«YO SOY» Y «SOY REY» QUIEREN DECIR LO MISMO, Fray Marcos

Fray Marcos
FE ADULTA

Jn 18, 33-37

Es muy importante que tengamos una pequeña idea del momento y el por qué motivo se instituyó esta fiesta. Fue Pío XI en 1925, cuando la Iglesia estaba perdiendo su poder y su prestigio acosada por la modernidad. Con esta fiesta se intentó recuperar el terreno perdido ante un mundo secular, laicista y descreído. En la encíclica se dan las razones para instituir la fiesta: “recuperar el reinado de Cristo y de su Iglesia”. Para un Papa de aquella época, era inaceptable que las naciones hicieran sus leyes al margen de la Iglesia y sin tener en cuenta su poder y sus directrices.

Ha sido para mí una gran alegría y esperanza el descubrir en una homilía sobre esta fiesta del papa Francisco, una visión mucho más de acuerdo con el evangelio. Pio XI habla de recuperar el poder de Cristo y de su Iglesia. El papa Francisco habla, una y otra vez, de Jesús poniéndose al servicio de los más desfavorecidos. No se trata sólo de un cambio de lenguaje. Se trata de una superación de la idea de poder en el que la Iglesia ha vivido durante demasiados siglos. El cambio es radical y debía ser aceptado y promovido por todos los cristianos, desde los monaguillos a los cardenales.

El contexto del evangelio que hemos leído, es el proceso ante Pilato, a continuación de las negaciones de Pedro, donde queda claro, que Pedro ni fue rey de sí mismo ni fue sincero. Es muy poco probable que el diálogo  sea histórico, pero nos está transmitiendo lo que una comunidad muy avanzada de finales del s. I pensaba sobre Jesús. Dos breves frases puestas en boca de Jesús nos pueden dar la pauta de reflexión: “mi Reino no es de este mundo” y “yo para eso he venido, para ser testigo de la verdad.

¿Qué significa un Reino, que no es de este mundo? Se trata de una expresión que no podemos “comprender” porque todos los conceptos que podemos utilizar son de este mundo. ¿En qué estamos pensando los cristianos cuando, después de estas palabras, nombramos a Cristo rey, no solo del mundo sino del universo? Con el evangelio en la mano no es fácil justificar el poder absoluto que la Iglesia ha ejercido durante siglos.

Tal vez encontremos una pista en la otra frase: “he venido para ser testigo de la verdad”. Pero sólo si no entendemos la verdad como verdad lógica (adecuación de una formulación racional a la realidad) sino entendiéndola como verdad ontológica, es decir, como la adecuación de un ser a lo que debe ser según su naturaleza. Jesús siendo auténtico, siendo verdad, es verdadero Rey. Pero lo que le pide su verdadero ser (Dios) es ponerse al servicio de todo aquel que le necesite, no imponer nada a los demás.

No se trata de morir por defender una doctrina teórica. Se trata de morir por el hombre. Se trata de dar testimonio de lo que es el hombre en su verdadera realidad. El “Hijo de hombre” (único título que Jesús se aplica a sí mismo), nos da la clave para entender lo que pensaba de sí mismo. Se considera el hombre auténtico, el modelo de hombre, el hombre acabado, el hombre verdad. Su intención es que todos lleguen a identificarse con él. Jesús es la última referencia para todo el que quiera llegar a manifestar en su vida la verdadera calidad humana.

Poco después del párrafo que hemos leído, Pilato saca afuera a Jesús, después de ser azotado, y dice a la multitud: “Este es el hombre”. Jesús no sólo es el modelo de hombre, sino que exige a sus seguidores que demuestren con su vida, que responden al modelo que ven en él. Jesús dice: “soy rey”, no: soy el rey. Indicando así que todo el que se identifique con él, será también rey. Esa es la meta que Dios quiere para todos los seres humanos. Rey de poder solo puede haber uno. Reyes servidores debemos ser todos. No se trata de que un hombre reine sobre otro, sino de un Reino donde todos se sientan reyes porque todos están al servicio de todos.

Cuando los hebreos (nómadas) entran en contacto con la gente que vivía en ciudades, descubren las ventajas de aquella estructura social y piden a Dios un rey. Esto fue interpretado por los profetas como una traición (el único rey de Israel es Dios); pero al final tienen que ceder. El rey era el que cuidaba de una ciudad o un pequeño grupo de pueblos. Tenía la responsabilidad de que hubiera orden en las relaciones sociales. Les defendía de los enemigos, se preocupaba de los alimentos, impartía justicia, etc. A lo largo del AT, se va espiritualizando esa idea del rey, llegándose a identificar con la del Mesías.

Sólo en este contexto podemos entender la predicación de Jesús sobre el Reino de Dios. Sin embargo el contenido que él  le da, es más profundo. En tiempo de Jesús, el futuro Reino de Dios se entendía como una victoria del pueblo judío sobre los gentiles y una victoria de los buenos sobre los malos. Jesús predica un Reino de Dios muy distinto; un Reino del que nadie va a quedar excluido, y del que forman parte las prostitu­tas, los pecadores, los marginados. También los gentiles están llamados, pero muchos judíos se quedarán fuera. El Reino que Jesús anuncia no tiene nada que ver con las expectativas de los judíos de la época. Por desgracia tampoco tiene nada que ver con las expectativas de los cristianos.

Hay otros datos que pueden darnos luz. Jesús, en el desierto, percibió el poder como una tentación: “Te daré todo el poder de estos reinos y su gloria”. En Jn, después de la multiplicación de los panes, la multitud quiere proclamarle rey, pero él se escapa a la montaña, él solo. Toda la predicación de Jesús gira entorno al “Reino”; pero no se trata de un reino suyo, sino de “el Reino de Dios”. Jesús nunca se propuso él mismo como objeto de su predicación. Es un error confundir el “reino de Dios” con el reino de Jesús. La encíclica dice: “a Cristo le compete en sentido propio y estricto, como hombre, el título de Rey”.

La característica fundamental del Reino predicado por Jesús es que ya está aquí, aunque no se identifica con las realidades mundanas. No hay que esperar a un tiempo escatológico, sino que ha comenzado ya. «No se dirá, está aquí o está allá, porque mirad: el reino de Dios está dentro de vosotros”. No se trata de preparar un reino para Dios, se trata de un reino que es Dios. Cuando decimos “reina la paz”, no estamos diciendo que la paz tenga un reino. Se trata de hacer presente a Dios entre nosotros, siendo lo que tenemos que ser. No es un reino de personas físicas, sino de actitudes vitales. Cuando me acerco al que me necesita y le ayudo a superar su situación de angustia, hago presente a Dios y su Reino.

¿Es éste el sentido que le damos a la fiesta? Cualquier connotación que el título tenga con el poder, tergiversa el mensaje de Jesús. Una corona de oro en la cabeza y un cetro de brillantes en las manos de Jesús, son mucho más denigrantes que la corona de espinas y la caña que le pusieron los soldados. Si no nos damos cuenta de esto, es que estamos proyectando sobre Dios y sobre Jesús nuestros propios anhelos de poder. Ni el “Dios todopoderoso” ni el “Cristo del Gran Poder” tienen absolutamente nada que ver con el evangelio. El Dios de Jesús es el “Abba”, padre y madre que cuida de nosotros entregándonos todo lo que  Él es en cada instante. Ni se impone ni nos gobierna ni nos domina. Es esta realidad la que tenemos que descubrir y hacer presente en nuestra vida.

Hace unos domingos nos decía Jesús que el que quiera ser primero, sea el último y el que quiera ser grande, sea el servidor. Ese afán de identificar a Jesús con el poder y la gloria, ¿no será una manera de justificar nuestro afán de poder y de estar por encima de los demás? Como no nos gusta lo que dice Jesús, tratamos por todos los medios de hacerle decir lo que a nosotros nos interesa y nos quedamos tan anchos.

Meditación-contemplación

Dijo Jesús: yo he venido para ser testigo de la verdad.
Está hablando de la verdad ontológica.
No se refiere a verdades doctrinales o científicas.
Está hablando de la autenticidad de su ser,
…………

Ser verdadero es lo contrario de ser falso.
Falso es todo aquello que aparenta ser una cosa
y en realidad es lo opuesto.
Ser Verdad es ser lo que somos sin falsearlo.
……………

Lo que los demás ven en mí,
¿es lo que soy en lo hondo del mi ser?
El objetivo de tu vida, es descubrir tu verdadero ser
y manifestarlo en todo momento.
……………

 

Fray Marcos

 

 

 

Kristo Erregearen Festaburua – Solemnidad de Cristo Rey, José A. Pagola

Evangelio del 22/nov/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

AZTERKETA EGIAREN TESTIGUAREN AURREAN – EXAMEN ANTE EL TESTIGO DE LA VERDAD

Jesus erailtzea erabakiko den prozesuan, Joanen ebanjelioak bakarreko solasaldi harrigarria dakar Pilatoren eta Jesusen artean; bata lurreko inperio boteretsuenaren ordezkaria eta bestea egiaren testigu bezala agertu den auzipetu atxilotua.

Hain segur, Pilatok bere tronu aurrean duen pertsonaia bitxiak bere baitan duen egia jakin nahi du, itxuraz: «Zu al zara juduen erregea?». Joan ebanjelariak oso gustuko dituen oinarrizko bi baieztapenez erantzun dio Jesusek.

«Nire erregetza ez da mundu honetakoa». Jesus ez da errege Pilatok uste duen harikoa. Ez du Israelgo tronua hartzeko asmorik, ezta Tiberiori bere inperio-boterea airean jartzeko ere. Jesus ez da Erromako prefektu hori, Pilato, mugitzen den sistema horretako gizona, sostengutzat injustizia eta gezurra dituen horretakoa. Ez da oinarritzen armen indarrean. Guztiz bestelakoa den zimentarria du Jesusenak. Jainkoak munduari dion maitasunetik dator Jesusen erregetza.

Segidan, ordea, gauza bat inportantea gehitu du: «Errege naiz… eta egiaren testigu izateko etorri naiz mundura».Mundu honetan nahi du gauzatu bere erregetza, baina era txundigarri batean. Ez da etorri Tiberio bezalako errege izatera, baizik «egiaren testigu izatera», gizadiaren historian Jainkoaren maitasuna eta zuzentasuna txertatuz.

Jesusek berekin dakarren egia hau ez da irakaspen teorikoa. Dei bat da, pertsonaren bizitza eralda dezakeen deia. Esana du Jesusek: «Nire Hitzari leial eusten badiozue… ezagutu duzue egia eta egiak pertsona aske eginen zaituzte». Jesusen Ebanjelioari leial izatea esperientzia berezia da, esperientzia bakarra, zeren egia askatzailea ezagutzera baitzaramatza, zeure bizia gizatarrago egiteko gai egingo zaituen egia askatzailea ezagutzera.

Jesu Kristo da egia bakarra, kristauok geure bizitzan zilegi dugun bakarra

  • Ez ote gara Jesusen Elizan kontzientziako talde-azterketa egin beharrean «Egiaren Testiguaren» aurrean?
  • Ez ote gara apal-apal bereizi beharrean zer den egia eta zer den gezurra Jesusekiko geure jarraipenean?
  • Zertan dugu aske egiten gaituen egiarik eta zertan esklabo egiten gaituen gezurrik?
  • Ez ote gara urrats batzuk egin beharrean geure bizitzan, geure elkarteetan, geure erakundeetan egia gizatarraren eta ebanjeliozkoaren maila goragokoetara jotzeko?

José Antonio Pagola

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Solemnidad de Cristo Rey – B (Juan 18,33-37)

Evangelio del 22/nov/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

EXAMEN ANTE EL TESTIGO DE LA VERDAD

Dentro del proceso en el que se va a decidir la ejecución de Jesús, el evangelio de Juan ofrece un sorprendente diálogo privado entre Pilato, representante del imperio más poderoso de la Tierra y Jesús, un reo maniatado que se presenta como testigo de la verdad.

Precisamente Pilato quiere, al parecer, saber la verdad que se encierra en aquel extraño personaje que tiene ante su trono: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús va a responder exponiendo su verdad en dos afirmaciones fundamentales, muy queridas al evangelista Juan.

«Mi reino no es de este mundo». Jesús no es rey al estilo que Pilato puede imaginar. No pretende ocupar el trono de Israel ni disputar a Tiberio su poder imperial. Jesús no pertenece a ese sistema en el que se mueve el prefecto de Roma, sostenido por la injusticia y la mentira. No se apoya en la fuerza de las armas. Tiene un fundamento completamente diferente. Su realeza proviene del amor de Dios al mundo.

Pero añade a continuación algo muy importante: «Soy rey… y he venido al mundo para ser testigo de la verdad». Es en este mundo donde quiere ejercer su realeza, pero de una forma sorprendente. No viene a gobernar como Tiberio sino a ser «testigo de la verdad» introduciendo el amor y la justicia de Dios en la historia humana.

Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Lo había dicho Jesús: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra… conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana.

Jesucristo es la única verdad de la que nos está permitido vivir a los cristianos.

  • ¿No necesitamos en la Iglesia de Jesús hacer un examen de conciencia colectivo ante el «Testigo de la Verdad»?
  • ¿Atrevernos a discernir con humildad qué hay de verdad y qué hay de mentira en nuestro seguimiento a Jesús?
  • ¿Dónde hay verdad liberadora y dónde mentira que nos esclaviza?
  • ¿No necesitamos dar pasos hacia mayores niveles de verdad humana y evangélica en nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras instituciones?

 

José Antonio Pagola

 

El Papa en el ángelus: «Utilizar el nombre de Dios para justificar la violencia es una blasfemia»

Ángelus del Papa Francisco tras la masacre yihadista de París. Desde la cátedra de la ventana, Bergoglio, tras echar por tierra las interpretaciones «fatalistas» de la Historia, denuncia la masacre de París. Con voz grave y solemne reitera que «el camino de la violencia y del odio no resuelve el problema de la Humanidad y utilizar el nombre de Dios para justificar este camino es una blasfemia».

 

Meditación sobre el 13N

José Ignacio González Faus
Atrio

Sobre la masacre de París

Escribo estas reflexiones sobre todo para mí mismo: por necesidad de serenarme ante la barbarie del atentado del viernes en París. Temo que muchos no las acepten. Pediría que intenten reflexionarlas antes de condenarlas.

1.- Hay al menos una cosa en la que todos estaremos de acuerdo: los autores de semejante salvajada son unos verdaderos monstruos. Agrava esta constatación el que no se trata de seis o siete monstruos excepcionales sino de decenas o centenas de miles; y sin duda más monstruosos los organizadores que los pobres ejecutores. Leer más

Terror en Paris

Redacción de Atrio

Los hechos están ahí en los medios. Atrio ha seguido la actualidad desde su Facebook. Pero podéis informaros en cualquier medio, incluso con impactantes escenas en directo grabadas por un periodista que grita a quienes salen por la puerta trasera del teatro: “¿Qué pasa?” y con información sobre el incendio dee campamentos de refugiados en suburbios de Paría y en Calais. Yo, tras una mala noche de nuevo, tras recorrer noticias y declaraciones, tras escuchar acertados comentarios en A vivir que son dos dos días (a partir del minuto 14), sobre todo del sensato Peridis, me sigo haciendo estas preguntas que nos hemos hecho otras veces y sobre las que espero vuestras opiniones aquí: Leer más

CADENA DE ATENTADOS EN LA CAPITAL DE FRANCIA: Ocho terroristas muertos en París tras asesinar a más de 120 personas

Las fuerzas de seguridad francesas buscan a otros dos individuos presuntamente implicados en los atentados. Se han producido seis ataques casi simultáneos en distintos puntos de la ciudad, el más mortífero en la sala Bataclan. La Policía se encuentra con una ‘carnicería’ en ese local, donde han sido asesinadas más de 100 personas. «¡Esto por Siria! ¡Alá es grande!», gritaron los atacantes. Tres explosiones junto al Stade de France sacudieron el estadio y «retumbó el techo». Ocho terroristas han muerto, siete de ellos al hacer estallar. sus cinturones bomba. Hay más de 200 heridos, unos 80 en estado grave. Hollande declara el estado de emergencia y moviliza al Ejército.

 

 

La población en riesgo de pobreza o exclusión en España crece hasta los 13,6 millones de personas

Un informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza subraya que «los que peor lo tienen» son cerca del millón de personas que padecen los tres factores de desigualdad: desempleo, pobreza y privación material severa. La tasa de población en riesgo de pobreza o exclusión, que agrupa la pobreza relativa, la privación de material severa y la baja intensidad de trabajo en el hogar-, alcanzó en 2014 un nuevo máximo histórico en España, con 13.704.003 de personas afectadas, el 29,2% de los habitantes del país, según el informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN).

 

DESIGUALDAD Y CORRUPCIÓN. DESTRUCTORAS DE DEMOCRACIA

La primera parte de la Jornada a modo de mesa redonda estuvo centrada en las aportaciones de los diputados que asistieron en representación de sus diferentes partidos. En dichas aportaciones y en el coloquio que siguió se puso de manifiesto un amplio y disperso abanico tanto de las  causas generadoras de Desigualdad y Corrupción, como de las propuestas para atajarlas. Leer más

Las causas del problema de los refugiados

Vicenç Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

REDES  CRISTIANAS

La gran noticia en Europa estos días es que los refugiados procedentes de Siria y de otros países como Afganistán y Libia, donde hay conflictos militares en los que las fuerzas armadas del Estado Islámico (ISIS) y/o de otros grupos musulmanes como Al Qaeda son considerados como enemigos por los Estados de la OTAN, incluyendo el de EEUU, el del Reino Unido, el de Francia, el de Alemania y el de España, entre otros. Esta noticia se centra en la necesidad de responder a las necesidades de estos refugiados, haciendo referencia a la importancia de los derechos humanos y a la solidaridad que supuestamente caracteriza a la Unión Europea. Leer más

Novísimos 10. La resurrección en las religiones monoteístas.

Blog de Xabier Pikaza Ibarrondo
RELIGIÓN DIGITAL

Las religiones monoteístas (abrahámicas), que podemos llamar de la persona, destacan no sólo la transcendencia de Dios, sino también el valor permanente de la historia y, en especial, de los hombres que sobre en el mundo. Por eso, estas religiones no pueden hablar de un retorno a lo divino sino de una resurrección de las personas. No hay retorno porque no ha existido caída: las almas no pueden volver, porque no han venido previamente, no han bajado de lo divino. No hay final de las reencarnaciones, porque las almas no han estado sujetas a la condena de encarnarse de manera sucesiva en las diversas cárceles de un cuerpo siempre opresor… Frente a eso, las religiones monoteístas confiesan, de formas distintas, que luego evocaremos, la resurrección de la carne, es decir, la culminación eterna de la historia. Leer más