PEDRO, PORTAVOZ DE SATANÁS, Y LA PARÁBOLA DEL MALETÍN Y EL JOYERO

José Luis Sicre
FE ADULTA

En el evangelio del domingo anterior, Pedro, inspirado por Dios, confiesa a Jesús como Mesías. Inmediatamente después, dejándose llevar por su propia inspiración, intenta apartarlo del plan que Dios le ha encomendado. El relato lo podemos dividir en tres escenas.

Primera escena: Jesús y los discípulos (primer anuncio de la pasión y resurrección)

Pedro acaba de confesar a Jesús como Mesías. Él piensa en un Mesías glorioso, triunfante. Por eso, Jesús considera esencial aclarar las ideas a sus discípulos. Se dirigen a Jerusalén, pero él no será bien recibido. Al contrario, todas las personas importantes, los políticos (“ancianos”), el clero alto (“sumos sacerdotes”) y los teólogos (“escribas”) se pondrán en contra suya, le harán sufrir mucho, y lo matarán. Es difícil poner de acuerdo a estas tres clases sociales. Sin embargo, aquí coinciden en el deseo de hacer sufrir y eliminar a Jesús. Pero todo esto, que parece una simple conjura humana, Jesús lo interpreta como parte del plan de Dios. Por eso, no dice a los discípulos: «Vamos a Jerusalén, y allí una panda de canallas me va a perseguir y matar», sino «tengo que ir» a Jerusalén a cumplir la misión que Dios me encomienda, que implicará el sufrimiento y la muerte, pero que terminará en la resurrección.

Para la concepción popular del Mesías, como la que podían tener Pedro y los otros, esto resulta inaudito. Sin embargo, la idea de un personaje que salva a su pueblo y triunfa a través del sufrimien­to y la muerte no es desconocida al pueblo de Israel. La expresó un profeta anónimo, y su mensaje ha quedado en el c.53 de Isaías sobre el Siervo de Dios.

Segunda escena: Pedro y Jesús (vuelven las tentaciones)

Jesús termina hablando de resurrección, pero lo que llama la atención a Pedro es el «padecer mucho» y el «ser ejecutado». Según Mc 8,32, Pedro se puso entonces a reprender a Jesús, pero no se recogen las palabras que dijo. Mateo describe su reacción con más crudeza: «se lo llevó aparte y se puso a increparle: ¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte!» Ahora no es Dios quien habla a través de Pedro, es Pedro quien se deja llevar por su propio impulso. Está dispuesto a aceptar a Jesús como Mesías victorioso, no como Siervo de Dios. Y Jesús, que un momento antes lo ha llamado «bienaventurado», le responde con enorme dureza: «¡Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar!»

Estas palabras traen a la memoria el episodio de las tentaciones a las que Satanás sometió a Jesús después del bautismo. El puesto del demonio lo ocupa ahora Pedro, el discípulo que más quiere a Jesús, el que más confía en él, el más entusiasmado con su persona y su mensaje. Y Jesús, que no vio especial peligro en las tentaciones de Satanás, ve aquí un grave peligro para él. Por eso, su reacción no es serena, como ante el demonio; no aduce tranquilamente argumentos de Escritura para rechazar al tentador, sino que está llena de violencia: «tú piensas como los hombres, no como Dios.» Los hombres tendemos a rechazar el sufrimiento y la muerte, no los vemos espontáneamente como algo de lo que se pueda sacar algún bien. Dios, en cambio, sabe que eso tan negativo puede producir gran fruto.

Esta función de tentador que desempeña Pedro en el pasaje y la reacción tan enérgica de Jesús nos recuerdan que las mayores tentaciones para nuestra vida cristiana no proceden del demonio, sino de las personas que están a nuestro lado y nos quieren. Frente a una mentalidad que mitifica y exagera el peligro del demonio en nuestra vida, es interesante recordar este episodio evangélico y unas palabras de santa Teresa que van en la misma línea. Después de contar las dudas e incerti­dumbres por las que atravesó en muchos momentos de su vida, causadas a veces por confesores que le hacían ver el demonio en todas partes, resume su experiencia final: «…tengo yo más miedo a los que tan grande le tienen al demonio que a él mismo; porque él no me puede hacer nada, y estotros, en especial si son confe­sores, inquietan mucho, y he pasado algunos años de tan gran trabajo, que ahora me espanto cómo lo he podido sufrir» (Vida, cap. 25, nn.20-22).

Tercera escena: Jesús y los discípulos (parábola del maletín y el joyero)

No se conocían de nada, sólo les unió compartir dos asientos de primera clase. Ella colocó en el compartimento un elegante estuche con sus joyas. Él, un pesado maletín con su portátil y documentos de sumo interés. El pánico fue común al cabo de unas horas, cuando vieron arder uno de los motores y oyeron el aviso de prepararse para un aterrizaje de emergencia. Tras el terrible impacto contra el suelo, ella renunció a sus joyas y corrió hacia la salida. Él se retrasó intentando salvar sus documentos. El cadáver y el maletín los encontraron al día siguiente, cuando los bomberos consiguieron apagar el incendio. Extrañamente, ella recuperó intacto el estuche de sus joyas.

En tiempos de Jesús no había aviones, y él no pudo contar esta parábola. Pero le habría servido para explicar la enseñanza final de este evangelio. Para entender esta tercera parte conviene comenzar por el final, el momento en el que el Hijo del Hombre vendrá a pagar a cada uno según su conducta. En realidad, sólo hay dos conductas: seguir a Jesús (salvar la vida, renunciando al joyero) o seguirse a uno mismo (salvar el maletín a costa de la vida). Seguir a Jesús supone un gran sacrificio, incluso se puede tener la impresión de que uno pierde lo que más quiere. Seguirse a uno mismo resulta más importante, salvar la vida y el maletín. Pero el avión está ya ardiendo y no caben dilaciones. El que quiera salvar el maletín, perderá la vida. Paradójicamente, el que renuncia al joyero salva la vida y recupera las joyas.

José Luís Sicre

 

Domingo 31 de Agosto, 22º del tiempo ordinario: «Galtzen ikasi – Aprender a perder»

Esapide hori ebanjelio guztiek jaso dute eta sei aldiz errepikatu: «Norbaitek bere bizia salbatu nahi badu, galdu egingo du, baina nigatik galduko duenak aurkituko du». Jesus ez da mintzo gai erlijioso batez. Biziaren egiazko balioa zein den ari zaie planteatzen ikasleei.

Era paradoxikoan eta zirikatzailean adierazia da esapidea. Bizia orientatzeko bi era oso desberdin dira: batak salbaziora zarama, besteak hondamendira. Gogorrena eta gustagarritasun txikiena duela ematen duen bidea jarraitzera gonbidatzen gaitu Jesusek, hori baita gizakiarentzat behin betiko salbaziora iristeko bidea.

Lehenengo bidea biziari atxikitzean datza, nor beretzat bakarrik biziz: nork bere «neu»a bizitzaren azken arrazoi eta goreneko xede eginez. Bizitzeko era honek, beti norberaren irabazia edo probetsua bilatuz, hondamendira darama gizakia.

Bigarren bidea galtzen jakitean datza, Jesus bezala biziz, Aitaren egitasmo gizatartzailearen azken xedeari irekirik: norberaren segurtasunari edo irabaziari uko egiten jakinez; bilatuz, ez norberaren ongia bakarrik, baizik eta besteena ere bai. Bihotz zabaleko bizitzeko era honek salbaziora darama gizakia.

Jainko Salbatzaileagan duen fedetik mintzo da Jesus; haren hitzak oharpen zorrotz dira gizon-emakume guztientzat. Zer etorkizun izango du zatitua eta puska-puska egina den Gizadi honek?, non botere ekonomikoek beren onura bilatzen baitute; lurraldeek, zeinek bere ongizatea; gizabanakoek, zeinek bere probetxua.

Irrazionala da gaur egun munduaren ibilbidea gidatzen duen logika. Herriak eta gizabanakoak pixkana pixkana «beti gehiago edukitzearen» esklabotzan erortzen ari gara. Gutxiegi da dena, geure burua aserik sentitu ahal izateko. Ondo bizitzeko, emankortasun handiagoa behar dugu beti, ongizate material handiagoa, botere handiagoa besteen gain.

Aseezinik irrikatzen dugu ongizatea; alabaina, ez al gara galtzen ari geure gizatasuna, beti zerbait gehiago? Gero eta «aurrerapen» handiagoa opa dugu; alabaina, zer aurrerapen da, milioika lagun miserian, goseak, elikatu gabe uztera garamatzan hau? Zenbat urtez gozatu ahal izango dugu geure ongizateaz, goseak direnei geure mugak ipiniz?

Lurralde pribilegiatuek geure ongizatearen maila «salbatzea» bakarrik gura badugu, ez badugu galdu nahi geure ahalbide ekonomikoa, ez dugu sekula joko mundu-mailako solidaritate baterantz. Baina ez gaitezen engaina. Munduak gero eta segurtasun eskasagoa izango du, eta bizigarritasun txikiagoa guztientzat, baita guretzat ere. Munduan giza bizitza salbatzeko, galtzen ikasi beharra dugu.

 

APRENDER A PERDER

Jose Antonio Pagola

El dicho está recogido en todos los evangelios y se repite hasta seis veces: “Si uno quiere salvar su vida, la perderá, pero el que la pierde por mí, la encontrará”. Jesús no está hablando de un tema religioso. Está planteando a sus discípulos cuál es el verdadero valor de la vida.
El dicho está expresado de manera paradójica y provocativa. Hay dos maneras muy diferentes de orientar la vida: una conduce a la salvación, la otra a la perdición. Jesús invita a todos a seguir el camino que parece más duro y menos atractivo, pues conduce al ser humano a la salvación definitiva.
El primer camino consiste en aferrarse a la vida viviendo exclusivamente para uno mismo: hacer del propio “yo” la razón última y el objetivo supremo de la existencia. Este modo de vivir, buscando siempre la propia ganancia o ventaja, conduce al ser humano a la perdición.

El segundo camino consiste en saber perder, viviendo como Jesús, abiertos al objetivo último del proyecto humanizador del Padre: saber renunciar a la propia seguridad o ganancia, buscando no solo el propio bien sino también el bien de los demás. Este modo generoso de vivir conduce al ser humano a su salvación.
Jesús está hablando desde su fe en un Dios Salvador, pero sus palabras son una grave advertencia para todos. ¿Qué futuro le espera a una Humanidad dividida y fragmentada, donde los poderes económicos buscan su propio beneficio; los países, su propio bienestar; los individuos, su propio interés?

La lógica que dirige en estos momentos la marcha del mundo es irracional. Los pueblos y los individuos estamos cayendo poco a poco en la esclavitud del “tener siempre más”. Todo es poco para sentirnos satisfechos. Para vivir bien, necesitamos siempre más productividad, más consumo, más bienestar material, más poder sobre los demás.
Buscamos insaciablemente bienestar, pero ¿no nos estamos deshumanizando siempre un poco más? Queremos “progresar” cada vez más, pero, ¿qué progreso es este que nos lleva a abandonar a millones de seres humano en la miseria, el hambre y la desnutrición? ¿Cuántos años podremos disfrutar de nuestro bienestar, cerrando nuestras fronteras a los hambrientos?

Si los países privilegiados solo buscamos “salvar” nuestro nivel de bienestar, si no queremos perder nuestro potencial económico, jamás daremos pasos hacia una solidaridad a nivel mundial. Pero no nos engañemos. El mundo será cada vez más inseguro y más inhabitable para todos, también para nosotros. Para salvar la vida humana en el mundo, hemos de aprender a perder.

 

La ‘primavera’ de Francisco para España

Juan G. Bedoya
El País

El Vaticano cierra la era Rouco con Osoro, vocación tardía y uno de los pocos prelados que ‘huele a oveja’

En agosto, como las noticias intrascendentes, el Vaticano anuncia el fin de la era Rouco en el catolicismo español, ahora como arzobispo de Madrid. También cierra su liderazgo en la Conferencia Episcopal, donde permanecía en el poderoso comité ejecutivo. La jubilación del cardenal se produce ocho días después de su 78 cumpleaños. Francisco se ha tomado tiempo. Incluso ha sorprendido a Rouco, con motivos, según sus fieles, para irritarse ante una decisión maquinada a sus espaldas. Lo dejó claro cuando hace quince días el embajador del Papa en España, el arzobispo Fratini, lo llamó a la nunciatura para decirle la fecha exacta en que dejaba de ser el pontífice de Madrid. Leer más

Irak: yihadíes y califato

http://espacio-redo.es/el-mundo-encambio/amenazas-en-israel/

Javier Aisa, Co-fundador de Espacio REDO. Periodista especializado en actualidad y conflictos internacionales y docente en asociaciones
Espacio-redo.es/el-mundo encambio

La proclamación del califato realizada por el Estado Islámico (EI), grupo yihadí liderado por Abu Bakr al-Bagdadi (el de Bagdad), el 29 de junio, y su cruel agresividad en Siria e Irak, sitúan en la actualidad estos dos destacados conceptos del islam. Es necesario subrayar que la interpretación radical que los extremistas violentos hacen de ellos nada tiene que ver con su sentido verdadero. Leer más

XXXIV Congreso de Teología. La reforma de la Iglesia desde la opción por los pobres

Corren tiempos de cambio en la escena internacional, al menos en el Sur, que está ejerciendo su protagonismo en la conformación de su propio destino rechazando las injerencias imperiales. Corren aires de cambio político en España gracias a las movilizaciones populares de la ciudadanía que apuntan al nacimiento de un nuevo modelo de democracia participativa en todos los campos y de nuevas formas más equitativas de distribuir y gestionar los bienes comunes frente la corrupción instalada en las cúpulas de poder. Leer más

Promesas de otro tipo de Transformación (III)

Leonardo Boff,
FE ADULTA

Para poner en marcha una Gran Transformación de otro tipo, que nos devuelva a la sociedad con mercado y elimine la deletérea sociedad únicamente de mercado, tenemos que hacer algunas travesías inaplazables. La mayoría de ellas están en curso pero necesitan ser reforzadas. Hay que pasar: Leer más

AL DIABLO CON EL DIABLO

 

Fe Adulta

Un día, se lee en el Talmud, los habitantes de un pueblo decidieron coger el yetzer-ha-ra, es decir, la inclinación al mal que anida en el corazón del hombre y meterlo en la cárcel. De hoy en adelante, se dijeron, nuestro pueblo será un paraíso. Nadie hará nada malo.

Al día siguiente nadie abrió su negocio, nadie compró nada, nadie vendió nada, no se celebraron bodas, no se concibieron niños, no hubo ni insultos ni peleas… Leer más

Carlos Osoro, el ‘fichaje’ de Francisco para Madrid, ¿una revolución dentro de la Iglesia?


CECILIA GUZMAN
Redes Cristianas

El sucesor de Rouco es “un progresista” que defiende el acercamiento a los vetados: homosexuales, divorciados, madres solteras, curas casados…

Carlos Osoro Sierra será el nuevo arzobispo de Madrid, sustituyendo al cardenal Rouco Varela. Fuentes conocedoras de la personalidad y biografía del cántabro, actual arzobispo de Valencia, dicen a ELPLURAL.COM que el nombramiento podría significar “una revolución dentro de la Iglesia en España”. Se trata de “un progresista, en la línea de Francisco, aunque muy prudente” y ya en el pasado “intentó abrir la Iglesia, tanto que le bloquearon”. Leer más

Carlos Osoro será el nuevo arzobispo de Madrid

Jesús Bastante
Religión Digital

Carlos Osoro Sierra será el nuevo arzobispo de Madrid, sustituyendo al cardenal Rouco Varela, según supo saber en exclusiva RD de fuentes vaticanas, quienes confirmaron que ayer mismo, fecha del 78 cumpleaños de Rouco, la Santa Sede comunicó al interesado y al Gobierno español la designación, que se hará pública en las próximas fechas.

Con esta designación, Francisco coloca al frente de la Iglesia madrileña al prelado que, sin lugar a dudas, mejor ejemplifica la «primavera» para la Iglesia en España. Una elección que, además, respeta el sentir mayoritario de los obispos españoles, quienes el pasado mes de marzo eligieron por abrumadora mayoría al tándem Blázquez-Osoro para liderar la Conferencia Episcopal. Leer más