Puentes

José Arregi

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Ayer, domingo 24 de enero, en el marco de San Sebastián 1016 Capital Europea de la Cultura, recorrimos los 5 últimos puentes del río Urumea, desde Amara hasta el Kursaal, leyendo tres textos en cada puente. Éste que sigue es uno de ellos.
Rabí Eisik, hijo de Hekel, de Cracovia, después de años de miseria sin perder la confianza, recibió en sueños la orden de ir a Praga para buscar un tesoro oculto debajo del puente que conduce al palacio real. Cuando el sueño se repitió por tercera vez, Eisik se puso en camino, a pie. Y llegó a Praga. Leer más

Papa: «¿Hoy, en nuestras comunidades, asociaciones y movimientos, somos fieles al programa de Cristo?»

En el Angelus del Papa en el día de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas. Francisco, en su alocución, recuerda que «los pobres ocupan el centro del Evangelio» y que ésa debe ser «la prioridad de la Iglesia». Por eso, pregunta si «nuestras comunidades, asociaciones y movimientos son fieles al programa de Cristo» de evangelizar a todos, pero con una predileccción especial «por los descartados de la sociedad».

 

 

Desigualdad Creciente en España

Ya no es una novedad para nadie. Frente a la reiterada voz oficial de la “salida de la crisis”, “recuperación económica”, “mayor crecimiento en la UE”, “creación de empleo”… la desigualdad está creciendo en España hasta alcanzar cifras antes inimaginables.

 

Obispos neoliberales en una eclesiástica “constantiniana”

Héctor Alfonso Torres Rojas

web de Redes Cristianas

La aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia quedó como un conjunto de documentos de letra muerta, que se utiliza para argumentar que la “institución eclesiástica” sí se ocupa de las cuestiones del pueblo. Pero en la vida cotidiana no ha sido de utilidad para frenar el empobrecimiento de los sectores populares, en los países del mundo católico, porque no tuvo oposición la imposición del neoliberalismo. Los obispos, salvo contadas excepciones, han pecado por omisión. No han promovido, con acciones concretas, los intereses de los pobres. No basta con las llamadas y necesarias “obras de caridad”. Leer más

EL ISLAM DIVIDIDO

| FE ADULTA
Samir Khalil Samir

El enfrentamiento que está delineándose entre Arabia Saudita e Irán tiene, por cierto, motivos políticos y económicos:

-la diferencia de posiciones sobre las cuestiones siria y yemenita;
-la competencia en la producción petrolífera;
-el dominio de la península arábiga y del Golfo.

Pero dicho enfrentamiento tiene también raíces religiosas, y se vincula con una lucha que ha de definir quién debe guiar la forma del islam destinada a la hegemonía. Leer más

El Papa, al Foro de Davos: “¡No se olviden de los pobres!”

Pide a las empresas tecnológicas que luchen para “crear trabajo digno para todos”. Denuncia “un inquietante aumento de desigualdad y pobreza en diferentes países”. El papa Francisco urgió hoy a los participantes en el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos (Suiza) a crear empresas que utilicen las tecnologías avanzadas para “crear trabajo digno para todos”. En un mensaje enviado a ese foro y distribuido por el Vaticano, el pontífice dijo que la “tecnologización” de las economías globales y nacionales ha tenido como consecuencia “menos oportunidades para un empleo satisfactorio y digno”.

 

Iglesias preocupadas por violencia contra comunidades de parte de empresas mineras

Cáritas Ecuador: América Latina, 11-01-2016 (REPAM) La Red “Iglesias y Minería”, en carta pública dirigida a obispos y pastores de sus Iglesias, manifiesta su preocupación por el crecimiento de la violencia y criminalización de personas y comunidades enteras que se posicionan críticamente frente a la minería en América Latina”. A dichas agresiones, se suma –afirman-, la nueva estrategia de las empresas mineras de aproximación a las jerarquías de las Iglesias. Nos preocupa –afirma la carta- la estrategia de las empresas mineras. Ellas no logran demostrar que las operaciones mineras son sustentables; sus prácticas de responsabilidad social corporativa no resuelven los graves daños y violaciones provocados por sus actividades

 

 

Urteko 3. igandea – 3º Domingo T.O, José A. PagolaC (Lukas 1,1-4; 4,14-21)

Evangelio del 24/ene/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

NORABIDE BERA- EN LA MISMA DIRECCIÓN

Jesusen jardueraz hitz egiten hasi aurretik, garbi utzi nahi izan die Lukasek irakurleei zein den Galileako Profetari eragiten dion grina eta zein duen hark bere jardueraren jomuga. Kristauak jakin beharra du norantz eragiten dion Jesusi Jainkoaren Espirituak, zeren hari jarraitzeko haren bidea hartu behar baitu berak ere.

Xeheki deskribatu du Lukasek zer egin duen Jesusek bere herriko sinagogan: zutitu, liburu santua hartu, Isaiasen pasartea aurkitu, testua irakurri, liburua itxi, laguntzaileari itzuli eta eseri. Guztiek behar dituzte adi entzun Jesusek aukeraturiko hitzak, Jainkoak zertara bidali duen Jesusek uste duena adierazten baitute.

Gauza harrigarria: testua ez da mintzo erlijio bat, gutxi asko ona, antolatzeaz edo kultu duinago bat ezartzeaz; aitzitik, pobreenei eta zoritxarrekoei askapena, esperantza, argia eta Jainkoaren onginahia adierazteaz ari da. Hona zer irakurri duen Jesusek: «Jaunaren Espiritua nigan da, igurtzi bainau. Pobreei Berri Ona hots egitera bidali nau, gatibuei askatasuna iragartzera, itsuei ikuspena ematera. Zapalduak askatzera; Jaunaren onginahiaren urtea aldarrikatzera». Bukatzean, esan die: «Gaur bete da entzun duzuen Idazki hau».

Jesus baitan da Jainkoaren Espiritua, eta pobreengana bidali du; haren bizitza osoa premiatsuengana, zapalduengana, umiliarazitakoengana bideratu du. Hori dugu geure norabidea haren jarraitzaileok. Hori da Jainkoak, Jesusengan gizon egin den Jainkoak, giza historiari ezarri nahi dion norabidea. Azkenek lehenengo izan behar dute bizitza duin, aske eta zorioneko hori ezagutzen, Jainkoak oraindanik beretik bere seme-alaba guztientzat nahi duen hori.

Ezin ahaztu gintezke horretaz. «Pobreekiko aukera egitea» ez da hogeigarren mendeko teologo bakan batzuen asmakizuna, ezta Vatikano II.a kontzilioaren ondoren abiatutako moda bat ere. Jainkoaren Espirituak, Jesusen bizitza osoa arnastu duen hark, eginiko aukera da, eta haren jarraitzaileok giza historian txertatu behar duguna. Hau esan zuen Paulo VI.ak: Elizaren eginbeharra da «askapena jaio dadin laguntzea… eta erabatekoa izan dadin lan egitea».

Ezinezkoa da Jesu Kristo nork bere bizi egitea eta hura hots egitea, azkenak defendituz ez bada, baztertuekin bat eginez ez bada. Jesusen Elizan egiten eta handik aldarrikatzen duguna sufritzen dutenek gauza ontzat eta askatzailetzat hartzen ez badute, zer ebanjelio ari gara hots egiten?, zein Jesusi ari gara jarraitzen?, zertan dihardugu? Argiago esanda: zer uste dugu kristauok?, Jesusen norabide bera hartu al dugu?

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

3 Tiempo ordinario – C (Lucas 1,1-4; 4,14-21)

Evangelio del 24/ene/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

EN LA MISMA DIRECCIÓN

Antes de comenzar a narrar la actividad de Jesús, Lucas quiere dejar muy claro a sus lectores cuál es la pasión que impulsa al Profeta de Galilea y cuál es la meta de toda su actuación. Los cristianos han de saber en qué dirección empuja a Jesús el Espíritu de Dios, pues seguirlo es precisamente caminar en su misma dirección.

Lucas describe con todo detalle lo que hace Jesús en la sinagoga de su pueblo: se pone de pie, recibe el libro sagrado, busca él mismo un pasaje de Isaías, lee el texto, cierra el libro, lo devuelve y se sienta. Todos han de escuchar con atención las palabras escogidas por Jesús pues exponen la tarea a la que se siente enviado por Dios.

Sorprendentemente, el texto no habla de organizar una religión más perfecta o de implantar un culto más digno, sino de comunicar liberación, esperanza, luz y gracia a los más pobres y desgraciados. Esto es lo que lee. «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado a anunciar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor». Al terminar, les dice: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír».

El Espíritu de Dios está en Jesús enviándolo a los pobres, orientando toda su vida hacia los más necesitados, oprimidos y humillados. En esta dirección hemos de trabajar sus seguidores. Esta es la orientación que Dios, encarnado en Jesús, quiere imprimir a la historia humana. Los últimos han de ser los primeros en conocer esa vida más digna, liberada y dichosa que Dios quiere ya desde ahora para todos sus hijos e hijas.

No lo hemos de olvidar. La «opción por los pobres» no es un invento de unos teólogos del siglo veinte, ni una moda puesta en circulación después del Vaticano II. Es la opción del Espíritu de Dios que anima la vida entera de Jesús, y que sus seguidores hemos de introducir en la historia humana. Lo decía Pablo VI: es un deber de la Iglesia «ayudar a que nazca la liberación… y hacer que sea total».

No es posible vivir y anunciar a Jesucristo si no es desde la defensa de los últimos y la solidaridad con los excluidos. Si lo que hacemos y proclamamos desde la Iglesia de Jesús no es captado como algo bueno y liberador por los que más sufren, ¿qué evangelio estamos predicando? ¿A qué Jesús estamos siguiendo? ¿Qué espiritualidad estamos promoviendo? Dicho de manera clara: ¿qué impresión tenemos en la iglesia actual? ¿Estamos caminando en la misma dirección que Jesús?

José Antonio Pagola

 

EL ESPÍRITU ME HACE LIBRE Y ME CAPACITA PARA LIBERAR-Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Lc 4, 14-21

Este ciclo (C) toca leer el evangelio de Lc, que empieza su evangelio con un paralelismo entre el Bautista y Jesús; Anuncio de Juan, anuncio de Jesús. Nacimiento de Juan, nacimiento de Jesús. Sigue con la adoración de los pastores y el Niño en el templo. A partir de aquí, Lc se olvida de todo lo dicho y comienza solemnemente su evangelio: “En el año quince del gobierno de Tiberio Cesar… vino la palabra de Dios sobre Juan… Después del bautismo y las tentaciones, vuelve otro comienzo con un resumen: Regresó a Galilea con la fuerza del Espíritu, enseñaba en las sinagogas y su fama se extendió por toda la comarca.

En el texto queda claro que no es la primera vez que entra en una sinagoga porque dice: “como era su costumbre”. Y en los versículos siguientes: “haz aquí lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm. El texto de Isaías es el punto de partida. Pero más importante aún que la cita, es la omisión voluntaria de la última parte del párrafo, que decía: “… y un día de venganza para nuestro Dios” (estaba expresamente prohibido añadir o quitar un ápice del texto). Los que escuchaban conocían de memoria el texto, y se dieron cuenta de la omisión. Que el hijo de José se atreva a rectificar la Escritura era inaceptable.

Is se refiere a los tiempos mesiánicos, con metáforas, no habla de datos físicos. Jesús se niega a entrar en esa dinámica que los de su pueblo esperan. Ni la misión de Elías ni la de Eliseo fue remediar necesidades materiales. Continúa Lc con un texto en que Jesús realiza toda clase de curaciones, ahora en Cafarnaúm. Pero termina orando en descampado y diciendo a los que le buscan: Vámonos a otros pueblos a predicar, que para eso he venido.

No comenta un texto de la Torá, que era lo más sagrado para el judaísmo sino un texto profético. El fundamento de la predicación de Jesús se encuentra más en los profetas que en el Pentateuco. Para los primeros cristianos, estaba claro que el mismo Espíritu que ha inspirado la Escritura, unge a Jesús a ir mucho más allá de ella. No se anula la Escritura sino el carácter absoluto que le habían dado los rabinos. Ninguna teología, ningún rito, ninguna norma pueden tener valor absoluto. El hombre debe estar siempre abierto al futuro.

Al aplicarse a sí mismo el texto, está declarando su condición de “Ungido”. Seguramente es esta pretensión la que provoca la reacción de sus vecinos, que le conocían de toda la vida y sabían quién era su padre y su madre. En otras muchas partes de los evangelios se apunta a la misma idea: La mayor cercanía a la persona de Jesús se convierte en el mayor obstáculo para poder aceptar lo que verdaderamente representa. Para un judío era impensable que alguien se atreviera a cambiar la idea de Dios reflejada en la Escritura.

Desde la Escritura, Jesús anuncia la raíz más profunda de su mensaje. A las promesas de unos tiempos mesiánicos por parte de Isaías, contrapone Jesús los hechos, “hoy se cumple esta Escritura”. Toda la Biblia está basada en una promesa de liberación por parte de Dios. Pero debemos tener mucho cuidado para no entender literalmente ese mensaje, y seguir esperando de Dios lo que ya nos ha dado. Dios no nos libera, Dios es la liberación. Soy yo el que debo tomar conciencia de que soy libre y puedo vivir en libertad sin que nadie me lo impida. Ni Dios ni los hombres en su nombre, pueden exigirme ningún vasallaje.

La libertad es el estado natural del ser humano. La “buena noticia” de Jesús va dirigida a todos los que padecen cualquier clase de sometimiento, por eso tiene que consistir en una liberación. No debemos caer en una demagogia barata. La enumeración que hace Isaías no deja lugar a dudas. En nombre del evangelio no se puede predicar la simple liberación material. Pero tampoco podemos conformarnos con una propuesta de salvación meramente espiritual, desentendiéndonos de las esclavitudes materiales, en nombre de una salvación que nos empeñamos en proyectar para el “más allá”.

Oprimir a alguien o desentenderse del oprimido, es negar radicalmente al Dios de Jesús. El Dios de Jesús no es el aliado de unos pocos que le caen en gracia. No es el Dios de los buenos, de los piadosos ni de los sabios. Es, sobre todo, el Dios de los marginados, de los excluidos, de los enfermos y tarados, de los pecadores. Solo estaremos de parte Dios, si estamos con ellos. Una religión, compatible con cualquier clase de exclusión, es idolátrica. Cuando el Bautista envía dos discípulos a preguntar a Jesús si era él el Mesías, responde Jesús: “id y contarle a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven los cojos andan…etc”.

Hoy el ser humano está fallando en la búsqueda de libertad. Buscamos con ahínco la liberación de las opresiones externas, pero descuidamos la liberación interior que es la verdadera. Jesús habla de liberarse, antes de liberar. En el evangelio de Juan, está muy claro que tan grave es oprimir como dejarse oprimir. El ser humano puede permanecer libre, a pesar de sometimientos externos, hay una parte de su ser que nadie puede doblegar. La primera obligación de un ser humano es no dejarse esclavizar y el primer derecho, verse libre de toda opresión. La peor opresión, la que se ejerce en nombre de Dios.

¿Cómo conseguir ese objetivo? El evangelio nos lo acaba de decir: Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu. Ahí está la clave. Solo el Espíritu nos puede capacitar para cumplir la misión que tenemos como seres humanos. Tanto en el AT como en el NT, ungir era capacitar a uno para una misión. Pablo nos lo dice con claridad meridiana: Si todos hemos bebido de un mismo Espíritu, seremos capaces de superar el individualismo, y entraremos en la dinámica de pertenencia a un mismo cuerpo.

La idea de que todos formamos un solo cuerpo es sencillamente genial. Ninguna explicación teológica puede llevarnos más lejos que esta imagen. La idea de que somos individuos con intereses encontrados es tan demencial como pensar que cualquier parte de nuestro cuerpo pueda ir en contra de otra parte del mismo cuerpo. Cuando esto sucede le llamamos cáncer. El individualismo solo puede ser superado por la unidad a la que nos lleva el Espíritu.

Pablo nos invita a aceptarnos los unos a los otros como diferen­tes. Esa diversidad es precisamente la base de cualquier organismo. Sin ella, el ser vivo sería inviable. Tal vez sea una de las exigencias más difíciles de nuestra condición de criaturas, aceptar la diversidad, aceptar al otro como diferente, encontrando en esa diferencia, no una amenaza sino una riqueza insustituible. Si somos sinceros, descubrimos que estamos en la dinámica opuesta: rechazar y aniquilar al que no es como nosotros. Todavía hoy sigue siendo una asignatura pendiente para nuestra religión, no ya la aceptación, sino el simple soportar al diferente.

Lo único que predicó Jesús fue el amor, es decir, la unidad. Eso supone la superación de todo egoísmo y toda conciencia de individuali­dad. Los conocimientos adquiridos en estos dos últimos siglos vienen en nuestra ayuda. Somos parte del universo, somos parte de la vida. Si seguimos empeñándonos en encontrar el sentido de mi existencia en la individualidad terminaremos todos locos. El sentido está en la totalidad, que no es algo separado de mi individualidad, sino que es su propio constitutivo esencial. No solo para sentirme unido a toda la materia, sino para sentirme identificado con todo el Espíritu.

Ya sabemos que el “Espíritu” no es más que Dios presente en lo más hondo de nuestro ser. Eso que hay de divino en nosotros es nuestro verdadero ser. Todo lo demás, no solo es accidental, transitorio y caduco, sino que terminará por desaparecer, querámoslo o no. No tiene ni pies ni cabeza que sigamos empeñados en potenciar lo que de nosotros es más endeble, aquello de lo que tenemos que despegarnos. Querer dar sentido a mi existencia potenciando lo caduco, es ir en contra de nuestra naturaleza más íntima.

 

Meditación-contemplación

Todo lo que significa Jesús, es obra del Espíritu.
Él lo descubrió dentro de sí y lo vivió.
Por eso le llamaron Jesús el Cristo (ungido).
Todos podemos llegar a la misma experiencia.
………………………….

Hoy se cumple esa Escritura también en ti.
El Espíritu que actuó en Jesús, está actuando en ti.
Dios da el Espíritu sin medida.
Sin esto, ninguna vida espiritual será posible.
………………………

El Espíritu te llevará al encuentro del otro.
El ego nos separa. La fuerza del Espíritu nos identifica.
Conecta con esa energía divina que ya está en ti,
y la espiritualidad será lo más espontáneo y natural de tu vida.
…………………….

 

Fray Marcos