Obispos de todo el mundo muestran su solidaridad con los cristianos de Gaza y Belén y los refugiados en Jordania

El número de sirios acogidos en campos de refugiados supera el millón de personas. Obispos de toda Europa, América del norte y Sudáfrica visitarán, del 7 al 14 de enero, las comunidades cristianas vulnerables de Gaza, Belén y refugiados de Jordania durante la reunión anual de la Coordinadora de Conferencias Episcopales de Europa y América del Norte en apoyo a la Iglesia en Tierra Santa, según informa la Conferencia Episcopal Española.

 

 

El Papa Francisco denuncia un “río de miseria” en el mundo

En su primera misa del año, el Pontífice recuerda “la multitud de formas de injusticia y de violencia que hieren cada día a la Humanidad”. CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco alertó este viernes del “río de miseria” y violencia que crece en el mundo y pidió vencer la indiferencia y recurrir a “la fuerza de la fe” para abrir “nuevos caminos” que alcancen acuerdos a los que no llegue la política. En su primera misa del año, el Papa recordó “la multitud de formas de injusticia y de violencia que hieren cada día a la Humanidad”, una situación que tildó de “río de miseria”.

 

 

Cuando los Magos se hicieron Reyes. Una fiesta en crisis

El Blog de Xabier Pikaza
Religión Digital

Mañana a la noche salen a la calle, en procesión o cabalgata, los magos que fueron antaño a postrarse ante Jesús, según el evangelio. Pero la «escena ha cambiado mucho»; los magos se han hecho Reyes, y en general ya no buscan a Jesús, sino que que representan el gozo de la fiesta de la vida, que se abre con ilusión para los niños.

Para muchos sigue siendo (en España y en otros países del mundo católico) la fiesta más importante del año. Es la fiesta de la fantasía, día de gran gozo de los niños, y así sobrevive con los camellos y la arena del desierto (y sobre todo con los regalos, que son para Jesús, que son para los niños…), a pesar del reno y la nieve que vienen con el Papa Noêl del Norte… Leer más

En Belén, otra Navidad bajo la ocupación

María Landi
Enviado a Herrieliza

En esta época del año solemos evocar con nostalgia la magia que tenía en la infancia preparar el pesebre, o la ilusión con que los villancicos –y las ‘posadas’ en México– nos transportaban a la mítica Belén de “allá lejos y hace tiempo”.

Sin embargo, Belén es también el corazón de Palestina ocupada. En otras palabras, es parte de lo que la ONU definió como Territorios Palestinos Ocupados, ya que está al este de la frontera internacionalmente reconocida (pero que Israel desconoce).

Belén es una ciudad árabe palestina, con una historia cristiana (según la cual allí nació Jesús) y un presente donde las cruces de las iglesias conviven pacíficamente con los minaretes de las mezquitas, unidas en el dolor causado por la ocupación. Leer más

Un niño en brazos

Jose Arregi,

Este año pusimos un Nacimiento especial, sobre un lecho de hojas granates y amarillas, de arce y de ginkgo. Es especial como el motivo por el que una comunidad de cristianos y cristianas amigas de Pamplona nos lo regaló hace unos meses. Y es especial por la hechura: una única pieza de escayola policromada, llena de movimiento y dulzura, donde José levanta en sus brazos a Jesús, estrechándolo tiernamente contra su mejilla; María posa las manos y reclina suavemente la cabeza sobre el hombro de José, el hombre bueno. Unas ovejas recuestan su cabeza sobre otras y se hacen carantoñas, mientras otra, más grande y muy negra, acerca atentamente su cabeza hacia el centro del Misterio. Un aire de bondad lo envuelve todo. Leer más

Herrieliza-Redes Cristianas les desea feliz año 2016

A la confianza de nuestros lectores seguiremos respondiendo en el 2016 con nuestra fidelidad sincera y sentida a los principios básicos que rigen nuestra labor: profesionalidad, independencia y pluralidad

Feliz año 2016! Urte berri on! El deseo no por repetido deja de ser sincero. Leer más

“Hacia un modelo de cura no clerical”. Iglesia, comunidades y ministerios

Moceop
Religión Digital

«Sin esos grupos vivos que comparten su fe no hay Iglesia»

(Moceop).- Tras casi cuarenta años de recorrido compartido (7 congresos internacionales, 7 latinoamericanos y otros muchos nacionales), el Movimiento internacional de curas casados en su actual configuración como Federación Latinoamericana y Federación Europea, tras haberse reunido en un congreso en Guadarrama (Madrid, España), bajo el lema «Curas en unas comunidades adultas», hemos decidido hacer público este comunicado. Leer más

«PREGUNTAS DE AÑO NUEVO», José A. Pagola

Hoy comenzamos un «año nuevo». ¿Cómo será?, ¿qué espero yo del nuevo año?, ¿qué deseo de verdad?, ¿qué es lo que necesito?, ¿a qué dedicaré mi tiempo más precioso e importante?, ¿qué sería para mí algo realmente nuevo y bueno en este año que hoy comienza?

¿Viviré de cualquier manera, pasando de una ocupación a otra, sin saber exactamente qué quiero ni para qué vivo, o aprenderé a distinguir lo importante y esencial de lo que es secundario? ¿Viviré de forma rutinaria y aburrida, o aprenderé a vivir con espíritu más creativo?

¿Seguiré este año alejándome un poco más de Dios o empezaré a buscarlo con más confianza y sinceridad? ¿Seguiré un año más mudo ante él, sin abrir mis labios ni mi corazón, o brotará por fin de mi alma maltrecha una invocación pequeña, humilde pero sincera?

¿Viviré también este año preocupado solo por mi bienestar o sabré preocuparme alguna vez de hacer felices a los demás?, ¿a qué personas me acercaré?, ¿sembraré en ellas alegría, o contagiaré desaliento y tristeza? Por donde yo pase, ¿será la vida más amable y menos dura?

¿Será un año más, dedicado a hacer cosas y más cosas, acumulando egoísmo, tensión y nerviosismo o tendré tiempo para el silencio, el descanso, la oración y el encuentro con Dios?, ¿me encerraré solo en mis problemas o viviré tratando de hacer un mundo más humano y habitable?

¿Seguiré con indiferencia las noticias que día a día me llegarán desde los países del hambre?, ¿contemplaré impasible los cuerpos destrozados de las gentes de Irak o los ahogados de las pateras?, ¿seguiré mirando con frialdad a los que vienen hasta nosotros buscando trabajo y pan? ¿Cuándo aprenderé a mirar a los que sufren con corazón responsable y solidario?

Lo «nuevo» de este año no nos vendrá de fuera. La novedad solo puede brotar de nuestro interior. Este año será nuevo si aprendo a creer de manera nueva y más confiada, si encuentro gestos nuevos y más amables para convivir con los míos, si despierto en mi corazón una compasión nueva hacia los que sufren.

 

José Antonio Pagola

 

 

«Eguberri ondoko 2. igandea – 2º domingo después de Navidad», José A. Pagola

C (Juan 1,1-18)
Evangelio del 03/ene/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

JESUS BERRESKURATU – RECUPERAR A JESÚS

Fededunok irudi asko eta askotarikoak izan ohi ditugu Jainkoaz. Haurtzarotik hartaz ikusmoldea eginez joan gara; horretan, batez ere, katekistei eta predikariei entzun izan dugunak baldintzatu gaitu, eta etxean eta ikastetxean irakatsi digutenak, edota ospakizun eta egintza erlijiosoetan bizi izan dugunak.

Jainkoaz sortu izan ditugun irudi hauek guztiak ez-beteak dira eta eskasak; behin eta berriz, bizitzan, irudi horiek garbi egiten saiatu beharra izan dugu. Ezin ahaztu dugu hori. Joanen ebanjelioak biribilki gogorarazi digu biblia-tradizio osoa kutsatzen duen konbentzimendu hau: «Jainkoa ez du inork inoiz ikusi».

Teologoak asko mintzo dira Jainkoaz, gehiegi ere bat, gehienetan: ematen du dena dakitela hartaz; egiaz, ordea, teologo bakar batek ere ez du ikusi Jainkoa. Gauza bera esan behar da predikariez eta gidari erlijiosoez: segurtasun ia erabatekoaz mintzo ohi dira; ematen du ezen beren barruan ez dutela inolako dudarik; egiaz, ordea, haietako inork ez du ikusi Jainkoa.

Beraz, nola garbi egin Jainkoaz ditugun irudiak, haren misterio santua ez desitxuratzeko? Joanen ebanjelio berak gogorarazten digu Jainkoaz kristau-fedeak duen  konbentzimendua zertan sostengatzen den. Jesusek bakarrik, Jainkoaren Seme bakarra den horrek «eman du ezagutzera». Inon ez digu agertzen Jainkoak bere bihotza, ez erakusten bere aurpegia Jesusen baitan bezala.

Jainkoak ez digu agertu bere burua irakaspen eta formula teologikoez, baizik Jesusen maitasun-bizitzaz, haren portaeraz eta mezuaz, heriotzarainoko bere buru-eskaintzaz eta piztueraz. Jainkoagana hurbildu nahi badugu, gizonagana hurbildu beharra dugu zeinengan atera baitzaigu bidera.

Kristautasunak, Jesusi ezjakinarena egin eta hura alde batera uzten duenean, egiazko Jainkoaz urruntzeko arriskua bizi ohi  du; gainera, haren ordez, irudi nahasgarriak hartzeko arriskua izan ohi du: haren aurpegia desitxuratzen duten irudiak; beste mundu bat, libreagoa, zuzenagoa eta haurridetsuagoa eraikitzeko egitasmoan parte hartzea eragozten diguten irudiak. Horregatik dugu hain premiatsua Jesus berriro geure egitea.

Ez da aski Jesus teoriaz edo doktrinaz aitortzea. Guztiok dugu ebanjelioetara era zehatzagoan eta bizi-giroan hurbilduz Jesus ezagutu beharra, haren egitasmoaren ildoari atxiki beharra, haren espirituak anima gaitzan utzi beharra, Aitarekin dituen harremanetan bat egin beharra, egunez egun hari hurbiletik jarraitu beharra. Horixe da bere fedea garbi eginez bizi den elkarte baten zeregin zoragarria.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

2 domingo después de Navidad – C (Juan 1,1-18)
Evangelio del 03/ene/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

RECUPERAR A JESÚS

Los creyentes tenemos múltiples y muy diversas imágenes de Dios. Desde niños nos vamos haciendo nuestra propia idea de él, condicionados, sobre todo, por lo que vamos escuchando a catequistas y predicadores, lo que se nos transmite en casa y en el colegio o lo que vivimos en las celebraciones y actos religiosos.

Todas estas imágenes que nos hacemos de Dios son imperfectas y deficientes, y hemos de purificarlas una y otra vez a lo largo de la vida. No lo hemos de olvidar nunca. El evangelio de Juan nos recuerda de manera rotunda una convicción que atraviesa toda la tradición bíblica: «A Dios no lo ha visto nadie jamás».

Los teólogos hablamos mucho de Dios, casi siempre demasiado; parece que lo sabemos todo de él: en realidad, ningún teólogo ha visto a Dios. Lo mismo sucede con los predicadores y dirigentes religiosos; hablan con seguridad casi absoluta; parece que en su interior no hay dudas de ningún género: en realidad, ninguno de ellos ha visto a Dios.

Entonces, ¿cómo purificar nuestras imágenes para no desfigurar de manera grave su misterio santo? El mismo evangelio de Juan nos recuerda la convicción que sustenta toda la fe cristiana en Dios. Solo Jesús, el Hijo único de Dios, es «quien lo ha dado a conocer». En ninguna parte nos descubre Dios su corazón y nos muestra su rostro como en Jesús.

Dios nos ha dicho cómo es encarnándose en Jesús. No se ha revelado en doctrinas y fórmulas teológicas sublimes sino en la vida entrañable de Jesús, en su comportamiento y su mensaje, en su entrega hasta la muerte y en su resurrección. Para aproximarnos a Dios hemos de acercarnos al hombre en el que él sale a nuestro encuentro.

Siempre que el cristianismo ignora a Jesús o lo olvida, corre el riesgo de alejarse del Dios verdadero y de sustituirlo por imágenes distorsionadas que desfiguran su rostro y nos impiden colaborar en su proyecto de construir un mundo nuevo más liberado, justo y fraterno. Por eso es tan urgente recuperar la humanidad de Jesús.

No basta con confesar a Jesucristo de manera teórica o doctrinal. Todos necesitamos conocer a Jesús desde un acercamiento más concreto y vital a los evangelios, sintonizar con su proyecto, dejarnos animar por su espíritu, entrar en su relación con el Padre, seguirlo de cerca día a día. Esta es la tarea apasionante de una comunidad que vive hoy purificando su fe. Quien conoce y sigue a Jesús va disfrutando cada vez más de la bondad insondable de Dios.

José Antonio Pagola

 

«DIOS ES ENCARNACIÓN Y AL ENCARNARSE SE HACE PALABRA, EXPRESIÓN DE SU SER», Fray Marcos

Jn 1, 1-18

Por dos veces en este corto tiempo de Navidad, nos propone la liturgia este evangelio. Ni en dos ni en diez homilías agotaríamos el contenido de esta página de la Escritura; sin duda la más sublime que se haya escrito nunca. Por eso mismo es tan difícil de comprender. Cualquier explicación que demos, será siempre provisional y limitada porque solo la experiencia interior nos puede aproximar y nunca llegaremos a comprender del todo.

La tercera frase podría traducirse por “un ser divino era el proyecto”, puesto que “Theos” no lleva artículo. Ese inconsciente cambio de perspectiva, demuestra la dificultad que seguimos teniendo para aceptar, en toda su dimensión, el misterio de la encarnación. No terminamos de creernos que Dios se ha hecho hombre, y hacemos decir al evangelio lo que no dice. Haciendo Dios a Jesús nos dispensamos de aceptar a un Dios fundido con lo humano. No es el hombre el que tiene que escalar las alturas del cielo, ha sido Dios el que se ha abajado y ha compartido su ser con el hombre. Eso es lo que significa la encarnación. Por medio de Jesús, podemos llegar a saber lo que es Dios. Pero un Dios que no está ya en la estratosfera, ni en los templos sino en el hombre en todo ser humano.

«… estaba junto a Dios«: Esta frase expresa a la vez dos cosas: Proximidad y distinción. El (pros ton theon) sería: estaba «junto a», «vuelto hacia» Dios. El adverbio «pros» puede tener sentido estático o dinámico, de compañía o de movimiento. El sentido más aproximado sería: En íntima unión con Dios, Fruto de una relación, sin considerarlo absolutamente idéntico a Él. Recordemos que el mismo Jn nos dice: «El Padre es mayor que yo». Aunque también dice: «Yo y el Padre somos uno». Para un judío era imposible aceptar otro ser equiparado a Dios. Para ellos Dios era el único y totalmente otro. En cambio para los griegos, el peligro estaba en interpretar la existencia de otro ser igual a Dios como politeísmo. La primera comunidad cristiana se desarrolló entre las dos culturas. Y tuvo mucha dificultad para expresar la realidad de Jesús en relación a Dios.

En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres”. Otro texto que solemos entender al revés. La ilumina­ción viene precisamente porque ha llegado la Vida. Esta idea va más allá de la mentalidad judía. Para ellos la Ley era la luz que ilumina y salva. Sin luz (Ley) no podía haber vida (salvación). La idea de que la Vida es anterior a la luz, es clave para entender el evangelio de Juan. Dios por medio de la Palabra, comunica la Vida, y es esta Vida la que da luz, la que permite la comprensión de lo que es Jesús y de lo que es Dios. Se entiende mal a Jn, si se quiere ver en Jesús un maestro de verdades que dan vida. Jesús es dador de Vida, porque nos hace descubrir la que el Padre le ha dado a él.

Vino a su casa, pero los suyos no la acogieron. Con frecuencia nos pasamos por alto esta seria advertencia repetida tres veces en distintos versículos. En Jesús se hizo patente esa presencia de Dios, pero a pesar de ello, muy pocos de los que estaban a su alrededor fueron capaces de descubrir esa presencia. Hasta a los más íntimos, que vivieron con él durante años, les costó Dios y ayuda descubrir la realidad de Jesús. Hoy la culpa de que el mundo siga sin reconocer a Jesús, la tenemos los que decimos seguirle. Hablamos demasiado de Jesús, pero la verdad es que a la hora de vivir como él, dejamos mucho que desear. Si todos los que nos llamamos cristianos viviéramos como él vivió, todo cambiaría.

Pero a cuantos le recibieron les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre”. Recibir a Cristo significa creer en él, identificarse con él, repetir la actitud y la relación con Dios que él mismo tuvo. “Les dio poder para ser hijos de Dios”, no quiere decir que, desde fuera se haya añadido algo a lo que eran. Se trata de un descubrimiento y vivencia de una realidad que está en todos y cada uno de los seres humanos. No se trata de negar la originalidad de Jesús. Jn deja muy clara la diferencia entre ser Hijo referido a Jesús y ser hijos, referido a nosotros. Determinar esa diferencia es una de las claves para poder entender todo el mensaje de Juan. «Subo a mi Padre y vuestro Padre…»

En el AT, el título de hijo de Dios se aplicaba: a) A los ángeles. b) Al rey. c) Al pueblo judío en su conjunto. Ninguna de estas ideas sirve para comprender lo que Juan quiere decir. Los primeros cristianos “Hijo de Dios” lo entienden en sentido mesiánico, el enviado a cumplir una tarea de salvación. Nada que ver con la generación ni con su identidad sustancial con la divinidad. El mensaje de Jn va más allá de todo lo que podemos encontrar en el AT y en la primera comunidad sobre un Mesías Salvador. Este lenguaje es fruto de setenta años de experiencia mística cristiana y muestra una comprensión de Jesús que no podían tener los apóstoles ni sus primeros seguidores.

A pesar de lo dicho, la raíz de la idea de Hijo que Jn quiere trasmitirnos, hay que buscarla en la Sabiduría de los libros sapienciales. Como veíamos en la primera lectura de hoy, la Sabiduría, existía antes de la creación, participaba de la vida divina y era el agente de la creación y salvación. Esta idea unida a la cristolo­gía mesiánica da origen a la genial visión de Juan: «Hijo de Dios» o simplemente «el Hijo». El ser preexistente, vuelto hacia el Padre, que se hace carne para llevar a cabo el encargo (proyecto) del Padre: hacernos hijos. Para la mentalidad semita, hijo es aquel cuya actividad corresponda a la del Padre. En el 5,19 dice Jesús: «Un hijo no puede hacer nada que no vea hacer al Padre».

Tenemos aquí una perspectiva nueva para entender lo que quiere decir el NT con los conceptos de Padre e Hijo. Para un semita, era verdadero hijo el que obedecía en todo al Padre; el que salía al padre. Cuando a una persona se le quería introducir en el ámbito de la familia se le llamaba hijo. Lo más importante de ser hijo, no es la dependencia biológica, sino actuar como el padre actúa. Que Jesús es Hijo de Dios no lo adivinamos porque comprendamos su naturaleza, sino por ver que actúa como Dios. Nacer de Dios sería actuar como Dios. El seguimiento nos capacita para actuar como Dios. Esto es lo que hizo Jesús.

Estos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios”. Jn no da ninguna importancia a la procedencia biológica de Jesús. Después de dejar clara su preexistencia, comienza su evangelio con el verdadero nacimiento, el del Espíritu. Dice el Bautista: “Yo he visto al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma y permanecía sobre él”. Aquí se deja claro que la generación biológica no tiene ninguna importancia. Lo que verdaderamente importa es nacer de Dios. A Nicodemo le dice Jesús: “Hay que nacer de agua y de Espíritu”; “Lo que nace de la carne es carne…”

Y la Palabra se hizo carne…” Carne es el hombre sometido a su debilidad, pero susceptible de recibir el Espíritu. Carne no es lo contrario de espíritu, sino la posibilidad de que el espíritu se manifieste. En la antropología judía no existía el concepto de alma y cuerpo. Para ellos el ser humano era un todo indivisible; pero se podía descubrir en él distintos aspectos: hombre carne, hombre cuerpo, hombre alma, hombre espíritu. Cuando nos dice que “se hizo carne”, quiere decir que la Palabra asumió la humanidad en su totalidad hasta lo más bajo del ser humano. Quiere decir que la revelación definiti­va de Dios, no es una sombra, un sueño, una ilusión óptica, sino una realidad tangible.

La revelación de Dios no es una enseñanza, sino su misma persona. Al hacerse carne, la Palabra ni dejó de ser Palabra, ni dejó de ser Dios. Al contrario, al hacerse carne la Palabra desarrolla su función al máximo. La finalidad de la palabra es comunicar. En la encarnación Dios se comunica de modo insuperable. En la encarnación la Palabra sigue siendo Dios, pero manifestado, Dios-con-nosotros. El hombre entero es la nueva localización de la presencia de Dios. Ya no debemos buscar a Dios en la tienda del encuentro ni el templo, sino en el hombre.

 

Meditación-contemplación

La luz brilla más en la tiniebla.
Es la tiniebla la que necesita de la luz.
Nos pasamos la vida maldiciendo de las tinieblas que nos rodean,
pero hacemos muy poco por iluminar esa tiniebla.
………………………

Tu vida es la que tiene que ser luz que ilumina.
La Vida de Dios que te atraviesa
tiene que reflejarse en todo momento.
Mientras más oscuridad haya, más preciosa será tu luz.
……………………

La lámpara no tiene que hacer nada para iluminar,
solo dejar que la corriente le atraviesa.
No pienses que eres tú el que tienes que iluminar.
Es la Vida de Dios la que se hace luz en ti.
…………………

 

Fray Marcos