tienen los medios adecuados al alcance. Quién iba a decir que un Gobierno del PP compartiría métodos de manipulación con cualquier pseudodictadura bolivariana. Y es que el poder no entiende de colores, sino de manipulación para perpetuarse.

 

Benjamín Forcano: «El hombre y la mujer tienen derecho a regular su fecundidad»

Jesús Bastante
RELIGIÓN DIGITAL

  • «Francisco es directo, sencillo, llano, popular. Y por fin los católicos parecemos seres humanos como todos los demás»
  • El teólogo coordina el trabajo en «Debate en torno al aborto» (Desclée)
  • No podemos seguir admitiendo la norma de que la sexualidad humana tiene como finalidad única y exclusiva la procreación

Benjamín Forcano ha venido hoy para hablarnos de un fenómeno de la vida social que genera muchas frustraciones, ansias, y sobre todo trifulcas. Un tema peliagudo, sobre el que el teólogo y pensador ha reflexionado en su libro «Debate en torno al aborto», editado con Desclée. Leer más

4º DOMINGO DE CUARESMA, «LO HUMANO Y LO DIVINO QUEDAN IDENTIFICADOS» de Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
Fe Adulta

Jn 9, 1-41

Otro texto de Jn que nos pone en contacto con Jesús que trae luz-vida. Como en el caso de la samaritana, la iniciativa la toma Jesús, pero el interesado debe responder personalmente. Se trata de indicar a los catecúmenos el camino que tienen que recorrer antes del bautismo. Todos somos ciegos hasta que hemos aceptado la luz. Si después del recorrido, confiesas a Jesús como el Señor, están en condiciones de ser bautizados.

Todo el relato es simbólico. Con él se está proponiendo un proceso catecumenal que lleva al hombre de las tinieblas a la luz; de la opresión a la libertad; de no ser nada a ser plenamente hombre. Jesús acaba de decir: «Yo soy la luz del mundo». Lo repite y lo va a demostrar con hechos, dando la vista al ciego. Jesús no le consulta antes, pero no suprime su libertad, le ofrece la oportunidad, pero la decisión queda en sus manos. Tendrá que ir a lavarse a la piscina, para llegar a ser él mismo. Los demás personajes siguen en su ceguera: fariseos, apóstoles, paisanos, padres.

Al mezclar la tierra con su saliva está simbolizando la creación del hombre nuevo, compuesto por la tierra-carne y la saliva-Espíritu. De ahí la frase que sigue: le untó su barro en los ojos. El barro, modelado por el Espíritu, es el proyecto de Dios realizado ya en Jesús, y con posibilidad de realizarse en todos los seres humanos. Jn usa dos verbos para indicar la aplicación del barro en los ojos: aquí untar-ungir, en relación con el apelativo de Jesús «Mesías». Más adelante dirá sencillamente aplicar.

Aquí está la clave de todo el relato. El ciego es ahora un «ungido», como Jesús. El hombre carnal ha sido transformado por el Espíritu. La duda de la gente sobre la identidad del ciego, refleja la novedad que produce el Espíritu. Siendo el mismo, es otro. Hay gran diferencia entre el hombre sin iniciativa ni libertad y el hombre libre. De ahí que el ciego utilice las mismas palabras que tantas veces, en Jn, utiliza Jesús para identificarse: «Soy yo». Esta fórmula refleja la identidad del hombre transformado por el Espíritu. Descubre la transformación que se ha operado en su persona y quiere que los demás la vean.

El ciego, que era solo carne, se dejó transformar por el Espíritu. Jn no da ninguna importancia al hecho de la curación física. Lo despacha con media línea. Lo que de verdad importa es que este hombre estaba limitado y carecía de toda libertad antes de encontrarse con Jesús. Su vida, anodina y dependiente, está ahora llena de sentido. Pierde el miedo y comienza a ser él mismo, no solo en su interior sino ante los demás.

La piscina de Siloé estaba fuera de los muros de la ciudad. Recogía el agua de la fuente de Guijón que llegaba a ella conducida por un canal-túnel (de ahí el nombre arameo de «siloah»=emisión-envío, agua emitida- enviada). Jn aplica el nombre a Jesús, el enviado. La doble mención de untar-ungir y la de la piscina, término que era utilizado para designar la fuente bautismal, nos muestra que se está construyendo este relato a partir de los ritos de iniciación (bautismo) de la primera comunidad.

No se había mencionado que el ciego era mendigo. Estaba inmóvil, impotente, dependiendo de los demás. Este punto de partida es clave para resaltar el punto de llegada. Jesús le va a dar la movilidad y la independencia. Le hace hombre cabal. Tampoco se menciona que era sábado hasta mediada la narración. Jesús no tiene en cuente esa circunstancia a la hora de hacer bien al hombre. Amasar barro estaba explícitamente prohibido por la interpretación farisaica de la Ley. El amasar el barro el día séptimo, prolonga el día sexto de la creación. Jesús termina la creación del hombre.

Para los fariseos no tiene importancia que un hombre haya sido curado. No se alegran del bien del hombre. Solo les interesa la Ley y creen que a Dios tampoco le importa el hombre. Acuden a los padres para desvirtuar el hecho que no pueden negar. Los padres son gente sometida, en tinieblas. La pregunta es triple: ¿Es vuestro hijo? ¿Nació ciego? ¿Cómo recobró la vista? Los padres responden a las dos primeras preguntas, pero a la tercera, la más importante, no se atreven a responder. El miedo les impide aceptar cualquier complicidad con el hecho. Tiene miedo de ser expulsados de la institución.

Al fallarles la argucia empleada con los padres, intentan confundir al ciego. Quieren, por todos los medios, conseguir la lealtad del ciego aún en contra de la evidencia. Condenan a Jesús en nombre de la moral oficial y pretenden que le condene también el que ha sido curado. Ellos lo tienen claro, Dios no puede estar de parte del que no cumple la Ley. Dios no puede actuar contra el precepto ni siquiera en benefició del hombre. Quieren hacerle ver que la vista de que ahora goza es contraria a la voluntad de Dios.

Al contrario que los padres, el ciego no tiene miedo. Expresa lo que piensa ante los jefes. A las teorías teológicas, opone los hechos. Puede que se haya quebrantado la Ley, pero lo que ha sucedido es tan positivo para él, que se tiene que hacer la pregunta: ¿No estará Jesús por encima del Sábado? Ha experimentado el amor gratuito y liberador. Él sabe ahora lo que es ser un hombre y, gracias a eso, sabe también lo que es Dios. Él ahora ve, los maestros están ciegos. Descubre que en Jesús, está presente Dios. El hombre utiliza una teología admitida por todos. Dios no puede estar de parte de un pecador.

Los fariseos están tan seguros de su Ley, que no dudan en negar la misma realidad. Pero al ciego le es imposible negar lo que personalmente ha vivido. Por no negar su propia experiencia ni renunciar al bien que ha recibido, lo expulsan. Con su mentira han querido apagar la luz-vida. Al no conseguirlo, el hombre no puede permanecer dentro del ámbito de la muerte-tiniebla que es la sinagoga. Lo mismo que Jesús tuvo que salir del templo, el ciego que ha recibido la luz, tiene que salir de la institución judía.

«Fue a buscarlo». El (euron) griego no significa un encuentro fortuito, sino el fruto de una actividad con la intención de encontrar algo o a alguien. El contraste salta a la vista. Los fariseos lo expulsan, Jesús lo busca. No le dice, como al inválido de la piscina, que no vuelva a dejarse someter, porque ya había superado la prueba manteniéndose firme ante los fariseos. Con su pregunta va a acabar la obra de iluminación que había comenzado. La acción de Jesús había hecho descubrir al ciego una nueva manera de ser hombre, cuyo modelo era Jesús, «el Hombre». Jesús quiere que tome conciencia de esta realidad.

El relato termina con la plena aceptación de Jesús. «Se postró» prosekinesen) es el mismo verbo con que se designa la adoración debida a Dios en 4,20-24. El gesto de postrarse para adorar a Jesús no es infrecuente en los sinópticos, sobre todo en Mt, pero éste es el único pasaje de Jn en que aparece. Jesús, el Hombre, es el nuevo santuario donde se verifica la presencia de Dios. El ciego, expulsado, encuentra el verdadero santuario, Jesús, donde se rinde el culto en espíritu y verdad, anunciado a la Samaritana. Este culto no se puede dar a Dios más que en el hombre, porque consiste en la práctica del amor.

Termina el relato con una proclamación solemne de Jesús: «para un juicio he venido yo a este mundo: para que los que no ven, vean y los que creen ver se queden ciegos». Estas no son palabras de Jesús sino de los cristianos de finales del s. I. clara alusión a los fariseos que se revuelven contra Jesús: ¿También nosotros estamos ciegos? Para ellos, los conocedores y cumplidores de la Ley, que tenían por ciegos a los demás, era inconcebible que alguien pudiera tenerles por ciegos. Pero la respuesta de Jesús deja muy clara la realidad sangrante: Los que más cerca se creen de Dios, son los que menos le conocen.

Meditación-contemplación

¿Crees tú en el Hijo del Hombre?

Creer en Jesús es creer en el Hombre.

Él es el modelo de hombre, el hombre acabado según el designio de Dios

Alcanzó esa plenitud dejando que el Espíritu lo invadiera.

…………………

Jesús es, a la vez, la manifestación de Dios y el modelo de hombre.

En su humanidad, se ha hecho presente lo divino.

La «carne» ha llegado a su grado máximo de transformación.

El Espíritu asumió y elevó la materia hasta transformarla en Espíritu.

……………………

Mi meta es también dejarme transformar en Espíritu.

Para ello hay que nacer de nuevo.

Tengo que morir a todo lo que en mí hay de terreno.

Y dejar que se despliegue en mí lo que hay de divino.

……………….

Fray Marcos

 

GARIZUMAKO 4. IGANDEA, “BAZTERTUENTZAT-PARA EXCLUÍDOS”, José A. Pagola

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Joan 9, 1- 41

ECLESALIA, 26/03/14. Jaiotzez da itsua. Ez berak, ez gurasoek dute inolako errurik, baina bere zoria markatua du betiko. Jainkoak zigortu duen bekataritzat hartu du jendeak. Ikasleek galdetu diote Jesusi ea zeinena den bekatua: itsuarena berarena ala haren gurasoena.

Beste era batean begiratu dio Jesusek. Ikusi duen momentutik, hura bere zoritxarreko eskale-bizitzatik ateratzea erabaki du, jende guztiak gutxiesten badu ere, bekataritzat hartuz. Jainkoaren deia sentitzen du Jesusek: hain juxtu ere, baztertua eta umiliatua den jendea defenditzeko, onartzeko eta sendatzeko deia.

Itsuak, berak ere Jesusekin lan egin eta sendatze neketsu baten ondoren, lehen aldiz ikusi du argia. Jesusekin topo egin egin izanak kanbiatu egin du haren bizitza. Noizbait ere, gozatu ahal izango du bizitza duin batez, inoren aurrean lotsatu gabe.

Oker pentsatu du, ordea. Gidari erlijiosoek beharturik sentitu dira erlijioaren garbitasuna kontrolatzera. Haiek, berek dakite zein den bekatari eta zein bekaturik gabe. Haiek, berek erabakiko dute itsu izana elkarte erlijiosoan onartzekoa den ala ez.

Alabaina, sendatua izan den eskaleak argiro aitortzen du Jesus izan dela hurbildu zaiona eta sendatu duena; baina fariseuek uko egiten diote haserre bizian: «Guk badakigu gizon hori bekataria dela». Eskaleak Jesus defenditzeari eutsi nahi dio: profeta bat da, Jainkoagandik dator. Fariseuek ezin jasan dute: «Bekatupean jaio zinen burutik oinetara, eta gure irakasle izan nahi al duzu?»

Ebanjelariak dio: «kanpora bota zutela entzun zuenean, haren bila joan zen Jesus». Labur mintzatu dira biak. Jesusek galdetu dionean ea Mesiasengan sinesten duen, kanpora bota dutenak diotso: «Eta, nor da, Jauna, harengan sinets dezadan?» Hunkiturik erantzun dio Jesusek: Ez da zugandik urrun. «Bera ikusten ari zara; mintzo zaizuna, horixe da». Eta eskaleak: «Sinesten dut, Jauna».

Horrelakoa da Jesus. Beti bidera irteten zaie erlijioak ofizialki onartzen ez dituenei. Jesusek ez ditu zapuzten bere bila dabiltzanak eta maite dutenak, elkarte eta erakunde erlijiosoek zokoratzen badituzte ere. Gure elizetan lekurik ez dutenek leku berezi-berezia dute Jesusen bihotzean.

Zeinek eramango die, gaur egun, Jesusen mezu hori talde horiei, edozein momentutan gidari erlijioso itsuengandik kondena publiko zuzengabeak entzuten dituzten horiei?, gure eukaristietan bakean ezin jaunartu duten horiei?, Jesusekiko beren fedea beren bihotzeko isiltasunean, kasik era ezkutu eta klandestinoan, bizi beharrean gertatzen diren horiei? Adiskide ezezagunok, ez ahaztu: kristauok uko egiten dizuegunean, bere harrera eskaintzen ari zaizue Jesus.

4 Cuaresma (A) Juan 9,1- 41

PARA EXCLUÍDOS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 26/03/14.-  Es ciego de nacimiento. Ni él ni sus padres tienen culpa alguna, pero su destino quedará marcado para siempre. La gente lo mira como un pecador castigado por Dios. Los discípulos de Jesús le preguntan si el pecado es del ciego o de sus padres.

Jesús lo mira de manera diferente. Desde que lo ha visto, solo piensa en rescatarlo de aquella vida desgraciada de mendigo, despreciado por todos como pecador. Él se siente llamado por Dios a defender, acoger y curar precisamente a los que viven excluidos y humillados.

Después de una curación trabajosa en la que también él ha tenido que colaborar con Jesús, el ciego descubre por vez primera la luz. El encuentro con Jesús ha cambiado su vida. Por fin podrá disfrutar de una vida digna, sin temor a avergonzarse ante nadie.

Se equivoca. Los dirigentes religiosos se sienten obligados a controlar la pureza de la religión. Ellos saben quién no es pecador y quién está en pecado. Ellos decidirán si puede ser aceptado en la comunidad religiosa.

El mendigo curado confiesa abiertamente que ha sido Jesús quien se le ha acercado y lo ha curado, pero los fariseos lo rechazan irritados: “Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador”. El hombre insiste en defender a Jesús: es un profeta, viene de Dios. Los fariseos no lo pueden aguantar: “Empecatado naciste de pies a cabeza y, ¿tú nos vas a dar lecciones a nosotros?”.

El evangelista dice que, “cuando Jesús oyó que lo habían expulsado, fue a encontrarse con él”. El diálogo es breve. Cuando Jesús le pregunta si cree en el Mesías, el expulsado dice: “Y, ¿quién es, Señor, para que crea en él?”. Jesús le responde conmovido: No esta lejos de ti. “Lo estás viendo; el que te está hablando, ese es”. El mendigo le dice: “Creo, Señor”.

Así es Jesús. Él viene siempre al encuentro de aquellos que no son acogidos oficialmente por la religión. No abandona a quienes lo buscan y lo aman aunque sean excluidos de las comunidades e instituciones religiosas. Los que no tienen sitio en nuestras iglesias tienen un lugar privilegiado en su corazón.

¿Quien llevará hoy este mensaje de Jesús hasta esos colectivos que, en cualquier momento, escuchan condenas públicas injustas de dirigentes religiosos ciegos; que se acercan a las celebraciones cristianas con temor a ser reconocidos; que no pueden comulgar con paz en nuestras eucaristías; que se ven obligados a vivir su fe en Jesús en el silencio de su corazón, casi de manera secreta y clandestina? Amigos y amigas desconocidos, no lo olvidéis: cuando los cristianos os rechazamos, Jesús os está acogiendo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

¿QUÉ QUEDA DEL PROYECTO DEL PAPA?

Juan A. Estrada

Fe Adulta

Desde el principio, el papa Francisco sorprendió y abrió espacio a la esperanza. No hay duda de que ha cambiado el estilo del Papa, rompiendo con el autoritarismo y la sacralidad que impregnaron a muchos papados anteriores. El papa Francisco optó por humanizar el Papado, después de siglos de un proceso de divinización, y por despapalizar la Iglesia. Ya no era sólo él quien bendecía, sino el pedía ser bendecido.

Pidió y sigue pidiendo que se rece por él, subrayando su debilidad y la necesidad que tiene de todos, para dar una perspectiva evangélica a la Iglesia. Frecuentemente cambian las personas al asumir un cargo, según el conocido refrán popular de «si quieres conocer a Juanillo, dale un carguillo». En este caso es la persona la que está transformando el cargo, aunque también éste impregna a la persona que lo ocupa. Leer más

Me enseñaron que…

Julián Mellado

FE ADULTA

Me enseñaron que éramos los mejores, que los demás no eran tan buenos, que sólo nosotros sabíamos la verdad mientras que otros servían a la mentira.

Me enseñaron que no había que tener comunión con la gente de otras religiones, porque eso era una traición a Dios, o quizás una apostasía.

Me enseñaron que sólo había que acercarse a los otros creyentes, agnósticos o ateos para convertirlos a nuestro grupo, porque así se salvarían, ya que de otro modo se irían al tormento eterno.

Me enseñaron que sólo nosotros teníamos razón en materia de sexualidad considerando a cualquiera que fuera diferente como un perverso… Leer más