La población en riesgo de pobreza o exclusión en España crece hasta los 13,6 millones de personas

Un informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza subraya que «los que peor lo tienen» son cerca del millón de personas que padecen los tres factores de desigualdad: desempleo, pobreza y privación material severa. La tasa de población en riesgo de pobreza o exclusión, que agrupa la pobreza relativa, la privación de material severa y la baja intensidad de trabajo en el hogar-, alcanzó en 2014 un nuevo máximo histórico en España, con 13.704.003 de personas afectadas, el 29,2% de los habitantes del país, según el informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN).

 

DESIGUALDAD Y CORRUPCIÓN. DESTRUCTORAS DE DEMOCRACIA

La primera parte de la Jornada a modo de mesa redonda estuvo centrada en las aportaciones de los diputados que asistieron en representación de sus diferentes partidos. En dichas aportaciones y en el coloquio que siguió se puso de manifiesto un amplio y disperso abanico tanto de las  causas generadoras de Desigualdad y Corrupción, como de las propuestas para atajarlas. Leer más

Las causas del problema de los refugiados

Vicenç Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

REDES  CRISTIANAS

La gran noticia en Europa estos días es que los refugiados procedentes de Siria y de otros países como Afganistán y Libia, donde hay conflictos militares en los que las fuerzas armadas del Estado Islámico (ISIS) y/o de otros grupos musulmanes como Al Qaeda son considerados como enemigos por los Estados de la OTAN, incluyendo el de EEUU, el del Reino Unido, el de Francia, el de Alemania y el de España, entre otros. Esta noticia se centra en la necesidad de responder a las necesidades de estos refugiados, haciendo referencia a la importancia de los derechos humanos y a la solidaridad que supuestamente caracteriza a la Unión Europea. Leer más

Novísimos 10. La resurrección en las religiones monoteístas.

Blog de Xabier Pikaza Ibarrondo
RELIGIÓN DIGITAL

Las religiones monoteístas (abrahámicas), que podemos llamar de la persona, destacan no sólo la transcendencia de Dios, sino también el valor permanente de la historia y, en especial, de los hombres que sobre en el mundo. Por eso, estas religiones no pueden hablar de un retorno a lo divino sino de una resurrección de las personas. No hay retorno porque no ha existido caída: las almas no pueden volver, porque no han venido previamente, no han bajado de lo divino. No hay final de las reencarnaciones, porque las almas no han estado sujetas a la condena de encarnarse de manera sucesiva en las diversas cárceles de un cuerpo siempre opresor… Frente a eso, las religiones monoteístas confiesan, de formas distintas, que luego evocaremos, la resurrección de la carne, es decir, la culminación eterna de la historia. Leer más

«LO QUE FUI Y LO QUE SOY, ES LO QUE SIEMPRE SERÉ», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
Fe Adulta

Mc 13, 24-32

Estamos en el c. 13 de Mc, dedicado todo él al discurso escatológico. Este capítulo hace de puente entre la vida de Jesús y la Pasión. Los tres sinópticos relatan un discurso parecido, lo cual hace suponer que algo tiene que ver con el Jesús histórico. Pero las diferencias entre ellos son tan grandes, que presupone también una elaboración de las primeras comunidades. Es imposible saber hasta qué punto Jesús hizo suyas esas ideas. En el evangelio se habla del Reino de Dios como futuro y como presente a la vez…

Estamos ante una manera de hablar que no nos dice nada hoy. Pero si prescindimos de la apocalíptica, dejamos fuera de nuestra consideración una parte nada despreciable de la Escritura, tanto del AT como del NT. No se trata solo del lenguaje como en otras ocasiones. Aquí son las ideas las que están trasnochadas y no admiten ninguna traducción a un lenguaje actual. Cuantos siglos más tendrán que pasar para darnos cuenta.

El lenguaje apocalíptico y escatológico corresponde a un modo mítico de ver el mundo, a Dios y al hombre. Tanto en el AT como en el NT, el pueblo de Dios está volcado sobre el porvenir. Esta actitud le distingue de los pueblos circundan­tes cerrados en el continuo devenir de los ciclos naturales. Israel se encuentra siempre en tensión hacia la salvación que ha de venir. Desde Abrahán, a quien Dios le dice: «sal de tu tierra», pasando por el éxodo hacia la tierra prometida; y terminando por la espera del Mesías, Israel vivió siempre con la esperanza de que Dios le iba a salvar dándole algo mejor que lo que tenía.

Los profetas fueron los encargados de mantener viva esta expectativa de salvación total. En principio, el día de esa salvación debía ser un día de alegría, de felicidad, de luz; pero a causa de las infidelidades del pueblo, los profetas empiezan a anunciarlo como día de sufrimiento, de tinieblas para la mayoría de los hombres que no hacen caso a Dios. Será el día de Yahvé (intervención de Dios para juzgar) en que castigará a los infieles y salvará al resto. Se trataba de ver el futuro como criterio de valoración juiciosa del presente.

La apocalíptica es una actitud vital y un género literario. La palabra en griego significa “desvelar”. Escudriña el futuro partiendo de la palabra de Dios. Nace en los ambientes sapienciales y desciende del profetismo. Desarrolla una visión pesimista del mundo, que no tiene arreglo; por eso, tiene que ser destruido y sustituido por otro de nueva creación. Invita, no a cambiar el mundo sino a huir de él.El mundo futuro no tendrá ninguna relación con el presente. El objetivo es alentar a la gente en tiempo de crisis para que aguante el chaparrón. El resto que se conserve fiel, reinará con Él. Todo lo demás será aniquilado.

Escatología, procede de la palabra griega «esjatón», que significa “lo último”. Su origen es también la palabra de Dios, y su objetivo, descubrir lo que va a suceder al final de los tiempos, pero no por curiosidad, sino por un intento de acrecentar la confianza. El futuro está en manos de Dios, pero ese futuro llegará como progresión del presente, que también está en manos de Dios, y es positivo a pesar de todo. Este mundo no será consumido sino consumado. Dios reserva una plenitud de sentido para la creación. Dios salvará un día definitiva­mente, pero esa salvación ya ha comenzado aquí y ahora

La referencia a los tiempos finales de los evangelios, no es apocalíptica sino más bien escatológica, aunque nos despiste bastante el hecho de que el NT usa el lenguaje apocalíp­tico, por que es muy sugerente y llama la atención. Uno de los logros de la apocalíptica fue enriquecer el lenguaje religioso con multitud de símbolos e imágenes. Los evangelistas, no pudieron librarse de esta mentalidad apocalíptica, muy desarrollada en aquella época.

Con demasiada frecuencia se ha hecho un mal uso de este modo de hablar. Parece que es una tentación constante el acudir al juicio final, para urgir a la gente a que se porte como Dios manda. En todas las épocas han proliferado los milenarismos de todo tipo; incluso en nuestro tiempo se predican calamidades como castigo de Dios porque los seres humanos no somos como debiéramos ser. La experiencia de la muerte nos obliga a unir tiempo y eternidad, contingencia y absoluto, lo divino y lo terreno, cielo y tierra.

Hoy debemos interpretar la realidad, a la luz de los nuevos conocimientos que tenemos de ella. Al final del relato de la creación, Dios “vio todo lo que había hecho, y era muy bueno”. Es ridículo pensar que la creación le salió mal a Dios y que ahora tiene que arreglarla de alguna manera. Mayor ridículo es creer que el hombre puede malograr la creación de Dios. Tal vez lo que tendríamos que hacer, sería dejarnos de especulaciones sobre como será el más allá y tomar la responsabilidad que nos toca en la marcha del más acá.

Para la escatología, Dios es el dueño absoluto del universo y de la historia. El hombre puede malograr la creación, pero no puede volver a enderezarla. Solo Dios puede salvarla. Al superar la idea del dios intervencionista, se nos plantea un dilema insuperable. Por una parte sabemos que Dios no tiene pasado ni futuro; que no está en el tiempo ni en el espacio sino en la eternidad. Por otro lado, el hombre no puede entender nada que no esté en el tiempo y el espacio. Meter a Dios en el tiempo para poderlo entender es un disparate mayúsculo. Por otra parte, sacar al hombre del tiempo y el espacio, es descoyuntarlo como criatura.

En tiempo de Jesús se creía que esa intervención definitiva, iba a ser inminente. En este ambiente se desarrolla la predica­ción de Juan Bautista y de Jesús. También en la primera comunidad cristiana se vivió esta espera de la llegada inmediata de la parusía. Solamente en los últimos escritos del NT, es ya patente un cambio de actitud. Al no llegar el fin, se empieza a vivir la tensión entre la espera del fin y la necesidad de preocuparse de la vida presente. Se sigue esperando el fin, pero la comunidad se prepara para la permanencia.

Creo que ha llegado el momento de abandonar este lenguaje. Hasta hace muy poco tiempo, la historia era exclusivamente cosa del pasado. En nuestros días parece que hemos descubierto la importancia que tiene esa historia no solo para nuestro presente, sino para nuestro futuro. El hombre se considera fruto de un pasado; sigue su curso en el presente y se encamina hacia el futuro. La escatología está implícita en la manera de entender la existencia, pero se trata de “lo último” dentro de la marcha del mundo, no más allá de él.

Para nosotros hoy, Dios no es un ser que está fuera del mundo dirigiéndolo y manipulándolo desde fuera. No podemos separar a Dios de la realidad que nos envuelve. Es la base y el fundamento de todo lo que existe. Dios ni puede ni tiene que “actuar” porque es acto puro, es decir, lo está haciendo todo en todo momento. Ante Dios todo es justo y bueno en cada momento. No tiene sentido amenazar con la ira de Dios. Esta mejor comprensión de la manera de actuar (no actuar) de Dios en la historia, hace superfluas las imágenes espectacula­res sobre el «exjatón», pero obliga a una reflexión sobre la importancia que el ser humano tiene a la hora de planifi­car su futuro.

Hoy sabemos que el tiempo y el espacio son productos mentales, extraídos de la experiencia de un mundo terreno. ¿Qué sentido puede tener el hablar de tiempo y espacio más allá de lo material? Hablar de un “lugar” (cielo o infierno) más allá de este mundo, solo puede tener un sentido simbólico. Hablar de un “día del juicio”, cuando no puedan darse tiempo ni espacio, es un contrasentido. No hay inconveniente en seguir empleando ese lenguaje, pero sin olvidar que se trata de un lenguaje simbólico y no de realidades objetivas.

Meditación-contemplación

Jesús nos dice que aprendamos de la higuera.
En los brotes que empiezan a moverse en la primavera,
tenemos que adivinar los futuros higos.
En cualquier fragmento de realidad está ya Dios plenamente
……………

La realidad que todos vemos por igual
está diciendo cosas distintas a cada uno.
El ser humano tiene que aprender a ver
mucho más de lo que le entra por los ojos.
………………

Hace cuatro mil años, los orientales descubrieron
que la realidad que vemos, no es más que apariencia.
La verdadera realidad hay que descubrirla
más allá y a pesar de lo que vemos y oímos.
………………

 

Fray Marcos

 

 

Urteko 33. Igandea – 33 Tiempo Ordinario, B (Markos 13,24-32), José A. Pagola

Urteko 33. Igandea – B (Markos 13,24-32)
Evangelio del 15/nov/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

KRISTAU KONBENTZIMENDUAK – CONVICCIONES CRISTIANAS

Banaka banaka hiltzen ari ziren Jesus ezagutu zuten ikasleak. Gelditzen zirenek hura ikusi gabe sinesten zuten haren baitan. Eukaristian ezin ikusizko moduan presente zegoela aitortzen zuten, baina noiz ikusiko zuten haren aurpegi bizi-bizi hura?, noiz beteko zen harekin betiko topo egiteko zuten gogo hura?

Jesusen hitza maitasunez eta fedez gogoratuz jarraitzen zuten. Horixe zuten beren janaria pertsekuzio-aldi latz haietan. Baina noiz egiaztatu behar zuten hitz haiek egiazkoak zirela? Ez ote ziren joango hitz haiek apurka-apurka ahantziz? Urteak joan urteak etorri, baina sekula ez zen iristen hain hertsiki irrikatzen zuten Azken Eguna; zer pentsatu handia ematen zien horrek.

Haien esperantza elikatu nahiz, hainbat konbentzimendu eskaini nahi ditu Markosek bere hitzaldi apokaliptikoan. Ez da hartu behar, ordea, hitzaldi hori letraren harira, baizik gaur hain arrotz gertatzen zaizkigun irudi eta sinbolo horietan datorren fedea aurkitzen ahalegindu behar dugu.

Lehenengo konbentzimendua: Gizadiaren historia zoragarri hau bere betera iritsiko da egun batean
Urteen segida adierazten duen «eguzkia» itzaliko da. Hilabeteen erritmoa markatzen duen «ilargiak» ez du gehiago distiratuko. Ez da izango gau-egun bikoterik, ez denborarik. Gainera, «zeruko izarrak eroriko dira», zeruaren eta lurraren arteko distantzia desegingo da, ez da orduz gero espaziorik izango. Oraingo bizitza hau ez da betiko. Egun batean behin betiko Bizia iritsiko da, espaziorik eta denborarik gabea. Jainkoaren Misterioan biziko gara.

Bigarren konbentzimendua: Jesus itzuliko da eta ikasleek ikusi ahal izango dute desiratzen duten haren aurpegia: «Gizonaren Semea etorri datorrela ikusiko dute»
Eguzkia, ilargia eta astroak amatatuko dira, baina mundua ez da argirik gabe geldituko. Jesus izango du betiko argi, gaur abusuaren, injustiziaren eta gezurraren hain esklabo den giza historian egia, zuzentasuna eta bakea ezartzen dituela.

Hirugarren konbentzimendua: Berekin ekarriko du Jesusek Jainkoaren salbamendua
Aitaren ahalmen handia eta salbatzailea berekin duela etorriko da. Ez da etorriko mehatxuzko itxuraz. Ebanjelariak ez du aipatzen hemen auzi- eta gaitzespen-konturik. «Bere hautatuak elkartzera» dator, haren salbazioa fedez espero dutenak biltzera.

Laugarren konbentzimendua: Jesusen hitzak «ez dira igaroko»
Ez dute galduko beren indar salbatzailea. Jesusen jarraitzaileen esperantza eta pobreen arnasa elikatzen jarraituko dute. Ez goaz ezerezera eta hutsera. Jainkoa dugu zain gu besarkatzeko.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

33 Tiempo Ordinario – B (Marcos 13,24-32)
Evangelio del 15/nov/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

CONVICCIONES CRISTIANAS

Poco a poco iban muriendo los discípulos que habían conocido a Jesús. Los que quedaban, creían en él sin haberlo visto. Celebraban su presencia invisible en las eucaristías, pero ¿cuándo verían su rostro lleno de vida? ¿Cuándo se cumpliría su deseo de encontrarse con él para siempre?

Seguían recordando con amor y con fe las palabras de Jesús. Eran su alimento en aquellos tiempos difíciles de persecución. Pero, ¿cuándo podrían comprobar la verdad que encerraban? ¿No se irían olvidando poco a poco? Pasaban los años y no llegaba el «Día Final» tan esperado, ¿qué podían pensar?

El discurso apocalíptico que encontramos en Marcos quiere ofrecer algunas convicciones que han de alimentar su esperanza. No lo hemos de entender en sentido literal, sino tratando de descubrir la fe contenida en esas imágenes y símbolos que hoy nos resultan tan extraños.

Primera convicción: La historia apasionante de la Humanidad llegará un día a su fin
El «sol» que señala la sucesión de los años se apagará. La «luna» que marca el ritmo de los meses ya no brillará. No habrá días y noches, no habrá tiempo. Además, «las estrellas caerán del cielo», la distancia entre el cielo y la tierra se borrará, ya no habrá espacio. Esta vida no es para siempre. Un día llegará la Vida definitiva, sin espacio ni tiempo. Viviremos en el Misterio de Dios.

Segunda convicción: Jesús volverá y sus seguidores podrán ver por fin su rostro deseado: «verán venir al Hijo del Hombre»
El sol, la luna y los astros se apagarán, pero el mundo no se quedará sin luz. Será Jesús quien lo iluminará para siempre poniendo verdad, justicia y paz en la historia humana tan esclava hoy de abusos, injusticias y mentiras.

Tercera convicción: Jesús traerá consigo la salvación de Dios
Llega con el poder grande y salvador del Padre. No se presenta con aspecto amenazador. El evangelista evita hablar aquí de juicios y condenas. Jesús viene a «reunir a sus elegidos», los que esperan con fe su salvación.

Cuarta convicción: Las palabras de Jesús «no pasarán»
No perderán su fuerza salvadora. Han de de seguir alimentando la esperanza de sus seguidores y el aliento de los pobres. No caminamos hacia la nada y el vacío. Nos espera el abrazo con Dios.

José Antonio Pagola

 

 

 

IDEOLOGÍA DE GÉNERO

JOSÉ ARREGI

La ideología de género se ha convertido en objeto preferente de denuncia por parte de algunos obispos. Entre ellos destaca Mons. Munilla, obispo de San Sebastián, que no duda en presentarla como “metástasis del marxismo”, para igual asombro de marxistas y no marxistas que saben algo del asunto. Ha sido diseñada, sostiene, para destruir la familia y arruinar el alma de Occidente. Y, citando a Santa Teresa que calificó de “tiempos recios” la época que le tocó vivir, llama a los cristianos a afrontar con ánimo martirial los tiempos actuales en los que son perseguidos el bien y la verdad y quienes los defienden. Leer más

Un obispo progresista y cercano al Papa sustituye a Sistach en el arzobispado de Barcelona

BARCELONA.- El actual obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, Juan José Omella, considerado un prelado de talante progresista y muy próximo al papa Francisco, será el sustituto del arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, ha confirmado en medios eclesiáticos. Sistach, que ha sido uno de los participantes, invitado por el Papa Francisco, en el Sínodo de la Familia, será relevado “de forma inminente”, seguramente en los próximos días, después de que hace tres años ya cumplió los 75 años, la edad reglamentaria de jubilación.

 

El robo y ‘hackeo’ de documentos en el Vaticano desvela la lucha del Opus Dei contra el Papa

La detención de un prelado español de ‘la Obra’ evidencia la encarnizada lucha en el interior de la Curia romana entre los detractores y partidarios de Francisco. El ordenador ‘hackeado’ es el del revisor general de la Santa Sede, jefe directo del religioso ahora detenido, que se enfrenta hasta a 8 años de cárcel. Entre los documentos robados está la reforma estructural que quiere hacer el Papa: quitar a los obispos de puestos clave para acabar con la “casta episcopal.

 

«VIUDAS BUENAS Y TEÓLOGOS MALOS», José Luis Sicre

José Luis Sicre
FE ADULTA

Una viuda con mucha fe (1ª lectura)

Se trata de un relato muy sencillo, que recuerda a las leyendas sobre San Francisco de Asís (las “Florecillas”). Lo importante no es su valor histórico sino su mensaje. Destaco algunos detalles.

1. La pobreza de los protagonistas. En el mundo antiguo, de estructura patriarcal, las personas más marginadas eran las viudas y los huérfanos; la muerte del marido o del padre los condenaba en la mayoría de los casos a la miseria. En nuestro relato, esta situación se ve agravada por la sequía, hasta el punto de la mujer está segura de que ni ella ni su hijo podrán sobrevivir.

2. La fe y la obediencia de la mujer. Muchas veces, comentando este texto, se habla de su generosidad, ya que está dispuesta a dar al profeta lo poco que le queda. Pero lo que el autor del relato subraya es su fe en lo que ha dicho el Señor a propósito de la harina y el aceite, y su obediencia a lo que le manda Elías.

3. La categoría excepcional de Elías, al que Dios comunica su palabra y a través del cual realiza un gran milagro.

Teólogos presumidos y una viuda generosa (evangelio)

El relato tiene dos partes: la primera denuncia a los escribas; la segunda alaba a una viuda. Lo que las relaciona es el la actitud tan contraria de los protagonistas: mientras los escribas “devoran los bienes de las viudas”, la viuda echa en el arca “todo lo que tenía para vivir”.

¡Cuidado con los escribas!

Los escribas eran especialistas en cuestiones religiosas, dedicados desde niños al estudio de la Torá. Tenían gran autoridad y gozaban de enorme respeto entre los judíos. Pero Jesús no se fija en su ciencia, sino en su apariencia externa y sus pretensiones. La descripción que ofrece de ellos no puede ser más irónica, incluso cruel. Forma de vestir (amplios ropajes), presunción (les gustan las reverencias en la calle), vanidad (buscan los primeros puestos en la sinagoga y en los banquetes), codicia (devoran los bienes de las viudas), hipocresía (con pretexto de largos rezos). Todo esto es completamente contrario al estilo de vida de Jesús y a lo que él desea de sus discípulos. Por eso los amonesta severamente: «¡Cuidado con los escribas!».

No es preciso añadir que los discípulos le hicieron poco caso y terminaron vistiendo como los escribas, exigiendo reverencias y besos de anillos, ocupando primeros puestos, y devorando bienes de viudas, viudos y casados. Por desgracia, de este evangelio no se puede decir: «Cualquier parecido con la realidad actual es pura coincidencia», aunque debemos reconocer que la situación ha mejorado bastante.

Elogio de la viuda

En la 1ª lectura y en la segunda parte del evangelio tenemos personajes parecidos: una viuda y un profeta (Elías-Jesús). Pero la relación entre ellos se presenta de manera muy distinta. Basta fijarse en los siguientes detalles:

¿De qué hablan la viuda y el profeta? Elías y la viuda mantienen un diálogo, mientras que Jesús no dirige ni una palabra a la viuda. Cuando ve lo que ha hecho, no la llama para dialogar con ella, sino que llama a sus discípulos para darles una enseñanza.

¿Qué hace la viuda por el profeta? La viuda entrega todo lo que tiene a Elías y trabaja para él; la viuda del evangelio no hace nada por Jesús.

¿Qué hace el profeta por la viuda? Elías hace un gran milagro para resolver el problema económico de la viuda; Jesús no le da ni un céntimo.

La enseñanza silenciosa de la viuda

Los relatos anteriores de Marcos (que no se han leído en las misas del domingo) han ido presentando una serie de personas y grupos que se presentan ante Jesús para discutir con él las cuestiones más diversas: de dónde procede su autoridad, si hay pagar tributo al César, si hay resurrección de los muertos, cuál es el mandamiento principal, etc. Al final aparece esta viuda, que no se preocupa de cuestiones teóricas ni teológicas, ni siquiera se interesa por Jesús; sólo le preocupa saber que hay gente pobre a la que ella puede ayudar con lo poco que tiene.

La viuda es un símbolo magnífico de tantas personas de hoy día que no tienen relación con Jesús, pero que se preocupan por la gente necesitada e intentan ayudarlas, sin considerarse ni ser cristianos. Pero es importante advertir que la preocupación de la viuda no es de boquilla, entrega todo lo que tiene.

Jesús, que no llama a la viuda para dialogar con ella ni pedirle que pase a formar parte del grupo de sus discípulos, nos puede servir de ejemplo para la actitud que debemos adoptar ante esas personas. No hay que intentar convertirlas a toda costa.

En los tiempos que corren, de tanta necesidad para tanta gente, el evangelio de este domingo nos da mucho que pensar y que rezar.

José Luis Sicre