Occidente ha escogido el peor camino: la guerra

Leonardo Boff

Adital

Ciertamente son abominables y totalmente rechazables los atentados terroristas perpetrados el último 13 de noviembre en París por grupos terroristas de extracción islámica. Tales hechos nefastos no caen del cielo. Poseen una prehistoria de rabia, humillación y deseo de venganza.

Estudios académicos realizados en Estados Unidos han evidenciado que las continuadas intervenciones militares de Occidente con su geopolítica para la región y a fin de garantizar el abastecimiento de sangre del sistema mundial que es el petróleo, rico en el Medio Oriente, acrecentadas por el hecho del apoyo irrestricto dado por Estados Unidos al Estado de Israel con su notoria violencia brutal contra los palestinos, constituyen la principal motivación del terrorismo islámico contra Occidente y contra Estados Unidos (véase la vasta literatura firmada por Robert Barrowes: Terrorism: Ultimate Weapon of the Global Elite en su sitio: War is a Crime.org). Leer más

Abendualdiko 1. igandea – C (Lukas 21,25-28.34-36)

Evangelio del 29/nov/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

EGON BETI ERNE-EGON BETI ERNE

Ebanjelioetan datozen hitzaldi apokaliptikoek lehen kristau-elkarte haien beldurra eta ziurtasunik eza islatzen dituzte; Erromatar Inperio handi haren barruan, gatazka eta pertsekuzio artean, etorkizuna dilindan zutela, beren Jaun maitea, Jesus, noiz iritsiko zen ez zekitela ahul eta zaurigarri bizi ziren.

Hitzaldi horietako erreguak ere kristau haiek elkarri egin ohi zizkieten erreguen oihartzun dira, batak besteari Jesusen mezua gogoraraziz bizi baitziren. Erne bizitzeko dei hori ere, otoitza eta konfiantza zainduz, Jesusen Ebanjelioaren eta haren otoitzaren jatorrizko ezaugarri berezia da.

Horregatik, gaur egun entzungo ditugun hitz hauek, mende askoren ondoren, ez doaz gu beste hartzaile batzuengana. Jesusen Elizan bizi garenoi doazkigu, gaur egungo zailtasunen eta ziurtasun-ezaren baitan bizi garenoi.

Mendeen zamagatik, iraganeko borroken eta lanaren eraginez makur-makur doan adin handiko emakumearen antzera dabil egungo Eliza, tarteka. «Buru makur», bere erroreak eta bekatuak gogoan, beste alde batzuetako aintza eta ahala harrokeriaz erakutsi ezinik.

Horiek horrela, Jesusek guztioi dagigun deia entzuteko garaia da.

«Jaiki zaitezte», bihotz eman elkarri. «Goratu burua» konfiantzaz. Ez jarri geroari begira zeuen kalkuluen eta aurreikuspenen prismatikoz bakarrik. «Hurbil da zuen askatasuna». Egun batean ez zarete biziko makur-makur eginik, zapaldurik, etsipenak tentaturik. Jesu Kristo da zuen askatzailea.

Baina badira bizimoduak, burua zut ibiltzea galarazten dutenak, behin betiko askapen horretan konfiantza bizi ezinik. Horregatik, «izan ardura burua sorgortu ez dakizuen». Ez zaitezte ohitu bizitzera burua sentiberatasunik gabe eta gogor duzuela, ez ibili zeuen bizitza ongizateaz eta plazerez nola beteko bila, zeruko Aitari eta lurrean sufritzen ari diren haren seme-alabei gibela emanez. Bizimolde horrek gero eta kaxkarrago egingo zaituzte gizatasunean.

«Egon beti erne». Esnarazi fedea zeuen elkarteetan. Izan adiago Ebanjelioari. Zaindu hobeto Jesusen presentzia zeuen artean. Ez izan loak hartuak dituen elkarte. Bizi zaitezte «indarra eskatuz». Izan ere, nolatan izan Jesusen jarraitzaile baldin Aitak eusten ez badigu? Nolatan «bizi zutik Gizonaren Semearen aurrean»?

 

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

1 Adviento – C (Lucas 21,25-28.34-36)

Evangelio del 29/nov/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

ESTAD SIEMPRE DESPIERTOS

Los discursos apocalípticos recogidos en los evangelios reflejan los miedos y la incertidumbre de aquellas primeras comunidades cristianas, frágiles y vulnerables, que vivían en medio del vasto Imperio romano, entre conflictos y persecuciones, con un futuro incierto, sin saber cuándo llegaría Jesús, su amado Señor.

También las exhortaciones de esos discursos representan, en buena parte, las exhortaciones que se hacían unos a otros, aquellos cristianos, recordando el mensaje de Jesús. Esa llamada a vivir despiertos cuidando la oración y la confianza es un rasgo original y característico de su Evangelio y de su oración.

Por eso, las palabras que escuchamos hoy, después de muchos siglos, no están dirigidas a otros destinatarios. Son llamadas que hemos de escuchar los que vivimos ahora en la Iglesia de Jesús, en medio de las dificultades e incertidumbres de estos tiempos.

La Iglesia actual marcha a veces como una anciana «encorvada» por el peso de los siglos, las luchas y trabajos del pasado. «Con la cabeza baja», consciente de sus errores y pecados, sin poder mostrar con orgullo la gloria y el poder de otros tiempos.

Es el momento de escuchar la llamada que Jesús nos hace a todos.

«Levantaos», animaos unos a otros. «Alzad la cabeza» con confianza. No miréis al futuro solo desde vuestros cálculos y previsiones. «Se acerca vuestra liberación». Un día ya no viviréis encorvados, oprimidos ni tentados por el desaliento. Jesucristo es vuestro Liberador.

Pero hay maneras de vivir que impiden a muchos caminar con la cabeza levantada confiando en esa liberación definitiva. Por eso, «tened cuidado de que no se os embote la mente». No os acostumbréis a vivir con un corazón insensible y endurecido, buscando llenar vuestra vida de bienestar y placer, de espaldas al Padre del Cielo y a sus hijos que sufren en la tierra. Ese estilo de vida os hará cada vez menos humanos.

«Estad siempre despiertos». Despertad la fe en vuestras comunidades. Estad más atentos a mi Evangelio. Cuidad mejor mi presencia en medio de vosotros. No seáis comunidades dormidas. Vivid «pidiendo fuerza». ¿Cómo seguiremos los pasos de Jesús si el Padre no nos sostiene? ¿Cómo podremos «mantenernos en pie ante el Hijo del Hombre»?

José Antonio Pagola

 

ADVIENTO: TODO ES AHORA, por Enrique Martínez Lozano

Escrito por  Enrique Martínez Lozano
FE ADULTA

Lc 21, 25-28 y 34-36

En la iglesia católica, el año litúrgico empieza con el tiempo de Adviento, unas cuatro semanas antes de la celebración de la Navidad.

Literalmente, “adviento” (adventus) significa “venida”. Y aunque hace alusión directa al nacimiento de Jesús en Belén –él fue quien “vino” de los cielos-, siempre se ha solido presentar como una invitación a fortalecer la esperanza en aquel que “va a venir” en gloria al final de los tiempos.

El lenguaje de la mente oscila siempre entre el pasado y el futuro. Y eso hace que vivamos permanentemente vueltos hacia atrás, para apoyarnos en lo que fue, o proyectados hacia adelante, para consolarnos con la expectativa de algo mejor de lo que ahora tenemos.

La mente religiosa no escapa a esa dinámica: fácilmente se queda celebrando el pasado o esperando el futuro.

Es necesario acallar la mente para poder ver con claridad. Y ahí es donde percibimos que el único lugar de la vida es el presente. Y que el presente, en el plano profundo, es pleno. Por eso, lo que llamamos “venida” es ya “llegada”: todo es Ahora.

Ese “Ahora” no es un lapso de tiempo, efímero, entre el que se fue y el que está llegando. Es, más bien, el no-tiempo, la atemporalidad. Porque el Presente no es algo cronológico, sino aquello que contiene al tiempo.

Ahora bien, la Realidad es multidimensional: se nos hace presente, como aprecia incluso la misma física moderna, en diferentes niveles o dimensiones. Eso explica que afirmaciones aparentemente contradictorias puedan ser todas verdaderas…, cada una en su propio nivel.

En lo que se refiere al tema que nos ocupa, para la mente –en el nivel mental, aparente, del mundo de las formas- todo es lineal y secuencial: pasado, presente y futuro constituyen momentos diferentes que se suceden sin cesar.

En ese mismo nivel, todo se percibe como separado: la mente es dual porque es separadora por su propia naturaleza. Se comprende que, desde ella, el “Adviento” se viva en clave de pasado y de futuro: Jesús vino y otra vez vendrá…

Para quien se halla identificado con lo que ocurre, puede sonar ridículo, sarcástico o incluso injuriante afirmar que “todo es ahora”. Porque, en el nivel mental –de las apariencias- todo es secuencial: la mente lee todo como una sucesión de eventos, a la vez que espera que el próximo sea más agradable que el actual. En ese nivel no es posible otro modo de ver.

Sin embargo, la trampa reside precisamente en la identificación con lo que ocurre. Porque, en realidad, no somos nada de lo que ocurre, sino la Consciencia en la que todo ocurre. Quien se identifica con las nubes sentirá que se mueve con ellas; quien se reconoce como “cielo” verá que lo que se mueve es solo aparente.

Las nubes pasan secuencialmente; el cielo permanece siempre en un ahora atemporal. Ciertamente, para quien vive, no identificado con lo que sucede, sino en la consciencia de lo que sucede, todo es Ahora.

La imagen de la nube queda magníficamente expresada en estas palabras sabias de Nisargadatta: “Compare usted la conciencia y su contenido con una nube. Usted está dentro de la nube, mientras que yo la miro. Está usted perdido en ella, casi incapaz de ver la punta de sus dedos, mientras que yo veo la nube y otras muchas nubes y también el cielo azul, el sol, la luna y las estrellas. La realidad es una para nosotros dos, pero para usted es una prisión y para mí un hogar”.

En ese nivel profundo en el que vive el sabio, más allá de la mente, se percibe que todo lo que nos llega por los sentidos es solo una “representación” –el “sueño” o el “teatro del mundo”, de que hablaba Calderón de la Barca-, un despliegue admirable y complejo de formas que están brotando de la Consciencia una.

En el nivel profundo, Todo es Ahora. Lo que somos, no es la “forma” (yo, ego, personalidad, personaje) que nuestra mente piensa, sino aquella Consciencia, que es la identidad última de todo lo que es. No somos un “objeto” de la consciencia (yo), sino la Consciencia que contiene y abraza –y de la que están surgiendo- todos los objetos.

Desde esta perspectiva, cambia el modo de comprender el “Adviento”, porque “venida” y “llegada” son lo mismo –solo eran distintas para la mente-. Y por más que el pensamiento siga haciendo una lectura secuencial –pasado, presente, futuro-, sabemos que basta silenciar la mente para que emerja la Presencia –otro nombre de la Consciencia- en la que reconocemos nuestra verdadera identidad.

¿Y Jesús? Para los cristianos, es el “centro de la historia”. Eso significa, más allá de una lectura literalista que sería fuente de fanatismo, que en él reconocemos lo que somos todos –cristianos o no, creyentes o ateos-, porque lo percibimos como la plenitud del Ser (“Hijo de Dios”).

“Adviento”, por tanto, es una invitación a “volver a casa”, es decir, a salir de cavilaciones mentales y movimientos egoicos, para reconocernos en la Consciencia o Presencia que tiene sabor a Comunión y Plenitud.

Y esto no obedece solo a un recuerdo –el nacimiento de Jesús-, ni es una nueva creencia a la que aferrarnos. Se trata de algo que toda persona puede experimentar como certeza o evidencia en cuanto, acallando la mente, en este mismo momento, conecta con Aquello que no tiene nombre, que no puede ser pensado, pero que, sin embargo, es lo único que permanece, el Fondo que abraza todo lo demás, el “Padre” (Abba) del que hablaba Jesús. Esa es nuestra casa. La sabiduría consiste en experimentarla y vivir en y desde ella.

En el caso cristiano, Jesús es la referencia íntima de aquella misma y única identidad. “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré” (Mt 11,28). Dicho desde el nivel profundo: dejad de identificaros con la mente, aquietad el pensamiento egocentrado, venid a la Presencia –a “casa”- y experimentaréis la Plenitud.

Poned presencia en todo lo que hacéis, vivid en conexión con Aquello que es estable y se halla siempre a salvo. Y, en cualquier caso, no olvides que, como dice Pema Chödrön, “tú eres el cielo; todo lo demás es el clima”. De ahí la sabiduría que encierra esta clave pedagógica: “Deja de buscar y déjate encontrar”.

¡Feliz tiempo de “Adviento”, es decir, de Presencia, que es Paz y Gozo!

 

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

 

«Hay muchachos que están psicológicamente enfermos y buscan estructuras fuertes que los defiendan, como el clero»

El papa Francisco llamó este viernes a mantener los «ojos abiertos en la admisión en los seminarios» frente a jóvenes que quieren convertirse en sacerdotes. «Hay muchachos que están psicológicamente enfermos y buscan estructuras fuertes que los defiendan» como «la Policía, el Ejército y el clero», dijo el Pontífice en la audiencia a la Congregación para el Clero. «Los fieles no deben pagar las neurosis de sus curas», reclama a la Congregación del Clero. «

 

A vueltas con Dios

JOSÉ ARREGI

Vuelvo a hablar de Dios en esta mañana de otoño de infinita belleza y de tantos motivos de angustia. Digo “Dios” para decir todo lo que ven los ojos y lo que no pueden ver y lo que aún ni siquiera es. Digo “Dios” para rendirme a la belleza, sostener el ánimo, bendecir el mundo y sus mejores posibilidades sin condenar a nadie.

Digo “Dios”, pues con esa palabra nací, crecí, aprendí a hablar y a vivir, y a decir el Todo como bello, bueno y fiable, a pesar de todo. Pero no es necesario decir “Dios”, ni pensarlo ni decirlo, ni “creer” nada; basta mirar y ser lo que somos, como basta al petirrojo vivir y cantar. Leer más

Carlos Osoro, ante la masacre de París: «Tenemos el deber de condenar el terrorismo de forma absoluta»

Hemos vivido estos días pasados la dramática presencia del terrorismo. Con su acción criminal, ha amenazado y puesto a toda la humanidad, en todas las latitudes de la tierra, en un estado de gran ansiedad e inseguridad. París, la capital de Francia, ha sido el lugar donde ha tenido esta vez su manifestación, muriendo muchas personas y dejando a otras muchas llenas de dolor. Carlos Osoro, ante la masacre tenemos el deber de condenar el terrorismo de forma absoluta»

José Arregi: «La Iglesia tiene que renovarse radicalmente, invertir el modelo autoritario, piramidal y clerical»

El teólogo José Arregi, estrecho colaborador de esta casa, es el autor de «Invitación a la esperanza» (Herder), un texto en el que profundiza sobre la «esperanza activa» en mitad de un mundo que sufre y en el que, pese a todo, hay razones para ser optimista. ¿También en la Iglesia? «La Iglesia tiene que renovarse radicalmente. Invertir el modelo autoritario, piramidal y clerical de la Iglesia. Y para darle la vuelta ese modelo piramidal, hay que eliminar dos dogmas: el poder absoluto del Papa y el de la infalibilidad«, argumenta.

 

Estado laico, ya

Juan José Tamayo

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Durante las últimas semanas los partidos políticos han ido dando a conocer sus programas en materia religiosa de cara a las elecciones del 20-D. De ellos cabe destacar cuatro aspectos: la importancia concedida al tema religioso, el amplio eco en los medios de comunicación, la concreción de las propuestas y los cambios introducidos en relación con los privilegios de los que goza Iglesia Católica en todos los campos: político, económico, jurídico, fiscal, educativo, cultural, simbólico, militar, etc. Leer más

Paris 13N. No más horror sobre el horror.

Editorial Redes Cristianas

La reciente tragedia de París debería llevarnos, no solo por vecindad y experiencia en propia piel de este tipo de salvajadas, sino también como parte de la única humanidad que somos —y que comparte dignidad y sueños comunes con todos los mortales—, al menos a estas dos cosas: Leer más

Cómo surge el ISIS, cómo se financia, quiénes hacen la vista gorda (1)

Olga Rodríguez

Eldiario.es

El ISIS nació al calor de la ocupación y la fragmentación de Irak. El desmantelamiento de las fuerzas armadas iraquíes por parte de EEUU contribuyó a su fortalecimiento. Y la guerra siria fue clave para su crecimiento.

Turquía y Arabia Saudí, aliados de Occidente, son territorios epicentros de la financiación del ISIS. Turquía ha permitido el flujo de camiones que cruzan la frontera cargados de petróleo procedente de los campos sirios controlados por el «Estado Islámico»

El ISIS ha debilitado y mantenido ocupados a enemigos de Israel, Turquía y Arabia Saudí

SEGUNDA PARTE: El paso al frente de Francia, el crecimiento del ISIS, las injerencias Leer más